Inversión: la inversión total estimada es de 10 millones de euros.
Transferencia I+D+I a la industria canaria: facilita el traspaso de conocimientos tecnológicos, metodologías innovadoras y sistemas de trabajo al tejido empresarial canario, fortaleciendo sus capacidades técnicas y competitivas.
Potenciación de la economía azul: posiciona a Canarias como un HUB industrial en Economía Azul, mediante la creación de una cadena de suministro local enfocada en el sector de las energías renovables marinas, involucrando a proveedores, astilleros y empresas de ingeniería. Impulsando la cooperación estratégica dentro de la economía azul, capitalizable por empresas canarias.
Estrategia de crecimiento Industrial: fomenta el desarrollo de empresas locales y regionales vinculadas a las renovables marinas y al ciclo industrial del agua, promoviendo el crecimiento de la economía local.
Exportación de tecnología y servicios: replicando el modelo en otras islas y localidades costeras con escasez de agua, exportando dispositivos y servicios desarrollados en Canarias a mercados internacionales con necesidad de soluciones sostenibles.
Atracción de inversión internacional y financiación competitiva: posicionando a Canarias como un referente en economía azul sostenible, atrayendo inversión extranjera alineada con los criterios Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG), y generando un efecto “llamada” para nuevas iniciativas tratando de incrementar la capacidad de captar fondos y recursos internacionales en convocatorias competitivas dentro del sector de renovables marinas y tecnologías sostenibles.
Marco regulatorio para innovaciones sostenibles: contribuyendo al desarrollo de un marco regulatorio que promueva la desalinización marina alimentada por energías renovables, sentando precedentes normativos para su expansión.
Infraestructura y tecnologías verdes: incrementando la capacidad de producción de agua dulce mediante fuentes renovables, ayudando a mejorar la eficiencia energética de las plantas desaladoras convencionales y reduciendo los costos de producción.
Reducción de emisiones y sostenibilidad: implementando tecnologías libres de emisiones que disminuyan el impacto ambiental de las plantas desaladoras, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles y contribuyendo a los objetivos globales de sostenibilidad.
Innovación sostenible adaptada a territorios insulares: desarrollando soluciones específicas para territorios insulares que incrementen la disponibilidad de recursos (agua, energía, suelo) y refuercen la sostenibilidad ambiental.
Bienestar social y resiliencia: contribuyendo a la eliminación del agua como factor limitante del desarrollo en la región, facilitando la transición hacia una economía sostenible, resiliente y eficiente energéticamente en el archipiélago.