De acuerdo con la ley de creación del Parque Nacional de Garajonay, la administración tiene como objetivos principales:
• Asegurar la conservación de los recursos naturales y culturales.
• Restaurar los ecosistemas dañados.
• Desarrollar un sistema de uso público compatible con la conservación de los recursos.
• Realizar actividades interpretativas y de educación ambiental para fomentar el respeto hacia el parque nacional, la
isla y el medioambiente.
• Llevar a cabo estudios necesarios para garantizar una base científica en la gestión.
• Favorecer el desarrollo sostenido del entorno socioeconómico del parque nacional.
En Garajonay los procesos naturales desempeñan un papel fundamental. La filosofía del parque consiste en no interferir en la dinámica natural de un bosque viejo, como es Garajonay. Por desgracia, quedan muy pocos en nuestro país.
Los hábitats del parque nacional son hogar de una gran variedad de plantas, hongos y animales, incluyendo:
Garajonay actúa como refugio y lugar de estudio para estas especies. Uno de los principales objetivos de gestión, establecido en el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), es implementar programas de rescate genético para especies en peligro de extinción. Esto asegura que el parque mantenga su alto nivel de biodiversidad.
Algunas de las especies con las que se lleva años trabajando y que han dado resultados muy positivos son:
• Tajinaste azul (Echium acanthocarpum)
• Saúco o sabuquero (Sambucus palmensis)
• Corregüela de monte (Convolvulus canariensis)
• Haya herreña (Morella rivas-martinezii)
• Adelfa de monte (Euphorbia mellifera)
• Siempreviva (Limonium redivivum)
• Jara de los Roques (Cistus chinamadensis subespecie gomerae)
En el parque nacional se realizan labores de control sobre especies de plantas invasoras, como:
• Oreja de gato (Tradescantia fluminensis).
• Espumilla o hediondo (Ageratina adenophora).
Estas labores incluyen la erradicación mediante el arranque manual de las plantas invasoras.
Estas acciones están acompañadas por un esfuerzo para mejorar el conocimiento científico del medio natural y los aspectos culturales del parque nacional. Se están llevando a cabo estudios que buscan obtener la mayor cantidad posible de datos para optimizar la gestión del parque.
Decenas de parcelas distribuidas por los distintos ecosistemas del parque, han permitido, en un programa pionero, recoger infinidad de datos y variables ecológicas, que permiten tomar las decisiones adecuadas de gestión para cada momento y lugar.
Ya sea por incendios, por talas o aprovechamientos forestales del pasado, más de 500 hectáreas del Parque Nacional de Garajonay han sido restauradas en busca de su dinámica forestal original.
Para ello se han empleado muchísimos recursos y trabajo desde la declaración de las cumbres gomeras como parque nacional en 1981.
Que no haya incendios en el futuro y que llueva será clave para
que estas zonas terminen recuperándose.
Los agentes medioambientales se encargan de la vigilancia y control del Parque Nacional de Garajonay.
El uso adecuado del parque -tanto de los aprovechamientos tradicionales como el uso turístico y recreativo-, así como el cumplimiento de la legislación recogida en el PRUG (Plan Rector de Uso y Gestión) son supervisados por la guardería.
La guardería trabaja por informar y disuadir antes que sancionar.
Los trabajos llevados a cargo por el Área de Uso Público buscan la conservación de los valores naturales y culturales del parque, así como el desarrollo sostenible de la isla. Para lograrlo, la Interpretación del Patrimonio es una herramienta de conservación fundamental.
Poco después de la creación del Parque, empezamos a trabajar la educación ambiental con todos los centros educativos de la isla (una comunidad escolar abarcable en todos sus niveles-desde infantil hasta educación de personas adultas). Así, estamos presentes en una labor educativa lúdica y entretenida permanente para la población local.
Garajonay ha sido el primer parque nacional en Canarias en promover el trabajo colaborativo entre empresas y administraciones a través de la CETS.
La CETS es una iniciativa de la Federación EUROPARC que tiene como objetivo promover el desarrollo del turismo sostenible en los espacios naturales protegidos de Europa. Es un método y un compromiso voluntario para aplicar los principios de turismo sostenible, orientando a los gestores y gestoras de los espacios naturales protegidos y a las empresas, para definir sus estrategias de forma participada.
La Carta trabaja por la preservación de la calidad de los destinos y de la industria turística, promoviendo formas alternativas de turismo sostenible.