Parque Santa Catalina
Las Palmas de Gran Canaria
El Parque Santa Catalina se ubica en el municipio de Las Palmas de Gran Canaria, junto al conocido Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología. El parque se encuentra dentro del Distrito Isleta-Puerto-Guanarteme, en el barrio de Santa Catalina-Canteras.
La zona del Parque Santa Catalina ha sido un lugar de convivencia de la disidencia sexual y de género en la capital grancanaria desde la dictadura franquista hasta la posterior transición política.
En el mismo Parque existe una significación escultórica de la vecina de la ciudad conocida como Lolita Pluma, una figura con sus controversias, pero fundamental para entender que el parque era un lugar habitualmente frecuentado por personas “al margen” de las normas sociales y culturales de la época.
Por otra parte, la famosa diputada del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) Carla Antonelli, harta de las murmuraciones y las pedradas por ser una mujer transexual, abandonó Güímar (Tenerife) y a los 17 años puso rumbo a Las Palmas. Allí se apostó en una esquina del parque de Santa Catalina.
En el posfranquismo, en 1977, Carla recibió palizas de la Policía y fue detenida y llevada a comisaría en aplicación de la Ley de Peligrosidad Social (Paniagua, Fernando 2020).
También Fernando Olmeda (2004), hace referencia a algunos locales frecuentados por homosexuales en Las Palmas de Gran Canaria, ubicados en los alrededores del Parque de Santa Catalina y la playa de Las Canteras, en su ensayo El Látigo y la Pluma. (Ramírez, 2016).
Durante la dictadura franquista, el parque Santa Catalina fue lugar de encuentro, prostitución, represión y visibilización de la disidencia sexual y de género.
En los tiempos donde ser afeminado o “tener pluma” era suficiente para ser detenido y pasar varios días en un calabozo de la comisaría, la población disidente de la isla articuló sus redes y espacios en torno al parque; en estas terrazas se vivía de manera abierta y con cierta libertad, a pesar de las redadas y las palizas, se producían encuentros sociales y donde la celebración del carnaval fue un momento idóneo para la exhibición de la pluma y el disfraz que, al mismo tiempo y de manera paradójica, visibilizaba la heterodoxia identitaria. El parque aportó a estas personas un espacio para ser dentro de una sociedad que les perseguía.
El Cuartel de Santa Catalina de la Policía Local de Las Palmas (C/ Nicolás Estévanez), anteriormente a su uso como cuartel fue unos urinarios públicos donde se daban encuentros sexuales.
También, por otra parte fue en esta esquina del parque donde se abrieron las primeras terrazas de sociabilidad disidente, una conocida como “El Derbi”.
El Parque Santa Catalina se originó con la construcción del Muelle Santa Catalina en la década de 1880. El Parque Santa Catalina es uno de los puntos de encuentro más importantes de la ciudad debido a su cercanía a la Playa de Las Canteras, su proximidad a la terminal de cruceros del Puerto de la Luz y de Las Palmas, su conectividad con respecto al transporte público urbano e interurbano gracias al Intercambiador de guaguas y por ser el lugar donde se instalan los escenarios principales del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria y del WOMAD.
