La Caldera de Taburiente es uno de esos paisajes que impresiona, creado en 1954 y ampliado en 1981 es un espacio que invita a descubrir los tres ambientes, desde las cumbres a casi 2.500m. accesibles en coche, los viajeros pueden disfrutar de las grandes panorámicas reservadas a los montañeros que hacen cima. Se añaden la espectacular floración de algunas especies únicas y las rocas volcánicas de colores.
Desde La Cumbrecita los enormes paredones verticales a lo lejos nos recuerdan los paisajes alpinos y más en las épocas de nevadas. Caminando por el interior te sientes pequeño entre soberbios pinos y los riscos que te rodean a veces envueltos en nieblas. Sorprende cruzarse con arroyos de aguas blancas y amarillas.
Nuestro trabajo es conservar el patrimonio natural y cultural, restaurar ecosistemas alterados por usos previos y facilitar el disfrute de los visitantes.