RSS
Inicio
Sostenibilidad
24 de enero del 2019 - 13:31

Política Territorial inicia el sellado del vertedero de Las Rosas una vez que se ha desbloqueado la situación judicial que afectaba a este espacio

El comienzo de los trabajos, que cuentan con un presupuesto de 1,8 millones de euros, estaba paralizado a la espera de la sentencia judicial firme sobre los hoyos de Güímar

La Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Protección de la Naturaleza, comienza las obras de sellado y clausura del vertedero de Las Rosas, en el municipio tinerfeño de Güímar. Se trata un proyecto cuyo inicio estaba paralizado a la espera de sentencia firme al estar los terrenos afectados por el proceso judicial de los conocidos como hoyos de Güímar.

La viceconsejera de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, Blanca Pérez, junto a la directora general de Protección de la Naturaleza, Susa Armas, supervisó el inicio de esta actuación, que se llevará a cabo mediante una encomienda a la empresa pública Tragsa, con una partida de 1,8 millones de euros, cofinanciada con fondos del Programa Operativo Regional (Feder) 2014-2020.

Los trabajos, con un plazo de ejecución previsto de siete meses, consistirán en la retirada de todos los residuos que sean susceptibles de ser reciclados para evitar que continúen contaminando el entorno. Posteriormente, se acondicionará el terreno y se plantarán especies autóctonas.

Blanca Pérez destacó que esta actuación se suma al Plan de Restauración y Sellado de antiguos vertederos municipales de residuos sólidos urbanos que puso en marcha la Consejería en 2015 y que se completó el pasado mes de diciembre, evitando así una sanción de la Unión Europea.

"La Consejería ha realizado un importante esfuerzo presupuestario para restaurar los paisajes de las Islas y recuperar todos aquellos espacios que, por una u otra causa, hayan resultado dañados", apuntó la viceconsejera, a la vez que añadió que se están intensificando las labores de control para garantizar el cumplimiento de las normas que protegen el territorio, con el objetivo de minimizar la afección que se pueda ocasionar sobre los hábitats naturales.