El género Gallotia, del que se conocen siete especies no extintas, es endémico del Archipiélago Canario. Gallotia bravoana es además exclusiva de la isla de La Gomera, donde actualmente presenta una distribución extraordinariamente restringida. En un pasado no muy lejano, sin embargo, la situación era diferente.
Distribución antigua: Hasta hace sólo dos o tres mil años los lagartos gigantes de La Gomera ocupaban la mayor parte de la isla. Por eso resulta relativamente fácil encontrar sus restos óseos en las zonas bajas y las medianías. Estos restos faltan por completo, sin embargo, en las áreas cubiertas por el fayal-brezal y la laurisilva (monteverde), donde es muy probable que la especie nunca hubiera estado presente.
En áreas costeras de La Gomera, donde las condiciones térmicas son benignas durante la mayor parte del año, se han podido encontrar restos de lagartos que en vida debían sobrepasar los 120 cm de longitud total, y los 4 ó 5 kg de peso.
Distribución actual: Aunque se tenían datos antiguos sobre la presencia de grandes saurios vivos en La Gomera, los lagartos gigantes se consideraban definitivamente extinguidos hasta que en junio de 1999 un equipo de biólogos y naturalistas del Departamento de Zología de la Universidad de La Laguna descubrió una pequeña población confinada en las paredes y la base de un impresionante risco del oeste de la isla.
Esta población, la única conocida hasta el momento, se encuentra situada dentro de los límites del Parque Rural de Valle Gran Rey, en los parajes conocidos como el risco de La Mérica y Quiebracanillas, su pie de monte. La amplitud del área ocupada por la especie varía dependiendo de la época del año y de las condiciones meteorológicas. Así, en los periodos anuales de mayor estrés hídrico el área utilizada por los lagartos no sobrepasa los 2000 m2.
Se han censado hasta la fecha unos 100 individuos en libertad, llegándose a marcar a más de la mitad de la población.