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30 de mayo del 2018 - 23:30

Discurso del Día de Canarias 2018

Intervención del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo Batlle
Fernando Clavijo, durante el discurso.
Fernando Clavijo, durante el discurso.

No soy de grandes palabras.

Lo saben bien quienes me conocen y se desesperan.

Siempre he tenido alergia por la gente que grita. Por los discursos vibrantes y por las soflamas patrióticas.

Pero créanme: la gente como yo también se emociona.

Aunque no grite ni haga aspavientos.

Sí. Me emociona cuando se celebran actos como este y Canarias se reúne aquí, representada por todos ustedes, para hacer un homenaje a los mejores de los nuestros.

Me emociona haber visto cómo esta gran familia, nuestro pueblo canario, ha sido capaz de salir adelante en los peores momentos. Luchando para no dejar a nadie atrás.

Viendo a los mayores sacar de donde no hay para mantener a sus hijos y a sus nietos.

Viendo como los que podían tendían la mano a los que no podían más.

Yo he visto cosas que ustedes sí creerían, porque las han vivido como yo mismo.

Y sólo por todo eso ya es para sentirse orgulloso por el privilegio de pertenecer a este pueblo ejemplar.

Los economistas analizamos la riqueza de las naciones desde la perspectiva de sus recursos naturales. Canarias no tiene yacimientos de oro o diamantes. No tiene grandes lagos, ni ríos.

Cualquiera diría que es una tierra pobre. Y lo era.

No hace tantos años, Canarias era un lugar de destierro. Un lugar lejano y atrasado, plagado de analfabetismo y pobreza.

El pueblo se movía en alpargatas, trabajando de sol a sol en los canteros de las montañas. Un lugar al que la España peninsular mandaba al destierro a sus díscolos.

Pero hoy somos otra cosa muy distinta.

Venir a las islas ya no es un castigo. Es un privilegio.

Seguimos cultivando las laderas, pero tenemos una potente agricultura de invernaderos y fincas con las últimas tecnologías aplicadas a los cultivos. Hemos cambiado las alpargatas por una sociedad industrializada y la falta de conocimiento por la formación profesional y universitaria.

Los hijos y nietos de los emigrantes y agricultores que se partieron el alma trabajando por nosotros son hoy profesionales del máximo nivel europeo. Tenemos científicos de fama internacional e instituciones que son un referente mundial.

Y todo eso lo hemos hecho en unas pocas décadas, con nuestro propio esfuerzo y asumiendo la responsabilidad de nuestro autogobierno.

Además, esta tierra es rica de una manera en que los economistas no podían soñar. De una forma que España y Europa nunca imaginaron.

Tenemos una riqueza que constituye la verdadera riqueza de las naciones. Porque no es más rico el que más recursos naturales tiene, sino aquel sabe aprovecharlos mejor.

Y resulta que Canarias tiene el mejor clima de Europa. Una luminosidad espléndida. Un medio ambiente lleno de tesoros naturales de una belleza incomparable y un medio marino que asombra a cualquiera que nos visita.

Aquí es posible dar la vuelta al mundo en ocho islas. Desde los bosques prehistóricos y umbríos de Garajonay a las dunas desérticas de Corralejo. Del malpaís de Timanfaya a las nieves del Teide. De la Caldera de Taburiente al patrimonio universal que se esconde en Risco Caído. Desde la belleza de El Julan a las calles de arena de Caleta de Sebo.

Estos son nuestros tesoros.

Y no son los únicos porque tenemos un yacimiento de enorme valor. Porque hemos creado talento. Porque por donde quiera que hoy van los canarios, dejan una profunda huella de su valía. Porque los canarios tienen el corazón tan grande como su capacidad de trabajo.

Y la formación y la inteligencia de los ciudadanos son los cimientos sobre los que se levantan los pilares de los pueblos que han triunfado en el mundo.

Esta es nuestra verdadera riqueza.

Invertimos en capital humano. Y nuestros fondos han crecido de una manera que no podíamos soñar.

Nuestra sociedad es hoy más culta y está mejor preparada que nunca.

Nuestros jóvenes son emprendedores. Y nuestras empresas empiezan a levantar la cabeza para ocupar el lugar que les corresponde en el protagonismo económico.

Poco a poco.

Porque en la vida nada se consigue sin esfuerzo y paciencia. Si lo sabremos los canarios, que tenemos alma de agricultores y pescadores.

Y lo que está bien sembrado, aunque crece lentamente, lo hace de manera firme y constante.

Pero también tenemos problemas.

Claro que los tenemos.

La vida es, básicamente, una sucesión de retos que vamos resolviendo.

Y echando la vista atrás, estos últimos años que hemos vivido han sido aquellos en los que los canarios y las canarias hemos sido capaces de afrontar y solucionar los más graves conflictos. Sin victimismos y abandonando aquel papel de plañideras mendicantes que algunos nos acusaban de utilizar. Lo hemos hecho hablando de tú a tú con Madrid y con Bruselas.

Porque Canarias es Europa. Pero es una Europa distinta y lejana.

Hemos tenido que volverlo a explicar, con paciencia y determinación: Volver a explicar lo que somos y lo que no somos.

Hemos demostrado, con cifras y hechos, que la vida en un archipiélago es diferente. Y que ante situaciones diferentes hay que aplicar políticas distintas.

Y logramos convencer a quienes tenían que escucharnos. Porque teníamos la fuerza de la razón y de la convicción. Y vencimos convenciendo.

Aquí no podemos cantar eso de que el chico ganó y el grande perdió, porque ganamos todos.

Y porque el chico se ha hecho grande.

Hoy es el día de una Canarias que defiende con uñas y dientes su acervo económico y fiscal.

Hoy es el día de una tierra cuyo nombre vuelve a sonar con respeto en las más altas instancias del Estado

Hoy es el día de una tierra que, con lealtad al Estado y a la Constitución, es capaz de hacer valer los derechos históricos de este pueblo, para que sean respetados y para darles el mayor rango jurídico.

Estamos luchando por Canarias con la fuerza del diálogo y el respeto a las leyes.

Y como en la lucha canaria, lo hacemos con nobleza.

A veces hemos perdido una agarrada. Y a veces la hemos ganado.

Pero el resultado final está a la vista de todos: hemos conseguido cosas parecían imposibles hace pocos años.

Ha sido un trabajo de muchos. Pero sobre todo ha sido un éxito de todos los canarios y de todas las canarias. Un gran triunfo de todos.

Los vientos son favorables. Nuestra economía privada crece. Nuestros recursos públicos aumentan.

Estamos sacando del paro a miles y miles de personas que regresan al trabajo. Canarias tiene hoy más personas activas que nunca y hemos contenido la tragedia del desempleo. Incluso somos un destino que importa mano de obra, que acude a la llamada de la prosperidad que sale desde estas Islas.

Les decía que me siento orgulloso, aunque el orgullo a veces es un error.

Pero yo creo que sólo lo es un error cuando te ciega.

Cuando es una venda que te impide ver la realidad.

Y el amor por esta tierra no me ciega.

Hoy es más fácil crispar que calmar. Es más sencillo insultar que escuchar. Y es más frecuente destruir que construir. Lamentablemente es algo que comprobamos casi a diario.

Yo me opongo a eso con todas mis fuerzas. Yo quiero para mi tierra lo que hay aquí esta noche: gente que piensa distinto, hombres y mujeres que tienen incluso ideas contrapuestas, pero que cosechan logros importantes para ellos, para los demás y para Canarias.

Para que todo cambie hay que creer que se puede cambiar.  Yo quiero que nos pintemos el alma de esperanza porque hemos demostrado que este pueblo es capaz de hacer las cosas bien.

Porque en las cuatro décadas en las que hemos tenido la responsabilidad de gobernarnos, hemos conseguido crear riqueza, aumentar la educación y mejorar la calidad de vida de las personas. No es el mérito de nadie, porque es el logro del trabajo de todos nosotros.

Hemos cambiado la manera de vivir en Canarias.

Hemos cambiado la manera de encontrarnos.

Hemos mejorado nuestra vida, nuestra salud, nuestras comunicaciones, nuestras infraestructuras...

Nos preocupamos más por nuestro entorno y queremos dejar a nuestros hijos un medio ambiente aún mejor del que tenemos.

Pero como les acabo de decir, el orgullo por lo que hemos logrado no me ciega porque aún veo cosas que no funcionan como deben.

Sé que debemos conseguir un reparto más justo de la riqueza, aumentando los salarios a una clase trabajadora que está a la cola de los sueldos de España.

Y sé que para ello necesitamos que nuestros pequeños y medianos empresarios crezcan más y sean más grandes y más fuertes.

Sé que estamos importando mano de obra y que eso no solo no es malo, sino que es bueno que seamos un destino de éxito y de prosperidad para muchas familias que vienen de fuera. Pero sé también que debemos apostar primero por nuestros trabajadores, porque están mejor formados y más preparados que nunca.

Porque no puedo olvidar ni un solo día que tenemos más de 200.000 personas que están esperando aquí, en nuestras propias islas, tener un puesto de trabajo y llevar un salario digno a sus casas.

Sé que la única manera de que podamos sacar a nuestra gente de la pobreza es que el reparto de la riqueza sea mejor. Y que nos queda un largo camino para que nuestra sociedad sea más justa y equitativa. Y que tenemos que luchar para que se queden en Canarias muchos de los recursos que hoy se nos escurren de entre las manos.

Sé que necesitamos dar el salto y crecer también fuera de Canarias. Y que debemos ocupar un nuevo papel protagonista en el entorno geográfico en el que vivimos.

Sé que todos nos hacemos mayores y que esta tierra tiene que ocuparse y preocuparse por los más débiles, los que más nos necesitan.

Y sé también que la pelea por conseguir que se compense la lejanía y la insularidad de nuestra tierra no ha acabado, porque no acaba nunca. Y que mañana mismo tendremos que volver a luchar por nuestros derechos con la misma determinación que hemos mantenido hasta ahora.

A todo esto y a muchas cosas más, sé que tenemos que hacerle frente y lo estamos haciendo, juntos. Poco a poco con paso firme, como se tienen que hacer las cosas y como se logran los éxitos. Marcando objetivos y dejándonos la piel para lograrlos.

Soy consciente de que los éxitos de hoy son el pasado de mañana mismo. Porque cada día empieza un nuevo partido. Un nuevo reto. Y también soy consciente de que las operaciones tacticistas de algunos no solo pueden tirar por tierra lo conseguido hasta ahora, sino que pueden truncar nuestras legítimas aspiraciones como pueblo.

Pero al mismo tiempo creo que estamos más preparados que nunca para seguir logrando conquistas.

Para combatir la pobreza y la desigualdad que debemos erradicar de Canarias tenemos el mejor equipo. El mejor equipo con el que nunca hemos contado. Porque hemos sido capaces de mejorar las aptitudes y el conocimiento de nuestros jóvenes.

Hoy, aquí, con estas distinciones mostramos todo lo que he contado.

¿Qué otra cosa se puede sentir sino orgullo cuando uno mira medio siglo de compromiso con la música y la cultura de nuestra tierra? ¿Quién no puede estar orgulloso de Los Gofiones que han paseado el nombre de Canarias por todo el mundo?

¿Y qué se puede sentir ante un joven deportista canario que ha demostrado que las fronteras no existen para el talento? ¿Es que alguien puede no sentir orgullo mirando a Sergio Rodríguez, que ha jugado en la mejor liga del mundo y ha defendido los colores de la selección de baloncesto?

¿Y díganme ustedes si no se debe sentir uno orgulloso de vivir en una tierra que alumbra gigantes de la literatura como Ángel Sánchez Rivero?  Poeta, narrador, ensayista, antropólogo... un canario "mesturado" que sobresale entre todos.

Y junto a ellos tenemos a nuestras Medallas de Oro.

Reconocemos el valor y la fuerza inquebrantable. Una fuerza que jamás pensó en rendirse: la de los familiares de las víctimas del vuelo JK5022. Una tragedia que nunca olvidaremos... porque ellos, precisamente ellos, son la luz que lo mantiene vivo en nuestro recuerdo.

Tenemos a las Asociaciones de la Memoria Histórica, que también decidieron no rendirse y luchar. Luchar para que no olvidemos a quienes fueron víctimas del asesinato político, entregados a tumbas anónimas de las que ahora toca rescatar. Y en las Asociaciones está toda esa gente que lucha día tras día para conseguirlo.

Tenemos a Rosanna Simón Álamo y a Manuel Santacruz "Palenke", dos nombres singulares del deporte canario: el ayer que sigue siendo hoy escuela de talento y el hoy de una joven realidad que sigue cosechando éxitos deportivos,

También tenemos a una Medalla de Oro que reluce con un brillo especial. Una mente que sobresale entre las de su generación: Concha Jerez, una de las creadoras más reconocidas del arte contemporáneo español y una referencia en el mundo de las bellas artes de nuestro país.

También nos acompaña una medalla especial. La de quienes trabajan y se esfuerzan para hacer mejor la vida de los enfermos. La Asociación Fuerteventura contra el Cáncer ha conquistado con su entrega y su buen hacer esta distinción que hoy le hacemos en nombre del pueblo de Canarias.

Y si antes les hablaba de colectivos que no se rindieron y que luchan para que no olvidemos a las víctimas, esta noche tenemos a un grupo de gente maravillosa que trabaja para que no desaparezca una parte de la cultura popular que ellas representan:

las Loceras de La Gomera, genuinas herederas de una tradición de alfarería que pasa de generación en generación. O Alcira Padrón, que representa la sabiduría y la exquisitez de nuestra artesanía tradicional canaria.

Tradición y modernidad que podemos encontrar también en nuestra Medalla de Oro para el Mercado de Nuestra Señora de África, una recova que cumple 75 años y que se ha convertido en el centro de la vida comercial y lugar de encuentro de la gente de Santa Cruz de Tenerife.

Porque Canarias no sería lo que es si no tuviéramos vida empresarial y empresarios de éxito capaces de crear empleo y desarrollo. Como el éxito que ha tenido Antonio Cabral, propietario de Auto Reisen, una trayectoria ejemplar que sirve de estímulo para tantos jóvenes que piensan en emprender un proyecto. Una medalla que entregamos a título individual, pero que también hacemos llegar a las dos patronales canarias, la Confederación Canaria de Empresarios y la Confederación Provincial de Empresarios de Santa Cruz de Tenerife. Para premiar y en cierta medida estimular su vocación social y su compromiso con esta tierra durante 40 años. Porque créanme que lo necesitamos.

Y una última medalla, muy especial.

A quienes creen que no se puede cambiar Canarias yo les digo que sí, que es posible. Ahí tienen el ejemplo de unas mujeres que están cambiando el planeta entero. La distinción al Movimiento Feminista de Canarias es el reconocimiento al compromiso incondicional con la lucha por un mundo de iguales. Una lucha que tiene muchos frentes, pero que ha conseguido triunfos y avances espectaculares en los últimos años. Gracias a ellas. A todas las mujeres comprometidas y valientes.

Uno pasa la mirada por este escenario y es como si se encendiera la luz del faro de la Isleta. Ese que tenemos tan cerca, encima de un volcán y que nos avisa de que llegamos a puerto. Manteniendo viva una llama de esperanza que indica a nuestro barco que va hacia un destino seguro.

Claro que podemos ser mejores.

Claro que Canarias tiene futuro.

Por supuesto que sí.

Porque cada día hay canarios que nos demuestran que se puede triunfar sea donde sea. Canarios que están dejando su huella en la economía, en la música, en el deporte, en la cultura, en la ciencia...

En cualquier actividad en la que nos muestran y nos demuestran que estas ocho islas, desde la periferia, pueden ser el centro de muchos universos.

Por eso estoy especialmente orgulloso de los míos.

Orgulloso de todos ustedes.

De este pueblo que hoy está celebrando su día.

Como dije al principio, no soy hombre de grandes palabras, pero sí de grandes sentimientos.

Y hoy siento como nunca esta tierra nuestra.

La siento a través de ustedes y gracias a ustedes.

La siento gracias a todo lo que ustedes representan.

Y ojalá Canarias pueda seguir teniendo hijos e hijas tan ilustres por mucho tiempo.

Porque cuanto más grandes son ustedes,

más grande es Canarias.

FELIZ DÍA DE CANARIAS