P. R. Cardo de Plata

  P. R. Cardo de Plata 

P.R del cardo de plata, Stemmacantha cynaroides, y de la jarilla de cumbre, Helianthemum juliae

Stemmacantha cynaroides, cardo de plata, constituye un endemismo tinerfeño exclusivo de las cumbres de la isla, donde sólo habita en 5 pequeñas localidades: las laderas próximas la Corredor de Mario, Arenas Negras, el Corral del Niño, Montaña Rajada y el Llano de Maja. En varias de ellas la Administración del Parque Nacional del Teide, desarrolla desde 1988 diversas actuaciones de conservación sobre el taxón, logrando en gran medida poner freno a su regresión. En conjunto, actualmente sobreviven poco más de 150 ejemplares maduros, acompañados de varios centenares de individuos jóvenes, todos ellos generalmente ocupando ambientes dominados por piroclastos y gleras. Además, se ha observado la extinción en épocas recientes de otras cuatro localidades: Gangarro, Roques Blancos, La Fortaleza y Cañada de Diego Hernández, presumiblemente por la presión derivada de los factores de amenaza incidentes.

Helianthemum juliae, jarilla de cumbre, constituye un endemismo tinerfeño exclusivo de las cumbres de la isla, donde sólo habita en 3 pequeñas localidades: el locus classica en los escarpes ubicados por encima de la Cañada de las Pilas, un minúsculo reducto en Risco Verde y un tercer enclave en las proximidades de Mesa del Obispo. Aparte de estas localidades naturales, existe un cuarto núcleo en la Cañada de Diego Hernández, fruto de actuaciones de traslocación abordadas por la Administración del Parque Nacional del Teide, quien desde 1988 ha ejecutado numerosas actuaciones de conservación sobre el taxón. En conjunto, actualmente sobreviven poco más de 200 ejemplares maduros, acompañados de varios centenares de individuos jóvenes. Todos ellos generalmente se encuentran relegados a ambientes semiumbríos en pequeños andenes y sectores de piedemonte abrigados.

Los factores de amenaza para el cardo de plata son claros y causa de un proceso de declive acentuado, estando constituidos por las poblaciones de conejos y muflones que medran en las cumbres de la isla. A parte de ello, una dinámica muy lenta y la presencia de parásitos naturales acentúan aún más esta situación. Así todos los datos apuntan hacia una inevitable extinción en los próximos 100 años, en tanto no sean reducidos los citados factores de presión, o en el mejor de los casos una supervivencia confinada a sectores vallados.

Para la jarilla de cumbre los factores de amenaza de origen antrópico no aparentan ser significativos. Tan solo los conejos ramonean los ejemplares, restándoles vitalidad. No obstante, el taxón se encuentra ante un riesgo de extinción extremo determinado por la dependencia de varios años húmedos consecutivos, situación climática cada vez más rara en las cumbres de Tenerife. De esta forma todos los datos apuntan hacia una inevitable inexorable regresión en los próximos 50 años.

Estas dos especies se incluyen el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias en la categoría de “en peligro de extinción”. Por ello se elabora el presente Plan que fija como finalidad numérica el establecer un mínimo de:

  • 1.500 ejemplares reproductores, distribuidos en al menos ocho núcleos (las 5 localidades naturales conocidas y otras 3 de nueva creación) para S. cynaroides,. Así mismo se establece que la necesidad que cada uno de esos núcleos cuente con al menos 150 ejemplares.
  • 3.000 ejemplares reproductores, distribuidos en al menos nueve núcleos (las 3 localidades naturales conocidas y otras 6 de nueva creación) para H. juliae. Asimismo se establece la necesidad de que cada uno de esos núcleos cuente con al menos 300 ejemplares reproductores.

Como objetivos operacionales concretos se establecen el ejercer un mayor control sobre las poblaciones de conejos y muflones, y el incremento de los efectivos naturales existentes. La consecución de estos objetivos se logrará con el desarrollo de las actuaciones programadas.

Dichas actuaciones siguen un esquema tradicional resultando de máxima prioridad aquellas destinadas proteger mediante vallados las localidades de la especie y las enfocadas a incrementar sus efectivos naturales, bien a través de reforzamientos en las localidades naturales, o bien mediante traslocaciones de individuos obtenidos ex situ hacia nuevos enclaves. Todo esto se complementa con el depósito de muestras en Bancos de Germoplasma y un incremento de la presión cinegética sobre conejos y muflones, así como con el desarrollo de acciones paralelas destinadas a incrementar el conocimiento de la especie en aquellas áreas que puedan ser provechosas para la gestión exitosa de la misma. De esta forma, se recomienda la realización de estudios de Dinámica de Poblaciones y Genética. También se consideran una serie de actuaciones destinadas a una mejor integración del Plan en la sociedad (edición de folletos, educación formación, etc.) y al establecimiento de un seguimiento de muestre cuales son los éxitos y fracasos cosechados.

Aprobación definitiva, DECRETO 167/2006, de 14 de noviembre.