Gobierno de Canarias

Comunidad Autónoma de Canarias

Boletín Oficial de Canarias

Estás en:

BOC Nº 103. Jueves 26 de Mayo de 2005 - 1818

IV. ANUNCIOS - Administración Local - Cabildo Insular de Fuerteventura

1818 - ANUNCIO de 9 de mayo de 2005, por el que se hace pública la Resolución de 5 de abril de 2005, de incoación del expediente para la declaración del Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, a favor de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y San Miguel Arcángel, en La Caldereta, en el municipio de La Oliva (Fuerteventura).

Descargar en formato pdf

De conformidad con lo dispuesto en los artículos 36.1, 36.2.e), 44 y Disposición Adicional Primera.h) de la Ley 14/1990, de 26 de julio, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas de la Comunidad Autónoma de Canarias; en el Decreto 152/1994, de 21 de julio, sobre traspaso y transferencias de funciones y servicios de la Administración Pública de la Comunidad Autónoma de Canarias a los Cabildos Insulares en materia de cultura, deportes y patrimonio histórico-artístico insular; en la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias; y en el Decreto de la Presidencia del Cabildo de Fuerteventura de Delegación de Competencias nº 562/04, la Sra. Consejera Delegada ha adoptado la resolución siguiente:

Primero.- Incoar expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, a favor de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y San Miguel Arcángel, en La Caldereta, situada en el término municipal de La Oliva, Fuerteventura, conforme a la descripción contenida en los anexos I, II y III, que acompañan a la presente resolución.

Segundo.- Continuar la tramitación del expediente, de acuerdo con la legislación vigente.

Tercero.- Hacer saber al Ayuntamiento de La Oliva que, según lo dispuesto en el artículo 20.1 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, y en el artículo 6.1 del Decreto 111/2004, de 29 de julio, la incoación de expediente para la declaración de bien de interés cultural y conforme al artículo 25 de dicha norma sus modificaciones al seguir el mismo procedimiento, determinará la aplicación provisional del mismo régimen de protección previsto para los bienes declarados de interés cultural y su entorno, en su caso. Que según el artículo 20.2 de la misma Ley, y el 6.2 del citado Decreto cuando se haya incoado expediente para la declaración de bienes de interés cultural los ayuntamientos deberán suspender el procedimiento de otorgamiento de licencias municipales de intervención en los inmuebles y sus respectivos entornos, así como los efectos de las ya otorgadas. Que según el artículo 20.3 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, y 6.3 del Decreto 111/2004, de 29 de julio, durante la tramitación del procedimiento, en el bien objeto de protección sólo se permitirá la realización de obras y actuaciones que por razón de fuerza mayor hubieran de llevarse a cabo y aquellas otras de conservación y consolidación indispensables para preservar sus valores históricos. Una vez que se haya producido la declaración de bien de interés cultural, el titular de la licencia cuyos efectos hayan sido suspendidos por motivo de la incoación podrá solicitar el levantamiento de la suspensión según el procedimiento establecido para las autorizaciones previas a que se refieren los artículos 20.2, 55 y 56 de la citada Ley, y en el artículo 14 del Decreto 111/2004, de 29 de julio. Y que los bienes declarados de interés cultural, o incluidos en el Inventario de Bienes Muebles, no podrán ser sometidos a ninguna intervención, interior o exterior, sin autorización del Cabildo Insular, previo informe de la Comisión Insular de Patrimonio Histórico, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 55.1 de la referida Ley.

Cuarto.- Notificar esta Resolución al Ayuntamiento de La Oliva.

Quinto.- Publicar la presente Resolución en el Boletín Oficial de Canarias, conforme a lo dispuesto en el artículo 5.3 del Decreto 111/2004, de 29 de julio.

Sexto.- Dar traslado de esta Resolución al Registro de Bienes de Interés Cultural a los efectos previstos en el artículo 5.3 del Decreto 111/2004, de 29 de julio.

Séptimo.- Notificar esta Resolución al Arciprestazgo de Fuerteventura, a los interesados y dar traslado de la misma al Pleno de la Corporación en la primera sesión que celebre.

Puerto del Rosario, a 9 de mayo de 2005.- El Consejero de Cultura y Patrimonio Histórico, Antonio F. García Rodríguez.

MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ MARTÍNEZ, SECRETARIO DEL EXCMO. CABILDO INSULAR DE FUERTEVENTURA, PROVINCIA DE LAS PALMAS.

CERTIFICO:

Que por la Consejera Delegada, Dña. María del Pilar Rodríguez Ávila, ha sido adoptada en fecha 5 de abril de 2005 la Resolución cuyo tenor literal es el siguiente:

DECRETO DE LA CONSEJERA DELEGADA

Visto el expediente de declaración de monumento histórico-artístico a favor de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y San Miguel Arcángel, situada en La Caldereta, término municipal de La Oliva, Fuerteventura.

Resultando que con fecha 13 de octubre de 1982 el Jefe de Servicio de la Inspección Técnica de Monumentos y Conjuntos Históricos del Ministerio de Cultura remite escrito al Director General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas en el que comunica que estima oportuno se proceda a la incoación de expedientes de declaración de Monumentos Histórico-Artísticos a favor de varias ermitas de la isla de Fuerteventura, entre las que se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel situada en La Caldereta, término municipal de La Oliva.

Resultando que mediante Resolución de fecha 22 de octubre de 1982, de la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas, se acordó tener por incoado expediente de declaración de Monumentos Histórico-Artísticos, a favor, entre otros inmuebles, de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel, situada en La Caldereta, término municipal de La Oliva, Fuerteventura, atendida la correspondiente propuesta por los servicios técnicos del Ministerio de Cultura.

Resultando que en la citada resolución se acordó hacer saber al Ayuntamiento, en que se encuentra el citado inmueble que según lo dispuesto en el artículo 17 de la Ley de 13 de mayo de 1933 y en el artículo 6º del Decreto de 22 de mayo de 1933 y en el artículo 6º del Decreto de 22 de julio de 1958, todas las obras que hayan de realizarse en el monumento cuya declaración se pretende, o en su entorno, no podrán llevarse a cabo sin aprobación previa del proyecto correspondiente por la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas.

Resultando que en la citada resolución de 22 de octubre de 1982 se acordó su publicación en el Boletín Oficial del Estado, siendo publicada en el nº 293, de 7 de diciembre de 1982.

Resultando que con fecha 22 de marzo de 1983, la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas solicitó al Director de la Real Academia de Bellas Artes de San Femando, el informe reglamentario para la declaración de Monumento Histórico-Artístico, a favor de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel, en La Caldereta, término municipal de La Oliva.

Resultando que en virtud del Real Decreto 3.355/1983, de 28 de diciembre, sobre traspaso de funciones a la Comunidad Autónoma de Canarias, se continuó la tramitación del citado procedimiento en la Administración Autonómica de Canarias.

Resultando que con fecha 27 de abril de 1984 y registro de salida nº 1224, la Secretaría General Técnica de la Consejería de Cultura y Deportes de la Comunidad Autónoma de Canarias, en virtud del Real Decreto 3.355/1983, de 28 de diciembre (B.O.E. de 27.1.84), sobre traspaso de funciones a la Comunidad Autónoma de Canarias, remitió escrito al Sr. Director de la Real Academia de San Femando de Madrid (R.S. 1224, fol. 35), solicitando el reglamentario informe para varios expedientes de declaración de Monumento Histórico-Artístico, entre los que se menciona el correspondiente a la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel en La Caldereta.

Resultando que la Dirección General de Cultura de la Comunidad Autónoma de Canarias, mediante resolución de fecha 24 de octubre de 1988, acordó la apertura de un período de información pública de un mes a partir de su publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad Autónoma de Canarias, a fin de que cuantos tuvieran interés, en el expediente para la declaración de monumento histórico-artístico de interés para la Comunidad Autónoma de Canarias a favor de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel en La Caldereta, pudieran examinar el expediente y aducir lo que estimaren procedente.

Resultando que en el Boletín Oficial de la Comunidad Autónoma de Canarias nº 155, de 5 de diciembre de 1988, se publicó la resolución de fecha 24 de octubre de 1988 por lo que se abría el período de información pública de un mes en el expediente para la declaración del monumento histórico-artístico de interés para la Comunidad Autónoma de Canarias a favor de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel en La Caldereta, La Oliva (Fuerteventura).

Resultando que con fecha 23 de marzo de 1994 y registro de salida nº 1714, la Dirección General de Patrimonio Histórico de Canarias, solicitó al Registro General de Bienes de Interés Cultural la anotación preventiva del expediente incoado para la declaración con categoría de Monumento a favor de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel en La Caldereta, término municipal de La Oliva.

Resultando que con fecha 24 de marzo de 1994 y registro de salida nº 1780, la Dirección General de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias, solicitó al Cabildo de Fuerteventura descripción, estilo, época, datos históricos, bibliografía, ubicación exacta, plano de ubicación y delimitación, y cuatro fotografías duplicadas con sus correspondientes negativos de varios inmuebles, entre los que se reseña la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel en La Caldereta, La Oliva, al objeto de proceder a la declaración del Bien de Interés Cultural, reiterándose dicha solicitud con fechas 22 de abril de 1994 (R.S. 2414), 1 de junio de 1994, 11 de julio de 1994 y 15 de septiembre de 1994 (R.S. 5260).

Resultando que con fecha 19 de abril de 1994, R.E. nº 2601, la Dirección General de Bellas Artes y Archivos del Ministerio de Cultura comunicó a la Dirección General de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias, que el código correspondiente a la anotación preventiva del bien Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel en La Caldereta que es el siguiente A-R-I-51-00008696.

Resultando que con fecha 7 de junio de 1994 y registro de salida nº 3439, la Dirección General de Patrimonio Histórico, en virtud del artículo 4.3.a) del Decreto 60/1988, de 12 de abril, sobre traspaso de funciones y servicios de la Administración Pública de la Comunidad Autónoma de Canarias a los Cabildos Insulares en materia de cultura, deportes y patrimonio histórico-artístico, remite al Cabildo Insular de Fuerteventura el expediente de Bien de Interés Cultural, a favor de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel situada en La Caldereta, en el término municipal de La Oliva.

Resultando que en el expediente de referencia consta una somera descripción física de la ermita de Nuestra Señora de los Dolores y San Miguel Arcángel y se reseñan las dos imágenes principales que pertenecen a la misma. Asimismo consta una propuesta de delimitación del entorno de protección, aunque no se motiva la misma, ni se delimita el B.I.C. propiamente dicho. No se aportan noticias sobre la historia de la ermita.

Resultando que la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, establece en su Disposición Transitoria 6ª.1 que la tramitación y efectos de los expedientes sobre declaración de bienes inmuebles de valor histórico-artístico incoados con anterioridad a la entrada en vigor de esta Ley se regirán por la normativa en virtud de la cual han sido iniciados, pero su resolución se efectuará en todo caso mediante Real Decreto, y con arreglo a las categorías previstas en el artículo 14.2 de dicha Ley.

Resultando que la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, establece en su Disposición Derogatoria 1º, que quedan derogados, entre otras disposiciones y normas, la Ley de 13 de mayo de 1833 sobre defensa, conservación y acrecentamiento del Patrimonio Histórico-Artístico.

Resultando que el Real Decreto 111/1986, de 10 de enero, de desarrollo parcial de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, en su disposición derogatoria establece que quedan derogadas cuantas disposiciones se opongan a lo establecido en dicho Real Decreto, y expresamente, entre otros, el Decreto de 22 de julio de 1958, por el que se crea la categoría de Monumentos Provinciales y Locales, modificado por el Decreto 1.864/1963, de 11 de julio.

Resultando que el Real Decreto 64/1994, de 21 de enero, por el que se modifica el Real Decreto 111/1986, de 10 de enero, de desarrollo parcial de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, dispone en su artículo segundo 1.2 que corresponde a las Comunidades Autónomas la declaración de interés cultural de los restantes bienes del Patrimonio Histórico Español, cuya tramitación se regirá por su propia normativa. En su artículo 2.1 que el acto por el que se incoa el expediente deberá describir para su identificación el bien objeto del mismo. En caso de bienes inmuebles, el acto de incoación deberá además delimitar la zona afectada. Cuando se trate de un inmueble que contenga bienes vinculados integrantes del Patrimonio Histórico Español, que por su vinculación a la historia de aquél deban ser afectados por la declaración de bien de interés cultural, en la incoación se relacionarán estos bienes con una descripción suficiente para su identificación, sin perjuicio de que pueda ampliarse la relación durante la tramitación del expediente; en su artículo 3.1 la instrucción del expediente se ajustará a lo establecido en la Ley 16/1985 y en su tramitación serán de aplicación las normas generales del procedimiento administrativo. Cuando se refiera a inmuebles se dispondrá la apertura de un período de información pública y se dará audiencia al Ayuntamiento interesado.

Resultando que en virtud del Decreto 60/1988, de 12 de abril, se transfirieron funciones y servicios de la Administración Pública de la Comunidad Autónoma de Canarias a los Cabildos Insulares en materia de cultura, deportes y patrimonio histórico-artístico insular, y que el 21 de abril de 1990 se suscribió Acta de entrega y recepción de los medios personales, materiales y recursos en materia de cultura, deportes y patrimonio histórico-artístico insular transferidos al Cabildo Insular de Fuerteventura.

Resultando que la Ley 14/1990, de 26 de julio, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas de Canarias, en virtud de los artículos 36.1, 36.2.e), 44 y en su Disposición Adicional Primera.h) transfiere a los Cabildos Insulares, en el ámbito de su respectiva isla, las competencias administrativas en la Conservación y Administración del patrimonio histórico-artístico insular.

Resultando que en virtud del Decreto 152/1994, de 21 de julio, se transfirieron funciones de la Administración Pública de la Comunidad Autónoma de Canarias a los Cabildos Insulares en materia de cultura, deportes y patrimonio histórico-artístico, quedando sin efecto el Decreto Territorial 60/1988, de 12 de abril, conforme a lo dispuesto en la Disposición Transitoria 2ª del citado Decreto 152/1994, de 21 de julio.

Resultando que la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, publicada en el Boletín Oficial de Canarias nº 36, de 24 de marzo de 1999, regula desde su entrada en vigor el régimen jurídico del Patrimonio Histórico-Artístico en la Comunidad Autónoma de Canarias.

Resultando que mediante Decreto 111/2004, de 29 de julio, se aprueba el Reglamento sobre Procedimiento de Declaración y Régimen Jurídico de los Bienes de Interés Cultural en desarrollo de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias tal como lo señala el artículo 21 de la citada Ley.

Resultando que el expediente de declaración de B.I.C. de la Ermita de los Dolores y de San Miguel Arcángel se incoó con fecha 22 de octubre de 1982 siguiendo lo establecido en la Ley de 13 de mayo de 1933, modificada por la de 22 de diciembre de 1955 (Presidencia) sobre defensa, conservación y acrecentamiento del patrimonio histórico-artístico nacional y el Decreto de 22 de julio de 1958 (Ministerio de Educación Nacional), practicando las actuaciones de instrucción del expediente la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas, dependiente del Ministerio de Cultura; que a partir del 28 de diciembre de 1983 continuó la tramitación del expediente la Comunidad Autónoma de Canarias, en virtud del Real Decreto 3.355/1983, de 28 de diciembre; y que el citado expediente fue remitido por la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad Autónoma de Canarias al Cabildo de Fuerteventura en fecha 7 de junio de 1994 y con registro de salida nº 3439.

Resultando que en el citado expediente no se ha realizado ningún acto de trámite administrativo desde el 5 de septiembre de 1994 hasta la fecha actual, por lo que han transcurrido diez años de inactividad de la administración en el referido procedimiento.

Considerando que de todo lo expuesto se infiere que durante la tramitación del procedimiento para la declaración de bien de interés cultural, con categoría de Monumento a favor de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel, en La Caldereta, término municipal de La Oliva, se han operado importantes cambios en cuanto a las administraciones y órganos competentes para su tramitación y resolución, y además se han aplicado distintas normas y disposiciones, de cuyos análisis pueden derivar confusiones susceptibles de generar inseguridad jurídica.

Considerando que el citado expediente dado el largo tiempo transcurrido desde que se incoó el 22 de octubre de 1982 hasta la actualidad, está amenazado por la institución de la caducidad del procedimiento.

Considerando que el artículo 9.3 de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, establece que el expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural deberá resolverse en el plazo máximo de veinte meses a partir de la fecha en que hubiera sido incoado. La caducidad del expediente se producirá transcurrido dicho plazo si se ha denunciado la mora y siempre que no haya recaído resolución en los cuatro meses siguientes a la denuncia. Caducado el expediente no podrá volver a iniciarse en los tres años siguientes, salvo a instancia del titular.

Considerando que el Decreto Territorial 164/1994, de 29 de julio, por el que se adaptan los procedimientos administrativos de la Comunidad Autónoma a la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, establece un plazo de 20 meses, para los procedimientos para la declaración de Bienes de Interés Cultural.

Considerando que el artículo 21.2 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, dispone que los expedientes para la declaración de Bien de Interés Cultural se tramitarán dentro de un plazo de 12 meses desde su incoación. Transcurrido este plazo se podrá denunciar la mora por cualquier interesado. Una vez denunciada la mora, la Administración actuante dispondrá de dos meses para concluir el expediente y elevarlo al Gobierno de Canarias para la declaración del bien de interés cultural la que deberá producirse en el plazo de dos meses a partir de la recepción. En otro caso, el expediente de declaración quedará caducado y sin efecto, no pudiendo volver a incoarse hasta después de tres años, salvo cuando medie a instancia del propio titular del bien.

Considerando que la sentencia nº 550, de 13 de mayo de 2002 del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, Sala de lo Contencioso-Administrativo, en el expediente de declaración de B.I.C., con la categoría de Sitio Histórico, del complejo Chinguaro (Güímar, Tenerife), en el que concurren algunas circunstancias similares a las que se dan en el expediente de declaración de B.I.C. de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores en La Caldereta, falló la caducidad del referido expediente por transcurso del plazo de caducidad, entendiendo que la "caducidad opera de modo automático, sin necesidad de un previo pronunciamiento".

Considerando que el Decreto 111/2004, de 29 de julio, por el que se aprueba el Reglamento sobre Procedimiento de Declaración y Régimen Jurídico de los Bienes de Interés Cultural, en su artículo 17 dispone que la resolución que ponga fin al procedimiento de declaración de Bienes de Interés Cultural se resolverá y notificará en el plazo máximo de doce meses a contar desde la fecha del acuerdo de iniciación, en los iniciados de oficio, o desde la fecha en que la solicitud haya tenido entrada en el Registro del órgano competente para su tramitación, en los iniciados a solicitud del interesado. Transcurrido dicho plazo se estará a lo dispuesto en el citado artículo 21.2 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias.

Considerando que desde la fecha en que se incoó el procedimiento para la declaración del bien de interés cultural, de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel, en La Caldereta (el 22 de octubre de 1982), la fecha en que se practicó el último acto administrativo en el citado expediente (5 de septiembre de 1994) y la fecha actual, han transcurrido sobradamente los plazos previstos en las normas que le son de aplicación, tanto para la finalización del procedimiento, que no se ha producido, como para causar caducidad, y para poder iniciar nuevamente la incoación del procedimiento.

Considerando que durante el tiempo transcurrido desde que se incoó el expediente referido, el 22 de octubre de 1982, hasta la actualidad se han producido cambios físicos importantes en el entorno inmediato de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel en La Caldereta, término municipal de La Oliva.

Considerando que la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel, situada en La Caldereta, término municipal de La Oliva, isla de Fuerteventura, posee valores históricos, arquitectónicos, artísticos y culturales relevantes en el Patrimonio Histórico de Canarias.

Considerando que de conformidad con lo dispuesto en el artículo 17.1 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias y en el artículo 2 del Decreto 111/2004, de 29 de julio, por el que se aprueba el Reglamento sobre Procedimiento de Declaración y Régimen Jurídico de los Bienes de Interés Cultural, se declararán bienes de interés cultural aquellos bienes que, o bien por los notorios valores históricos, arquitectónicos, artísticos, arqueológicos, etnográficos o paleontológicos que ostenten, o bien por los testimonios singulares de la cultura canaria que constituyan, puedan ser encuadrables en algunas de las categorías a que se refiere el artículo 18 de la citada Ley.

Considerando que el Cabildo de Fuerteventura es competente en la Conservación y Administración del Patrimonio Histórico-Artístico Insular, de conformidad con lo establecido en los artículos 36.1, 36.2.e), 44 y Disposición Adicional Primera.h) de la Ley 14/1990, de 26 de julio, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas de la Comunidad Autónoma de Canarias; en el Decreto 152/1994, de 21 de julio, sobre traspaso y transferencias de funciones y servicios de la Administración Pública de la Comunidad Autónoma de Canarias a los Cabildos Insulares en materia de cultura, deportes y patrimonio histórico insular y en el artículo 8 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias.

Considerando que de conformidad con lo establecido en los artículos 8.3.d) y 19.1 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, y en el artículo 3.1 del Decreto 111/2004, de 29 de julio, corresponde a los Cabildos Insulares incoar, de oficio o a instancia de parte, y tramitar los expedientes para declarar de interés cultural los bienes del patrimonio histórico que se encuentren dentro de su respectivo ámbito insular, elevándolos al Gobierno de Canarias para su aprobación.

Considerando que según lo dispuesto en el artículo 22.2 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias y en el artículo 5.1 del Decreto 111/2004, de 29 de julio, que aprueba el Reglamento sobre Procedimiento de Declaración y Régimen Jurídico de los Bienes de Interés Cultural, en el acuerdo por el que se inicie el procedimiento de declaración deberá describirse, para su identificación, el bien objeto del expediente, indicándose la categoría del mismo con arreglo a lo previsto en la Ley 4/1999, de 15 de marzo.

Cuando se trate de bienes inmuebles se deberá delimitar el entorno afectado, motivando esta delimitación y, en su caso, la relación de bienes muebles vinculados con una descripción suficiente para su identificación.

En el supuesto de bienes muebles deberá incluirse el título o denominación, sus medidas, las técnicas materiales empleadas, así como el autor, época y escuela, si se conocieran.

Considerando que de conformidad con lo establecido en el artículo 26.1 de la citada Ley 4/1999, de 15 de marzo, la delimitación de un inmueble de interés cultural y la de su entorno de protección, en su caso, se determinará con carácter provisional en el acto de incoación, sin perjuicio de la delimitación definitiva que se incorpore a la declaración al término del expediente.

Considerando que según lo establecido en el artículo 26.2 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, se entiende por entorno de protección la zona periférica, exterior y contigua al inmueble cuya delimitación se realiza a fin de prevenir, evitar o reducir un impacto negativo de obras, actividades o usos que repercutan en el bien a proteger, en su contemplación, estudio o apreciación de los valores del mismo.

Considerando que de conformidad con lo establecido en el artículo 20.1 de la citada Ley 4/1999, de 15 de marzo y en el artículo 6.1 del Decreto 111/2004, que aprueba el reglamento de desarrollo de dicha Ley, la incoación de expediente para la declaración de bien de interés cultural, determinará la aplicación de forma inmediata y con carácter provisional del mismo régimen de protección previsto para los bienes declarados de interés cultural y su entorno, en su caso.

Considerando que según lo establecido en el artículo 20.2 de la citada Ley 4/1999, de 15 de marzo, y en el artículo 6.2 del citado Decreto, cuando se haya incoado expediente para la declaración de bien de interés cultural, para evitar la destrucción o deterioro del bien los Ayuntamientos deberán suspender el procedimiento de otorgamiento de licencias municipales de intervención en los inmuebles de que se trate y sus respectivos entornos, así como los efectos de las ya otorgadas.

El titular de una licencia cuyos efectos hayan sido suspendidos a causa de la incoación para la declaración de bien de interés cultural, podrá instar el levantamiento de la suspensión una vez dictado el acto que pone fin al procedimiento conforme a lo dispuesto en los artículos 26.2, 55 y 56 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo y el artículo 14 del Decreto 111/2004, de 29 de julio.

Considerando que de conformidad a lo establecido en el artículo 55.1 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, los bienes declarados de interés cultural, o incluidos en el Inventario de Bienes Muebles, no podrán ser sometidos a ninguna intervención, interior o exterior, sin autorización del Cabildo Insular, previo informe de la Comisión Insular de Patrimonio Histórico.

Considerando que de conformidad con lo establecido en el artículo 20.3 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias y en el artículo 6.3 del Decreto 111/2004, de 29 de julio, que aprueba el Reglamento sobre Procedimiento de Declaración y Régimen Jurídico de los Bienes de interés cultural, durante la tramitación del expediente para la declaración, sólo se permitirán en el bien objeto de protección las obras y actuaciones que por razón de fuerza mayor hubieren de realizarse y aquellas de conservación y consolidación indispensables para preservar sus valores históricos.

Considerando que conforme a lo establecido en el artículo 34.1.ñ) de la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de Bases del Régimen Local y disposiciones concordantes, corresponde a la Presidencia el ejercicio de las competencias que le atribuyen las leyes y el de aquellas otras atribuciones que la Comunidad Autónoma asigne a los Cabildos y no estén expresamente atribuidos a otros órganos.

Vista la propuesta de fecha 4 de abril de 2005.

Vistos los Decretos de la Presidencia de Delegación de Competencias números 562 y 570, de 20 de febrero de 2004.

En virtud del Decreto de la Presidencia de Delegación de Competencias nº 562/04, y la normativa de pertinente aplicación, por la presente

HE RESUELTO

Primero.- Incoar expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, a favor de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y de San Miguel Arcángel, situada en La Caldereta, término municipal de La Oliva, según la descripción que figura en los anexos que acompañan a la presente resolución.

Segundo.- Continuar la tramitación del expediente de acuerdo con la legislación vigente.

Tercero.- Hacer saber al Ayuntamiento de La Oliva, que según lo dispuesto en el artículo 20.1 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias y en el artículo 6.1 del Decreto 111/2004, de 29 de julio, que aprueba el Reglamento sobre Procedimiento de Declaración y Régimen Jurídico de los Bienes de interés cultural, la incoación de expediente para la declaración de bien de interés cultural determinará la aplicación de forma inmediata y con carácter provisional del mismo régimen de protección previsto para los bienes declarados de interés cultural y su entorno, en su caso. Que según el artículo 20.2 de la misma Ley y en el artículo 6.2 citado Decreto, cuando se haya incoado expediente para la declaración de bienes de interés cultural, para evitar el deterioro o destrucción del bien, los Ayuntamientos deberán suspender el procedimiento de otorgamiento de licencias municipales de intervención en los inmuebles y sus respectivos entornos, así como los efectos de las ya otorgadas; que según el artículo 6.3 del Decreto 111/2004, de 29 de julio y en el artículo 20.3 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, durante la tramitación del procedimiento, en el bien objeto de protección sólo se permitirá la realización de obras y actuaciones que por fuerza mayor hubieren de llevarse a cabo y aquellas otras de conservación y consolidación indispensables para preservar sus valores históricos. Una vez que se haya producido la declaración de bien de interés cultural, el titular de la licencia cuyos efectos hayan sido suspendidos por motivo de la incoación podrá solicitar el levantamiento de la suspensión según el procedimiento establecido para las autorizaciones previas a que se refieren los artículos 55 y 56 de la citada Ley y en el artículo 14 del referido Decreto 111/2004, de 29 de julio. Y que los bienes declarados de interés cultural, o incluidos en el Inventario de Bienes Muebles, no podrán ser sometidos a ninguna intervención, interior o exterior, sin autorización del Cabildo Insular, previo informe de la Comisión Insular de Patrimonio Histórico, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 55.1 de la referida Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias.

Cuarto.- Notificar la resolución al Ayuntamiento de La Oliva.

Quinto.- Publicar la resolución en el Boletín Oficial de Canarias conforme a lo dispuesto en el artículo 5.3 del Decreto 111/2004, de 29 de julio.

Sexto.- Dar traslado de la resolución al Registro General de Bienes de Interés Cultural a los efectos previstos en el artículo 5.3 del Decreto 111/2004, de 29 de julio.

Séptimo.- Notificar esta Resolución al Arciprestazgo de Fuerteventura, a los interesados y dar traslado de la misma al Pleno de la Corporación en la primera sesión que celebre.

Contra la presente Resolución, que agota la vía administrativa podrá interponer, potestativamente recurso de reposición, ante el órgano administrativo que lo dictó, en el plazo de un mes a contar desde el siguiente al de recibo de esta notificación o directamente recurso contencioso-administrativo ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Las Palmas de Gran Canaria, conforme a lo dispuesto en los artículos 109.c), 116 y 117 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común y artículo 46 de la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa en el plazo de dos meses contados a partir del día siguiente al del recibo de esta notificación.

Interpuesto recurso de reposición no se podrá interponer recurso contencioso-administrativo hasta tanto no sea resuelto. Transcurrido un mes desde la interposición del recurso de reposición sin que se notifique su resolución, se entenderá desestimado y quedará expedita la vía contencioso-administrativa.

En su caso, podrá interponer igualmente recurso extraordinario de revisión o cualquier otro que estime procedente en Derecho.

Y para que conste y surta los efectos procedentes, expido la presente de orden y con el Visto Bueno del Presidente, en Puerto del Rosario, a cinco de abril del año dos mil cinco.- El Secretario, Miguel Ángel Rodríguez Martínez.- Vº.Bº.: el Presidente, p.d., la Consejera Delegada, María del Pilar Rodríguez Ávila.

A N E X O I

DECLARACIÓN DE BIEN DE INTERÉS CULTURAL.

CATEGORÍA: Monumento.

A FAVOR: Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y San Miguel Arcángel en La Caldereta.

TÉRMINO MUNICIPAL: La Oliva.

DESCRIPCIÓN DEL B.I.C.

La fundación de una ermita en La Caldereta tuvo de fondo un fuerte litigio entre los vecinos de este lugar y los del vecino pueblo de Vallebrón.

El pequeño núcleo rural de La Caldereta de los Denises, hasta finales del XVIII, no contaba con santuario propio que permitiera a sus vecinos cumplir con los preceptos religiosos, teniendo que trasladarse a La Oliva o Vallebrón para cumplir con los mismos, generando esto una serie de incomodidades y pérdidas de tiempo, principalmente en época de mayor trabajo agrícola y en períodos de lluvias.

El caserío de La Caldereta surge, posiblemente, como consecuencia del despegue demográfico del S. XVIII, motivado por la prosperidad económica que se vive en ese momento en la isla que implicó la ampliación de las vegas y la fundación de pequeños núcleos rurales, cuya actividad económica estaba basada en la agricultura y la ganadería, como es el caso de La Caldereta, actividades que aún se mantienen en el lugar.

En los años noventa del S. XVIII los vecinos de este pequeño pago inician las gestiones pertinentes ante el obispado para contar con ermita propia, próxima a su lugar de residencia, pero su primera intención no fue la de erigir un nuevo templo sino que, basándose en que el pueblo de Vallebrón contaba con dos santuarios, uno dedicado a Nuestra Señora de Gracia y otro a San Juan, decidieron solicitar al Obispo el traslado del primer templo, con la imagen y materiales, a La Caldereta avalando su petición los copatronos de la ermita de Gracia, vecinos del pago de La Caldereta. Esta petición fue del agrado del Obispo quien dio su beneplácito al traslado del templo.

La resolución del Obispo, del traslado del templo, contó enseguida con una fuerte oposición por parte de los vecinos de Vallebrón, generándose un conflicto entre ambos pagos, que determinó que el Obispo decretara la suspensión del traslado de la ermita.

Resolución que, por supuesto, no agradó a los residentes de La Caldereta, aunque la aceptaran por un tiempo, en espera de que se calmaran los ánimos y poder proseguir con su intento de traslado. Ante la imposibilidad de acuerdo entre los moradores de ambos pagos, los vecinos de La Caldereta deciden solicitar autorización al Obispo para levantar un templo nuevo, dedicado a Nuestra Señora de Gracia, comprometiéndose a erigirlo a expensas de los vecinos y con las donaciones de los devotos. El Obispo D. Antonio Tavira da su autorización el 14 de julio de 1792.

La construcción del templo no se realizó inmediatamente, sino pasados dieciséis años después de su autorización, ocurriendo también en este tiempo que los vecinos deciden cambiar la titularidad del templo de Nuestra Señora de Gracia por el de Nuestra Señora de los Dolores y San Miguel Arcángel, para lo que solicitan licencia de cambio de titularidad del templo, obteniendo la misma en la visita general que realizó el Obispo D. Manuel Verdugo en 1800.

En el año 1808 la ermita estaba completamente finalizada pero la misma no contaba con dotación que sostuviera su mantenimiento, problema que debía resolverse antes de su bendición, motivo por el que los vecinos, que la habían levantado y adornado a su costa, se comprometen, en documento suscrito ante escribano público en febrero de 1808 en La Oliva, al sostenimiento del templo y el 11 de febrero de ese mismo año se solicita autorización para proceder a bendecir la ermita. Acto que ocurrió el 24 de marzo de ese año, oficiada por el presbítero D. Manuel Francisco Rodríguez de Godoy.

La ermita se levantó en un terreno llano, de pequeñas dimensiones, de una sola planta en forma rectangular y sacristía adosada al lado de la epístola, a la altura de la capilla mayor. El templo actual está cubierto a tres aguas y la sacristía con techumbre plana, ambos están realizados siguiendo los métodos de la arquitectura tradicional rural, con una imagen bastante rústica, que se ha mantenido a lo largo del tiempo. A la sacristía se accede desde una puerta en el muro de poniente, es bastante baja, adintelada y sobre tres escalones. Al templo se puede acceder desde dos puertas, una lateral abierta hacia la mitad del muro sur y la puerta principal en el muro de poniente. La lateral es adintelada y bastante baja; a ella se accede desde 4 escalones de mampostería enjalbegados de blanco. La portada principal está enmarcada en cantería oscura y rematada en arco de medio punto. La espadaña se sitúa en el centro de la fachada, colocada en el vértice superior del hastial, es más reciente que el templo, tiene forma rectangular, con un hueco de campana rematado en arco de medio punto y coronando el conjunto hay una pequeña cruz. Delante de la puerta principal también se conserva un empedrado de laja blanca. La ermita y sacristía se encuentran rodeadas de un muro bajo, de mampostería, encalado y enjalbegado y en medio de la explanada que hay delante del templo, frente a la puerta principal se encuentra el calvario, de doble grada circular, de mampostería y enjalbegada de blanco.

Al interior la ermita tiene una cubierta a tres aguas con almizate decorado con sencilla lacería; tres tirantes simples de madera en la nave y cuatro pequeños en las esquinas contrarrestan el empuje que ejerce la cubierta sobre los muros. Un listón de madera adosado a la pared, pintado de marrón, recorre todo el perímetro interior de la nave, a una altura de aproximadamente 80 cm de altura, rodeando los huecos de las puertas. El altar mayor se eleva del resto de la nave por un pequeño escalón.

A la historia de esta ermita se vinculan los bienes muebles que se relacionan a continuación:

- Pila de agua bendita, se localiza a la entrada, a la derecha de la puerta principal. Es de cantería clara y pintada de blanco, está incrustada en la pared, mide 18 cm de alto por 35 de diámetro.

- Púlpito, se encuentra próximo a la zona del altar mayor, adosado al muro del evangelio, es de madera pintada de gris con listas amarillas.

- Imagen de Nuestra Señora de los Dolores. Es de candelero, con manos y cara tallada. Mide aproximadamente 134 cm de altura y algunos investigadores la atribuyen al imaginero, residente en la isla, Macario Batista.

- Retablo. Es de madera, policromado sobre un fondo blanco con decoración imitando un marmoleado, mide 2,08 de largo por 3,55 aprox. de alto, cuenta con un frontal de madera desmontable, también policromado y con decoración imitando marmoleado.

- San Miguel Arcángel. Talla de bulto redondo, realizada en madera y paños encolados en la capa y vestiduras, está representado con vestiduras de soldado, con las alas abiertas y la espada llameante en lo alto, amenazando al demonio que se encuentra derrotado a sus pies, atado por una cadena que sostiene con su otra mano, en la base se lee J. Batista 1904.

- Andas. Pertenecen a Nuestra Señora de Los Dolores, es de madera pintada de beig y listas amarillas, mide 73 x 73 x 30 de alto y tiene en cada esquina un pequeño pináculo.

- Cáliz. Es de plata, mide 23 cm de alto por 13 de diámetro, en el fondo se lee "lo dio Dn Pº de Acosta año de 1807".

DESCRIPCIÓN DE LA DELIMITACIÓN DE LA ERMITA NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES Y SAN MIGUEL ARCÁNGEL DE LA CALDERETA Y SU ENTORNO DE PROTECCIÓN PARA LA DECLARACIÓN DE BIEN DE INTERÉS CULTURAL CON CATEGORÍA DE MONUMENTO.

El bien de interés cultural estaría comprendido por la ermita, la sacristía, el muro bajo que rodea a ambos recintos y el espacio que hay delante de la puerta principal de la ermita que contiene el calvario y un empedrado que hay delante de la puerta principal del templo.

La descripción literal de la delimitación del bien de interés cultural, Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y San Miguel Arcángel, está definido por las coordenadas U.T.M. cuya relación se adjunta en el anexo II, junto a la cartografía y es la siguiente: comienza en el punto señalado en la cartografía con el número 1a), de coordenadas X 609.412,230 e Y 3.162.588,320, que coincide con la esquina noroeste del poyo o muro bajo que rodea la ermita, sigue por el muro norte hasta la esquina noreste donde está el punto señalado en la cartografía con el número 1b), sigue la delimitación por el muro que rodea la cabecera de la ermita y siguiendo por la sacristía hasta la esquina sur-este donde se localiza el punto señalado con el número 1c), desde ahí la delimitación quiebra hacia el oeste y sigue por el muro que rodea el lado sur de la sacristía hasta el punto señalado con el número 1d), desde este punto la delimitación sigue por el poyo que rodea la sacristía por el lado oeste hasta el punto señalado en la cartografía con el número 1l), desde ahí quiebra la delimitación al oeste y siguiendo el muro que rodea la ermita por el lado sur llega hasta el punto señalado en la cartografía con el punto 1f), desde este último punto, de coordenadas X 609.413,180 e Y 3.162.581,850, sigue la delimitación, de forma recta e imaginaria hasta el punto señalado en la cartografía con el número 1g), de coordenadas X 609.399,840 e Y 3.162.583,200, coincidente con el lugar donde se sitúa el calvario; desde este punto la delimitación quiebra hacia el noreste, siguiendo de forma recta e imaginaria hasta coincidir con el punto señalado en la cartografía con el número 1a), inicio de la delimitación del bien cultural.

El bien de interés cultural, Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y San Miguel Arcángel, debe contar con un entorno de protección que permita salvaguardar y preservar para el futuro los valores por los que se determinará su consideración de Monumento, tanto en lo relativo a la propia edificación como lo concerniente a su entorno inmediato, permitiendo crear un ámbito de protección que garantice la preservación de la imagen histórica de carácter rural de la ermita, impidiendo intervenciones cercanas al templo que podrían causar un impacto negativo sobre el mismo, así como prevenir y proteger al B.I.C. y su entorno de obras, usos y actividades que afecten e impidan la contemplación y disfrute de sus valores.

En la delimitación del entorno de protección de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores se han tenido en cuenta las características del pueblo donde se ubica y la relación que guarda la ermita con el lugar de emplazamiento.

La Caldereta de Los Denises se sitúa al norte del curso medio del barranco que nace en la cabecera del Valle de Vallebrón. En este tramo donde se asienta el pueblo la orografía cambia, el profundo valle del curso alto del barranco se convierte ahora en un barranco más estrecho, asentándose el pueblo de La Caldereta en una zona llana, al norte del barranco, que sigue su curso por el sur de dicha llanura en dirección al mar. En esta zona llana se asienta el caserío que, aunque se desconoce la fecha relativa a su origen, posiblemente surgió como consecuencia de la necesidad de poner en explotación nuevas tierras de cultivo y la ampliación de las zonas de vegas y rayas y, probablemente, fueron vecinos de Vallebrón los primeros habitantes del lugar, pues en el litigio de la erección de la ermita de La Caldereta los vecinos fundamentan la solicitud de traslado de la ermita de Nuestra Señora de Gracia, que se encontraba en Vallebrón, a La Caldereta como copatronos fundadores de la misma.

Con la división parroquial de 1711 el pago de La Caldereta pasó a formar parte de la recientemente creada parroquia de La Oliva. Posteriormente, con la reestructuración del territorio insular en municipios, La Oliva se convirtió en cabecera municipal y La Caldereta es uno de los pagos vinculados a este distrito municipal.

La Caldereta ha sido un lugar eminentemente agrícola. La agricultura, junto con la ganadería, han sido las principales actividades económicas, siendo fundamentalmente la primera la que más huella ha dejado en el territorio, adaptando y acondicionando el terreno para el máximo aprovechamiento de las aguas pluviales mediante gavias, tornas, caños, etc., y para contener la tierra, sometida a la fuerte erosión, por medio de muros, trastones, etc.

La ermita de La Caldereta estaba inmersa en este paisaje agrícola hasta bien entrado el siglo XX, rodeada de cercados, gavias, algibes, caños y otros elementos, vinculados con el mundo agrícola y del aprovechamiento del agua. La ermita estaba en un solitario en medio de la llanura y se podía contemplar desde la lejanía. En la segunda mitad del pasado siglo el entorno de la ermita se vio afectado por la construcción del grupo escolar y posteriormente algunas viviendas unifamiliares se levantaron en su entorno inmediato, así como el escenario, de obra, que se levanta delante de la ermita, alterando la imagen primitiva del espacio en que se situaba el templo. A pesar de esto, la ermita de La Caldereta aún sigue manteniendo parte del entorno que tuvo desde su fundación, entorno que se ha tenido en cuenta a la hora de delimitar el área de protección, considerando el medio natural y el área de influencia sobre el espacio donde se ubica, en una llanura.

La delimitación propuesta para el entorno de protección de la Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y San Miguel Arcángel, tiene una superficie aproximada de 7.430 m2. El trazado exacto de la delimitación está definido por las coordenadas U.T.M. cuya relación se adjunta en el anexo II, junto a la cartografía.

La descripción literal de la delimitación del entorno de protección es la siguiente: el espacio delimitado se inicia en el punto señalado en la cartografía con el nº 1 de coordenadas X 609.370,479 e Y 3.162.618,850 y que coincide con el borde sur de la carretera que pasa por el centro del pueblo de La Caldereta. Desde este punto se inicia la delimitación, de forma recta e imaginaria, en dirección sur, atravesando un espacio asfaltado hasta el punto señalado en la cartografía con el nº 2, de coordenadas X 609.368,670 e Y 3.162.604,55, que coincide con la esquina noreste de un muro que bordea la carretera que pasa al poniente de la ermita; desde este punto, la delimitación continúa en dirección sur, por encima de dicho muro, pasando por los puntos señalados con los números 3, 4 y 5, hasta el punto señalado con el nº 6, de coordenadas X 609.377,960 e Y 3.162.526,230, que coincide con el vértice que forma el muro al cambiar de dirección, desde este punto la delimitación quiebra hacia el este y continúa de forma recta e imaginaria, atravesando la carretera hasta el punto señalado con el nº 7, de coordenadas X 609.387,140 e Y 3.162.532,530, y coincide con la esquina sur del muro que bordea la ermita por los lados sur y este. Desde este punto la delimitación continúa hacia el este, de forma recta e imaginaria, atravesando un llano, pasando por el punto señalado en la cartografía con el nº 8, que se encuentra encima de un trastón del caño de una aljibe que queda al sur de la delimitación, hasta llegar al punto nº 9, de coordenadas X 609.469,610 e Y 3.162.544,910 y que coincide con el borde de una pista de tierra que lleva a un corral. Desde el punto nº 9, la línea quiebra hacia el norte y continúa la delimitación por el borde del mencionado camino, pasando por los puntos 10, 11, 12 y 13, hasta llegar al punto señalado en la cartografía con el punto nº 14, de coordenadas X 609.451,750 e Y 3.162.600,800, y que coincide con la esquina noroeste de una vivienda. Desde este último punto, la línea sigue en dirección norte, de forma recta e imaginaria, atravesando la entrada de la pista de tierra, hasta el punto señalado con el nº 15, coordenadas X 609.453,710 e Y 3.162.604,910 y que coincide con el inicio o esquina de un muro que bordea un cercado. Desde este punto, la línea continúa por el mencionado muro, pasando por los puntos 16 y 17, hasta el punto señalado con el nº 18, de coordenadas X 609.462,470 e Y 3.162.623,310, que coincide con el lugar donde el muro hace una curvatura al quebrar hacia el este. Desde este punto nº 18, la delimitación quiebra hacia el oeste, y continúa, de forma recta e imaginaria, por el borde exterior de la carretera local que pasa por el centro del pueblo de La Caldereta pasando por los puntos señalados con los números 19 y 20 hasta unirse con el punto nº 1, inicio de esta delimitación.

Los edificios y espacios que se encuentran dentro del ámbito de la delimitación del entorno de protección son: al S-W un escenario de reciente realización en obra y constituye un elemento discordante del entorno, al norte una línea de edificios de una planta donde se encuentra el centro cultural, el grupo escolar y las casas de maestros, en la esquina N-E una pequeña plaza con escenario, al E muros, camino, una vivienda de una planta, al S-E terreno llano donde hay caños y tornas de acogida de agua para un aljibe, rodeando la ermita en su espacio más inmediato, principalmente en los lados sur y poniente hay un gran espacio libre, a modo de explanada sin pavimentar, que le confieren al templo una gran singularidad y nos da una relativa idea de cómo era el entorno de ésta, y de otras ermitas que ya no lo conservan al haber sido alterado por la construcción de plazas y parques próximos al templo.

El espacio comprendido dentro del entorno de protección del B.I.C. permite crear un control sobre los usos, obras y actividades a realizar en el entorno de protección de modo que se puedan evitar, en el futuro, alteraciones que por su uso, volumetría u otras características incidan negativamente en el B.I.C., su concentración, contemplación y disfrute de los valores en que nos basamos para su declaración como bien de interés cultural, confiriéndole una especial entidad y singularidad a la ermita dentro de su entorno natural.

Bibliografía:

- Concepción Rodríguez, José: Fuerteventura: obras de arquitectura religiosa emprendidas durante el siglo XVIII.

- Hernández Díaz, Ignacio: La Ermita de Nuestra Señora de los Dolores y San Miguel Arcángel de La Caldereta. Fuerteventura. Tebeto IX.

- VVAA: El escultor Macario Batista Olivera y su obra. Tebeto XII.

Puerto del Rosario, a 30 de marzo de 2005.- La Técnico de Patrimonio Histórico (Licenciada en Geografía e Historia. Sección Historia del Arte), Carmen Dolores de Vera Lima.

Ver anexos - páginas 9170-9176

© Gobierno de Canarias