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BOC Nº 111. Miércoles 12 de Junio de 2013 - 3095

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III. OTRAS RESOLUCIONES - Consejería de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda

3095 DECRETO 62/2013, de 31 de mayo, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, "La Iglesia de San Francisco y los bienes muebles vinculados a la misma", situada en el término municipal de Puerto de la Cruz, isla de Tenerife, delimitando su entorno de protección.

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Visto el expediente instruido por el Cabildo Insular de Tenerife para la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, a favor de la Iglesia de San Francisco y los bienes muebles vinculados a la misma, situada en el término municipal de Puerto de la Cruz y teniendo en cuenta los siguientes:

ANTECEDENTES DE HECHO

I. Mediante Resolución de la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura de fecha 20 de abril de 1981, se incoa expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, a favor de "La Iglesia de San Francisco", situada en el término municipal de Puerto de la Cruz, sometiendo el mismo a información pública, por el plazo legalmente establecido.

II. Por Resolución de la Consejera de Cultura, Educación, Empleo, Juventud y Deportes del Cabildo Insular de Tenerife, de 19 de febrero de 2001, se añade la relación de bienes muebles vinculados contenida en el anexo I que se acompaña a esa Resolución.

III. Posteriormente mediante Resolución del Director Insular de Cultura del Cabildo Insular de Tenerife de 28 de mayo de 2007, se añaden la delimitación gráfica y escrita, la justificación de la misma y la descripción del Bien contenidas en los anexos I y II de la citada Resolución, sometiendo el mismo a información pública por el plazo legalmente establecido.

IV. Habiendo sido notificado el trámite de audiencia a los interesados, por el plazo de 15 días, no consta la presentación de alegaciones en el expediente.

V. Solicitados los preceptivos dictámenes a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Universidad de La Laguna y al Organismo Autónomo de Museos y Centros, constan los informes favorables emitidos por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y por el Organismo Autónomo de Museos y Centros.

VI. Por Resolución del Coordinador General del Área de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos del Cabildo Insular de Tenerife, de 12 de septiembre de 2007, se resuelve elevar el expediente al Gobierno de Canarias para la resolución del procedimiento.

VII. En sesión celebrada el 16 de abril de 2012 el Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias emite informe favorable para la declaración como Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, a favor de la Iglesia de San Francisco y los bienes muebles vinculados a la misma, situada en el término municipal de Puerto de la Cruz, isla de Tenerife.

VIII. Consta el informe favorable emitido por la Comisión Mixta Comunidad Autónoma de Canarias-Iglesia Católica en Canarias, en sesión de fecha 18 de octubre de 2007.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

De acuerdo con lo dispuesto en la Disposición Transitoria Octava de la Ley Territorial 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, la tramitación de dicho expediente se ha llevado a efecto según lo determinado en la Ley de 13 de mayo de 1933, sobre Defensa, Conservación y Acrecentamiento del Patrimonio Histórico Artístico Nacional y el Decreto de 16 de abril de 1936, que aprueba el Reglamento para la aplicación de la Ley del Tesoro Artístico Nacional.

En su virtud, a propuesta de la Consejera de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda, visto el informe del Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias, y tras la deliberación del Gobierno en su reunión del día 31 de mayo de 2013,

D I S P O N G O:

Declarar Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, "La Iglesia de San Francisco y los Bienes Muebles Vinculados a la Misma" situada en el término municipal de Puerto de la Cruz, isla de Tenerife, delimitando su entorno de protección, según la descripción y ubicación en plano que se contienen en los anexos I y II de este Decreto.

Contra el presente acto, que pone fin a la vía administrativa, cabe interponer recurso potestativo de reposición ante el Gobierno, en el plazo de un mes a contar desde el día siguiente al de su notificación o publicación, o directamente recurso contencioso-administrativo ante la Sala competente de lo Contencioso-Administrativo, del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, en el plazo de dos meses a contar desde el día siguiente al de su notificación o publicación; significando que, en el caso de presentar recurso de reposición, no se podrá interponer recurso contencioso-administrativo hasta que se resuelva expresamente el recurso de reposición o se produzca la desestimación presunta del mismo, y todo ello sin perjuicio de cualquier otro que pudiera interponerse.

Dado en Santa Cruz de Tenerife, a 31 de mayo de 2013.

EL PRESIDENTE

DEL GOBIERNO,

Paulino Rivero Baute.

LA CONSEJERA DE CULTURA, DEPORTES,

POLÍTICAS SOCIALES Y VIVIENDA,

Inés Nieves Rojas de León.

A N E X O I

DESCRIPCIÓN.

La iglesia de San Francisco, que formó parte del desaparecido convento franciscano, consta de dos naves, con fachada principal a la calle San Juan; aunque, en realidad, se trata de una sola nave a la que se incorpora la media de la primitiva capilla de San Juan Bautista (la que linda con la calle Quintana). Los muros son de mampostería y la cubierta ofrece un artesonado de par y nudillo en la nave principal y ochavado en la lateral, separados por una arquería de medio punto con columnas toscazas (rebajados en la zona más antigua). Su fachada presenta dos portadas de medio punto con marcos de cantería y un pequeño campanario en cantería con arcos de medio punto para campanas. Se accede a él por una escalinata desde el coro alto, al pie de la nave principal. La portada más antigua es muy sencilla, de medio punto; mientras que la de la nave principal está rematada por frontón triangular partido, en cuyo vértice aparece una cruz. Sobre ambas portadas se abren un óculo y una ventana, respectivamente.

En la fachada lateral se abren ventanas ojivales, destacando el cuerpo sobresaliente de la capilla mayor, con cubierta de teja curva a cuatro aguas. A continuación, el módulo correspondiente a la sacristía. En su interior, la capilla mayor muestra un artesonado ochavado de lima bordón, con cuatro lunetos y su correspondiente perillón. En el centro, el almizate, decorado con cinco perillones. La Capilla de Nieves Ravelo, la tercera colateral del lado de la Epístola, muestra un notable retablo adscrito a la influencia del maestro Antonio Álvarez. Notable es, asimismo, el retablo del altar mayor, datado a principios del siglo XIX.

Dña. Clementina Calero Ruiz, Profesora titular de Historia del Arte Moderno de la Universidad de La Laguna, aporta distintos datos sobre este inmueble: "Entre los años de 1599 y 1608 se construyó en el Puerto de la Cruz una ermita cuyos gastos fueron sufragados por el almojarife del lugar D. Juan de Texera, propietario del mencionado recinto religioso, dedicado a San Juan Bautista.

Posteriormente D. Juan de Texera cedió la ermita a los frailes franciscanos con el fin de que establecieran en ella una vicaría de dos o tres sacerdotes sujetos al guardián de La Orotava, para que dijeran misa, confesaran y ayudaran en lo espiritual a los vecinos que, siendo en número de 40 a 50, no había clérigo que quisiera bajar desde la mencionada villa a decirles misa por la distancia, tomando posesión efectiva de la ermita en 1609.

A partir de estas fechas escasean las noticias referidas al recinto, si exceptuamos las que tienen que ver con la fundación de la capilla de Las Llagas en 1670 por parte de Nicolás Álvarez, y la de Las Ánimas, fundada por la familia Nieves-Ravelo en el siglo XVIII.

Al suprimirse las Órdenes Religiosas tras los decretos de ley de 19 de febrero y 8 de marzo de 1836, el convento franciscano se cerró, permaneciendo solo la Iglesia -que se había restaurado entre 1830/32- abierta al culto. En 1926 el Padre Superior de los Misioneros del Corazón de María pidió ayuda para arreglar la fachada que da hacia la calle de Quintana pero, pese a todos los esfuerzos por mantener en buen estado el edificio, en 1966 (cuando era usado como ciudadela) un voraz incendio lo devoró, salvo los "restos" de la balconada que pueden apreciarse desde el "Parque de San Francisco", salvándose solo la iglesia.

A raíz del expediente de conservación del inmueble iniciado en 1981 por el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, se procedió a su restauración por parte de la Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias.

La planta de la iglesia es de una nave y media, al incorporar el espacio de la primitiva ermita construida a finales del siglo XVI. Interiormente se articula en una serie de capillas exentas -concretamente el espacio más antiguo-, presidida cada una por su correspondiente retablo. Se cubren con artesonados de madera de planta ochavada, mientras que la nave principal lo hace mediante uno de par y nudillo. El exterior determina una cubierta de teja árabe a cuatro aguas, tanto para las capillas como para la nave mayor. El acceso a la nave principal es a través de arcos de medio punto de cantería de toba volcánica.

La iglesia posee una interesante colección de obras artísticas entre retablos, imágenes y pinturas, destacando dos de los retablos situados en lo que antaño fuera la primitiva ermita de San Juan Bautista, el de las Ánimas del Purgatorio y el del Cristo de la Humildad y Paciencia.

Puede accederse al edificio por la primitiva ermita de San Juan Bautista. A la derecha se encuentra el baptisterio, protegido por una reja de balaustre de tea. Hoy no existe pila de bautismo, aunque antaño se supone que la tuvo, de modo que este espacio actualmente lo ocupa un sencillo retablo, presidido por la imagen barroca aragonesa de San Nicolás de Bari. El ático se decora con un lienzo del crucificado. En la mesa del altar se disponen diferentes imágenes de tamaño mediano, tales como San Pancracio, San Antonio de Padua, Santa Lucía, Santa Rita de Casia y San Padre Pío de Pietrelcina.

El siguiente retablo lo preside la imagen de vestir de San Cayetano, de escuela canaria del siglo XVIII. La imagen durante muchos años estuvo en la ermita de San Antonio (Puerto de la Cruz), recuperada para la iglesia franciscana -a la que pertenecía- siendo párroco D. José González Méndez.

Le sigue la Capilla de Ánimas o del Carmen -la tercera colateral de la nave de la Epístola- lugar de enterramiento de sus fundadores, la familia Nieves Ravelo. La lápida sepulcral actualmente está tapada por el pavimento que se le colocó al templo tras su restauración; allí se puede leer la fecha de 1709. Está presidida por un retablo que, según el profesor Alfonso Trujillo Rodríguez, sigue las mismas fórmulas utilizadas por el maestro Antonio Álvarez, activo en Tenerife desde 1669 y uno de los retablistas más afamados de este momento. El retablo se articula en dos cuerpos y tres calles. El primer cuerpo se divide en tres hornacinas ocupadas por tres imágenes: la Inmaculada Concepción en el centro -fechada en el siglo XVIII-, San Roque -santo protector de los apestados- y Santa Gema Galgani, ambos de factura moderna. El segundo cuerpo lo ocupan tres pinturas. En el centro un Cuadro de Ánimas, últimamente atribuido al pintor nacido en La Orotava en 1616, Gaspar Afonso de Quevedo, mientras que los santos franciscanos de las calles laterales -San Pedro de Alcántara y San Francisco- se suponen salidos de los pinceles del pintor natural de La Orotava Cristóbal Hernández de Quintana y ejecutado, entre 1684 y 1687, asistido por Jacob Machado Fiesco, a quien hasta hace poco tiempo estaban atribuidas. Están consideradas como dos de las obras más antiguas conservadas de Quintana, evidenciándose ya las líneas definitorias de su personal estilo, según Carlos Rodríguez Morales.

La que fuera cabecera de la primitiva ermita, hoy está presidida por un retablo-hornacina y ático que se decora con una pintura que representa a San Juan Bautista y a San Nicolás de Bari. El retablo es uno de los mejores de la iglesia, de caoba y totalmente tallado. Con motivos de cartelas, espejos y diversas formas vegetales. En el único nicho está la imagen del Cristo de la Humildad y Paciencia. De escuela canaria de mediados del siglo XVII, la primera fecha que poseemos de ella la sitúan con anterioridad al año 1652, y nos la facilita el testamento de D. Juan de Vergara, personaje que a su costa le fabricó su capilla en la iglesia del convento dominico de San Pedro González Telmo. Su factura es similar a la del Cristo del Perdón de la iglesia del ex-convento agustino de la villa de La Orotava, por lo que su autor pudo haber sido el mismo artífice -en opinión de Clementina Calero Ruiz y Domingo Sola Antequera- bastante alejado de los modos arcaizantes de trabajo de la escuela de Garachico, por lo que ambas se han adscrito a la gubia del llamado "Maestro del Cristo de la Humildad y Paciencia". Este Cristo procesiona los martes y viernes santo de cada año, acompañado por su Hermandad de la Misericordia.

La iglesia franciscana -propiamente dicha- está presidida por un retablo de estípites, muy "intervenido", de finales del siglo XVIII. Las mejores imágenes se localizan en cada uno de los nichos de sus tres calles. En el central el Cristo de la Misericordia, flanqueado por la Virgen de los Dolores y San Juan Evangelista, constituyendo una típica déesis.

El crucificado es obra del escultor lagunero Domingo Pérez Donis (La Laguna 1604-1645), y la talló poco antes de su muerte tras el encargo efectuado por la comunidad franciscana, lo que quedó refrendado en su testamento fechado en La Laguna el 9 de junio de 1645, de acuerdo con investigaciones de la doctora Calero Ruiz. Es la única obra que se le conoce a este artista en toda Canarias. Al tener los brazos articulados ejerce las funciones de "Cristo difunto", procesionando cada Viernes Santo en su urna de plata. No obstante, como sucede con la mayoría de los cristos tinerfeños, su festividad se celebraba el 14 de septiembre de cada año. La Dolorosa es obra del murciano Francisco Liza y se estrenó en la semana santa de 1996, procesionando también el Viernes Santo. Mientras que el San Juan Evangelista lo talló el escultor murciano Antonio García Mengual en 1998. En la hornacina de la derecha se sitúa una imagen de San Francisco, anónimo canario del siglo XVII, que sigue los modelos homónimos de la escuela hispalense, concretamente de Martínez Montañés, mientras que a la izquierda es San Juan Bautista el que preside su nicho. Atribuido al escultor de la escuela sevillana Andrés de Ocampo, podría datar de finales del siglo XVII, dado que se trata de la imagen que presidía la antigua ermita. De factura manierista, se trata de una de las tallas más antiguas del templo.

El siguiente retablo lo preside la imagen del Corazón de María, obra de Ricardo Villalba, ejecutada en el año 2008, flanqueada por los arcángeles Rafael y Miguel, uno de los muchos relieves añadidos por Antonio Mesquida Obrador a los retablos del templo, como también se observa en el Mayor, el de la humildad y paciencia, etc. De Mesquida es también el relieve de la anunciación que lo remata.

El acceso a la iglesia, en principio, se realizaba por el costado izquierdo de la nave principal pero, al construirse el convento esta entrada quedó incorporada dentro del claustro, accediéndose pues a la ermita a través de dos puertas abiertas hacia la calle de San Juan. Este arco de piedra labrada es el que sirve de cobijo a la imagen del Señor del Huerto, ejecutada poco después de 1996. Es obra de Jesús Hernández, premio nacional de escultura religiosa en 2002. Cercano a él, y en las paredes, cuelgan tres lienzos. El más importante es el que figura a San José con el Niño dormido, que ha sido estudiado por Margarita Rodríguez González. El lienzo era propiedad del anterior párroco -D. José González Méndez-, que lo regaló a la iglesia. Firmado por José Mariano Hernández (Joseph Mariano Hernández fº). Se trata de una pintura de escuela mexicana, de finales del siglo XVIII y principios del XIX. La pintura fue adquirida en Puebla de los Ángeles (México) y procede del antiguo convento dominico de Rositas, fundado por el obispo palmero Domingo Pantaleón Álvarez de Abreu. Formó parte de una exposición de Arte Hispanoamericano en Canarias celebrada en La Laguna y Puerto de la Cruz, entre 1991-1992. Los dos lienzos que cuelgan a su lado representan a San Juan Evangelista y a una Virgen dolorosa, ambos de escuela tinerfeña del siglo XVIII.

A su lado un alto relieve en escayola policromada figura a las Ánimas del Purgatorio, y en lo alto un pequeño cuadro con la Virgen del Carmen, patrona no solo del Puerto de la Cruz sino también del Valle de La Orotava.

Finalizamos el recorrido frente al retablo de Santo Domingo presidido por la imagen homónima, escultura de autor anónimo de escuela canaria del siglo XVIII. La parte superior la preside un cuadro que figura a Nuestra Señora del Rosario, fechado también en el setecientos. En este mismo retablo, y en una pequeña urna de cristal se expone una bellísima imagen del Niño Jesús, de procedencia americana. En la pared, a la izquierda del retablo un lienzo que reproduce la imagen del Gran Poder de Dios, pintura anónima tinerfeña del siglo XVIII, similar a otras varias localizadas tanto en Tenerife como en la isla de La Gomera, caso de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción en San Sebastián o la ermita de la Cruz del Chorro Cuaco (calle Valois) del Puerto de la Cruz. La escultura original que recibe culto en la iglesia matriz de Nuestra Señora de la Peña de Francia, llegó procedente de Sevilla a finales del siglo XVII, de donde la trajo el capitán Pedro Martínez Francisco, gozando de mucha devoción no solo en el Puerto de la Cruz, sino en toda la isla, incluso en otras localidades del archipiélago.

De las paredes de la iglesia cuelgan, además, otros cuadros tales como el de Nuestra Señora de Guadalupe, traído por Monseñor Flores Göber por los años 50 del pasado siglo. El padre Flores era natural de México, y durante varios años regentó la iglesia de San Francisco, por lo que regaló para su adorno el cuadro con la patrona de su país.

DELIMITACIÓN.

La delimitación del Bien de Interés Cultural se circunscribe al solar del inmueble de referencia y su entorno inmediato, con un perímetro de protección que abarca la iglesia, junto con el Parque de San Francisco, por los ejes de la calle San Juan, calle Quintana y calle Agustín de Bethencourt.

JUSTIFICACIÓN DE LA DELIMITACIÓN.

La justificación de la delimitación radica en la necesidad de establecer un entorno de protección que acoja uno de los inmuebles de mayor relevancia del Conjunto Histórico portuense. La delimitación se ha ajustado al perímetro del edificio y el inmueble colindante, que se corresponde con el antiguo convento franciscano; ya que, por encontrarse incluido en el Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico, a favor de Puerto de la Cruz, su ordenación pormenorizada deberá venir contemplada en el correspondiente Plan Especial de Protección, que garantizará la protección del entorno mediato del inmueble.

BIENES MUEBLES VINCULADOS.

1. San Juan Bautista, escultura de bulto redondo, siglo XVII, atribuido a Lázaro González de Ocampo. Ubicación: hornacina izquierda del Retablo Mayor.

2. Cristo difunto, escultura de bulto redondo, siglo XVII. Autor: Domingo Pérez Donis. Ubicación: hornacina central del Retablo Mayor.

3. San Francisco, escultura de bulto redondo, siglo XVII, atribuido a Montañés. Ubicación: hornacina derecha del Retablo Mayor.

4. Retablo Mayor, siglo XIX, autor anónimo. Ubicación: Capilla Mayor.

5. Retablo del Señor de la Humildad y la Paciencia, siglos XVIII y XIX, autor anónimo. Ubicación: Capilla en la Nave de la Epístola (cabecera de la Ermita de San Juan Bautista) y Señor de la Humildad y la Paciencia, escultura de bulto redondo, siglo XVII, autor anónimo. Ubicación: hornacina central del retablo, capilla de la Epístola.

6. Retablo Nieves Ravelo, siglo XVII, atribuido a Antonio Álvarez. Ubicación: Capilla de Nieves Ravelo, nave colateral de la Epístola (Ermita de San Juan Bautista).

7. Púlpito, siglo XVIII. Ubicación: Presbiterio.

8. Retablo de la Anunciación (tema de la pintura, en el remate), siglo XVIII. Ubicación: nave del Evangelio, junto a la Capilla Mayor.

9. Retablo de Ánimas, siglo XVIII. Ubicación: Nave del Evangelio.

10. Retablo de la Virgen del Rosario (motivo de la pintura, en el remate), siglo XIX. Ubicación: nave del Evangelio, a los pies de la iglesia.

Ver anexo en las páginas 15330-15330 del documento Descargar

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