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BOC Nº 100. Miércoles 28 de Julio de 1999 - 1320

I. DISPOSICIONES GENERALES - Consejería de Educación, Cultura y Deportes

1320 - ORDEN de 28 de junio de 1999, por la que se regula la evaluación y acreditación de la formación básica de las personas adultas.

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La Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo (B.O.E. nº 238, de 4.10.90), garantiza que las personas adultas puedan adquirir, completar o ampliar sus conocimientos y aptitudes para su desarrollo personal y profesional y en el artículo 52 prevé que las personas adultas que deseen adquirir los conocimientos equivalentes a la formación básica contarán con una oferta adaptada a sus condiciones y necesidades.

El Decreto 79/1998, de 28 de mayo, que establece el currículo de la Formación Básica de las Personas Adultas (B.O.C. nº 72, de 12.6.98), determina las características generales que ha de tener la evaluación del aprendizaje del alumnado, del proceso de enseñanza-aprendizaje y de la práctica docente.

Asimismo, recoge el citado Decreto la necesidad de prestar atención a todas las circunstancias que concurren en el aprendizaje de la persona adulta, evaluando las condiciones que le permitan optar por el itinerario más adecuado a sus propias posibilidades. La Orden de 13 de agosto de 1998, por la que se establecen las instrucciones y orientaciones para la aplicación del currículo de la Formación Básica de las Personas Adultas, en los Centros de Educación de Adultos, publicada en el Boletín Oficial de Canarias nº 114, de 7 de septiembre de 1998, establece en sus artículos 5 y 6 las características generales de la evaluación para este alumnado. Se considera que la evaluación de las personas adultas estará integrada en el proyecto formativo comunitario, en el que se concretarán los criterios para su aplicación.

De acuerdo con las disposiciones citadas, la evaluación es un instrumento al servicio del proceso educativo y su finalidad principal es la mejora del mismo. Su objetivo consiste en obtener información para posibilitar que las personas implicadas en el proceso educativo, educadores y educandos, tomen decisiones que permitan introducir las modificaciones necesarias para su mejora.

Es necesario garantizar la participación del alumnado en el proceso de evaluación, resaltando el carácter democrático que debe tener la relación entre participantes adultos en procesos educativos. Mediante esta participación, las personas argumentan desde su propia experiencia vital la validez de los significados que orientan su relación con el mundo.

Los procesos de evaluación de los aprendizajes que realizan las personas adultas tratarán de capacitarles para identificar sus propias habilidades y conocimientos, así como para definir sus necesidades formativas. Los criterios, instrumentos y metodología que se utilicen tendrán en cuenta la singularidad y especificidad de estos aprendizajes.

En el proceso de evaluación de las personas adultas tiene especial relevancia la valoración inicial de las experiencias de aprendizaje, tanto formales como no formales. Será preceptivo realizar esta valoración a cada persona desde el momento de su inscripción en un centro de educación de personas adultas. Ésta comprenderá tanto sus experiencias y conocimientos, como sus intereses y expectativas para trazar su itinerario formativo.

La valoración inicial del alumno/a tiene como principal objetivo la necesidad de generar confianza de las personas en sí mismas, en sus posibilidades, en que en el proceso formativo puedan ejercer sus propias capacidades y adquirir otras nuevas. En la valoración inicial del alumno/a se tendrá muy en cuenta que el objetivo fundamental que persiguen los educadores de un centro de personas adultas no es otro que el de facilitar, con su trabajo, el acceso de todas las personas a la cultura y la educación.

Procede, por lo tanto, concretar normas que regulen y faciliten la evaluación de los alumnos y alumnas adultas, de la práctica docente del profesorado y del propio proyecto curricular de la formación básica de personas adultas, en coherencia con el Título III de la Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo y del desarrollo normativo que esta formación básica ha tenido en Canarias.

En virtud de lo expuesto, oído el Consejo Escolar de Canarias, y a tenor de lo dispuesto en los artículos 32.c) y 37 de la Ley Territorial 1/1983, de 14 de abril, del Gobierno y de la Administración Pública de la Comunidad Autónoma de Canarias y lo previsto en el Decreto 79/1998, de 28 de mayo, por el que se establece el currículo de la Formación Básica de las Personas Adultas,

D I S P O N G O:

Primero.- Ámbito de aplicación.

1.1. La presente Orden será de aplicación en los centros específicos de educación de personas adultas situados en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de Canarias que impartan enseñanzas correspondientes a la formación básica de las personas adultas.

Segundo.- Carácter de la evaluación.

2.1. La evaluación de las personas adultas deberá tener en cuenta el grado de consecución de las capacidades expresadas en los objetivos generales y de cada ámbito de formación. Para evaluar estas capacidades será necesario basarse en unos criterios de evaluación que permitan apreciar el grado de adquisición de las mismas.

2.2. La evaluación debe proporcionar información permanente al profesorado y al alumnado adulto acerca de los avances y dificultades encontradas. Forma parte del proceso educativo y tiene como finalidad principal la mejora del mismo.

2.3. La evaluación del proceso educativo de las personas adultas será:

Continua, integrada en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Pretende obtener información actualizada de todo el proceso para orientarlo. Trata así de favorecer la toma de decisiones que permitan modificar aquellos aspectos del proceso educativo susceptibles de mejora.

Formativa; sirve para regular y adecuar el proceso educativo a las condiciones de las personas adultas.

Integradora; prestará atención al logro de las capacidades generales y de cada ámbito de formación, atendiendo a la diversidad de intereses y condiciones del aprendizaje de cada persona adulta. Participativa; recogerá las valoraciones de aquellos que están implicados en el proceso educativo: el profesorado y el alumnado, posibilitando la comunicación y el diálogo entre ambos. Permitirá la participación activa de las personas adultas con la autoevaluación y la intervención de éstas en las decisiones colectivas que les afecten.

Tercero.- Responsables de la evaluación.

3.1. El claustro de profesores elaborará y aprobará los criterios y procedimientos generales de evaluación, en el marco de las decisiones adoptadas en el proyecto formativo comunitario y el proyecto curricular de la formación básica. Corresponde a éste la responsabilidad de la evaluación del aprendizaje de los alumnos/as durante el tiempo de permanencia en el centro de educación de personas adultas.

Se recogerán, asimismo, tanto en el proyecto formativo como en el proyecto curricular, los procedimientos de participación del alumnado en la propia evaluación, así como las consideraciones generales sobre el itinerario formativo.

3.2. Para evaluar los aprendizajes de los alumnos/as se constituirán equipos evaluadores que estarán formados por el tutor/a de los alumnos/as, así como por los profesores/as que imparten los módulos y el/la jefe de estudios. Los equipos evaluadores podrán incorporar a sus sesiones de trabajo, cuando lo estimen conveniente, a otro personal formador o profesionales que colaboren en las tareas educativas.

3.3. El tutor o tutora tendrá la responsabilidad de coordinar la evaluación y los procesos de asesoramiento y orientación necesarios para que la persona adulta encuentre el itinerario más adecuado a sus necesidades y capacidades.

3.4. El tutor/a coordinador/a del equipo evaluador velará por que se cumplan las funciones encomendadas y levantará acta de las sesiones de evaluación, consignando los acuerdos adoptados y las incidencias registradas.

3.5. Dadas las características específicas de flexibilidad y opcionalidad de la enseñanza modular, serán especialmente importantes las funciones de asesoramiento y orientación que debe desempeñar el tutor/a del grupo de alumnos/as, muy especialmente en aquellos momentos que impliquen una ayuda en la toma de decisiones por parte del alumno/a para elegir un determinado itinerario formativo.

Cuarto.- Proceso de evaluación.

4.1. La Orden de 13 de agosto de 1998, en su artículo 5, apartado 5, dispone que se realizará una valoración inicial a las personas adultas que acudan a un centro educativo, que permitirá certificar en créditos los aprendizajes que ya poseen y proporcionará la información necesaria para orientar el diseño de sus itinerarios formativos.

4.2. La valoración inicial del alumno/a permitirá valorar los aprendizajes y experiencias que el alumno/a ya posee en relación con los objetivos generales y de ámbito de currículo, teniendo en consideración que las personas adultas han podido desarrollar competencias laborales y sociales al margen de las instituciones escolares.

4.3. La valoración inicial del alumno/a debe incluir información sobre las condiciones, posibilidades, intereses y contemplar todos los ámbitos del currículo: intelectivo, socioafectivo y profesional, que puedan resultar significativos para su formación.

4.4. La realización de la valoración inicial del alumno/a tendrá tres momentos:

a) Recogida de información sobre el alumno/a.

Se tratará de conocer las capacidades y habilidades que ya posee la persona adulta. Esta información puede ser obtenida por el profesorado mediante diversos instrumentos:

- Realización de una entrevista personal.

- Aplicación de pruebas de exploración inicial que traten de medir las capacidades del alumno/a respecto de los módulos que pretende iniciar.

- Observación de la actividad del alumno/a durante las primeras semanas en el centro.

b) Acreditación del alumno/a.

- Esta valoración inicial de los aprendizajes previos debe ser coherente con un proceso riguroso de evaluación que garantice que las personas posean los conocimientos y habilidades con la calidad suficiente para su acreditación.

- Será necesario identificar, con la ayuda del currículo, respetando su carácter abierto y flexible, aquellas unidades de conocimiento y aquellas habilidades que podrán ser reconocidas, haciéndolas coincidir con alguno/s de los módulos ofertados por el centro.

- Una vez que el profesorado del centro ha recabado y analizado toda la información, aportada por la persona adulta sobre cursos realizados, diplomas, certificados y experiencia profesional, procederá a otorgar el valor en créditos con respecto a las capacidades del currículo que el alumno/a tiene conseguidas. En el registro de acreditaciones del alumno/a se consignarán los créditos correspondientes a cada uno de los ámbitos de formación.

c) Propuesta de itinerario formativo.

Como resultado de esta valoración inicial, el tutor/a junto con cada alumno o alumna acordarán los módulos que constituyan su itinerario formativo.

- Una vez realizada la valoración inicial, el alumno/a tendrá que desarrollar el itinerario formativo que complete la realización efectiva de los créditos establecidos para la obtención de la titulación de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria.

4.5. En el caso de las experiencias previas, el claustro determinará los criterios de participación de otro personal formador competente en las distintas situaciones a evaluar. En lo que respecta a los conocimientos adquiridos, la Administración educativa determinará, además, los créditos que corresponden a cada una de las titulaciones oficiales que puedan presentarse o el procedimiento a seguir en el caso de tratarse de enseñanzas cursadas en otras instituciones.

4.6. El claustro, de acuerdo con los criterios que se hayan determinado en el Proyecto Formativo Comunitario y en el Proyecto Curricular de la Formación Básica, establecerá las condiciones de acceso a cada módulo, las relaciones entre los diversos módulos que hagan posible la realización del itinerario educativo propuesto, y las condiciones que garanticen el alcance de las capacidades generales al final del itinerario formativo, aunque el alumno/a no haya superado positivamente algún módulo del mismo.

4.7. Teniendo en cuenta las condiciones de aplicación del currículo expuestas en la Orden de 13 de agosto de 1998, en sus artículos 3.2 y 3.3, en los que se define el módulo como una unidad de aprendizaje y evaluación que conduce a la obtención de los créditos asignados al mismo, la calificación de cada módulo didáctico será de apto o no apto.

4.8. Para hacer la valoración de los aprendizajes del alumnado, el equipo evaluador realizará, al final de cada módulo, una sesión de evaluación para establecer los créditos obtenidos por cada alumno/a. Su objetivo será valorar y determinar, el progreso del alumnado en la superación de los objetivos, es decir, su grado de consecución con respecto a los objetivos generales y de ámbito de formación. 4.9. A fin de garantizar la objetividad del proceso evaluador, el profesorado efectuará registro de observación, anotaciones sobre los trabajos y las pruebas de evaluación realizadas por el alumnado, así como las actas de las sesiones de evaluación, para avalar su juicio y decisión. Estas sesiones de evaluación conllevarán la notificación oficial al alumnado de los resultados obtenidos en los módulos realizados hasta dicho momento.

4.10. Dentro del proceso de evaluación, cuando el progreso de un alumno o alumna no responda a los objetivos programados, los profesores adoptarán las oportunas medidas de refuerzo educativo y, en su caso, de adaptación curricular.

4.11. Se considerará que un alumno/a ha alcanzado las capacidades recogidas en los objetivos generales cuando ha obtenido los ciento veinte créditos posteriores a la formación inicial establecidos para la titulación. Cuando esto se produzca, en la sesión de evaluación correspondiente, el equipo evaluador asignará a estos alumnos/as una calificación global positiva y los propondrá para la expedición del título.

4.12. No obstante, el equipo evaluador, teniendo en cuenta la dimensión integradora de la evaluación y de acuerdo con las características específicas del alumnado, podrá proponer excepcionalmente para la titulación a un alumno o alumna cuando haya obtenido setenta y dos créditos, como mínimo, que se distribuirán entre todos los ámbitos de acuerdo con la proporción establecida en la Orden de 13 de agosto de 1998, para el período posterior a la formación inicial. En todo caso, se garantizará la titulación del alumnado que haya conseguido ochenta y cinco créditos, debiendo respetarse, como mínimo, la asignación proporcional de créditos por ámbitos. El equipo evaluador aplicará estos criterios siempre que el alumno o alumna, una vez completado su itinerario formativo y aunque no haya superado todos los módulos previstos en el mismo, haya alcanzado las capacidades contenidas en los objetivos generales establecidos para la formación básica en el Decreto 79/1998 (anexo I).

4.13. En el marco del proyecto formativo comunitario y del proyecto curricular de la formación básica se arbitrarán las medidas y las condiciones para favorecer la participación del alumnado en las sesiones de evaluación.

4.14. El Claustro aprobará el plan de evaluación de la práctica docente y del proyecto curricular. En él se incluirán decisiones acerca del momento en que dicha evaluación ha de efectuarse y de los criterios e instrumentos necesarios para facilitarla. Entre los medios para la valoración de los aspectos sometidos a evaluación se considerarán también las aportaciones de otros miembros de la comunidad educativa.

4.15. El profesorado, además de los aprendizajes de los alumnos y alumnas, evaluará los procesos de enseñanza y su propia práctica docente en relación con el logro de los objetivos educativos del currículo. Las conclusiones que resulten de dicha evaluación servirán para modificar aquellos aspectos de la práctica docente y del proyecto curricular que se hayan detectado como poco adecuados a las características de los alumnos/as y al contexto del Centro.

Quinto.- Documentos de evaluación.

5.1. Se considerarán documentos del proceso de evaluación de la formación básica de las personas adultas: el expediente formativo del alumno/a (anexo II), acta de evaluación de módulo (anexo III), acta de titulación (anexo IV), registro de acreditaciones (anexo V) y valoración inicial del alumno/a (anexo VI).

5.2. Toda la información relativa al proceso de evaluación se recogerá en el expediente formativo del alumno/a. En dicho expediente figurarán los datos del centro, datos personales del alumno/a, enseñanzas cursadas regladas y no regladas, resultados de la evaluación, las decisiones de titulación y en su caso medidas de adaptación y diversificación curricular.

5.3. En las sesiones de evaluación que se celebren, el profesor responsable del módulo cumplimentará el acta de evaluación del mismo, en la que constarán los datos de los alumnos y alumnas que lo han cursado, la calificación y los créditos obtenidos. Será firmada por el profesorado responsable del mismo. El tutor/a incluirá en el Registro de Acreditaciones del Alumno/a las calificaciones y los créditos obtenidos en los módulos cursados. En el acta de propuestas de titulación se relacionarán aquellos alumnos/as que hayan obtenido los créditos establecidos para la titulación y sean propuestos para la misma.

5.4. La custodia y archivo de los expedientes y de las actas de evaluación corresponde al Centro educativo en que el alumno o la alumna se encuentre matriculado. Las Direcciones Territoriales de Educación dispondrán las medidas adecuadas para su conservación o traslado, en caso de supresión del Centro.

5.5. Cuando un alumno/a se traslade a otro Centro, el Secretario o Secretaria del Centro receptor solicitará del Centro de origen el expediente formativo del alumno/a. Sexto.- Información al alumnado.

6.1. Con el fin de garantizar el derecho que asiste a las personas adultas a que su aprendizaje, a lo largo del proceso de evaluación, sea valorado con criterios de plena objetividad, al comienzo de cada módulo cada centro hará públicos los objetivos, contenidos mínimos exigibles y los criterios de evaluación que vayan a ser aplicados para obtener una valoración positiva del mismo, así como los créditos que se puedan obtener.

6.2. El profesorado facilitará, en diálogo con el alumnado, que exista un consenso y comprensión de los criterios y procedimientos de evaluación utilizados, así como que participe del propio proceso evaluador y de la revisión del proceso de enseñanza-aprendizaje.

6.3. Los alumnos/as recibirán al final de cada sesión de evaluación información por escrito de las calificaciones obtenidas en los módulos que han cursado (anexo VII). La Dirección del centro adoptará las medidas necesarias para ello. Los alumnos/as tendrán acceso a los trabajos, pruebas y ejercicios que incidan en su evaluación, una vez que hayan sido valorados.

Séptimo.- Titulación y acreditación.

7.1. A efectos de titulación, el equipo evaluador decidirá los alumnos y alumnas que serán propuestos para la titulación, de acuerdo con los criterios establecidos en la Orden de 13 de agosto de 1998, a los que se les extenderá la certificación correspondiente (anexo VIII). Cada centro enviará, de acuerdo con el calendario previsto por la Administración, la propuesta del alumnado que vaya a titular a la Dirección Territorial correspondiente, remitiendo, además, una copia del acta de titulación a la Inspección Educativa, según el modelo que determine la Dirección General de Promoción Educativa.

7.2. Las aulas adscritas, públicas y privadas, y centros del régimen ordinario que funcionen coordinados con algún Centro de Educación de Personas Adultas, observarán las orientaciones que reciban del mismo para el desarrollo de la oferta modular.

7.3. Las personas adultas que cursen la formación básica podrán solicitar una certificación en la que consten los módulos cursados y las calificaciones y créditos obtenidos en los mismos.

Octavo.- Reclamaciones.

8.1. El alumnado podrá solicitar aclaraciones sobre los resultados de su rendimiento formativo o bien reclamar contra los resultados otorgados. Las reclamaciones podrán basarse en: a) La inadecuación de las técnicas e instrumentos de evaluación a los objetivos y contenidos del módulo sometido a evaluación y a las características, en su caso, de aquel alumnado con necesidades educativas especiales.

b) La incorrecta aplicación de los criterios de evaluación establecidos.

c) Ausencia de registro de evaluación continua.

8.2. La reclamación se presentará en el plazo de los diez días siguientes a la publicación o notificación de las calificaciones. Reunido el equipo evaluador, adoptará acuerdo sobre dicha reclamación con anterioridad a la siguiente sesión de evaluación y lo comunicará al director/a del centro, que lo notificará al interesado. Si sigue estando en desacuerdo con la decisión adoptada, podrá reiterar su reclamación en la siguiente sesión de evaluación.

8.3. Cuando la reclamación se refiera a la evaluación final, el alumnado afectado podrá presentar en la Secretaría del centro, en el plazo de los cinco días siguientes a la publicación o notificación de los resultados, la reclamación correspondiente, dirigida a la Dirección del centro, siempre que no haya sido efectiva la aclaración de las mismas por el profesorado respectivo.

8.4. La Dirección del centro resolverá conforme al acuerdo adoptado por el equipo evaluador correspondiente en el plazo de cinco días, contados desde la presentación de la reclamación, notificándolo fehacientemente al interesado.

En el caso que éste siga estando disconforme con la resolución adoptada, podrá reiterar la reclamación en la Secretaría del centro, dirigida a la Dirección Territorial de Educación, dentro de los cinco días siguientes a su notificación y, en su defecto, transcurridos diez días desde que inicialmente formulara dicha reclamación. La Dirección del centro remitirá todo el expediente (reclamación, acuerdo o informe del equipo evaluador, copia del acta, etc.) a la Dirección Territorial de Educación, en los tres días siguientes al de la recepción de la reclamación.

8.5. La Dirección Territorial de Educación, previo informe de la Inspección de Educación y a propuesta de ésta, resolverá y notificará a los interesados/as en el plazo de un mes. Contra dicha resolución se podrá formular recurso de alzada en el plazo de un mes ante la Dirección General de Promoción Educativa, cuya resolución pondrá fin a la vía administrativa.

8.6. Siempre que se estime la reclamación o recurso, se procederá a rectificar la calificación, mediante diligencia extendida al efecto por el Secretario del centro con el visto bueno del Director/a, con referencia a la resolución adoptada, poniendo el hecho en conocimiento de todo el profesorado del equipo evaluador.

DISPOSICIÓN FINAL

La presente Orden entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial de Canarias.

Santa Cruz de Tenerife, a 28 de junio de 1999.

EL CONSEJERO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES, en funciones, José Mendoza Cabrera.

A N E X O I

DISTRIBUCIÓN DE CRÉDITOS EN EL PERÍODO DE FORMACIÓN POST-INICIAL NECESARIOS PARA REALIZAR LA PROPUESTA DE TITULACIÓN DE GRADUADO EN EDUCACIÓN SECUNDARIA.

Cada alumno/a, una vez superado el período de formación inicial y realizada la valoración inicial, tendrá que completar un itinerario formativo que suponga la realización efectiva de ciento veinte créditos. Cualquier valoración de su itinerario formativo con vistas a su propuesta de titulación tiene que partir, por tanto, de que el mismo comprende 1.200 horas de formación considerando la valoración inicial y los módulos elegidos en su itinerario formativo.

El equipo evaluador podrá proponer para la titulación también del siguiente modo pudiendo decidir, en dichos casos, que no se superen determinadas áreas curriculares o módulos:

a) Excepcionalmente, para alumnos/as con unas características específicas (discapacidad, edad, etc.), cuando hayan obtenido 72 créditos.

b) Siempre que haya obtenido 85 créditos respetando la distribución de créditos por ámbitos de formación que se indica en el cuadro adjunto.

Estas decisiones han de entenderse que se adoptan en el marco de la dimensión integradora de la evaluación, previo análisis y decisión colegiada del equipo evaluador sobre la consecución, por parte del alumnado, de las capacidades generales y de ámbito establecidas en el currículo.

ÁMBITOS DE FORMACIÓN CRÉDITOS POR ÁMBITOS

Instrumental 57 48 Orientado al empleo 14 12 Sociocultural 14 12 Total de créditos 85 72

Ver anexos - páginas 11361-11368

A N E X O V I I

FORMACIÓN BÁSICA DE PERSONAS ADULTAS (Decreto 79/1998, de 28 de mayo)

CERTIFICACIÓN DE MÓDULO

D./Dña. ...............................................................................................................................................................................................................

Secretario/a del Centro ......................................................................................................................................................................................

CERTIFICA:

Que el alumno/a ..................................................................................................., con D.N.I. nº ...................................................................., ha realizado en este Centro el módulo ............................................................................................................................................................., de ................................................ horas, recogido en su oferta formativa de Formación Básica de Personas Adultas, de acuerdo con los datos que figuran en el anverso (1), y que conforme a los datos recogidos en el acta nº ..............................................., figura en el mismo con la calificación de APTO, obteniendo un total de ........................................................... créditos.

En ........................................................................, a ............ de ................................................ de ........ .

VºBº EL/LA DIRECTOR/A EL/LA SECRETARIO/A (Sello del centro)

Fdo: Fdo:

(1) Objetivos, contenidos y distribución de créditos por áreas curriculares.

A N E X O V I I I

FORMACIÓN BÁSICA DE PERSONAS ADULTAS (Decreto 79/1998, de 28 de mayo)

CERTIFICACIÓN DE GRADUADO EN EDUCACIÓN SECUNDARIA

D./Dña. ...............................................................................................................................................................................................................

Secretario/a del Centro ......................................................................................................................................................................................

CERTIFICA:

Que el alumno/a ...................................................................................................., con D.N.I. nº ...................................................................., ha finalizado en este Centro la Formación Básica de Personas Adultas recogida en el Decreto 79/1998, de 28 de mayo, habiendo alcanzado los objetivos establecidos en el mismo, por lo que reúne las condiciones necesarias para que se le expida el TÍTULO DE GRADUADO EN EDUCACIÓN SECUNDARIA.

En ........................................................................, a ............ de ................................................ de ........ .

VºBº EL/LA DIRECTOR/A EL/LA SECRETARIO/A (Sello del centro)

Fdo: Fdo:

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