Gobierno de Canarias

Comunidad Autónoma de Canarias

Boletín Oficial de Canarias

Estás en:

BOC Nº 120. Miércoles 17 de junio de 2026 - 2096

ATENCION. La versión HTML de este documento no es oficial. Para obtener una versión oficial, debe descargar el archivo en formato PDF.

V. Anuncios - Otros anuncios - Cabildo Insular de Lanzarote

2096 ANUNCIO de 28 de mayo de 2026, relativo a la incoación del expediente de declaración de Bien de Interés Cultural inmaterial, en la categoría de juegos y deportes autóctonos, a favor del “Juego del Palo de Lanzarote, estilo maestro D. Cristín Feo”.

13 páginas. Formato de archivo en PDF/Adobe Acrobat. Tamaño: 234.11 Kb.
BOC-A-2026-120-2096. Firma electrónica - Descargar

El Sr. Presidente del Excmo. Cabildo Insular de Lanzarote

HACE SABER:

Que con fecha 15 de mayo de 2026, se ha dictado el Decreto 2026-3810, por el que se resuelve declarar la incoación del expediente de declaración de Bien de Interés Cultural inmaterial, en la categoría de juegos y deportes autóctonos, a favor del “Juego del Palo de Lanzarote, estilo maestro D. Cristín Feo”, se emite la presente en base a los siguientes, cuyo contenido literal se inserta a continuación:

DECRETO-RESOLUCIÓN 2026-3810

Visto el expediente n.º 22455/2024 “Incoación del expediente de declaración de Bien de Interés Cultural inmaterial, en la categoría de juegos y deportes autóctonos, a favor de “Juego del Palo de Lanzarote, estilo maestro D. Cristín Feo” de ámbito insular, en base a los siguientes

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.- Obra en el expediente solicitud para la declaración de Bien de Interés Cultural inmaterial, de juegos y deportes autóctonos, a favor de “Juego del Palo de Lanzarote, estilo maestro D. Cristín Feo”, por Dña. María del Pino Hernández Montelongo en representación del “Club Deportivo Jugadores de Palo La Era”. Asimismo, consta solicitud de D. Ramón Alfonso Hernández.

Segundo.- El día 4 de marzo de 2026 se emite informe técnico del Servicio de Patrimonio que recoge la descripción y los elementos esenciales del bien a proteger, y concluye textualmente.

“En definitiva, y a juzgar por los testimonios con los que hoy se cuenta, parece evidente que el juego del palo era algo muy recurrente en el mundo rural, practicado por camelleros y sobre todo pastores. La actividad pastoril y ganadera requería de un cierto manejo del palo, el cual podría ser de tamaño variable, para asegurar el correcto manejo de los animales. Se trata además de una actividad en la que en ocasiones se podría correr cierto riesgo y que los pastores en los momentos de descanso aprovechaban para practicar y desafiarse.

No es de extrañar, por lo tanto, que en una sociedad profundamente rural como era la sociedad de Lanzarote hasta mediados del S. XX, en donde la ganadería y el pastoreo era una de las actividades económicas más relevantes, el juego del palo fuera una práctica muy extendida en donde existieran varias familias que lo ejercieran con estilos propios.

Por desgracia, el abandono casi total del mundo rural así como otros factores como un cierto secretismo sobre esta práctica, facilitaron que toda esta riqueza casi desapareciera por completo. Sin embargo, gracias a la labor pedagógica de D. Cristín Feo así como de los maestros que lo antecedieron, el juego del Palo estilo Cristín Feo pudo conservarse hasta nuestros días, siendo uno de los estilos más ricos, plásticos y singulares de toda Canarias. Por todo ello, se entiende que esta práctica reviste valores patrimoniales sobresalientes que justifican sobradamente su declaración como Bien de Interés Cultural, por lo que se propone que se incoe el correspondiente expediente”.

Tercero.- Consta en el expediente informe jurídico emitido el 5 de mayo del presente año, sobre la adecuación del procedimiento, competencia para resolver y procedencia de la actuación.

Cuarto.- Que en la sesión de la Comisión Insular de Patrimonio Cultural, celebrada el 12 de mayo del presente año, hubo dictamen favorable para la declaración como Bien de Interés Cultural, inmaterial, a favor de “Juego del Palo de Lanzarote, estilo maestro D. Cristín Feo”.

A lo anterior le son de aplicación los siguientes

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.- El régimen jurídico se localiza, con carácter principal, en la Ley 11/2019, de 25 de abril, de Patrimonio Cultural de Canarias -LPCC-, en cuanto norma sectorial específica, y en concreto, en el Decreto 111/2004, de 29 de julio, por el que se aprueba el Reglamento sobre Procedimiento de Declaración y Régimen Jurídico de los Bienes de Interés Cultural -RBIC-. Asimismo, resulta de aplicación supletoria la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas -LPAC-, así como cuantas normas administrativas generales o sectoriales resulten de aplicación, en función de la naturaleza del bien, del tipo de uso pretendido y del régimen competencia correspondiente.

Segundo.- La competencia se atribuye a este Cabildo Insular de Lanzarote -artículo 16 LPCC-. El órgano competente es el Ilustrísimo señor Presidente del Excmo. Cabildo Insular de Lanzarote, de acuerdo con el Decreto de la Presidencia de fecha 27 de enero de 2025 -“Resuelvo Cuarto.- Avocar el Área de Régimen Interior y Patrimonio Histórico en esta Presidencia”-.

Asimismo, el Estatuto de Autonomía de Canarias, aprobado por la Ley Orgánica 1/2018, de 5 de noviembre, establece en su artículo 27.4 que los poderes públicos canarios velarán por la protección y la defensa de la identidad, el patrimonio histórico y los valores e intereses de Canarias, del legado etnográfico y arqueológico de la población aborigen prehispánica y de las demás cultural que han ido poblando el Archipiélago, atribuyendo en el artículo 137.1 a la Comunidad Autónoma de Canarias la competencia exclusiva en materia de patrimonio cultural sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 149.2 de la Constitución Española.

Asimismo, la incoación del expediente se hará de oficio por este Cabildo Insular de Lanzarote con arreglo al procedimiento establecido en la Sección 2.ª, Capítulo I, Título IV, de la LPCC, así como lo dispuesto en el Reglamento del Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias, aprobado por el Decreto 118/2001, de 14 de mayo, y el Reglamento sobre Procedimiento de Declaración y Régimen Jurídico de los Bienes de Interés Cultural, aprobado por el Decreto 111/2004, de 29 de julio.

Tercero.- De acuerdo con el artículo 31 de la LPCC se establece lo siguiente:

“1. El procedimiento para la declaración de bien de interés cultural deberá resolverse y notificarse en el plazo máximo de veinticuatro meses desde el inicio del procedimiento, sin perjuicio del plazo de suspensión del procedimiento previsto en la legislación de procedimiento administrativo común.

2. Transcurrido dicho plazo sin resolución expresa, se declarará la caducidad del procedimiento, no pudiendo volverse a iniciar hasta que transcurran dos años desde la declaración de caducidad, salvo cuando medie solicitud de la propia persona titular del bien, de las personas interesadas cuando se trate de un bien inmaterial, o de dos de las instituciones consultivas reconocidas por esta ley.

3. La declaración de caducidad del procedimiento corresponderá a la persona titular del departamento de la Administración competente para iniciar y tramitar en procedimiento, en cada caso”.

Por otro lado, en el Boletín Oficial de la Provincia de Las Palmas n.º 18, del miércoles 10 de febrero 2021, se aprueba definitivamente el “Reglamento de Organización y Funcionamiento de la Comisión Insular de Patrimonio Cultural -en adelante ROFCI-, de acuerdo con la LPCC”.

El artículo 2.1 del ROFCI establece:

“La Comisión ostentará las competencias de asesoramiento y consulta que con carácter previo y preceptivo le atribuye la Ley 11/2019, de 25 de abril, de Patrimonio Cultural de Canarias”.

Asimismo, y sigue:

“Por parte de la Presidencia podrá evacuarse consulta a la Comisión respecto a cualquier otro asunto sobre la materia que considere [...]”.

Atendiendo a la Ley del Procedimiento Administrativo Común, la regla general es que las consultas -por el Ilustrísimo señor Presidente de la Corporación a la Comisión Insular- serán facultativas y no vinculantes -artículo 80 de la LPAC-, salvo que la LPCC expresamente indique lo contrario.

Cuarto.- Considerando el artículo 16 de la LPCC, corresponde a este Cabildo Insular de Lanzarote:

“a) Incoar e instruir los procedimientos de declaración de bien de interés cultural, elevándolos al Gobierno de Canarias para su resolución, así como los procedimientos de desafectación y modificación de estos bienes”.

El “Juego del Palo de Lanzarote, estilo maestro D. Cristín Feo” en virtud del artículo 25 de la LPCC:

“Los bienes inmateriales que componen el patrimonio cultural de Canarias podrán ser declarados de interés cultural con arreglo a una o varias de las categorías siguientes:

k) Juegos y deportes autóctonos”.

En consecuencia, el BIC es el “Juego del Palo de Lanzarote, estilo maestro D. Cristín Feo” con categoría de juego y deporte autóctono.

Considerando el artículo 29 de la LPCC, al haber una pluralidad indeterminada de personas interesadas, la notificación se sustituye por la publicación en el Boletín de Canarias, al tratarse el acto de iniciación de un BIC inmaterial.

En virtud del artículo 30.1 (in fine) de la LPCC.

“La tramitación incluirá audiencia a las personas interesadas y se someterá a información pública, debiendo recabarse, asimismo, el dictamen de, al menos, dos de las instituciones consultivas previstas en la presente ley”.

Además, deberá recabarse dictamen de, al menos, dos de las instituciones consultivas previstas en la LPCC. Publíquese en el Boletín Oficial de Canarias, en dos momentos diferenciados, tanto la fecha en que se realiza la solicitud del dictamen como la de su recepción. Transcurrido tres (3) meses sin obtener el mismo proseguirá el procedimiento, que igualmente deberá ser publicado.

Vista la propuesta de Resolución PR/2026/4284, de 15 de mayo de 2026,

RESUELVO:

Primero.- Declarar la incoación del expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de juegos y deportes autóctonos, a favor de “Juego del Palo de Lanzarote, estilo maestro D. Cristín Feo”.

Segundo.- Publicar anuncio de incoación en el Boletín Oficial de Canarias.

Tercero.- El inicio del procedimiento de declaración de un Bien de Interés Cultural se anotará con carácter preventivo en el Registro de Bienes de Interés Cultural por el Departamento de la Administración pública de la Comunidad Autónoma de Canarias competente en materia de patrimonio cultural.

Cuarto.- Se deberá recabar dictamen de, al menos, dos de las instituciones consultivas previstas en la LPCC. Publíquese en el Boletín Oficial de Canarias, en dos momentos diferenciados, tanto la fecha en que se realiza la solicitud del dictamen como la de su recepción. Transcurrido tres (3) meses sin obtener el mismo proseguirá el procedimiento, que igualmente deberá ser publicado.

Quinto.- El plazo para resolver el procedimiento es de 24 meses y quedará suspendido hasta un máximo de 3 meses de acuerdo con lo anteriormente expuesto.

Sexto.- La tramitación incluirá audiencia a los interesados mediante el correspondiente anuncio en el Boletín Oficial de Canarias, y deberá garantizarse, en todo momento, la participación pública.

Séptimo.- A los efectos de una adecuada motivación y comprensión del bien de interés cultural, se considera procedente incorporar como anexo a la resolución el informe técnico que fundamenta la propuesta.

Arrecife, a 28 de mayo de 2026.- El Consejero Delegado (p.d. Decreto 2023-4715, de 21.7.2023), Miguel Ángel Jiménez Cabrera.

ANEXO

ANEXO HISTÓRICO A LA PROPUESTA DE INCOACIÓN PARA LA DECLARACIÓN DE BIEN DE INTERÉS CULTURAL INMATERIAL A FAVOR DEL “JUEGO DEL PALO DE LANZAROTE, ESTILO D. CRISTÍN FEO DE LEÓN”.

D. Cristín Feo de León, hijo de D. Juan José Feo Barreto y de Dña. Josefa de León León, nació en Máguez, término municipal de Haría el 18 de agosto de 1924.

D. Cristín Feo nació en una familia de jugadores. Tanto su padre como su tío José María Feo Barreto eran jugadores, sobre todo este último, quien sería su maestro.

- Predecesores:

Pedro Viñoly Rodríguez.

Los orígenes de esta familia de jugadores habría que buscarla en la figura de D. Pedro Viñoly Rodríguez, el gran maestro de esta práctica en la isla de Lanzarote y el jugador más antiguo del que se tiene noticias. En el pueblo de Maguez, donde nació en 1848, desarrolló durante décadas una importante labor de enseñanza entre los jóvenes del pueblo, entre lo que destacó el tío de D. Cristín, D. José María Feo Barreto, jugador muy afamado.

D. Pedro Viñoly, al igual que muchos canarios de la época, tuvo que emigrar, más concretamente a Buenos Aires, con varias idas y venidas a las islas. No se sabe muy bien de quién pudo aprender, aunque, según la lógica de la enseñanza de este juego que apenas solía trascender el seno familiar, es bastante probable que lo aprendiera de su Padre Francisco Viñoly López, natural de Tiagua. Sin embargo, hay quienes apuntan, como D. Manuel Figueroa Feo, primo de D. Cristín Fero, que tal vez lo aprendiera en América de otros canarios con los que convivía y trabajaba.

José María Feo Barreto.

D. José María Feo Barreto, tío de Cristín Feo, nació el 12 de junio de 1885 y fue, después de D. Pedro Viñoly, el mejor jugador de palo conocido, destacando por su gran habilidad y técnica. Se trata de un figura fundamental en la conservación del juego del palo, puesto que gracias a su labor pedagógica hoy en día podemos disfrutar del juego del palo en Lanzarote.

Además de enseñar los fundamentos del palo a algunos familiares, también enseñó a algunas personas cercanas como a D. Laurencio Figueroa, quien a su vez enseñó a sus sobrinos.

Entre los maestros de palo, existía la tradición de guardarse “La última punta”, es decir, alguna técnica que nunca enseñaban a nadie, salvo cuando eran ya muy mayores por si en algún caso les fuera necesario recurrir a ella para salvar la vida. En este sentido, hay varias personas que señalan la posibilidad de que D. José María tan solo enseñara por completo las técnicas a sus sobrinos, y al resto de personas simplemente algunas nociones y conceptos básicos para defenderse.

Tras sufrir unos percances con las “Fuerzas Nacionales” por sus ideas políticas, D. José María decide enseñar el juego del palo a sus sobrinos Pepito y Cristín. Al menos una vez por semana, después de venir del campo, se reunían en casa de su tío en un patio donde practicaban cerca de dos horas mientras su tío les iba corrigiendo las posturas y movimientos. D. José María daba especial importancia a la mirada durante el juego. Solía decir que nunca había que mirar al palo del oponente sino a sus ojos. Otros jugadores siempre acababan mirando el palo en algún momento del juego, pero él no. La mirada del otro jugador le decía claramente dónde iba a ir el ataque y, según él, esta era una lección importante y una de las características que diferenciaban a un buen jugador del resto.

Pocos años después D. José María enfermó y durante algún tiempo dejaron de entrenar, aunque luego volvieron a jugar durante algún tiempo más bajo la supervisión de su tío Pepe, hermano de D. José María y padre de Pepito. Siguieron con la práctica durante algún tiempo más hasta que poco a poco y debido a distintos motivos, como la realización del servicio militar y el traslado a Arrecife de D. Cristín, así como la posterior muerte de Pepito Feo, fueron abandonando paulatinamente la práctica.

Finalmente José María Feo Barreto fallece en su pueblo de Máguez el 22 de agosto de 1953 con 69 años. Sobre él, su sobrino, D. Cristín Feo, decía “Ese sí que se las sabias todas con el palo...”.

Cristín Feo:

Cristín Feo es sin duda alguna una de las personas más relevantes en la continuidad y trasmisión del juego del palo, gracias al cual esta tradición se conservó.

D. Cristín Feo aprendió de su tío D. José María Feo Barreto, y este a su vez de D. Pedro Viñoly Rodríguez. Desde muy jovencito se inició en esta técnica y tenía a su primo D. José Feo Reyes (Pepito) a su principal compañero de entrenamiento. D. Cristín abandonó poco a poco la práctica del palo, primero al tener que realizar el servicio militar y sobre todo cuando deja su pueblo y se traslada a Arrecife por motivos laborales. D. Cristín permaneció más de treinta años sin apenas jugar al palo, salvo esporádicos entrenamientos en solitario los primeros años. Por otro lado, la muerte de su primo Pepito años más tarde fue una dura noticia para D. Cristín y en cierta forma termina con el último núcleo de práctica del juego del palo. No será hasta varias décadas después cuando D. Cristín, ante la insistencias y ganas de aprender de algunos jóvenes, se decide a recuperar aquellas técnicas que su tío le enseño cuando era niño.

A principios de los años setenta, en un momento del resurgir de muchas prácticas culturales canarias, D. Cristín conoce a una serie de jóvenes, entre los que se encontraba Toñín Corujo, que le insisten en aprender el juego del palo. Ante tal insistencia se decide en crear una escuela, y de esta manera, en las antiguas dependencias de la Comisaría de Policía de Arrecife, comienzan las clases. Sin embargo, ante la falta de apoyo oficial y el horario laboral de Cristín, se paraliza la actividad.

En junio el año 1984 hubo una demostración de alumnos de D. Tomás Déniz Hernández de Tenerife en la Sociedad Democracia de Arrecife en el marco de la Semana Cultural de las Fiestas de San Pedro. Durante la estancia, los alumnos, entre los que se encontraba D. Manuel Lorenzo Perera, tuvieron conocimiento de la existencia en Máguez de un señor del que se decía que sabía jugar al palo y que había aprendido de su familia. Consiguieron localizarlo, pero en Arrecife, donde el maestro se había mudado años atrás. Ese mismo año, en la revista “La Sorriba” de Tenerife, D. Manuel Lorenzo Perera escribe un artículo dando cuenta de la existencia de dicha modalidad en Lanzarote, reivindicando su rescate.

Poco tiempo después, ante la insistencia de algunas personas, D. Cristín se decide a recuperar aquellas técnicas que su tío le enseño cuando era niño, y accede a la petición de enseñar el juego del palo, dando lugar a la escuela de Palo Conejero en el año 1987, siendo un punto de inflexión en la recuperación del juego. El Cabildo de Lanzarote había recibido una carta remitida por D. José Alberto Hernández, Vicepresidente de la Asociación del Palo Canario, en la que informaba de la existencia de un estilo de juego del palo con unas características que le hacía único en el archipiélago y que se encontraba al borde de la completa desaparición. También se informaba de la identidad de la única persona que aún estaba en condiciones de transmitir el juego y de la urgencia requerida debido a su edad.

De esta manera, el Cabildo de Lanzarote procede a contratar a tiempo completo a D. Cristín Feo, quien ya era reconocido como el único jugador de un estilo de juego inédito y claramente diferenciado de los practicados en otras islas, para que enseñar el juego a un grupo de jóvenes y garantizar así que no se perdiera.

Jugando de nuevo, D. Cristín fue recordando lo que aprendió cuando era chinijo de su tío, técnicas olvidadas que poco a poco iban resurgiendo mediante el entrenamiento diario junto a un pequeño grupo de entusiastas decididos a disfrutar de esta práctica.

En enero del año 1996, los alumnos de la Escuela insular de Palo Conejero deciden fundar el club deportivo Escuela de Palo Conejero Titerrogakaet, paso previo para la integración en la Federación Canaria creada poco tiempo antes.

Durante veinte años ininterrumpidos, hasta su jubilación, D. Cristín impartió clases diarias en la ciudad deportiva de Arrecife y en todos los colegios e institutos de la isla, e incluso una vez jubilado y mientras la salud se lo permitió, continuó acudiendo cada tarde a los entrenamientos.

Otros jugadores y otros estilos.

El juego del palo no era algo exclusivo de la familia de Feo Barreto, sino que existían muchos jugadores entre los que habría que nombrar a D. Policarpo Ortíz, natural de Guatiza y maestro de D. Fernando Curbelo o incluso a D. José María Gil. De la misma manera, hay que tener presente que si bien el estilo de juego del palo que ha pervivido hasta nuestros días es del Cristín Feo, en la isla existieron otros estilos y variantes que merecen ser mencionados. Estos estilos, en principio variarían no solo por las mañas y técnicas que podrían haber en el seno de cada familia, sino también el tamaño del palo. En la publicación “El Juego de la Lata (Garrote) y el juego del Palo en Lanzarote”, de Jorge Domínguez, editado por el Centro de la Cultura Popular Canarias en 1997, se recogen los testimonios de varios informantes que hablan no solo de varios jugadores sino de dos estilos muy marcados en función del tamaño del palo, diferenciando el juego del palo atribuido principalmente a camelleros y el juego de la lata usado por los pastores.

Entre los testimonios que recoge el autor en dicha obra habría que destacar:

- Sobre Rafael Martín Montero (pescador y natural de la Graciosa y fallecido a principios del S. XX) y de su hermano Manuel Martín Montero (natural de Teguise), D. Vicente Aguiar Ruiz, nacido en 1918, relata cómo eran unos de los más afamados jugadores de palo (supuestamente de lata) de la isla. Sobre estos dos hermanos, D. Vicente Aguiar, retaba como en una fiesta de Haría se fajaron a palos con unos vecinos de Tinajo:

“Según contaban los viejos cuando yo era joven, había un tal Rafael Martín y su hermano, que tenían una barquita para pescar en una playita llamada La Santa. En una fiesta de Haría, aparecieron unos valentones de Tinajo que se arrearon a pelear allí. Una muer salió corriendo en busca de aguda:

- ¡Señor Rafael, allá arriba la gente se está matando! ¡Corra!.

Rafael Martín agarro un trozo de “varal” y el hermano que era más fuerte, cogió el varal entero, aunque no era tan pelador como Rafael, entonces cogieron por allí parriba y trompezaron con los matones;

- ¿Ustedes son los que están buscando líos aquí?.

Uno de ellos, que también tría un palo, trató de darle un palo a Rafael Martín, pero Rafael Martín le cruzó el palo delante y al mimo tiempo le dió una trompada que lo vio. Lo dejó levantar. Otra vez vuelve, según cuenta los viejo, pero Rafael le colocó el palo que le jincó cuatro soníos. Uno de sus compañeros, visto que no se podía llevar al viejo, pues Rafael Martín era ya mayor y los otros eran hombres nuevos, quiso agarrar una piedra para zumbarle, pero el hermano de Rafael le asentó un palo en todas las caderas que lo dejó con la barriga en el suelo y así se acabó el pleito”.

Sobre Rafael Martín Montero y su hermano Manuel, también existe el relato de un familiar, D. Alejo Martín Gutierrez:

“Mi padre jugaba al palo, se llamaba Manuel Martín Montero. Los camelleros eran también muy buenos para jugar al palo. Mire usted, tenga en cuenta que con un palo te tumban al camello; le daban por un nudito que tenía y abría las patas y se quedaba quieto. Aquí en Lanzarote al palo jugaban los pastores y los camelleros. El palo podría tener un poco más de un metro, los que ví a ellos. Les ponían chinchetas para que resultaran más bonitos. Gustaban los palos que estuvieran anudaditos, que tuvieran nudos, eran más fuertes, me parece.

Aquí en la Santa hubo una vez un pelea, mi padre tenía un tío (Rafael Martín), era un hombre muy fuerte y se quedó con muchos hombres que vinieron de varios sitios, vinieron na má que a experimentarlo a él. Vinieron de varios sitios, vinieron a experimentarlo porque tenía fama y todos venía con sus palitos como para lidiar a un camello. Palitos de almendrero que eran los palitos más fuertes que usaban aquí, pimpollitos de almendrero como para lidiar a un camello o cosa así, y vineron a experimentar al señor ése, podía tener en ese entonces cuarenta a cuarenta y cinco años. Él se llamaba Rafael Martín. Camelleros eran casi todos los que vinieron, ésos sabían jugar al palo pero no sabían como el hombre este. De esa vez el viejo se quedó con todos ellos”.

- Sobre Rafael Martín y Juan Suárez, se recoge el testimonio de D. Domingo Tavío Hernández (nacido en el año 1902):

“Rafael Martín era muy nombrado. Antes había mucha gente que se dedicaba a eso. En una fiesta que se celebraba el 15 de agosto, que es la fiesta de La Caridad, en La Geria, ví a los viejos dándose palos. Muchos de ellos jugaban al palo. Había un tal Juan Suárez y un sobrino que también se llamaba Juan Suárez que jugaba al palo, pero el tío era mejor. Me acuerdo de eso, yo tenía unos 15 años”.

- Ramón Brito y Ramón González según el relato de D. Tomás Rodríguez Espínola (nacido en Teguise en 1929):

“Yo de los más que me acuerdo de aquella época, que ya murieron, a señor Ramón Brito, un hombre alto y fuerte y a D. Ramón González, otro hombre alto y fuerte que aquello era una bestialidad cuando se ponían a jugar ellos al palo de broma, pero que aquello no tenía nada de broma, porque eran unos golpes, que digo, como para dejar a cualquiera tieso. Que el que se acercaba a donde estaban ellos entonces adredemente le daban el palo al observador para que llevara que contar. La gente ya lo sabía y procuraba, cuando ellos empezaban a jugar al palo, ponerse por lo menos a cien metros, porque ellos jugando y cercándose a donde estaba uno descuidado y ¡el palo que le daba!, lo dejaba incapacitado para moverse.

Estos dos señores eran de Tinajo, que los dos murieron. Uno no hace mucho y el otro se marchó al Uruguay ya viejo, y ya hoy habrá muerto. Los demás eran pastores y camelleros que bueno, que medio jugaban , pero estos eran los más , lo que nadie se atrevía con ellos. Eran muy fuertes, hombres como atalayas. De esto hace 40-50 años”.

- Sobre Pérez Tavío: existe la referencia oral de D. Francisco Santana, pastor de Gran Canaria, que mencionaba:

“En Lanzarote también había otro que manejaba el palo chico, era un tal Pérez Tavío, guarda forestal de Femés. Lo conocí yo cuando hice el servicio”.

- Sobre Juan Romero Toledo, “Peñíta”: existe el testimonio de D. Tomás Perdomo Tejera, natural de Haría, nacido el 25 de enero de 1909, que recoge:

“Resulta que mi abuelo, Juan Romero, tenía mucha amistad con D. Pedro Viñoly y le dijo que entrenara a Juan Peñita, pero ¡coño! A última hora quería saber más que D. Pedro que lo estuvo enseñando y lo dejó enseñado. Éste se llamaba Juan Romero Toledo, y nada, se enfadó con D. Pedro porque no le enseñaba la última punta, hasta que un día D. Pedro le dio una paliza con el palo y después le dijo; Juan , yo la última punta no se la enseño a nadie y aquí no vengas más que yo no te entreno”.

- Augusto González y Juan González: según el testimonio de D. Tomás Perdomo Tejera:

“El que jugaba al palo era D. Pedro Viñoly y unos cuantos aquí y también D. Augusto González, los vi jugando al palo en el casono. Pero D. Pedro Viñoly de Máguez era el más fino. También estaba Juan Caraballo que jugaba al palo, no son Caraballo, son González”.

Sobre el uso de la lata en la isla de Lanzarote, también existe la referencia de Alfred Diston a mediados del siglo pasado, en la que sobre las costumbres de los conejeros recoge: “su arma favorita es el palo largo o garrote, muy corriente en la isla. Lo usan con gran entusiasmo cogido por el centro con ambas manos dando golpes o protegiéndose con gran destreza y fuerza”.

También se conoce el testimonio de Dña. Juana López Bonilla, natural de Tiagua y nacida en 1941, quien relata la existencia de otros jugadores de palo como D. Leandro López Hernández (su padre y hermano de D. Marcial López Hernández de Yaiza), Domingo Cabrera de Tiagua y D. Agapito de León de Muñique. Otros testimonios también hablan de la existencia de otros jugadores en el pueblo de Ye o de Tahiche.

Así mismo, también se conoce la existencia de D. Juan Bonilla de León, natural de Tiagua, quien practicaba el estilo denominado “Retreta”, un estilo de juego practicado tanto en Lanzarote como Fuerteventura en donde el palo se cogía por el centro con ambas manos para jugar de frente chocando los extremos.

FUNDAMENTOS BÁSICO DEL JUEGO:

Para enseñar y aprender, el tamaño del palo o vara ideal es de aproximadamente entre 1,20 y 1,50 metro de largo.

Los palos se hacían de distintos árboles, como almendrero, acebuche, membrillero e incluso naranjero.

Según D. Cristín, el iniciamiento al juego del palo se solía hacer utilizando pírganos de palma, puesto que hacían menos daño si se escapaba algún golpe y además había muchos en la zona, por lo que era fácil de conseguir y reemplazar.

El agarre se suele realizar por el extremo más grueso del palo, dejando aproximadamente un palmo de palo por detrás de la mano. Para jugar o entrenar se agarraba el palo por la parte más gruesa pero para jugar en serio o para pelar, era al revés, se agarraba por la parte más fina y se golpeaba con la más gruesa con lo que se ganaba en potencia y contundencia a costa de menor control del palo.

La posición inicial del juego es con el palo por debajo cruzando por delante con la punta en el suelo, una posición de espera desde la que se defiende y contrea buscando la ventaja. Un jugador comienza atacando, sea directamente o previo amago y cambio de lado, y el otro jugador se ataja y deja pasar el palo buscando la espalda, quedando en una posición favorable desde la que efectúa una contra sobre el jugador que había tomado la iniciativa del ataque.

El juego y todas sus técnicas se desarrollan por igual tanto por la izquierda como por la derecha, siendo necesaria una correcta coordinación de pies y manos durante su ejecución, que se adquieren, al igual que todo, con la práctica constante y continuada.

El palo se coge con la mano derecha a unos 20-25 cm de uno de los extremos, quedando un extremo largo y uno corto. El tamaño ideal del palo es aquel, que apoyando la punta larga en el suelo, el palo llegue a la altura del pecho.

Los golpeos por la derecha se ejecutarán apoyando la pierna derecha y colocando la mano izquierda en el extremo corto, justo por detrás de la mano derecha. La mano derecha queda fija, cambiando la mano izquierda del extremo corto o al largo (posicionandola por delante o detrás de la mano derecha) dependiendo de la acción a ejecutar.

Los golpeos con la izquierda se ejecutarán adelantando la pierna izquierda y colocando la mano izquierda en el extremo largo, por delante de la derecha. En ningún caso se cruzan las manos.

Las defensas se basan principalmente en vacíos y esquivas, siempre dejando pasar el palo del jugador contrario para aprovecharnos de su fuerza y posicionarnos de manera ventajosa para realizar una contra efectiva, por lo tanto, generalmente se evitan los atajados completos o bloqueo (salvo para alguna defensa apurada).

El movimiento es la verdadera defensa del juego, cuando el palo del atacante llega a su objetivo el jugador que defiende ya no debe estar allí.

Durante el juego el cuerpo de cintura para arriba se mantiene erguido y ladeado respecto al jugador contrario y la pierna y la mano adelantada siempre deben coincidir, nunca se cruzan.

La mirada ha de permanecer fija en los ojos del jugador contrario nunca en su palo, porque el palo va más rápido que la vista y nos puede engañar.

El control es fundamental en este juego, tanto del palo como del jugador, así como el respeto al jugador contrario.

Se puede atajar tanto con el extremo largo como con el extremo corto, dependiendo el extremo a usar según por donde venga el ataque y cuál sea la posición de nuestras manos en ese momento.

La defensa siempre se realiza a cuadras cambiadas (ambos jugadores quedan mirando para el mismo lado) y se busca la espalda del contrario, por lo que el juego tiene un carácter marcadamente circular.

Para atacar, se puede hacer tanto con puntas como con golpeos. Las puntas con el extremo largo suelen estar dirigidas al tronco o pecho, puesto que al salir desde mayor distancia, si se dirigen a la cabeza (al ser un blanco pequeño) son más fáciles de atajar y nos dejarían en una posición de desventaja, mientras que las puntas con el extremo corto se ejecutan tanto arriba (cuello y pecho) como abajo (barriga y costillas) porque la distancia es más corta y no se ven venir.

El mayor daño se hace con las puntas del palo, las técnicas más peligrosas y definitivas del juego, cuando se ataja y se entra dentro cerrando la distancia y posicionándose de forma ventajosa para clavar las puntas tanto la larga como la corta, y habiendo utilizado previamente los palos largos para abrir huecos en la defensa esperando el momento de entrar dentro.

Los principales ataques o golpeos son: el palo a la cabeza, el palo al cuerpo, el palo a la pierna, la punta con la larga, la punta con la corta, el traspiés con el palo al cuello, la palanca y el robo del palo.

Los objetivos más importantes donde se dirigen los ataques son la cabeza, la garganta, el plexo solar, la barriga, las costillas, los codos, las corvas y los tobillos.

CONCLUSIÓN:

En definitiva, y a juzgar por los testimonios con los que hoy se cuenta, parece evidente que el juego del palo era algo muy recurrente en el mundo rural, practicado por camelleros y sobre todo pastores. La actividad pastoril y ganadera requería de un cierto manejo del palo, el cual podría ser de tamaño variable, para asegurar el correcto manejo de los animales. Se trata además de una actividad en la que en ocasiones se podría correr cierto riesgo y que los pastores en los momentos de descanso aprovechaban para practicar y desafiarse.

No de extrañar, por lo tanto, que en una sociedad profundamente rural como era la sociedad de Lanzarote hasta mediados del S. XX, en donde la ganadería y el pastoreo eran una de las actividades económicas más relevantes, el juego del palo fuera una práctica muy extendida en donde existieran varias familias que lo ejercieran con estilos propios.

Por desgracia, el abandono casi total del mundo rural, así como otros factores como un cierto secretismo sobre esta práctica, facilitaron que toda esta riqueza casi desapareciera por completo. Sin embargo, gracias a la labor pedagógica de D. Cristín Feo así como de los maestros que lo antecedieron, el juego del Palo estilo Cristín Feo pudo conservarse hasta nuestros días, siendo uno de los estilos más ricos, plásticos y singulares de toda Canarias. Por todo ello, se entiende que esta práctica reviste valores patrimoniales sobresalientes que justifican sobradamente su declaración como Bien de Interés Cultural, por lo que se propone que se incoe el correspondiente expediente.

BIBLIOGRAFÍA:

- CENTRO UNIVERSITARIO DEL PALO CANARIO. “El juego del palo canario. El respeto a la tradición”. Revista Tenique, 1995, pp-246-293.

- DOMÍNGUEZ NARANJO, J. (1985): “Juego del palo en Fuerteventura y Lanzarote”. Revista Aguayro, pp-33-34.

- DOMÍNGUEZ NARANJO, J. (1997): “Juego de la lata (garrote) y el juego del palo en Lanzarote”. Revista Aguayro, pp-33-34.

- GONZÁLEZ, A. y MARTÍNEZ, G. “El juego del palo canario”. Ponencia a las I Jornadas de Juegos y Deportes Autóctonos. Zaragoza, octubre 1988.

- GONZÁLEZ, A. y MARTÍNEZ, G. “El juego del palo canario”. Ediciones Centro de la Cultura Popular Canaria, Las Palmas, 1992.

- MORALES MAYÍN, J. V. “Historia del juego del palo. Aportación al estudio de su origen: el palo camellero”. Revista Tenique, 1996, pp. 39-59.

- OSSORIO, F.A. “Análixis histórico del Juego del Palo”.

- OSSORIO, F.A. y MANGAS, J. “El juego del Palo Canario según los Vergas”, 1978. Ed. Aula de Cultura del Cabildo de Tenerife.

- OSSORIO, F.A. y CÁRDENES, P. “Juego del palo/Peleas de Gallos”. Ed. EDIRCA, las Palmas de Gran Canarias, 1987.

© Gobierno de Canarias