Preguntas frecuentes

 

En los procesos de adopción nacional, ¿Cuánto tiempo se tarda, una vez obtenida la declaración de idoneidad, en asignar a un o una menor?

Actualmente, las personas solicitantes que desean adoptar a un o una menor de corta edad y sin problemas relevantes, permanecen en esta lista de espera durante un promedio de ocho años. No obstante, este tiempo puede variar y no es posible determinar con exactitud la duración del proceso de adopción, puesto que depende del momento en el que se declare a un o una menor con esas características en situación de adoptabilidad.

En el caso de las adopciones de menores con características especiales (menores que tengan cumplidos los ocho años de edad, menores que presenten alguna discapacidad, que padezcan enfermedad crónica, degenerativa o contagiosa, que hayan manifestado una especial inadaptación social, o grupos de tres o más hermanos o hermanas unidas con vínculos afectivos), el tiempo de espera se reduce de manera considerable, al ser menor el número de personas solicitantes de adopción de menores que presenten estas características.

¿Cuánto tiempo se tarda en realizar una adopción internacional?

A partir de la declaración de idoneidad, la duración del proceso de adopción internacional es muy variable, ya que depende del país que se escoja, de la situación política y social que atraviese dicho país en cada momento, y de las condiciones que establece su propia normativa para hacer efectiva dicha adopción.

 

¿Por qué el tiempo de espera para la asignación de menor en adopción nacional es tan largo?

Si bien es cierto que existe un número considerable de menores que se encuentran bajo el amparo del sistema de protección de menores, tanto en nuestra Comunidad Autónoma como en el resto del Estado, no todos se encuentran en situación de adoptabilidad.

Muchos de estos niños y niñas residen en centros de protección o con familias de acogida de forma temporal, porque sus familias biológicas están atravesando situaciones difíciles, y la convivencia con ellos podría perjudicar el bienestar y el desarrollo de estos y estas menores. En estos casos, la Entidad Pública realiza las funciones de tutela y guarda de menores, a la vez que presta servicios de apoyo familiar para paliar las dificultades familiares. Una vez superados los problemas que dieron lugar a la separación, lo más beneficioso para estos niños y niñas sería volver a integrarse en su núcleo familiar de origen.

Por el contrario, otros y otras menores sí están en situación jurídica de ser adoptados o adoptadas, pero son pocas las personas dispuestas a integrar a estas niñas y niños en sus familias y a hacer frente a las características y dificultades específicas que presentan. La realidad es que estas niñas y niños forman un grupo muy diverso, menores que han cumplido los ocho años, grupos de tres o más hermanas o hermanos unidos con vínculos afectivos, menores que presentan alguna discapacidad física, psíquica o sensorial, que padecen alguna enfermedad grave, crónica, degenerativa o contagiosa, o que han manifestado una especial inadaptación social.

¿Por qué se realiza la guarda con fines de adopción en la adopción nacional?

La guarda con fines de adopción tiene como finalidad el conocimiento y la adaptación mutua entre menor y la familia propuesta para su adopción. Para facilitar el éxito de la integración del o la menor en la familia adoptante, la Dirección General elabora un proyecto de seguimiento individualizado, el cual incluye directrices a nivel educativo, pedagógico, psicológico y social.

La guarda con fines de adopción se formaliza por parte de la Dirección General, que posteriormente eleva la propuesta de acogimiento judicial o de adopción del o la menor ante el órgano judicial.

Igualmente, la Dirección General puede formalizar una guarda con fines de adopción con anterioridad a la presentación de la propuesta de adopción, cuando considere que es necesario establecer un período de adaptación del o la menor a la familia. Este período será lo más breve posible y, en todo caso, no podrá exceder el plazo de un año.

¿Por qué a las personas solicitantes de adopción se les realiza una valoración psicosocial?

Para realizar una adopción es necesario ser declarado idóneo para tal fin por la Dirección General. Dicha declaración de idoneidad especificará las características y edades de las y los menores para los que se es idónea o idóneo, atendiendo a los datos recabados a través de la valoración psicosocial que se realiza a las personas solicitantes. Este proceso de valoración tiene como finalidad obtener la certeza de que las personas solicitantes resultan idóneas para asegurar la cobertura de las necesidades físicas, psicológicas y sociales de los y las menores susceptibles de ser adoptadas, así como el cumplimiento de las obligaciones parentales legalmente establecidas.

Las personas solicitantes no deben vivir la valoración de idoneidad como una evaluación sobre su capacidad para ser padres y/o madres. Más bien se trata de explorar si son capaces de afrontar con éxito la parentalidad adoptiva, atendiendo a sus especificidades. Así por ejemplo, deben reflexionar sobre temas como si se sienten capaces de aceptar el pasado del o la menor, y de ayudarle a superar las posibles secuelas por haber tenido que enfrentarse a determinadas experiencias que afectan a su desarrollo; o también, si enfrentarán adecuadamente la revelación del origen del o la menor, y apoyarán a su futuro hijo o hija a a asumir su pasado, así como su condición adoptiva. Estas condiciones son imprescindibles para que los y las menores adoptados puedan alcanzar un entorno de seguridad y estabilidad que garantice su bienestar y desarrollo pleno.

¿Cuánto dinero cuesta realizar una adopción nacional?

El proceso de adopción nacional no genera coste alguno, salvo las tasas que se derivan de la tramitación de los documentos requeridos.

¿Cuánto dinero cuesta realizar una adopción internacional?

Los gastos generados del proceso de adopción internacional dependerán de que la tramitación se realice por ECAI o por Entidad Pública.

Las ECAIs son entidades sin ánimo de lucro que cobran una tarifa por los gastos que se derivan exclusivamente de la realización de la labor de intermediación y tramitación del expediente de adopción internacional.

En caso de que la adopción se tramite a través del Ministerio competente en materia de adopción, las personas solicitantes deberán abonar las tasas derivadas de la legalización, autenticación y traducción en su caso, de la documentación a remitir al país elegido para tramitar la adopción internacional.

Tanto si la adopción se realiza por Entidad Pública o a través de una ECAI, hay que sumar los gastos del viaje y alojamiento durante la estancia o estancias en el país donde se realiza la adopción. Debe tenerse en cuenta que el número de viajes requeridos y su duración varían de un país a otro.

¿Qué diferencia hay entre una adopción y un acogimiento familiar?

La adopción es una medida de protección permanente, que se constituye por resolución judicial, en la cual las madres y/o padres adoptivos adquieren con el o la menor adoptada los mismos vínculos que surgen de la filiación biológica. La adopción produce la extinción de los vínculos jurídicos entre el o la adoptada y su familia anterior.

El acogimiento familiar, dependiendo de su finalidad, tiene diferentes modalidades. Así, nos encontramos con el acogimiento simple, que tiene carácter transitorio, bien porque de la situación del o la menor se prevea la reinserción de éste en su propia familia, bien en tanto se adopte una medida de protección que revista un carácter más estable. El acogimiento familiar permanente, cuando la edad u otras circunstancias del o la menor y su familia así lo aconsejen y así lo informen los servicios de atención al menor. En tal supuesto, la entidad pública podrá solicitar de la judicatura que atribuya a las personas acogedoras aquellas facultades de la tutela que faciliten el desempeño de sus responsabilidades, atendiendo en todo caso al interés del o la menor. Y por último, el acogimiento familiar preadoptivo, que se formalizará por la entidad pública cuando ésta eleve la propuesta de acogimiento judicial o de adopción del o la menor ante la autoridad judicial, siempre que las personas acogedoras reúnan los requisitos necesarios para adoptar, hayan sido seleccionadas y hayan prestado ante la entidad pública su consentimiento a la adopción, y se encuentre el o la menor en situación jurídica adecuada para su adopción. Asimismo, también se podrá formalizar un acogimiento familiar preadoptivo, cuando la entidad pública considere, con anterioridad a la presentación de la propuesta de adopción, que fuera necesario establecer un periodo de adaptación del o la menor a la familia.

¿Se tiene en cuenta el nivel socioeconómico de las familias que deseen adoptar?

Uno de los aspectos que se exploran durante la valoración de la idoneidad de las personas solicitantes de adopción es su nivel socioeconómico. Ello no quiere decir que sólo puedan adoptar las familias que tengan un alto nivel de ingresos. La Dirección General tiene como cometido garantizar la protección y el bienestar de los y las menores. Para ello, debe cerciorarse de que la familia que desea adoptar posee el nivel económico y social suficiente para proporcionar al niño o a la niña los cuidados, la educación y el entorno de seguridad y estabilidad que necesita para desarrollarse de forma adecuada. Mientras las personas solicitantes cumplan con este requisito, su nivel de ingresos no será un obstáculo para la obtención de la resolución de idoneidad favorable.

¿Qué sucede cuando una persona, de forma individual, solicita una adopción y durante la tramitación de su expediente forma una pareja estable?

La incorporación de otra persona a la unidad familiar de la persona solicitante, por matrimonio o por formar pareja de forma permanente análoga a la conyugal, debe ser comunicada a la Dirección General, al objeto de realizar una nueva valoración psicosocial y determinar la idoneidad para ser padre o madre adoptiva.

Se deberá acompañar la siguiente documentación:

  • Escrito donde conste la adhesión de la nueva persona solicitante a la solicitud inicial de declaración de idoneidad para la adopción.
  • La documentación requerida en la solicitud que corresponda a la nueva persona solicitante.

El orden cronológico de la solicitud en el Registro de Adopción no variará.

¿Qué sucede cuando una pareja se separa o divorcia durante la tramitación de su expediente de adopción?

Cuando una pareja, matrimonial o de hecho, que ha solicitado una adopción se separa o divorcia, deberán comunicarlo por escrito a la Dirección General, haciendo constar si ambos desean, de forma individual, continuar o no con la tramitación del expediente.

En el supuesto de que una de las personas manifieste su voluntad de desistir, se continuará con el expediente respecto a la otra.

En el supuesto de que ambos decidan continuar con la tramitación de su solicitud, se tramitarán dos expedientes, ambos con el mismo número, si bien uno de ellos con la indicación de "bis", siendo este último inscrito en el Registro de Adopción con igual orden cronológico que el anterior.

En cualquier caso, se procederá a realizar una nueva valoración de la idoneidad para ser padre o madre adoptiva.

¿Qué sucede cuando una de las personas que conforma la pareja fallece durante la tramitación del expediente de adopción?

El fallecimiento de una de las personas que conforma la pareja, matrimonial o de hecho, cuyo expediente de adopción está en trámite, debe ser comunicado por escrito a la Dirección General, haciendo constar la persona que sobrevive si desea continuar de forma individual con la tramitación de su expediente. Se procederá a realizar una nueva valoración de la idoneidad para ser padre o madre adoptiva.