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BOC Nº 157. Viernes 13 de Agosto de 2004 - 2613

IV. ANUNCIOS - Administración Local - Cabildo Insular de Lanzarote

2613 - ANUNCIO de 23 de julio de 2004, por el que se hace pública la Resolución de 17 de junio de 2003, de incoación del expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Paleontológica, a favor del Yacimiento Paleontológico de La Santa, en los términos municipales de Tinajo y Teguise.

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El Sr. Presidente en funciones del Cabildo de Lanzarote.

HACE SABER:

Que, con fecha 17 de junio de 2003, la Presidencia de esta Corporación ha adoptado la Resolución nº 2058/03, por la que se procede a la incoación del expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Paleontológica, a favor del yacimiento paleontológico de La Santa, en los términos municipales de Tinajo y Teguise, Lanzarote, y desconociéndose, y en consecuencia ignorándose el lugar de notificación de las personas interesadas en el entorno de protección, en virtud del artículo 59.4 de la Ley 4/1999, de 13 de enero, por la que se modifica la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, se procede a la publicación de la citada Resolución nº 2058/03.

Que, de conformidad con el artículo 42.5.c) de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, modificado por la Ley 4/1999, de 13 de enero, el plazo de tramitación del expediente incoado se encuentra suspendido desde el 4 de mayo del año en curso, fecha de solicitud de los informes preceptivos a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y de La Laguna, órganos consultivos establecidos por la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias.

Resolución nº 2058/03

Vista propuesta formulada por el Servicio de Patrimonio Histórico de esta Corporación, de iniciar expediente de Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Paleontológica, a favor del yacimiento paleontológico de La Santa, términos municipales de Tinajo y de Teguise, Lanzarote.

Resultando.- Que, el Cabildo de Lanzarote, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la Fundación Empresa-Universidad de Las Palmas suscribieron en diciembre de 2001, un Convenio de colaboración, con objeto de redactar informes sobre los yacimientos paleontológicos más relevantes de la isla de La Graciosa y de Lanzarote, para iniciar expedientes de Bien de Interés Cultural.

Resultando.- Que, como resultado parcial de este trabajo se emite informe sobre el área de La Santa, situada en la costa noroeste de Lanzarote, perteneciente al término municipal de Tinajo y al de Teguise.

Resultando.- Que, desde el punto de vista paleontológico, La Santa constituye un yacimiento compuesto por franjas dispersas de una antigua línea de costa formada durante el último Interglaciar, hace 135.000 años que contiene "fauna senegalesa", entre la que sobresalen los corales, que alcanzan en este yacimiento la latitud más alta de la que se registra en el planeta.

Resultando.- Que, el yacimiento paleontológico de La Santa es el testimonio del cambio climático de carácter cálido más acusado que ha ocurrido durante el Pleistoceno, relacionado con la trayectoria astronómica de la Tierra.

Resultando.- Que, el yacimiento paleontológico de La Santa constituye un punto peculiar en la Tierra, especialmente sensible al registro estratigráfico y paleontológico de los cambios climáticos que, en ocasiones, han sido atrapados entre lavas que son radiométricamente datables, por lo que estas islas orientales son de destacado interés científico internacional.

Resultando.- Que, el yacimiento paleontológico de La Santa es el mejor yacimiento paleontológico que se conserva de este episodio climatológico señalado.

Resultando.- Que, el yacimiento de La Santa permite la reconstrucción modelo del marco climático del Pleistoceno.

Resultando.- Que, si bien este registro paleontológico se manifiesta en superficie en tres áreas, la totalidad de la isleta y el fragmento del litoral que se recoge en la cartografía anexa contiene relevante información paleontológica.

Resultando.- Que, en los tres lugares en los que se evidencia este registro paleontológico se sitúan paralelamente a los bordes de El Río, desde Los Risquetes a Boca de Abajo y Lajial, alcanzando una altura máxima entre 5 y 6 m.s.n.m.

Resultando.- Que, en el yacimiento paleontológico de La Santa se documentan depósitos de la zona intertidal de la antigua línea de la costa pleistocena, sobre fondo arenoso arcilloso procedente del paleosuelo del inicio del Pleistoceno superior.

Resultando.- Que, entre la fauna y vegetación marina presente en La Santa destaca el coral Siderastrea radians, ya desaparecido de Canarias, cuya edad se estima indirectamente a través del uso de varios métodos como el bio-estratigráfico, paleontológico-radiométrico y ecológico-isotópico. Las edades radiométricas corresponden al inicio del Pleistoceno superior y viven en una época de máximo calentamiento.

Resultando.- Que, los depósitos marinos fosilíferos de La Santa a seis metros de altura del actual nivel del mar, sólo pudieron formarse durante el último Interglaciar, hace unos 135.000 años que marca el inicio del Pleistoceno superior.

Resultando.- Que, el yacimiento paleontológico de La Santa tiene interés de carácter internacional, siendo el punto geográfico de latitud más al norte donde se documenta el fósil Siderastrea radians.

Resultando.- Que, este yacimiento es un importante testimonio del cambio climático ocurrido en los inicios del Pleistoceno superior, hace 135.000 años posibilitando una cuantificación de su intensidad.

Considerando.- Que, en virtud del artículo 17.1 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, se declararán Bienes de Interés Cultural del patrimonio histórico canario, aquellos bienes que ostenten notorios valores históricos, arquitectónicos, artísticos, arqueológicos, etnográficos o paleontológicos que constituyan testimonios singulares de la cultura canaria.

Considerando.- Que, los bienes inmuebles declarados de interés cultural lo serán con arreglo a algunas de las categorías recogidas en la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, definiéndose como Zona Paleontológica, aquel lugar que contiene vestigios fosilizados o restos de interés científico, conforme establece el artículo 18.1, apartado f), de dicho cuerpo legal.

Considerando.- Que, en el capítulo II de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, del Patrimonio Histórico Canario, dedicado al patrimonio paleontológico y etnográfico, recoge en el artº. 72.1 que el patrimonio paleontológico de Canarias está formado por los bienes muebles e inmuebles que contienen elementos representantes de la evolución de los seres vivos, así como con los componentes geológicos y paleoambientales de la cultura.

Considerando.- Que, en el punto 2 del citado artículo se establece que los bienes más relevantes del patrimonio paleontológico deberán ser declarados de interés cultural o catalogados, según los casos, y en razón de su valor. Se consideran singularmente relevantes los sitios o lugares con un registro fósil de materiales insustituibles o excepcionales relacionados con la cronología o el paleoambiente.

Por lo expuesto, y de conformidad con las competencias que ostenta este Cabildo Insular, en materia de Patrimonio Histórico, en virtud de la Ley 4/1988, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, y del artículo 34, apartado primero, letra L), de la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de las Bases del Régimen Local, modificada por la Ley 11/1999, de 21 de abril,

R E S U E L V O:

Primero.- Incoar expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Paleontológica, a favor de La Santa, situado en la costa oeste de Lanzarote, en el términos municipales de Tinajo y de Teguise y cerca del núcleo poblacional de La Santa, de conformidad con la motivación, descripción, delimitación literal y cartográfica que figura en la presente Resolución y en su anexo.

Segundo.- Abrir un período de información pública de 30 días a fin de que las personas interesadas puedan presentar alegaciones a partir de su publicación en el Boletín Oficial de Canarias.

Tercero.- Continuar con la tramitación del expediente de declaración de acuerdo con la legislación vigente.

Cuarto.- Hacer saber al Ayuntamiento de Tinajo y al de Teguise que según lo dispuesto en los artículos 8.3.b), 55.2 y 20.1, de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, cualquier obra o intervención que hubiera de realizarse en las zonas afectadas por la incoación precisarán, en todo caso, autorización del Cabildo de Lanzarote.

Quinto.- Notificar la presente Resolución a las personas interesadas y a los Ayuntamientos de Tinajo y de Teguise.

Sexto.- Que la presente Resolución se traslade a la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias para su conocimiento y a efectos de tramitación de la correspondiente anotación preventiva en el Registro General de Bienes de Interés Cultural.

Arrecife, a 23 de julio de 2004.- El Presidente en funciones, Mario Pérez Hernández.

A N E X O

Descripción.

El yacimiento paleontológico de La Santa está constituido por fragmentos dispersos de una antigua línea de costa que se formó durante el último Interglacial, hace 135.000 años, que contiene la llamada "fauna senegalesa", destacando corales que alcanzaron aquí su latitud más alta. Es el testimonio del cambio climático de carácter cálido más acusado que ha ocurrido durante el Pleistoceno, y que se relaciona con la trayectoria astronómica de la Tierra.

Los yacimientos de Las Salinas del Berrugo, término municipal de Yaiza y de Las Salinas de Matagorda, término municipal de Tías, pertenecían a este mismo episodio, y han desaparecido.

La singularidad de la posición geográfica de las Islas Canarias, a latitudes medias entre el cálido ecuador y el frío polar, y frente a la costa sahariana, frontera de cambios entre la aridez y la pluviosidad, las hacen un punto peculiar en la Tierra, especialmente sensible al registro estratigráfico y paleontológico de los cambios climáticos que, en ocasiones, además, han sido atrapados entre lavas radiométricamente datables; por lo que, las islas orientales presentan destacado interés científico internacional.

La Santa constituye el mejor testimonio paleontológico de los que se conservan de este episodio.

La Santa es una pieza que, junto a otras formadas por los restos de Las Melianas (Jable de Tiagua), Tiagua (montaña de El Berrugo) y Mala, en la isla de Lanzarote y, la información proporcionada por testimonios de las vecinas islas de Fuerteventura y Gran Canaria, permite una modélica reconstrucción del marco climático del Pleistoceno.

Situación.

En la isleta de La Santa existen zonas donde se evidencia en superficie este registro paleontológico entre las siguientes coordenadas.

Sitio 1: 29û 06.62 N; 13û 39.39 W.

Sitio 2: 29û 07.41 N; 13û 39.29 W.

Sitio 3: 29û 07.35 N; 13û 39.01 W.

Los tres lugares se sitúan paralelamente a los bordes de El Río, desde los Risquetes (Sitio 1), a Boca de Abajo (Sitio 2) y Lajial (Sitio 3) que alcanzan una altura máxima entre 5 y 6 m.s.n.m.

El Sitio 1 se encuentra en el borde de una antigua ensenada de pequeño tamaño y de fondo muy llano a muy escasa profundidad, sin oleaje, que representa el máximo transgresivo sobre un paleosuelo arenoso-arcilloso rojo, a su vez, cubierto por las últimas lavas basálticas del volcán Pico del Cuchillo. Contiene innumerables algas calcáreas, fauna entre la que se encuentra el coral Siderastraea radians (Pallas 1766).

El Sitio 2, en el lado oeste de Boca de Abajo, están representadas las arenas que se sitúan más adentro del mar que existía y que se han conservado. Estas arenas, muy cementadas, forman una arenisca compacta de color claro que se sitúa, al igual que en el Sitio 1, sobre el paleosuelo rojo que contiene nidos fósiles de abejas.

El Sitio 3, está muy batido por el oleaje en el que existen innumerables fragmentos, más o menos redondeados por las olas, de las areniscas y conglomerados provenientes de la cementación de las arenas y cantos de aquella antigua playa situada más alta que la actual; tierra adentro, a seis metros de altura sobre el nivel del mar, hay numerosos restos del coral Siderastraea radians.

El coral que aparece en este yacimiento paleontológico de La Santa, entre los restos de una antigua línea de costa situada seis metros más alta que la actual, es una Siderastraea radians (Pallas 1766). Su significado climático se obtiene de su hábitat actual. Éste viene precisado por sus requerimientos ecológicos en cuanto a batimetría y a la temperatura de las aguas. La temperatura está marcada por su distribución biogeográfica actual. Si los sitios paleontológicos que contienen este coral estuviesen incluidos en el área de biodistribución actual, ningún cambio climático puede detectarse; pero, si están fuera y lejos de ella, llevan un mensaje paleoclimático claro, como es el caso de La Santa.

En la actualidad este coral no vive en las costas de Canarias, sino en la costa atlántica de América tropical, entre Brasil y Florida e Islas Bermudas y en la costa occidental de África, el Golfo de Guinea, entre el Senegal y el Gabón e Islas Cabo Verde en su extremo norte y Pagalu (antigua Annobom) en su extremo meridional.

La cita del área de Río de Janeiro en Brasil pertenece a J. Laborel (1971, Madréporaires et Hydrocoralliaires récifaux des c™tes brésiliennes. Systématique, écologie, répartition verticale et géographique. Annales de lÕInstitut océanographique 47, 1969-1970: 171-229), y la de las Bermudas de A-E. Verril (Variations and Nomenclature of Bermudian, west Indian and Brazilian Reef Corals, with Notes on various Indo-Pacific Corals, Trans. of the Connect. Acad. of Arts and Sciences, 1901-1903, Vol. XI, part. I-The Bermudian Islands; Coral Reeefs, ibid, vol. XII, 1907). Otros lugares americanos son Panamá, la costa oriental de México y Jamaica en Las Antillas.

Las localidades africanas están citadas por J-P. Chevalier (Contribution ˆ lÕétude des Madréporaires des c™tes occidentales de lÕAfrique tropicale, Bulletin de lÕI.F.A.N.T. XXVIII, sér. A, nº 4, 1966, pp. 1356 a 1405); por Ch. Gravier [1909, Madréporaires des ”les San Thomé et du Prince (Golfe de Guinée) Annales de lÕInstitut Océanographique, t. 1, fasc. 2, 28 p, 9 pl.], M-E. Thiel (1928 Madreporaria. Beitrage zur Kenntniss der Meeresfauna Westafrikas, t.III, p. 253-350 Hamburg) y por J. Laborel (1974, A West African corals. An hypothesis on their origin, Proceedings of the Second International Syposium on Coral Reefs. Brisbane: Great Barrier Reef Commitee 1: 425-443).

Batimetría.

En Las Bermudas, donde abunda este coral, se encuentra en los arrecifes y sobre las partes llanas en aguas poco profundas cerca de la costa. Puede vivir y crecer en las aguas de los charcos en marea baja donde muchos otros corales serían asfixiados por las partículas fangosas en suspensión. En este medio, forman placas incrustantes y masas bastante anchas, irregulares, más o menos globulosas, libres sobre el fondo, con cálices desarrollados en todos los lados, alcanzando 12 ó 13 cm de diámetro. Los ejemplares que viven en los arrecifes se presentan en masas esféricas o hemiesféricas con hasta 40 ó 50 cm de diámetro (A. E. Verril, obra citada).

En Jamaica se ha observado que este madreporario vive en aguas de la costa a menudo fangosas por causa de la agitación producida con las brisas diurnas fuertes. En ciertos momentos, los pólipos vivos están cubiertos de arena y de fango y, en la parte norte de la isla donde las mareas tienen mucha mayor amplitud, se encuentran ejemplares que, frecuentemente, están expuestos a los rayos directos del sol (J.E. Duerden, The Coral Siderastrea radians and its Postlarval Development, Carnegie Institution, Washington, publ. nº 20, 1904).

En la Isla de Santo Tomé [Ch. Gravier, Sur lÕhabitat et le polymorphisme du Siderastrea radians (Pallas), Bulletin du Muséum National dÕHistoire Naturelle, nº 6, 1909, pp. 365 a 368], aparecen en playas que descienden en suave pendiente hacia el mar y con fondo de fango gris, en algunos puntos de espesor entre 50 y 60 cm, en el fondo de cavidades ahuecadas en esta capa de barro. Sobre cantos basálticos del subsuelo se fijan colonias de este coral, cada vez más numerosas a medida que sube la marea, en el momento del flujo y reflujo una cierta cantidad de barro es arrastrado por las olas y el agua contenida en las depresiones se vuelve turbia. Un gran número de colonias se adaptan a estas condiciones desfavorables e incluso se acomodan y parecen bastante prósperas. Una parte de las colonias edificadas sobre guijarros queda expuesta, cada día durante varias horas, a las radiaciones del sol ecuatorial, pero su base, en contacto con el barro que las rodea, queda siempre bañada por el agua del mar lo que les permite resistir una insolación prolongada. En otros puntos viven en pequeñas cubetas, ahuecadas por el mar en los basaltos, pero recibiendo, de tiempo en tiempo, gruesas oleadas.

Ecología.

En conclusión, las necesidades vitales que requiere la existencia de Siderastraea radians son, por un lado, unas temperaturas entre las más cálidas del Atlántico pues su biodistribución geográfica coincide con las corrientes de aguas cálidas originadas en el Ecuador y, por otro lado, una litoralidad extrema viviendo en la zona intertidal.

Su presencia en La Santa marca el máximo transgresivo coincidiendo con la zona intertidal o de charcas en fondo arenoso fangoso e indica, además, un importante cambio climático de carácter muy cálido.

Distribución paleogeográfica.

En la distribución paleogeográfica de Siderastraea radians, el punto más meridional de África en el que ha sido encontrada fósil está en el sur de Angola, unos cien kilómetros al norte de Namibe, la antigua Moçamedes (F-J. Faber, 1926, Concerning the occurrence of Quaternary Corals in Angola, Kon. Akad. Wetenschappen Amsterdam Proceed., t. 29, pp. 843 a 845 y J.P. Chevalier, 1970, Les Madreporaires du Néogne et du Quaternaire de lÕAngola, Musée Royal de lÕAfrique centrale, Tervuren, Belgique, Annales-Série in 8º, Sciences géologiques, nº 68, pp 12 a 32) y unos 10û de latitud hacia el sur de su límite actual cercano al Ecuador.

En el hemisferio norte aparece fósil sobre la costa africana en diversos puntos de Mauritania (J-P. Chevalier y L. Hebrard, 1972, Découverte de Madréporaires dans le Pléistocene superieur de Mauritanie Congrs Panafricain Préhistoire et Étude du Quatern. Dakar 1967, pp. 453 a 456), al norte de Nouakchott.

En las Islas Canarias, además de en La Santa, está presente en los depósitos marinos de Tachero en Tenerife, Las Playitas en Fuerteventura [H. Zibrowius y A. Brito, 1986, First Pleistocene records of the genus Siderastraea (Cnidaria:Anthozoa: Scleractinia) from the Canary islands in J. Meco y N. Petit-Maire Eds. Le Quaternaire recent des ”les Canaries, Paléoclimatologie, ULL-CNRS Marseille, pp. 43 a 50] y en Las Palmas en Gran Canaria [J. Meco, H. Guillou, J-C. Carracedo, A. Lomoschitz, A-J. G. Ramos y J-J. Rodríguez Yánez, 2002, The Pleistocene marine deposits on the northern coast of Gran Canaria (Canary Islands) and the palaeoclimatic evolution of the Atlantic Ocean, Atlantis nº 1]. Las Canarias constituyen el lugar más septentrional alcanzado por estos corales y en ellas la localidad más al norte es La Santa, indicando un desplazamiento en dirección al polo norte de unos 15û de latitud respecto a su biodistribución actual.

La datación del episodio marino con corales fósiles en La Santa.

La edad de las Siderastraea radians fósiles en La Santa se estima indirectamente por tres métodos diferentes: bio-estratigráfico, paleontológico-radiométrico y ecológico-isotópico.

Los datos bio-estratigráficos indican que esta forma antillana es conocida del Pleistoceno de América tropical y debió emigrar a las costas occidentales de África en donde aparece en el Ouljiense de Mauritania y de Angola (J.P. Chevalier, 1970, obra mencionada). El Ouljiense, nombre derivado de una localidad marroquí, marca el inicio del Pleistoceno superior.

La combinación de datos paleontológicos y dataciones radiométricas Uranio/Thorio se realiza en La Santa del siguiente modo: Siderastraea radians ha aparecido en los depósitos de Las Palmas en Gran Canaria y de Las Playitas en Fuerteventura junto con los Strombus bubonius Lamarck, 1822 y otros acompañantes propios de la fauna senegalesa (Meco et al., 2002, obra citada). Un yacimiento espectacular, con centenares de Strombus bubonius lo constituía el yacimiento de Matas Blancas, en Fuerteventura. Varios ejemplares entre los de Matas Blancas han sido datados por Uranio/Thorio y, aunque el método no es válido para una gran precisión, sí delata que este episodio marino con fauna cálida ocurrió hace unos 135.000 años (con edades obtenidas entre 103 kiloaños y 178 kiloaños, la media y los valores más frecuentes oscilan sobre los 135 kiloaños) [J. Meco, N. Petit-Maire, M. Fontugne, G. Shimmield y A-J. Ramos, 1997, The Quaternary deposits in Lanzarote and Fuerteventura (Eastern Canary Islands, Spain): an overview, In J. Meco y N. Petit-Maire Eds. Climates of the Past UNESCO-IUGS Earth Processes in Global Change ULPGC y J. Meco et al., 2002, obra mencionada]. Estas edades radiométricas corresponden asimismo al inicio del Pleistoceno superior.

Finalmente, los conocimientos sobre la ecología de las Siderastraea radians y de la fauna senegalesa que la acompaña (J. Meco, 1972, Données actuelles pour lÕétude paléontologique du Strombus bubonius Lamarck Congrs Panafricain Préhistoire et Étude du Quatern. Dakar 1967, pp. 391 a 394) indican una época de máximo calentamiento.

Las temperaturas de la superficie del mar en el pasado (temperaturas isotópicas) son conocidas por medio de la proporción de isótopos de oxígeno que contienen los caparazones de foraminíferos (unos animales unicelulares del plancton), incluidos en los sedimentos de los fondos oceánicos. Se ha construido una gráfica que muestra sus variaciones. Los picos altos y los bajos se llaman estadios isotópicos y se reservan los números impares para los más cálidos y los números pares para los más fríos. Esta gráfica tiene validez para toda la Tierra porque las grandes variaciones de temperatura tienen su origen en la irradiación solar que recibe. Ésta, a su vez, depende de la trayectoria astronómica de la Tierra que nunca es la misma aunque sí más o menos cíclica con períodos simultáneos de unos cien mil, cuarenta mil y veinte mil años que se superponen sumándose o restándose. La gráfica para los últimos 420.000 años, sobre la que se ha situado el yacimiento de La Santa, corresponde a las temperaturas isotópicas y volumen de hielos polares que dependen de ellas adaptada (J-R. Petit, J. Jouzel, D. Raynaud, N-I. Barkov, J-M. Barnola, I. Basile, M. Bender, J. Chappellaz, M. Davis, G. Delaygue, M. Delmotte, V-M. Kotlyakov, M. Legrand, V-Y. Lipenkov, C. Lorius, L. Pépin, C. Ritz, E. Saltzman, y M. Stievenard, 1999, Climate and atmospheric history of the past 420,000 years from the Vostok ice core, Antarctica. Nature, 399, 429-436), a la construida (F-C. Bassinot, L-D. Labeyrie, E. Vincent, X. Quidelleur, N-J. Shackleton, Y. Lancelot, 1994, The astronomical theory of climate and the age of the Brunhes-Matuyama magnetic reversal, Earth and Planetary Science Letters, 126, pp. 91 a 108) a partir de un sondeo oceánico (el MD900963) en el área de las Maldivas, en el Océano Índico tropical.

Por lo tanto, los depósitos marinos fosilíferos de La Santa, a 6 m de altura sobre el actual nivel del mar, sólo pudieron formarse en el Estadio Isotópico 5.5 (OIS 5.5) cuando el volumen de hielos era menor y la temperatura superficial del agua del mar mayor. Es decir, durante el último Interglacial, hace unos 135.000 años, que marca el inicio del Pleistoceno superior.

Evolución paleoclimática inmediatamente antes, durante y después del OIS 5.5 en Lanzarote.

Los ciclos climáticos, formados por un estadio isotópico impar seguido de uno par, no constituyen forzosamente una alternancia de interglacial y glaciación y, por lo tanto, tampoco implican una subida y una bajada consecutiva del nivel del mar. Sólo cuando se alcanzan ciertos umbrales de constancia en el suministro calorífico, se produce la reacción de los hielos polares hacia la fusión en volúmenes suficientes para producir un interglacial notable. El interglacial más cálido de los últimos dos millones de años fue el último Interglacial u OIS 5.5. Eso se deduce de la importancia de la migración de fauna senegalesa que se produjo.

El inicio de ese Interglacial (inicio también del Pleistoceno superior) se caracteriza por calor y humedad, mucha evaporación en el Atlántico, desplazamiento del anticiclón de las Azores hacia Euráfrica, polvo sahariano rojo sobre las islas. Como consecuencia de esto, las dunas se cubren de vegetación y en ellas proliferan abejas mineras que se alimentan de flores y construyen sus nidos subterráneos [N. Edwards y J. Meco, 2000, Morphology and palaeoenvironment of brood cells of Quaternary ground-nesting solitary bees (Hymenoptera, Apidae) from Fuerteventura, Canary Islands, Spain, Proceedings of the GeologistsÕ Association, III, pp. 175 a 183]; mientras tanto, hay gran fusión de hielos polares y, algo más tarde, el mar se eleva; alcanzando seis metros en Lanzarote. Después empieza la temperatura a descender, se establece un período de aridez, desaparece la vegetación y se forman costras calcáreas delgadas, en donde antes pululaban las abejas entre flores; le sigue una bajada notable del nivel del mar y sus arenas al descubierto son acumuladas por el viento en forma de dunas cubriendo los suelos rojizos y convirtiéndolos en paleosuelos.

Esta sucesión de acontecimientos climáticos se dio anteriormente durante el interglacial OIS 11.3, hace 420.000 años, en pleno Pleistoceno medio. El paleosuelo que le corresponde es de un color pardo más oscuro y presenta los suelos poligonales indicadores de una sequía definitiva tras un período húmedo.

Pero también se repite esta situación en la actualidad, el interglacial presente u OIS 1, el Holoceno, en cuyo comienzo, hace 10.000 años, se produjo el gran húmedo neolítico, que dejó los últimos paleosuelos con nidos de abejas mineras y una elevación marina subsecuente (Meco et al., 1997, obra mencionada).

En Lanzarote, se contemplan diversos aspectos de este marco paleoclimático. En La Santa está el testimonio de una elevación marina de carácter muy cálido revelado por la Siderastraea radians cuyos depósitos descansan sobre un paleosuelo rojizo con nidos de abejas mineras, ambos, depósito marino y paleosuelo, del OIS 5.5. Más al interior, en Las Melianas, este paleosuelo y el correspondiente al interglacial anterior (el OIS 11.3) encierran una duna entre ellos. Esta duna se prolonga hasta Tiagua, en donde se contienen los restos fósiles de pardelas y, a su vez, están bajo los piroclastos de un volcán. En Mala, el paleosuelo poligonal está bajo unas dunas datadas del Pleistoceno medio.

Importancia del yacimiento paleontológico de La Santa.

La Santa es el punto geográfico con latitud norte más alta en el que aparece, y en relativa abundancia, el coral fósil Siderastraea radians y, por lo tanto, esta localidad paleontológica es un importante testimonio del cambio climático ocurrido en los inicios del Pleistoceno superior, hace 135.000 años, sobre el cual proporciona además una cuantificación de su intensidad.

El yacimiento de La Santa proporciona información, aunque con una característica diferente, sobre el mismo episodio paleoclimático que produjo también los yacimientos de las Salinas del Berrugo y el de las Salinas de Matagorda y Guasimeta, todos ellos gravemente afectados por la actividad humana y ya prácticamente inexistentes, por lo que la destrucción del yacimiento paleontológico de La Santa borraría los mejores testimonios que quedan en Lanzarote y en las Canarias; excepción hecha de lo poco que se conserva en Matas Blancas, Fuerteventura, del máximo calentamiento climático ocurrido en la Tierra durante el Pleistoceno.

Delimitación del Bien de Interés Cultural.

Criterio de delimitación del bien.

Para delimitar el bien se ha tenido en cuenta la presencia de registro fósil de la superficie terrestre y del subsuelo y allí donde por las características orográficas nos permite pensar en la existencia de un subsuelo fósil, o bien potencial subsuelo fosilizado.

Se trata de un único Bien, una única Zona Paleontológica que aflora fundamentalmente en las tres áreas unidas por otras zonas potencialmente fósiles en el subsuelo.

El carácter del bien además de paleontológico es espacial y paisajístico con una estrecha relación con el mar, que fundamentalmente su existencia. En función de la naturaleza del bien, se ha de tener en cuenta la presencia de un brazo de mar que es el que le proporcionó la posibilidad de existencia del yacimiento paleontológico, al ser de origen marino vinculado estrechamente con procesos paleontológicos terrestres.

El bien mantiene una estrecha vinculación con el mar, con la formación de la isleta y con una franja litoral de Lanzarote. La isleta ha sido causa y consecuencia de la presencia del yacimiento, de su situación y composición espacial. Todo ello, la Isleta, El Río, franja costera y perímetro interior forman un todo, presente en la formación del bien, aunque con distintas características y condiciones físicas y climáticas que en el pasado se nos presenta con el espacio actualizado y vigente en el que se comprende y explica el bien.

Delimitación literal del bien.

Línea 1-2.- Línea quebrada que parte del punto nº 1, con coordenadas UTM X = 634471,8544 e Y = 3222492,3545, y finaliza en el punto nº 2, con coordenadas UTM X = 634044,7689 e Y = 3221553,2776, adaptándose a la Urbanización La Santa, con una longitud de 1.507,75 metros.

Línea 2-3.- Línea recta que parte del punto nº 2 y finaliza en el punto nº 3, con coordenadas UTM X = 634242,2585 e Y = 3222164,2319, adaptándose a la Urbanización La Santa, con una longitud de 209,86 metros.

Línea 3-4.- Línea quebrada que parte del punto nº 3 y finaliza en el punto nº 4, con coordenadas UTM X = 634169,9367 e Y = 3221365,8415, apoyándose en el margen izquierdo de la carretera, con una longitud de 275,88 metros.

Línea 4-5.- Línea quebrada que parte del punto nº 4 y finaliza en el punto nº 5, con coordenadas UTM X = 634268,8217 e Y = 3221163,5545, con una longitud de 277,88 metros.

Línea 5-6.- Línea quebrada que parte del punto nº 5 y finaliza en el punto nº 6, con coordenadas UTM X = 634277,7846 e Y = 3221085,1980, adaptándose a un tramo de camino, con una longitud de 85,62 metros.

Línea 6-7.- Línea quebrada que parte del punto nº 6 y finaliza en el punto nº 7, con coordenadas UTM X = 632870,9321 e Y = 3220614,1523, adaptándose a la curva de nivel 15, con una longitud de 2.612,14 metros.

Línea 7-8.- Línea quebrada que parte del punto nº 7 y finaliza en el punto nº 8, con coordenadas UTM X = 633063,2119 e Y = 3221597,5560, con una longitud de 988,09 metros.

Línea 8-9.- Línea quebrada que parte del punto nº 8 y finaliza en el punto nº 9, con coordenadas UTM X = 633885,9520 e Y = 3222263,8413, con una longitud de 1.047,46 metros.

Línea 9-1.- Línea quebrada que equidista 100 metros, parte del punto nº 9 y finaliza en el punto nº 1, con una longitud de 975,86 metros.

Criterio de delimitación del entorno de protección del bien.

Para establecer la delimitación del entorno de protección del bien se ha tenido en cuenta la naturaleza del mismo y su estrecha vinculación con el paisaje. La presencia de la isleta es causa y consecuencia de la evolución paleontológica del oeste insular por lo que el paisaje, la orografía del litoral, etc. es intrínseca a la formación del yacimiento en el pasado y evolución hasta la actualidad. El yacimiento paleontológico de La Santa se encuentra ligado a su entorno físico-espacial-orográfico.

El entorno de protección tiene como finalidad prevenir y proteger el bien de intervenciones que afecten a su integridad, impidan o disminuyan sus valores y las posibilidades de uso y disfrute del bien paleontológico por la comunidad.

Asimismo, a fin de establecer el criterio, en la delimitación del entorno del bien se garantiza un espacio de comprensión y entendimiento del yacimiento paleontológico insertado y evolucionado en un paisaje actual pero cuyo contenido fósil arranca hace 135.000 años.

Para la delimitación del entorno se ha tenido en cuenta la visión del litoral y de la Isleta desde el mar, sujeto activo en la formación de este bien y desde tierra para poder entender la isleta y su interrelación con la costa lanzaroteña.

Descripción literal del entorno de protección del bien.

Línea 1-2.- Línea quebrada que equidista 8 metros del límite del Bien, parte del punto nº 1, con coordenadas UTM X = 634491,0345 e Y = 3222588,5210, y finaliza en el punto nº 2, con coordenadas UTM X = 634051,0029 e Y = 3221565,3855, con una longitud de 1.579,75 metros.

Línea 2-3.- Línea recta que equidista 8 metros del límite del Bien, parte del punto nº 2 y finaliza en el punto nº 3, con coordenadas UTM X = 634246,0501 e Y = 3221655,1246, con una longitud de 207,29 metros.

Línea 3-4.- Línea quebrada que parte del punto nº 3 y finaliza en el punto nº 4, con coordenadas UTM X = 634203,7497 e Y = 3221394,8225, apoyándose en el margen derecho de la carretera, con una longitud de 247,81 metros.

Línea 4-5.- Línea quebrada que parte del punto nº 4 y finaliza en el punto nº 5, con coordenadas UTM X = 634287,1737 e Y = 3221256,8665, apoyándose a un camino, con una longitud de 176,81 metros.

Línea 5-6.- Línea quebrada que parte del punto nº 5 y finaliza en el punto nº 6, con coordenadas UTM X = 634321,7447 e Y = 3221014,5455, con una longitud de 256,67 metros.

Línea 6-7.- Línea quebrada que parte del punto nº 6 y finaliza en el punto nº 7, con coordenadas UTM X = 633151,8777 e Y = 3220535,4585, adaptándose a la curva de nivel 20, con una longitud de 2.440,89 metros.

Línea 7-8.- Línea quebrada que parte del punto nº 7 y finaliza en el punto nº 8, con coordenadas UTM X = 632772,9547 e Y = 3220986,9547, con una longitud de 904,12 metros.

Línea 8-9.- Línea quebrada que equidista 50 metros del límite del Bien y de la línea de costa, parte del punto nº 8 y finaliza en el punto nº 9, con coordenadas UTM X = 633674,5016 e Y = 3222325,3024, con una longitud de 2.152 metros.

Línea 9-1.- Línea quebrada que equidista 100 metros del límite del Bien, parte del punto nº 9 y finaliza en el punto nº 1, con una longitud de 972,63 metros.

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