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BOC Nº 107. Viernes 9 de Agosto de 2002 - 1185

I. DISPOSICIONES GENERALES - Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente

1185 - decreto 82/2002, de 17 de junio, por el que se aprueba definitivamente y de forma parcial, el Plan Insular de Ordenación de El Hierro.

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El Pleno del Cabildo Insular de El Hierro, en sesión extraordinaria celebrada el día 17 de julio de 2000, adoptó, entre otros, el acuerdo por el que se somete el documento de Avance de Adaptación del Plan Insular de Ordenación de la isla de El Hierro, a la Ley 9/1999, a información pública, por espacio de 30 días hábiles, para la formulación de sugerencias, así como a informe de los Ayuntamientos de la isla y de los diferentes Departamentos del Gobierno de Canarias.

El Plan fue aprobado inicialmente por acuerdo del Pleno del Cabildo Insular de El Hierro, en sesión celebrada el día 10 de mayo de 2001.

El citado documento se sometió al trámite de información pública, y a consulta de los Ayuntamientos de la isla y de los Departamentos del Gobierno de Canarias, conforme al artículo 20.3 del Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de Canarias, aprobado por Decreto Legislativo 1/2000, de 8 de mayo.

La aprobación provisional con la resolución de las alegaciones presentadas en el trámite de información pública tuvo lugar el día 22 de febrero de 2002.

La Disposición Transitoria 2ª del Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de Canarias, aprobado por Decreto Legislativo 1/2000, de 8 de mayo, y modificada por la Disposición Adicional Tercera de la Ley 2/2002, de 27 de marzo, de establecimiento de normas tributarias y de medidas en materia de organización administrativa, de gestión, relativas al personal de la Comunidad Autónoma de Canarias y de carácter sancionador, establece que "Los planes de ordenación territorial y urbanística y los instrumentos de gestión de los Espacios Naturales Protegidos que estuvieran vigentes a la fecha de entrada en vigor de la Ley 9/1999, de Ordenación del Territorio de Canarias, mantendrán su vigencia, pero deberán adaptarse al contenido de este texto refundido antes del 15 de mayo de 2003 ...".

Se han emitido los informes preceptivos por las Administraciones con competencias concurrentes en la materia, así como se han cumplido en el expediente los trámites del procedimiento previsto para la elaboración de los Planes Insulares de Ordenación.

La Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias (COTMAC), en sesión celebrada el día 29 de mayo de 2002, adoptó, entre otros, el acuerdo de informar favorablemente la aprobación definitiva parcial del citado Plan Insular de Ordenación, incorporando una serie de correcciones en materia de Ordenación Turística y de Carreteras.

El artículo 5.2 de la Ley 6/2001, de 23 de julio, de medidas urgentes en materia de ordenación del territorio y del turismo de Canarias, señala, respecto del ámbito temporal de aplicación de las medidas cautelares previstas en dicha norma, que esas medidas "dejarán de ser aplicables en el ámbito insular respectivo desde el momento en que entre en vigor un Plan Insular de Ordenación adaptado a las leyes ordenadoras del territorio y del turismo de Canarias y en el correspondiente Decreto de aprobación definitiva se expresase que las determinaciones en materia turística contenidas en el mismo sustituyen a las medidas establecidas en la presente Ley".

El Plan Insular de Ordenación de El Hierro incorpora, con las correcciones introducidas por la COTMAC, el nivel de determinaciones en materia turística suficientes para sustituir las medidas cautelares contenidas en la referida Ley 6/2001.

El artículo 20.4 del Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de Canarias, aprobado por Decreto Legislativo 1/2000, de 8 de mayo, establece que dichos planes deberán ser elevados al Gobierno para su aprobación definitiva.

En su virtud, a propuesta del Consejero de Política Territorial y Medio Ambiente, y previa deliberación del Gobierno el día 17 de junio de 2002,

D I S P O N G O:

Artículo 1.- Aprobar definitivamente y de forma parcial el Plan Insular de Ordenación de El Hierro en los términos de la aprobación provisional efectuada por el Cabildo Insular de El Hierro el 22 de febrero de 2002, con la incorporación de las determinaciones señaladas por la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias en su sesión de 29 de mayo de 2002.

Se exceptúa de dicha aprobación la definición e identificación gráfica del suelo industrial localizado en el municipio de Valverde que, en aras de una mayor seguridad jurídica, deberá someterse a nuevo período de información pública al entender que tal determinación puede conceptuarse como sustancial dentro del modelo territorial industrial propuesto.

Artículo 2.- Ordenar la publicación de la normativa del Plan Insular de Ordenación de El Hierro que figura como anexo del presente Decreto en el Boletín Oficial de Canarias.

Artículo 3.- Las determinaciones en materia turística contenidas en el propio Plan Insular sustituyen a las medidas cautelares establecidas en la Ley 6/2001, de 23 de julio, de medidas urgentes en materia de ordenación del territorio y del turismo de Canarias, de conformidad con lo previsto en el artículo 5.2 del mencionado texto legal.

DISPOSICIÓN FINAL

Única.- El presente Decreto entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Boletín Oficial de Canarias.

Dado en Las Palmas de Gran Canaria, a 17 de junio de 2002.

EL PRESIDENTE

DEL GOBIERNO,

Román Rodríguez Rodríguez.

EL CONSEJERO DE POLÍTICA

TERRITORIAL Y MEDIO AMBIENTE,

Fernando José González Santana.

TÍTULO I

SOBRE LAS DETERMINACIONES GENERALES

CAPÍTULO 1

carácter, alcance y contenido del pLAN INSULAR DE ORDENACIÓN de la isla de el hierro

Sección 1ª

Naturaleza y ámbito

Artículo I.1.1.1 (AD).

Las presentes Normas establecen, en concordancia con el Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de Canarias, aprobado mediante Decreto Legislativo 1/2000, de 8 de mayo (en adelante TRLOTCENC), y en desarrollo de la Estrategia Territorial y los objetivos del Plan Insular de ordenación de la Isla de El Hierro (en adelante PIOH), las determinaciones, directrices y criterios de rango insular para su aplicación directa o a través del planeamiento territorial, ambiental o urbanístico subsiguiente; versan sobre la definición de la estructura territorial y la distribución de los usos y actividades, el sistema de asentamientos y comunicaciones, los criterios de clasificación del suelo, el establecimiento de las categorías y niveles de protección de los suelos rústicos, así como sobre las condiciones generales y particulares de la edificación y sus formas de agregación, en los nuevos asentamientos y enclaves más estratégicos destinados al uso turístico.

Artículo I.1.1.2 (AD).

Su ámbito es el de la totalidad del territorio insular incluidos los Espacios Naturales Protegidos establecidos en el Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de Canarias, aprobado mediante Decreto Legislativo 1/2000, de 8 de mayo.

Sección 2ª

Vigencia y supuestos de revisión y modificación

Artículo I.1.2.1 (AD).

La vigencia del presente Plan Insular es indefinida si bien será objeto de revisión, una vez transcurran ocho años desde su aprobación definitiva y en todo caso en el año 2009. Además, habrá de revisarse -aunque no necesariamente en el ámbito del conjunto de la isla- en los supuestos de alteración del Modelo Territorial de otras determinaciones estratégicas de rango insular y territorial, entre las que se encontraría la superación en más de un 20% del número total de camas turísticas previstas por el PIOH para el conjunto insular.

Artículo I.1.2.2 (AD).

Los supuestos de modificación responderán a aquellas alteraciones o reajustes de determinaciones que no afecten a ninguno de los siguientes supuestos:

· alteración de la estructura territorial propuesta (creación de nuevos asentamientos turísticos, grandes infraestructuras o carreteras no previstas en el PIOH).

· producción de impactos severos o reducción de los niveles de protección especial establecidos para el suelo rústico y los recursos y bienes de interés histórico cultural.

· aumento de más del 20% del número de camas turísticas establecido como techo para alguno de los territorios.

Artículo I.1.2.3 Efectos (AD).

La entrada en vigor del Plan tendrá los efectos de publicidad, ejecutoriedad y obligatoriedad que señala el TRLOTCENC y con ella se anula el Documento vigente en todas aquellas determinaciones que lo contravengan, hasta la elaboración del Documento refundido.

Sección 3ª

Alcance de las determinaciones

Artículo I.1.3.1 (AD).

El PIOH se configura como el instrumento de planeamiento de superior rango en la isla de El Hierro, debiendo supeditarse al resto de los Planes Territoriales o urbanísticos y los sectoriales con incidencia en el territorio.

Artículo I.1.3.2 (AD).

Hasta tanto no se revisen o aprueben los Planes Generales Municipales, y los territoriales -parciales y especiales- que el Plan Insular establece como obligatorios, las presentes Normas tendrán alcance de aplicación directa y obligatoria, incluso en los niveles de definición que no se hubieran señalado expresamente en aquél o fueran más limitativas que las establecidas por los planes y normas vigentes, exceptuándose la ordenación y las ordenanzas en suelo urbano.

Artículo I.1.3.3 Disposiciones normativas de aplicación directa (AD).

En particular, serán disposiciones de aplicación directa aquellas que se recogen en los artículos 18.4 y 5 del TRLOTCENC y en particular las relativas al Modelo Territorial, la función y jerarquía de los asentamientos y los techos alojativos turísticos, el sistema viario insular, la ubicación y características de las grandes infraestructuras de transporte interinsular, y la relimitación y normativa sobre los recursos naturales y los suelos rústicos de protección natural y cultural, y de protección agraria de producción intensiva.

Artículo I.1.3.4 Normas directivas de obligado cumplimiento para el planeamiento de desarrollo (D).

Serán normas directivas las determinaciones escritas o gráficas del presente Plan que se refieren a las competencias propias y específicas de los Planes Generales u otros planes de desarrollo.

Artículo I.1.3.5 Recomendaciones (R).

Tendrán este alcance aquellas determinaciones que se recojan explícitamente como tales en el presente documento.

Artículo I.1.3.6 Disposiciones de carácter explicativo (E).

Recogen especificaciones descriptivas o enunciativas, en principio sin mas rango normativo que el de definir conceptos, elementos, zonas, etc.

Sección 4ª

Contenido del PIOH

Artículo I.1.4.1 Contenido documental (E).

Las determinaciones del PIOH, se establecen en los siguientes Documentos de alcance normativo:

· Memoria justificativa (volumen VII)

· Normas (volumen IX)

· Planos de Ordenación (volumen VIII):

P.1 Modelo Territorial

P.2 Suelo Rústico y Recursos Naturales

P.3 Patrimonio Histórico Cultural

P.4 Áreas prioritarias y Desarrollo del Plan

Con carácter total o predominantemente informativo -no dispositivo-, el PIOH incorpora determinados estudios temáticos o monografías, organizadas en los siguientes volúmenes:

· Volumen I Medio Natural

· Volumen II Sector Primario

· Volumen III Actividades Extractivas

· Volumen IV Estudio Demográfico y socioeconómico

· Volumen V Patrimonio Histórico-Cultural

· Volumen VI Infraestructuras Básicas

Algunos de estos volúmenes contienen determinadas disposiciones normativas que el presente documento recoge a modo de anexos, escritos o gráficos.

Otros documentos constitutivos de la revisión-adaptación hasta la preceptiva elaboración del Documento refundido de aprobación Definitiva, son:

· El PIOH-95 vigente en sus contenidos informativos y en aquellos de alcance normativo que no sean contradictorios con los del presente Documento de aprobación inicial.

· El Documento de Avance de la revisión que fue objeto de Participación pública, y en particular el Volumen de Informe sobre las sugerencias (diciembre 2000), elaborado por el Equipo Redactor, tras el estudio de las mismas.

· Informe sobre las Alegaciones del Período de Información Pública (Documento de aprobación Inicial).

Con carácter meramente informativo y consultivo, se reseñan los Estudios Previos realizados en años recientes (1997-1999) como trabajos preparatorios de la presente revisión, entre los que destacan los derivados de la entrada en vigor en 1994 de la Ley de Espacios Naturales de Canarias por la que se otorgaban a los Planes Insulares las determinaciones propias de su nueva condición como Planes de ordenación de los Recursos Naturales (PORN), a través del Decreto 6/1997, de 21 de enero, por el que se fijan las directrices formales para la elaboración de los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales:

· Estudios previos a la adaptación del Plan Insular de ordenación de El Hierro como Plan de ordenación de los Recursos Naturales. Junio 1997-Octubre 1998.

· Carretera y Arco Norte/Insular: Análisis y Bases Propositivas de los Estudios y Propuestas de Bases para el Desarrollo del PIOH. Diciembre 1997-Octubre 1998.

· Tacorón: Viabilidad del Resort Turístico-Ambiental de Tacorón. Octubre 1998.

· Criterios y Objetivos para el planeamiento municipal y de desarrollo de los Estudios y Propuestas de base para el desarrollo del Plan Insular de Ordenación del Territorio de El Hierro. Diciembre 1997-Octubre 1998.

Artículo I.1.4.2 Determinaciones Generales (E).

Además de la definición de su carácter, alcance y contenido, su objeto es el establecimiento de las disposiciones del PIOH a través del planeamiento, los programas y las actuaciones de desarrollo del mismo, a cuyos efectos se establecen los tipos de instrumentos de intervención, así como la definición normativa de los distintos usos.

Artículo I.1.4.3 Determinaciones Territoriales (E).

Comprenden aquellas que se refieren a:

· El Modelo Territorial propuesto y sus distintos elementos- las grandes unidades territoriales, el sistema de asentamientos, el sistema de transporte interinsular y la red viaria-, así como las principales actuaciones estratégicas o integradas, y no las Sectoriales.

· El tratamiento del suelo rústico en sus distintas categorías y áreas homogéneas.

· Las directrices y criterios normativos sobre la ordenación de los nuevos asentamientos y la extensión de los existentes, y sobre la edificación con especial alcance en el suelo rústico y los asentamientos turísticos.

Artículo I.1.4.4 Determinaciones Sectoriales (E).

Se refieren a la regulación de las actuaciones, medidas y disposiciones relativas a los diferentes sectores de actividad o materias entendidas con un enfoque sectorial o temático, si bien siempre dentro del marco territorial y estratégico del PIOH.

Comprenden los siguientes apartados:

· El régimen general sobre la protección de los recursos naturales continuos (calidad atmosférica, aguas terrestres y marinas, suelo y cubierta vegetal, paisaje) y discontinuos (flora y fauna silvestre).

· Los grados de protección y tipos de intervención de los recursos paleontológicos, arqueológicos, etnográficos y arquitectónicos.

· Las medidas de fomento y defensa de los usos y actividades del sector primario (agrícolas, ganaderos, forestal, pesquero y cinegético), así como la regulación de las actividades extractivas.

· Los criterios de ordenación y directrices de las políticas relativas a los sectores de actividad industrial, turística, dotacional y terciaria, y residencial.

CAPÍTULO 2

PLANEAMIENTO DE DESARROLLO Y EJECUCIÓN

DEL PLAN INSULAR

Sección 1ª

Programa y tipos de planeamiento

Artículo I.2.1.1 Obligatoriedad del planeamiento de desarrollo. (AD).

Con el acto de aprobación definitiva del PIOH, y además de entrar en vigor su programa de planeamiento de desarrollo, se adaptarán al mismo todos los planes que se vean afectados por sus determinaciones generales, territoriales y sectoriales que se refieren a los aspectos urbanísticos, ambientales o relativos a los recursos naturales y culturales, así como a los distintos sectores económicos: agricultura y sector primario, actividades extractivas e industriales, turismo.

Artículo I.2.1.2 Subsidiariedad de las determinaciones urbanísticas (AD).

Hasta la adaptación del planeamiento urbanístico vigente y/o la redacción de los Planes de desarrollo, las actuaciones sobre el suelo definido por el PIOH en cualquiera de sus categorías del rústico, solo podrán llevarse a cabo si cumplen todas las disposiciones que le afecten -generales, territoriales y sectoriales-, y en especial las que se recogen en la Matriz de usos (artículo II.2.2.1).

Artículo I.2.1.3 Tipos de Planes (AD).

El PIOH se desarrollará a través de las siguientes figuras de planeamiento:

a) Planes Generales Municipales.

b) Planes Territoriales (parciales y especiales).

c) Planes o instrumentos sobre los Espacios Naturales.

d) Otros Planes o programas sectoriales y especiales.

Artículo I.2.1.4 Programa de planeamiento de desarrollo (AD).

El plano P-4 de Ordenación recoge las bases del programa de planeamiento de desarrollo del PIOH, dando carácter prioritario a aquellos que se establecen o recomiendan redactar y tramitar en el 1er cuatrienio (2002-2005).

Artículo I.2.1.5 (AD).

En la tramitación de los Planes será de aplicación la Normativa Básica Autonómica vigente en materia de Evaluación de Impacto Ecológico y los distintos niveles de evaluación que ésta contempla (Ley 11/1990, de 13 de julio, de Prevención del Impacto Ecológico).

Se tendrá también en cuenta lo dispuesto en el Decreto 35/1995, de 24 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de contenido ambiental de los instrumentos de planeamiento, así como las distintas normas sectoriales que afectan colateralmente al sector ambiental.

Sección 2ª

Planes Generales Municipales

Artículo I.2.2.1 Adaptación y plazos (AD).

Los Planes Generales se redactarán o revisarán para su adaptación al PIOH en el plazo de 1 año desde su aprobación definitiva.

Artículo I.2.2.2 Cometidos específicos en desarrollo del PIOH (D).

Desarrollarán con especial atención -además de sus cometidos genéricos y específicos otorgados por la legislación vigente-, las disposiciones relativas al desarrollo y consecución del Modelo Territorial y las directrices turísticas, y al tratamiento del suelo rústico y los asentamientos rurales y agrícolas.

En particular, y con independencia de su distinta situación (inexistencia en Frontera, en tramitación la revisión en Valverde), tendrán los siguientes cometidos específicos, para su contribución a la Estrategia de sostenibilidad y a los objetivos estratégicos del PIOH:

· La contención tanto de los fenómenos de dispersión de la edificación en los ámbitos costeros y de medianía no incluidos en asentamientos rurales o agrícolas como de la profusión de apertura de nuevas pistas en el suelo rústico.

· La ordenación de los asentamientos categorizados por el PIOH como Áreas/núcleos turísticos de primer nivel, al objeto de dotar a los nuevos complejos turístico-ambientales de las mejores condiciones urbanísticas.

· La profundización en los análisis y propuestas de orden morfotipológico, en las ordenanzas de la edificación, para garantizar su integración en el medio y la interpretación no necesariamente mimética de los modos tradicionales de fabricar en la isla.

· La atención a los espacios y recursos naturales e histórico-culturales representativos de la identidad herreña para su puesta en valor a través de intervenciones integradas, que el PIOH selecciona como Ámbitos de Actuación Prioritaria y/o Áreas de Gestión Integrada.

· La elaboración de soluciones de gestión, regeneración y ordenación a aplicar a los asentamientos y edificaciones en suelo rústico sin licencia, dentro de un marco de coordinación administrativa para la eficaz aplicación de las medidas de disciplina urbanística.

Sección 3ª

Planes territoriales

Artículo I.2.3.1 (E).

Los Planes Territoriales podrán ser, de acuerdo con el TRLOTCENC, Parciales y Especiales. Los Planes Territoriales Parciales tienen por objeto la ordenación integrada de ámbitos específicos del territorio definidos en el PIOH, mientras que los Especiales desarrollan la ordenación tanto de infraestructuras y equipamientos de carácter público y social como de otras actividades o recursos: hidrológicos, forestales, extractivos, histórico-culturales, etc.

En los artículos siguientes se relacionan los que se consideran prioritarios en orden a la materialización de la estrategia del PIOH.

Artículo I.2.3.2 Planes Territoriales Parciales (PTP) (AD).

1. Se redactarán principalmente éstos para dos tipos de áreas definidas por su uso mayoritario -agrícola y turístico-, en desarrollo de las Disposiciones sobre el Modelo Territorial y Turístico atendiendo a las instrucciones que se recogen en el anexo 1 de estas Normas.

Entre los planes territoriales parciales de áreas o actividades agrícolas, se llevarán a cabo:

- El PTP de El Matorral en El Golfo (Frontera).

- El PTP de los Asentamientos Agrícolas de Echedo, Cascajo-Los Llanos y La Breña.

Entre los de carácter turístico-ambiental, y por su carácter estratégico, se desarrollarán sobre los ámbitos comprendidos por los suelos de protección Territorial (Grado 3) y su entorno, de acuerdo con las instrucciones del anexo 1 de las presentes Normas, los siguientes:

- La Restinga, Oeste y Este

- Las Puntas II

- El Tamaduste

- El Pozo de la Salud-La Breña

2. Otras áreas turísticas o turístico-residenciales de extensión de asentamientos costeros, se podrán llevar a cabo directamente a través del Planeamiento General, y sus figuras de desarrollo específicas del suelo urbano o urbanizable.

3. En otros enclaves costeros señalados en el PIOH como suelos de protección territorial (grado G1) se podrán desarrollar sus determinaciones para usos recreativos y turísticos no alojativos a través de Proyectos de Actuación Territorial o Calificación Territorial, según se recoge en los artículos 25 y siguientes del TRLOTCENC.

4. Los planes -o proyectos- de ordenación del litoral tienen por objeto la planificación integrada de la franja más o menos inmediata a la costa, en el ámbito de los asentamientos urbanos y turísticos y su entorno.

Según su mayor o menor entidad territorial, definida por su extensión a lo largo del litoral y la profundidad de la franja a ordenar, se podrán llevar a cabo, a través de dos figuras:

· El Plan Territorial propiamente dicho, a llevar a cabo, en su caso, en:

- Puerto de la Estaca-El Bajio-Timijiraque

- Punta Grande-La Maceta-El Matorral

· Plan Especial o Proyecto de ordenación del borde litoral inmediato (paseo marítimo y entorno) en ámbitos restringidos a los asentamientos:

- La Restinga

- Pozo de Salud

- Litoral de El Tamaduste

- La Caleta

- Las Playas

Se podrán llevar a cabo Planes Territoriales de ordenación del litoral en otros ámbitos no definidos por el PIOH, aunque sólo con objeto de mejora ambiental de la costa como recurso natural, habilitación de puntos de baño, etc., y en cumplimiento y desarrollo de las Normas de Suelo rústico de protección costera.

Artículo I.2.3.3 Planes Territoriales Especiales (PTE) (AD).

1. Se desarrollarán atendiendo a la necesidad de ordenar actividades específicamente problemáticas en la Isla:

· Plan Territorial Especial de Actividades extractivas (Canteras).

· Plan Especial o programa insular de regeneración/restauración de canteras explotadas, coordinado o integrado en el anterior.

· Plan Territorial Especial de Suelos (sorribas), que podrá incluirse en el PTP de El Matorral.

· Plan Territorial Especial de regeneración de suelos y contención de la Erosión.

· Plan Especial o Programa de Riesgos por Desprendimientos en áreas habitadas/habitables y márgenes de carreteras.

· Plan Territorial Especial sobre Residuos sólidos de ámbito insular, atendiendo las determinaciones del PIOH, y el Programa de Desarrollo Sostenible.

2. En determinados asentamientos en formación o formados al margen del planeamiento urbanístico, se redactarán -a través de actuaciones preferentemente consorciadas- planes especiales de ordenación coordinadamente con programas de aplicación de disciplina urbanística y concertación con los particulares; con carácter prioritario, se acometerán entre otras, en las siguientes zonas:

· En el T.M. de Valverde:

- Las Playecillas

- Tancajote-Las Calcosas

Sección 4ª

Planes sobre los Espacios Naturales Protegidos

Artículo I.2.4.1 Planes e Instrumentos de ordenación de los Espacios Naturales Protegidos (E).

Los Planes e Instrumentos de ordenación de los Espacios Naturales Protegidos, afectan a la totalidad de los recursos bióticos y abióticos de un área territorial establecida. Según la legislación vigente en la materia estos instrumentos en la Isla de El Hierro son:

· El Plan Insular de ordenación que engloba y es -de hecho-, el Plan de ordenación de los Recursos Naturales en el ámbito insular y enuncia las determinaciones generales sobre la gestión y conservación de los recursos naturales en la isla.

· El resto de los instrumentos de ordenación de los Espacios naturales Protegidos de la Isla son los siguientes:

· Parque Rural de Frontera: Plan Rector de Uso y Gestión.

· Reserva Natural Integral de Mencáfite: Plan Director.

· Reserva Natural Integral de los Roques de Salmor: Plan Director.

· Reserva Natural Especial de Tibataje: Plan Director.

· Paisaje Protegido de Timijiraque: Plan Especial.

· Paisaje Protegido de Ventejís: Plan Especial.

· Monumento Natural de Las Playas: Normas de conservación.

· El contenido y las determinaciones de cada uno de los instrumentos de ordenación son los establecidos en el TRFOTCENC.

Artículo I.2.4.2 Plan de Ordenación del Medio Marino (E).

· Las limitaciones que en el momento actual se tienen sobre el conocimiento del Medio Marino en el que se inserta la isla, y la importancia que éste tiene tanto para la ordenación de los recursos marinos y litorales como por la necesidad de conocer su estado actual y posible respuesta ante determinadas acciones, hace que se recomiende desde el PIOH la redacción de un Plan de ordenación de los Recursos Marinos.

· La finalidad del Plan de ordenación de los Recursos Marinos es la protección, restauración, conservación y mejora de los recursos naturales marinos de la isla. Una vez formulado y aprobado se integrará en el Plan Insular de ordenación a todos los efectos.

· El ámbito del plan será el de la extensión marina comprendida entre la ribera del mar y la batimétrica que se estime conveniente de manera justificada, sin perjuicio del análisis territorial de las actividades que se considere tienen incidencia ambiental sobre los recursos marinos.

· Su contenido y alcance será el de un Plan de ordenación de los Recursos Naturales, de acuerdo con lo previsto en la legislación vigente.

Artículo I.2.4.3 Otros Planes de contenido ambiental (D).

Definición

· Los planes de ordenación Específica de Recursos tendrán como finalidad la vigilancia del estado de conservación de un recurso concreto (agua, suelo, atmósfera, gea, flora, fauna, paisaje o ecosistemas naturales) y, por tanto, la regulación de su uso.

Contenido orientativo

· Los Planes de Ordenación Específica de Recursos, habrán de tener como contenido mínimo orientativo el siguiente, con las variaciones y el nivel de detalle que corresponda a cada recurso:

- Descripción del estado actual de cada recurso, diferenciando según los elementos que lo constituyen o los ámbitos territoriales en los que se localice.

- Determinación y cuantificación de los factores que intervienen en el estado de conservación de cada recurso, distinguiendo según los criterios del apartado anterior. Se analizarán los efectos de cada grupo significativo de actividades humanas sobre el recurso tratado (agrícola, industrial, turístico, residencial, recreativo ...).

- Previsión de la evolución futura de los recursos, distinguiendo, si procede, por sus elementos constitutivos y por ámbitos territoriales, así como en relación con distintas hipótesis de evolución de cada una de las actividades humanas consideradas como capaces de alterar la evolución natural del recurso.

- Síntesis en la que se reflejen los problemas específicos que se han detectado en el análisis como capaces de afectar a la evolución del recurso, así como las acciones previstas y requerimientos de ordenación para garantizar su pervivencia.

Sección 5ª

Otros Planes y Programas Especiales

Artículo I.2.5.1 (R).

En desarrollo de la legislación vigente y de las propias determinaciones del PIOH y que se recogen en sus distintos documentos normativos, se podrán desarrollar planes y programas especiales o sectoriales al objeto de contribuir al logro de sus objetivos territoriales, urbanísticos o ambientales.

Artículo I.2.5.2 (AD).

En algunos asentamientos o enclaves tradicionales se procederá a la redacción de Planes Especiales correspondientes a dos tipos de situaciones:

- P.E. de rehabilitación y mejora de tramas (Pozo de Las Calcosas, La Restinga-Casco, Pozo de la Salud).

- P.E. de puesta en valor de los Conjuntos arquitectónicos inventariados por el PIOH, que podrá también acometerse directamente por los Planes Generales complementados por la correspondiente ordenanza de ayuda a la rehabilitación.

Sección 6ª

Sobre las intervenciones para

la ejecución del PIOH

Artículo I.2.6.1 Ámbitos de Actuación Prioritaria (D).

Por su carácter estratégico y al objeto de garantizar una actuación coordinada entre los distintos organismos de la Administración y los particulares y de evaluar con precisión impactos y efectos territoriales, ambientales y socioeconómicos, se establecen los siguientes Ámbitos de Actuación Prioritaria, -como posibles Áreas de Gestión Integrada-, y su contenido y objetivos básicos:

I. De intervención restauración y/o mejora sobre Espacios Naturales y Patrimonio Histórico Cultural:

I.1. GAROÉ, ALBARRADA, MONTAÑETAS, VENTEJÍS

· Restauración de espacios afectados por procesos erosivos.

· Repoblación con especies autóctonas del fayal-brezal.

· Experiencias de desarrollo de la agricultura ecológica de medianías.

· Eco-museo de poblamiento y modos de vida primitivos en la isla.

· Fomento de la investigación histórica y arqueológica y apoyo a su declaración como Bien de Interés CulturaI (B.I.C.).

· Proyecto de intervención y conservación del Garoé.

· Creación de "cabecera" de Parque e integración Albarrada-Montañetas, a restaurar/conservar.

I.2. GUINEA-LOS JUACLOS

· Creación y potenciación del Parque Cultural y Espacio Museográfico de Guinea.

· Protección, consolidación y restauración del Malpaís de los Juaclos: cuevas y yacimientos aborígenes, Pozo del Roque, hornos de cal.

I.3. TACORON-EL JULÁN

- En Tacorón:

· Acondicionamiento de puntos de baño, recreo y accesos.

· Limpieza y restauración del entorno.

· En la Hoya creación de Parque Botánico y Vulcanológico como uso principal (exposición permanente sobre morfologías y procesos volcánicos).

- En El Julán:

· Protección de valores de la cultura aborigen y yacimientos arqueológicos en las laderas y barrancos (Reservas Históricas).

· Regeneración del Espacio Natural Protegido en el entorno de las Explotaciones de Agricultura Intensiva del Lajial (como directiva para el PRUG del Parque Rural de Frontera).

I.4. ORCHILLA

· Limpieza, restauración y acondicionamiento de accesos del entorno del faro.

· Explotación del recurso del "Meridiano cero"; acondicionamiento de las instalaciones del faro como sala de encuentros y exposiciones (Museo).

· Acondicionamiento del punto de baño del faro.

· Investigación arqueológica y etnográfica.

· Adecuación de tubos volcánicos.

· Regeneración de áreas degradadas.

I.5. LAS PLAYAS

· Programa de actuación sobre edificaciones preexistentes amparadas por licencia (revocos de fachadas en gamas naturales).

· Acciones de restauración de laderas y vertientes de cara a la prevención de riesgos geológicos derivados de deslizamientos y desprendimientos de ladera.

· Actuaciones de mejora del frente marítimo, ocio de baño.

I.6. HOYO DE LOS MUERTOS-LOS PALACIOS-TIBATAJE-LAS PUNTAS

· Investigación arqueológica, etnográfica y biológica de la zona y regeneración de áreas degradadas.

· Preservación de la Reserva histórica 19-RH.

· Acondicionamiento y mejora del Camino de La Peña.

· Creación de punto(s) de interpretación e información sobre la Reserva Natural de Tibataje y el Valle en Los Roquillos.

· Revitalización del Conjunto de Las Salinas de Punta Grande.

II. De ordenación integrada de espacios agrícolas con presencia de otros usos:

II.1. EL MATORRAL: ORDENACIÓN INTEGRADA

· La ordenación integrada del Matorral habrá de tener en cuenta tanto la ordenación de la propia actividad agrícola en lo referente a consumo de recursos -agua y suelo- y rentabilidad de las producciones como la prevención, minimización y corrección de los impactos que el desarrollo de la actividad genera sobre los recursos y el paisaje: parcelario, caminos, trazado de infraestructuras, recursos inutilizados, cubiertas, gestión y tratamiento de los residuos generados.

· En el Plan Territorial Parcial del Matorral se contemplará la convivencia y ordenación conjunta de los usos existentes en la actualidad en el ámbito afectado con otros usos posibles de carácter alojativo vinculados a la agricultura (ver instrucciones del anexo 1 de estas Normas).

II.2. ASENTAMIENTOS AGRÍCOLAS Y ENTORNO

Los objetivos principales -el apoyo y fortalecimiento de la actividad agrícola, y el mantenimiento del paisaje- se compatibilizarán con la presencia controlada de usos residenciales y turismo rural vinculados expresamente a la explotación, en estructuras de muy baja densidad sobre determinados caminos rurales, sin pérdida de su carácter:

· CASCAJO-LOS LLANOS

· ECHEDO-GUALISANCHO

· LA BREÑA

· LAS PUNTAS

· LOS MOCANES

III. De potenciación y mejora de asentamientos rurales y medianías.

Necesidad de programas de atención a las economías de medianía, en su doble vertiente de apoyo a la agricultura extensiva y a los sistemas asentamientos rurales y su tejido edificatorio:

· AZOFA-TIÑOR

· EL BARRIO

· EL PINAR

· FRONTERA-SABINOSA

IV. De creación de nuevos complejos turísticos-ambientales en áreas costeras.

Como nuevos espacios/asentamientos turísticos, se caracterizan por la existencia de una oferta hotelera de calidad (4-5*), con equipamiento de ocio y recreo, la adopción de tipos edificatorios y sistemas constructivos integrados en el paisaje, y la coexistencia con el medio natural y los recursos históricos-arqueológicos. Serán:

LA RESTINGA

LAS PUNTAS-GUINEA

EL POZO-LA BREÑA

EL TAMADUSTE

Desde el punto de vista ambiental, las intervenciones que se realicen en cada uno de los núcleos, tanto en lo referente a las intervenciones de ordenación urbanística como a los posibles equipamientos, mantendrán y potenciarán las características diferenciadoras de cada uno de los núcleos:

· La Restinga, núcleo con la mayor vocación marítima, será el principal punto de concentración de lo relacionado con el buceo, la pesca y el resto de actividades relacionadas con la explotación racional del recurso mar.

· Las Puntas-Guinea tiene un importante componente etnográfico complementado con el de la protección y gestión de poblaciones de fauna amenazada.

· El Pozo-La Breña está ligado al turismo de descanso en relación con las instalaciones del Balneario.

· El Tamaduste, conformado por el anfiteatro natural y el mar de lavas, necesita la integración del espacio turístico y el mar como recurso de ocio /baño.

V. De intervenciones integradas para la disciplina, concertación y ordenación de edificación en suelo rústico y asentamientos costeros.

· TIMIJIRAQUE-LAS PLAYECILLAS

· LAS CALCOSAS-TANCAJOTE

VI. De control de impactos ambientales e integración territorial de grandes infraestructuras.

· CARRETERA Y TÚNEL DE LOS ROQUILLOS:

Demanda un cumplimiento estricto de las determinaciones de la declaración de Impacto Ambiental de la carretera, con especial énfasis en la integración de las obras en el paisaje (terraplenados, desmontes, obras de fábrica) y en el control y vigilancia del vertido y gestión de los materiales extraídos en la perforación del túnel, para evitar cualquier tipo de afección sobre los recursos naturales (bióticos y abióticos) los espacios protegidos, y el patrimonio histórico-cultural.

· LA ESTACA: PUERTO, ACCESOS Y ORDENACIÓN DEL LITORAL

Ordenación integrada de las diversas infraestructuras y servicios que se concentra en este tramo del litoral en el marco del Espacio Natural Protegido, considerando las dificultades de los trazados viarios, la exigüidad de los terrenos edificables y los riesgos geológicos de deslizamiento y las correspondientes medidas de prevención.

1. De entre los Ámbitos de Actuación Prioritaria se consideran Intervenciones Territoriales de carácter estructurante, aquellas que contribuyen específicamente a la consecución del Modelo Territorial pretendido por el PIOH para la articulación de espacios de centralidad (los cuatro polos turístico-ambientales de la Restinga, Las Puntas, El Pozo, El Tamaduste), la puesta en valor de Espacios y Recursos Naturales y Culturales altamente simbólicos (Ventejís-Garoé-Albarrada-Montañetas), o la integración entre usos estratégicos para la economía insular (plan territorial agrícola de El Matorral en La Frontera).

La gran entidad de las Infraestructuras en curso de La Carretera-Túnel del Norte y la Ampliación del Puerto de La Estaca, aunque por motivos diferentes, se configuran como Intervenciones Territoriales estructurantes.

2. Los ámbitos de las A.A.P. y la redelimitación de los Planes que los desarrollan se recogen en el Plano de ordenación P-4 teniendo sus límites carácter de mínimos

Artículo I.2.6.2 Áreas de Gestión integrada (AD).

Se consideran Áreas de Gestión Integrada, en concordancia con lo establecido en el artículo 140 del TRLOTCENC, los espacios comprendidos en las AAP nº I.1 (Garoé-Albarrada) e I.2. (Guinea Los Juaclos) (Para mayor detalle, ver apartado 2.5 del volumen V de la memoria y la sección III.2.4 de las presentes normas).

Los Ámbitos de Actuación Prioritaria podrán irse configurando como Áreas de Gestión Integrada, a lo largo del período de vigencia del PIOH, al objeto de facilitar la consecución de los objetivos señalados para cada uno de ellos.

Artículo I.2.6.3 Actuaciones Territoriales (E).

Se consideran Actuaciones Territoriales aquellas que se desarrollan de acuerdo con el contenido del artículo 25.1 del TRLOTCENC y a través de Proyectos de Actuación Territorial, permitan las intervenciones que excepcionalmente -y no estando expresamente prohibidas por el PIOH-, se pretendan acometer en suelo rústico no categorizado como de protección por valores naturales, culturales (reservas históricas), o de valor productivo, a los siguientes fines:

Instalaciones industriales o de servicios aisladas, de interés público que demanden un emplazamiento exterior a los asentamientos urbanos o rurales.

Dotaciones o equipamientos de carácter recreativo y ocio sin uso alojativo en implantaciones asimismo exteriores a los asentamientos y en situaciones costeras (preferente aunque no exclusivamente emplazables en suelos de protección territorial/G1), o de medianía.

Artículo 1.2.6.4 Actuaciones infraestructurales o dotacionales (E).

Deberán estar previstas por el PIOH o en alguno de los Planes Territoriales o Generales que lo desarrollan, u obedecer a interés público y social, sin contradecir las determinaciones de aquél.

Artículo 1.2.6.5 Instrumentos para la ejecución (E).

Se establecen, al objeto de llevar a cabo la ejecución de los objetivos y determinaciones, actuaciones del PIOH y además de las figuras de planeamiento que se recogen en el presente capítulo los siguientes instrumentos:

Líneas de actuación, como conjunto de medidas y determinaciones correspondientes a un sector de intervención.

Programas de actuación, en los que se vinculan a un plazo y estimación de coste.

Proyecto, como documento técnico que define con precisión las obras y coste de la(s) actuación(es).

CAPÍTULO 3

DEFINICIONES NORMATIVAS

Sección 1ª

Sobre los usos

Artículo I.3.1.1 Condiciones generales de los usos (E).

El establecimiento del uso al que debe destinarse cada una de las áreas individualizadas en el territorio, en función de sus valores y aptitudes es uno de los principales objetivos del planeamiento territorial.

Cada uno de los usos posibles del territorio está generalmente sometido a regulaciones sectoriales que establecen la forma en la que deben realizarse las intervenciones a través de las cuales se materializa.

El uso prioritario que se establece para una determinada área del territorio, se entiende como el principal destino que tiene esa área ejerciendo como soporte material para el desarrollo de actividades concretas. Los usos se clasifican en función de las actividades que los materializan sobre el territorio.

Artículo I.3.1.2 Clasificación de los usos (E).

Los usos se clasifican, en un primer nivel a partir de las actividades que concretan su ejercicio. La clasificación básica establecida por el PIOH es la siguiente:

· Usos relacionados con la conservación de la Naturaleza.

· Usos relacionados con el ocio y el esparcimiento.

· Usos relacionados con la explotación de recursos primarios.

· Usos relacionados con las infraestructuras.

· Usos relacionados con el turismo.

· Usos relacionados con la residencia.

· Usos relacionados con la industria.

· Usos dotacionales y administrativos.

En los artículos siguientes se define cada gran grupo de usos, subdividiéndose en categorías más específicas en función de diversos factores como la magnitud de las transformaciones que produzcan sobre el territorio o la singularidad de la actividad.

Artículo I.3.1.3 Usos relacionados con la conservación de la naturaleza (E).

Se definen como aquellos cuyo fin es la conservación y conocimiento de los recursos naturales. Los usos adscritos a esta categoría deben ser ejercidos por personal al servicio o bajo control de la Administración Pública.

Las actividades e intervenciones a través de las cuales se ejercen estos usos no pueden suponer nunca alteraciones significativas de las condiciones naturales del territorio, salvo las necesarias para detener procesos degenerativos de los recursos.

Entre estos usos se incluyen todas las actividades cuya finalidad es el mantenimiento de los elementos bióticos y abióticos del medio, así como de los procesos ecológicos en su estado original o de forma compatible con su aprovechamiento.

Los usos definidos dentro de la conservación de la naturaleza se subdividen en los siguientes:

· Preservación estricta: conservación del estado actual de los ecosistemas y de sus componentes y preservación de su evolución sin intervención del factor antrópico. En caso de ser posible algún tipo de intervención, esta deberá ser mínima y no provocar ningún impacto negativo sobre el medio o tener un carácter estrictamente científico o cultural, realizado bajo un severo control de los organismos de la Administración encargados de la gestión del espacio.

· Conservación activa: mantenimiento del paisaje de un área determinada conservando los usos y formas de explotación que definen sus características territoriales. Es decir, en áreas en las que hayan sido los usos tradicionales los que han modelado el paisaje, el único modo de conservar éste es la continuidad de las prácticas tradicionales.

· Mejora ambiental: engloba aquellos tratamientos culturales capaces de reconducir la zona sobre la que se apliquen a su situación primigenia (restauración ambiental) o a otros estadios evolutivos ecológica y paisajísticamente más valiosos. Incluye también las intervenciones dirigidas a corregir o minimizar impactos que puedan producirse de manera fortuita o derivada de catástrofes naturales.

Esta regeneración o restauración puede adoptar multitud de formas: podas selectivas y limpiezas, repoblación con especies arbóreas o arbustivas en su entorno climático, limpieza, eliminación selectiva de la vegetación, pastoreo controlado, tratamiento de plagas y enfermedades, cambio de especies alóctonas por autóctonas, control de poblaciones de animales y plantas que se encuentran fuera de su óptimo climático.

· Actividades científicas: se refiere a la utilización del medio y de sus recursos para experiencias e investigación de tipo científico y/o educativo: recolección de muestras, observación del estado de los hábitat y de las biocenosis, experimentación y seguimiento sobre los ecosistemas.

Este tipo de actividades no necesitan en general realizar intervenciones sobre el medio ya que su principal herramienta de trabajo es la observación y, en su caso, la recolección de unos pocos especímenes o muestras. Cuando sea estrictamente necesario y se demuestre tal necesidad se podrán admitir intervenciones de mediana intensidad tales como vallados o catas, siempre que a la finalización de la actividad se restituya el territorio afectado a las mismas condiciones que presentaba antes de la intervención.

· Actividades educativas: se incluyen aquí las actividades relacionadas directa y exclusivamente con fines formativos e informativos sobre la naturaleza y el uso sostenible de sus recursos.

Puede tratarse de actividades de interpretación o de educación en la naturaleza. Las primeras consisten en el simple disfrute del espacio natural de manera generalmente autónoma apoyada por una información mínima obtenida en un centro de interpretación o punto de información. Las segundas implican a personal cualificado y suele realizarse en grupos con un objetivo didáctico.

Artículo I.3.1.4 Usos relacionados con el recreo y el esparcimiento (E).

Se definen como los usos esporádicos desarrollados a través de actividades de tipo recreativo.

Según el tipo son de carácter temporal o permanente y necesitan o no de espacios transformados para su desarrollo.

Entre los usos de ocio y esparcimiento que no necesitan adaptación previa del espacio se incluyen:

· Senderismo, paseo y baño en lugares que no necesitan de acondicionamiento especial para su desarrollo.

· Caza y pesca dentro de la reglamentación estatal o autonómica que las regula y siempre que no entren en conflicto con otras actividades de conservación de la fauna, la flora y que no entrañen peligro para el desarrollo de otras actividades en ámbitos concretos.

· Actividades desarrolladas con equipos ligeros no motorizados, realizadas de forma no masiva y sin asistencia de público observador. Se incluyen aquí la monta de animales, el cicloturismo, el submarinismo, el vuelo de personas (parapente, ala delta ...) o de objetos (cometas, aeromodelismo ...)

· Actividades desarrolladas con vehículos a motor, realizadas en forma individualizada o pequeños grupos y sin asistencia de público observador para cuyo ejercicio es necesaria la utilización de vehículos a motor. Se incluyen las actividades de motocross, trial y circulación con vehículos 4x4 campo a través y fuera de las pistas no asfaltadas y carreteras, la navegación con vehículos acuáticos con motor, vuelo de personas en aparatos con motor, etc.

Entre los usos de ocio y esparcimiento que sí necesitan adaptación previa del espacio, aunque sea escasa, se incluyen:

· Recreo concentrado y áreas de acampada (no camping): se trata de actividades que se desarrollan en un entorno que, si bien ha sido mínimamente adaptado para acoger de manera permanente su ejercicio, esta adaptación ha supuesto una escasa transformación del entorno natural. El carácter de las adaptaciones no pasará de pequeñas intervenciones de explanación o abancalamiento; la instalación de las infraestructuras estrictamente necesarias para minimizar el impacto de las concentraciones temporales de población colocadas de la forma menos impactante posible y destinadas a ser usadas en el desarrollo de las actividades permitidas (bancos, mesas, barbacoas, fuentes, juegos infantiles) siempre minimizando el posible impacto ambiental en el medio.

· Instalaciones recreativas, para el desarrollo de una actividad específica que pueden incluir pequeños parques temáticos (entendiendo por estos los que muestren actividades o elementos del medio relacionados con el entorno natural o productivo insular), instalaciones para prácticas deportivas al aire libre con mínimos requerimientos urbanizados o edificados (tiro al plato, tiro con arco).

Artículo I.3.1.5 Usos relacionados con la explotación de recursos primarios (E).

Se trata de los usos cuya finalidad es el aprovechamiento de los recursos del territorio sin que para ello se necesiten procesos importantes de transformación para su consumo directo o indirecto. Son los usos propios del territorio rústico conformadores de una parte importante de los paisajes insulares. Entre ellos se incluyen:

· Recolección de especies vegetales silvestres: definido como la recolección manual de plantas aromáticas, medicinales, setas y otros productos que se encuentran dispersos por los distintos ecosistemas vegetales insulares, siempre que no sean objeto de protección específica por parte de la legislación sectorial que afecta a los recursos bióticos o abióticos.

· Repoblación forestal, bosque productor y aprovechamientos forestales. Actividades en las que se incluyen todas las relacionadas con el aprovechamiento directo de los bosques. Es éste un uso estrechamente relacionado con los usos de conservación de la naturaleza y siempre supeditado a autorizaciones administrativas. Dentro de él puede individualizarse la obtención de madera para uso industrial mediante su transformación en aserradero; la recolección de pinocha, leñas y otros productos del bosque no sujetos a protección preferentemente en los bosques procedentes de la repoblación con especies alóctonas y como parte del objetivo de naturalización de las masas forestales. Se incluye aquí el aprovechamiento apícola entendido como la simple colocación de colmenas para el aprovechamiento de la fluoración silvestre.

· Agricultura extensiva tradicional de secano: definida por la plantación y recolección de cultivos dentro de las técnicas tradicionales de abancalamiento, vallado y superficie de parcela, conservando los paisajes tradicionales. En los casos en los que se demuestre su necesidad se podrá autorizar la nueva ejecución de instalaciones y edificios si se justifica la necesidad de ser emplazados junto a los cultivos (cuartos de aperos, bodegas, estanques ...) y siempre que se trate de volúmenes y tipologías que no puedan ser transformados ni utilizados para usos residenciales.

El uso de agricultura extensiva tradicional de secano se entiende como aquél que conserva los paisajes tradicionales de la isla y se considera esencial para el mantenimiento de ésta dentro de los parámetros de sostenibilidad y de equilibrio entre las relaciones hombre-medio por los cuales la Isla de El Hierro ha obtenido la calificación de Reserva de la Biosfera. La posible implantación de redes de riego como infraestructura de apoyo a algunas áreas de explotación tradicional para los momentos de extrema escasez del recurso agua, no deberá suponer la transformación de los espacios agrarios tradicionales en áreas de explotación agraria intensiva en las que, tanto las especies cultivadas como los paisajes que se generan difieren completamente de los tradicionales de la Isla.

· Agricultura intensiva moderna. Regadíos: definida como un tipo de agricultura forzada en la que, con el objeto de aumentar su productividad, se necesita una mayor intensidad de las infraestructuras de riego y acceso, así como una mayor regularidad geométrica y una mayor superficie media del tamaño de parcela, que las que definen a la agricultura tradicional. También son necesarias, en algunos casos, las estructuras de cubrición que protejan los cultivos de las inclemencias atmosféricas y fuercen sus ciclos productivos.

· Ganadería extensiva. Pastos: esta actividad se desarrolla principalmente en campo abierto, donde los animales se desplazan y alimentan libremente, sin perjuicio de ser recogidos periódicamente en rediles. Este tipo de ganadería no conlleva más intervención que la derivada de las necesidades de conservación y mejora de las áreas de pastoreo, de los rediles y edificaciones necesarias para el manejo del ganado o la reconstrucción o nuevo levantamiento de vallados, que deberán hacerse siempre de acuerdo con las características del entorno y con los materiales tradicionales.

· Ganadería estabulada: definida como la actividad en la que el manejo del ganado, al contrario que en el caso anterior, se hace predominantemente en las instalaciones y edificios asociados a la actividad. Las dimensiones y parámetros de funcionamiento permiten diferenciar entre ganadería estabulada familiar, de carácter artesanal e industrial.

· Actividades extractivas dentro de las que se incluyen todas las consistentes en la retirada de materiales geológicos, del suelo o del subsuelo, para su aprovechamiento económico posterior, realizadas en ámbitos acotados con carácter temporal que serán restaurados cuando hayan cumplido su objetivo.

· Pesca y marisqueo: además de la modalidad de pesca deportiva mencionada en el apartado de usos recreativos, se contempla el uso pesquero en sus modalidades de pesca artesanal e industrial. La primera consiste en la realizada desde pequeñas embarcaciones con motores de escasa potencia, en las cercanías de la costa; las capturas son reducidas y variadas en número de especies en estrecha relación con la estacionalidad. También los métodos de pesca suelen ser variados en función de la especie objeto de recolección. La segunda se define como la realizada desde embarcaciones de mediano o gran porte, con un mayor radio de acción y generalmente dotadas de medios de conservación de las capturas que suelen ser abundantes y poco variadas específicamente. Se adscriben a esta categoría los atuneros, palangreros, etc.

El marisqueo se define como la recolección en el litoral de animales invertebrados marinos, especialmente crustáceos y moluscos, utilizando sólo elementos de carácter artesanal.

· Acuicultura: en la que se incluyen los usos de actividades destinadas al cuidado, alimentación, reproducción, cría engorde y explotación de animales o plantas en un medio acuícola, tanto la que se realiza en artefactos móviles ubicados en el mar como las realizadas en instalaciones especializadas, móviles o fijas, en tierra.

Artículo I.3.1.6 Usos relacionados con las infraestructuras (E).

Se establecen distintas categorías de entre los destinados a dotar al territorio de los servicios técnicos necesarios para su eficaz organización:

· Infraestructuras portuarias: puertos comerciales, pesqueros, deportivos, y varaderos (o pequeños embarcaderos).

· Infraestructuras aeroportuarias: aeropuertos, helisuperficies.

· Viario y transporte terrestre: carreteras insulares o secundarias, pistas insulares, vías y calles urbanas, vías rurales, senderos; estaciones de autobuses, estacionamientos públicos.

· Infraestructuras hidráulicas, para la extracción, producción o tratamiento, almacenamiento y distribución de agua.

· Infraestructuras de saneamiento para la recogida, evacuación, tratamiento y vertido de aguas residuales.

· De energía, destinadas a la producción distribución, acumulación, transporte y distribución de electricidad, incluidas las centrales e instalaciones de energías renovables (eólica, hidráulica, solar, geotérmica).

· De telecomunicaciones.

· De residuos sólidos, para su tratamiento, recuperación o reciclaje y eliminación: puntos limpios, vertedero de inertes (temporales) o controlados (permanentes), plantas de transferencia, de chatarra, de residuos tóxicos e incineradoras.

Artículo I.3.1.7 Usos dotacionales y administrativos (E).

Destinados a la prestación de servicios de distinto nivel jerárquico (insular, territorial o local) a la población permanente o temporal y con las siguientes categorías:

· De carácter mayoritariamente público (dotacional propiamente dicho): sanitario, asistencial, educativo, cultural, deportivo, de ocio y de Administración Pública, seguridad y mantenimiento.

· De carácter privado (terciario): comercio minorista, hostelería, oficinas y despachos.

Artículo I.3.1.8 Usos relacionados con la residencia (E).

Destinados al alojamiento permanente de la población, en sus distintas categorías de: vivienda unifamiliar (aislada o en agrupaciones), vivienda colectiva y residencia comunitaria.

Artículo I.3.1.9 Usos relacionados con el turismo (E).

Tienen como objeto dar servicios de alojamiento, ocio y recreo u otras prestaciones a la población visitante o temporal, con las siguientes categorías:

Alojativos:

- Complejos turísticos o turístico-ambientales

- Hoteles y Pensiones

- Villas, bungalow y "casas" turísticas

- Establecimientos de turismo rural y similares

- Establecimientos de naturaleza.

- Campamentos turísticos

No alojativos: complejos o establecimientos de ocio turístico.

Artículo I.3.1.10 Usos relacionados con la Industria y otras actividades productivas o empresariales (E).

Destinados a las actividades de elaboración, transformación o reparación, almacenaje y distribución de productos, en las siguientes categorías:

- Industria vinculada al sector primario

- Industria ligada al sector extractivo y construcción (bloqueras)

- Industria ligera y Talleres mecánicos

- Almacenes y comercio mayorista

- Artesanía, oficios artísticos, pequeños locales

TÍTULO II

SOBRE LAS DETERMINACIONES TERRITORIALES

CAPÍTULO 1

DETERMINACIONES GENERALES

DEL MODELO TERRITORIAL

Sección 1ª

Concepto y elementos del modelo

Artículo II.1.1.1. Fundamentos (E).

El Modelo Territorial propuesto en la presente revisión del PIOH se basa en el Diagnóstico actualizado de la realidad insular y sus tendencias corregidas, en los objetivos fijados de sostenibilidad demográfica, socioeconómica, territorial, ambiental y de los recursos naturales, en su necesaria diversificación económica, y en el reequilibrio tanto entre los tres "territorios" insulares, como entre la costa y las medianías.

Artículo II.1.1.2 Características y elementos del Modelo (E).

El modelo se define a través de aquellos elementos territoriales que producen efectos estructurantes o tienen una jerarquía insular, siendo los más esenciales:

· Las grandes unidades funcionales o "territorios" insulares antropizados. Valverde y sus asentamientos de medianía y costeros, El Golfo, y El Sur (El Pinar-La Restinga) y el territorio natural (Isla Alta, Dehesa, Julán).

· El sistema de asentamientos actuales y futuros -urbanos, rurales y turísticos- y los enclaves de usos concentrados y función estructurante.

· La red viaria insular y las grandes infraestructuras de comunicaciones interinsulares (Aeropuerto, Puertos).

· Las grandes categorías del suelo rústico en cuanto a su capacidad diferencial de acoger distintos usos.

Sección 2ª

Unidades Territoriales

Artículo II.1.2.1 Relimitación (AD).

Se establecen tres Unidades Territoriales (o grandes áreas funcionales) a los efectos de clarificar el entendimiento y sentar las bases de la Estructura y el Modelo Territorial, y de establecer el control y seguimiento de determinadas políticas estratégicas -entre ellas el dimensionado de la actividad turística alojativa y los mandatos al Planeamiento de desarrollo-, de acuerdo con el Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de Canarias, aprobado mediante Decreto Legislativo 1/2000, de 8 de mayo.

Desde una visión estructural del territorio, y atendiendo a criterios ambientales y de los recursos naturales, de los subsistemas de asentamientos y de las singularidades morfológicas del "edificio insular", la isla se configura en tres grandes unidades territoriales antropizadas (Valverde/Azofa y sus asentamientos e instalaciones costeras, El Golfo, y El Eje Pinar-Restinga), y un sistema integrado de espacios naturales que los envuelve y diferencia, constituido por el Parque Rural de Frontera, las Reservas Naturales Integrales de Mencáfite, Tibataje y Los Roques de Salmor, el Monumento Natural de Las Playas y los Paisajes Protegidos de Timijiraque y Ventejís, y La Reserva Marina del Mar de Las Calmas.

Ver anexos - página 13539

rtículo II.1.2.2 Señalamiento de techos turísticos alojativos (AD).

En concordancia con el Modelo de ordenación de la nueva oferta turística y su relación con las directrices territoriales del PIOH, que se recogen en los apartados 2.2.4 y 2.2.5 de la Memoria Justificativa, se establece como norma de aplicación directa un techo de 2.250 nuevas plazas turísticas para el conjunto insular, que en cualquier caso habrán de tener un mínimo del 50% de carácter hotelera o extrahotelero en régimen de unidad de explotación de 4 y 5 estrellas o llaves.

Comprende esta cifra todos los tipos de oferta turística alojativa, incluido el turismo rural -en sus distintas situaciones- y de naturaleza, a implantar en cualquier emplazamiento de la Isla así como las plazas o camas de segunda residencia que pudieran llevarse a cabo, de acuerdo con la legislación vigente, dentro de los cuatro complejos turístico-ambientales programados por el PIOH.

El cuadro siguiente, comentado en la Memoria Justificativa, y que recoge la distribución por territorios y asentamientos de los mencionados techos alojativos, tiene alcance de norma directiva para el conjunto insular y los subtotales territoriales y de recomendación -sólo indicativa- el porcentaje para los distintos asentamientos.

Ver anexos - página 13540

ección 3ª

Sistema de asentamientos

Artículo II.1.3.1 (D).

El Plan Insular establece en su Memoria Justificativa y en sus Planos de Ordenación, las determinaciones relativas al Modelo Territorial y a la estructura del sistema de asentamientos como normas directivas para su desarrollo por el planeamiento territorial y urbanístico subsiguientes.

Artículo II.1.3.2 Tipos de asentamientos (AD).

1. El Plan Insular distingue, según su jerarquía y carácter, los siguientes tipos de asentamientos:

Centros (o asentamientos) urbanos: acogerán la mayor concentración de dotaciones, servicios y población permanente de la isla y el territorio de los que son "capital", alcanzando un mayor nivel de "urbanidad" en el tratamiento de sus espacios y edificaciones, y pudiendo preverse su crecimiento a través de nuevo suelo urbano y urbanizable. Son La Villa de Valverde, el asentamiento de Frontera-Tigaday y El Pinar.

Asentamientos rurales: con inferior jerarquía, admitirán en general menores y más pausados crecimientos de carácter aditivo, a través de la extensión de su suelo consolidado, y se tratarán por los Planes Generales con especial respeto a los valores ambientales y arquitectónicos reseñables de su carácter rural. Los principales subsistemas rurales se concentran en Los Barrios (Valverde), San Andrés-Tiñor-Isora (Azofa), Las Lapas-Mocanes, Llanillos y Sabinosa (El Golfo), y Taibique-Las Casas (El Pinar).

Otros asentamientos costeros: no turísticos y, en concreto, el formado en torno a las instalaciones portuarias y derivadas de La Estaca con funciones ligadas a las Infraestructuras básicas y de servicios, industria, etc.

Centros turísticos costeros: se configuran a través de la creación de cuatro nuevos complejos turísticos alojativos sobre otros tantos asentamientos costeros existentes de muy distinta extensión y carácter. La Restinga, El Tamaduste, Las Puntas y El Pozo de la Salud acogerán así la mayor cuota de alojamiento hotelero y recursos y dotaciones de recreo/ocio al servicio de la población visitante configurándose como Áreas de desarrollo turístico preferente, a través de Planes Territoriales Parciales que darán lugar a su sectorización por el Plan General.

Enclaves costeros (turísticos y de segunda residencia): semejantes en su función a los Centros, responden a una menor escala y capacidad de acogida turística, si bien alguno de ellos a medio-largo plazo podría llegar a adquirir el rango de centro turístico.

Asentamientos agrícolas: espacios donde existen preexistencias de parcelación/actividad agropecuaria y edificación aislada dispersa, se consideran aptos para configurar asentamientos continuos o discontinuos de muy baja densidad con capacidad de acoger determinados productos turísticos alojativos de muy pequeña escala y vivienda unifamiliar aislada siempre que se mantenga o garantice la estrecha vinculación entre estos usos y la actividad agrícola.

2. La materialización por el planeamiento subsiguiente de nuevos centros o enclaves turísticos o los cambios de la ubicación prevista por el Plan Insular exigirán su previa modificación, excepto en los casos reglados por la presente normativa. No se podrán ubicar sin conexión directa a la red viaria que el Plan Insular recoge como sistema de carreteras insulares o secundarias, de modo que no se generen nuevas necesidades de carreteras o pistas.

3. La localización de los nuevos "complejos turísticos" que giran en torno a un "motor" hotelero de 4-5* y con más de 40 camas previstos en el plano P.1, tiene alcance de aplicación directa lo que supone que otras posibles ubicaciones de establecimientos hoteleros de más de 40 plazas habrían de darse obligatoriamente en los suelos urbanos o urbanizables, o verse precedidos de modificación del Plan Insular. Con independencia de ello, todo alojamiento hotelero en emplazamiento exterior al suelo urbano se asentará sobre el territorio con una dotación de 200 m2 de suelo por cada plaza, al margen del obligado cumplimiento de la normativa del área en que se enclave.

4. Las áreas o centros de acogida del Parque Rural se desarrollarán sobre alguna de las ubicaciones previstas por el Plan Insular, como zonas de carácter público y social, sin fines lucrativos, si bien podrán contar con alojamientos de naturaleza (albergue, refugio) públicos o en concesión y con un techo máximo por área de 20 plazas previa inclusión en el correspondiente PRUG.

Artículo II.1.3.3 Asentamientos o enclaves industriales (AD).

Se "prelocalizan" determinados asentamientos y enclaves destinados a actividades empresariales o industriales, que habrán de ser en general sectorizados/delimitados por los Planes Generales en desarrollo del PIOH, a través de los siguientes criterios:

· Localización preferente, exceptuando bloqueras y similares, en las áreas consolidadas o aprobadas como tales (El Majano/zona ZEC), y/o en la extensión de los centros urbanos (Valverde, La Restinga, La Estaca, El Matorral) o costeros no turísticos y sólo tolerada, con dimensionado actividades compatibles muy acotado y justificación de conveniencia y oportunidad, en los asentamientos rurales.

· Prohibición de ubicación en los centros y enclaves turísticos y en su extensión o área de influencia, así como en suelos considerados por el P.I. como rústicos protegidos por su valor natural, ecológico, ambiental, forestal, paisajístico, histórico cultural o productivo intensivo.

· Preferencia de localización de las actuaciones de carácter industrial estrechamente vinculadas a actividades de tipo extractivo (bloqueras, etc.), junto a los lugares de extracción o en los terrenos de topografía menos acusada y mínima exposición a vistas desde y hacia los espacios de valor paisajístico.

· Otras actuaciones aisladas de uso industrial, sólo se podrán instalar en suelo rústico de producción extensiva a través de justificación de interés público según los artículos 62 a 67 del TRLOTCENC.

Artículo II.1.3.4 Sistema de Equipamientos y Servicios Insulares (AD).

Está formado por las dotaciones de rango insular que articulan o polarizan los tres territorios teniendo, según su carácter, mayor vinculación a los centros urbanos y turísticos, o a los Espacios Naturales y el suelo rústico; en este caso, en localizaciones previstas por el Plan Insular según recoge el Plano P1 de Modelo Territorial.

Sección 4ª

Red viaria

Artículo II.1.4.1 Esquema estructural (AD).

La red viaria prevista se considera vinculante en cuanto a su esquema estructural, que da respuesta normativa al rechazo del modelo "en anillo" y de apertura de nuevos tramos viarios costeros, especialmente entre Las Playas y El Pozo de la Salud, como de la de nuevas vías que atraviesen o bordeen los Espacios Naturales y el suelo rústico de valor natural -o paisajístico- del Plan Insular o su planeamiento subsiguiente. Los trazados del Plan Insular, definidos a escala 1:20 y 1:50.000 se sujetan en general a los preexistentes y habrán de detallarse a través de dicho planeamiento (Plan General, Planes Especiales de Infraestructura y/o protección de medio natural) y de los proyectos de obras correspondientes.

Artículo II.1.4.2 Restricción de nuevos trazados (AD).

Caso de ser necesarias nuevas vías por utilidad pública y social, sean carreteras o pistas, se acomodarán en lo posible a trazados preexistentes y se acompañarán en todo caso de un estudio de impacto ambiental con soluciones concretas de respeto o regeneración, en su caso, de las condiciones paisajísticas primigenias; se insta a las Administraciones competentes a restringir la apertura de nuevas pistas y el asfaltado con cambio de su carácter de las existentes, si no obedecen al interés público y social, y a una demanda real y objetiva de las actividades del sector primario en zonas señaladas por el Presente Plan Insular, sus Planes Sectoriales de desarrollo, o el Programa de Desarrollo Sostenible. Los proyectos de nuevas pistas se llevarán a cabo previa elaboración de programas integrados bianuales.

Se consideran prioritarias entre las actuaciones de nuevo trazado o mejora, las que den los accesos a las grandes infraestructuras de comunicación (aeropuerto, helisuperficies, puertos comercial y pesquero) y los grandes equipamientos y asentamientos urbanos así como entre las medianías e isla alta, y el eje norte-sur.

Artículo II.1.4.3 Dimensionado (R).

Con alcance de recomendación se establecen las secciones tipo que el planeamiento subsiguiente habrá de tomar como criterio para la definición de la red y los elementos viarios, secciones que obviamente no afectan a trazados preexistentes interiores a los núcleos actuales (urbanos y rústicos).

Ver anexos - página 13543

rtículo II.1.4.4 Carretera del Norte y Túnel de Gorreta (AD y D).

En razón de la Estrategia del PIOH y la definición del Modelo Territorial, los efectos indirectos de la ejecución de la carretera se controlan a través de determinadas medidas sectoriales y territoriales, y de la regulación del suelo rústico en su entorno amplio (arco norte insular).

A los efectos de evitar o reducir al mínimo los impactos directos de carácter ambiental y paisajístico, y en desarrollo de la propia declaración de Impacto Ambiental y de los objetivos específicos del PIOH en su entorno inmediato como Ámbito de Actuación Prioritaria de carácter estratégico, se establece un programa de seguimiento integral y continuo de tales impactos que versará, además, sobre los aspectos que recogen los apartados 2.3.1 y 6.9.2.5 de la Memoria Justificativa del PIOH y los artículos I.2.6 y III.2.4 de las presentes Normas.

De entre ellos, tendrán alcance de obligado cumplimiento como normativa del presente Plan Insular los siguientes:

· Absoluta integración en el entorno de obras de fábrica, terraplenados y desmontes, con regeneración total de espacios naturales protegidos dañados y minimización de afecciones a barrancos, morfologías volcánicas y paisajes singulares, así como a recursos del patrimonio histórico-cultural.

· Control estricto del destino de los vertidos de los materiales, a utilizar exclusivamente en las obras de la propia carretera u otras infraestructuras insulares, o en la regeneración de canteras abandonadas según programa integrado, con previo depósito y/o transformación en lugares establecidos expresamente para ello.

· Rectificación de diseño de intersecciones y trazado en el entorno del Poblado de Guinea para reducción de velocidad de trazado.

· Establecimiento de comisión técnica de control de expertos en el Proyecto de obras de fábrica y estructuras de las dos bocas del túnel para conciliar el impacto visual y la integración paisajística con la autenticidad de la solución estructural y constructiva así como la obra civil de terraplenados y desmontes de su entorno inmediato.

En desarrollo del PIOH, y sin menoscabo del cumplimiento de las determinaciones anteriores, se atenderá la eventual localización de miradores y áreas de parada y estacionamiento de vehículos, en condiciones de seguridad vial y del menor impacto paisajístico y ambiental.

Sección 5ª

Otras infraestructuras de comunicaciones

Artículo II.1.5.1 Aeropuerto (AD).

La ubicación del aeropuerto tiene un alcance vinculante, no pudiendo trasladarse o modificarse sin proceder a la revisión del Plan Insular, que sería general o zonal, según el ámbito del impacto territorial previsible; la longitud de pistas no podrá ampliarse si con ello se permite el aterrizaje directo de reactores.

Artículo II.1.5.2 Puertos (D).

Se programa la ampliación del Puerto de la Estaca para la imprescindible mejora de las condiciones de atraque y servicios a los usuarios y de las actividades anejas propias de la función comercial, deportiva y pesquera, nuevos accesos rodados, espacios e instalaciones de espera y transferencia de viajeros y mercancías, etc. Ello se hará atendiendo a criterios de ordenación integrada del litoral en el tramo Puerto-Timijiraque.

El puerto pesquero y deportivo de la Restinga se ampliará a través de contradique estableciéndose las medidas oportunas para minimizar la afección a la Reserva Marina (Evaluación Ambiental) y resolviéndose de un modo integrado con el Plan Especial de ordenación del Litoral del Asentamiento actual y su extensión turística.

Artículo II.1.5.3 Infraestructuras de telecomunicación (D).

Las instalaciones y sistemas generales de telecomunicación que la isla demanda se llevarán a cabo al objeto de dotarla de los mejores niveles de servicio y cobertura con el mínimo impacto ambiental, en especial el paisajístico. A tal efecto, se desarrollará un Plan o Programa Especial de Telecomunicaciones de ámbito insular, en el primer año desde la aprobación definitiva del PIOH, con un contenido referente a los servicios de radio, televisión, telefonía móvil y otros de carácter especial, estableciéndose como directiva desde el PIOH el empleo de instalaciones integradas y compartidas ("multiantenas") y evitándose en cualquier caso su ubicación en los Espacios Naturales protegidos y en las áreas de protección natural y cultural (RH, CA, PI) y sus entornos.

Sección 6ª

Infraestructuras básicas y de servicios

Artículo II.1.6.1 (D).

Los Planes Generales desarrollarán las recomendaciones del presente Plan Insular (vol. VI) para la mejora dotacional de los asentamientos en materia de Infraestructuras Hidráulicas (abastecimiento, saneamiento y depuración), y Eléctricas y Especiales telecomunicación en línea de sostenibilidad y de acuerdo con las determinaciones del Plan Hidrológico Insular, y otros Planes Sectoriales Insulares vigentes.

Artículo II.1.6.2 (D).

Se desarrollará un Plan Territorial Especial de ámbito insular sobre Residuos sólidos, que dé respuesta integrada a los problemas y necesidades que recoge el presente Plan Insular (vol. VI.3) y los objetivos y proyectos en curso del Programa de Desarrollo Sostenible.

CAPÍTULO 2

ÁMBITOS DE ORDENACIÓN, ÁREAS

HOMOGÉNEAS Y SUELO RÚSTICO

Sección 1ª

Áreas homogéneas y categorías de suelo

Artículo II.2.1.0 Generalidades (E).

Definición

El PIOH define -en el marco de las grandes unidades territoriales establecidas en II.1.2- el modelo de distribución de usos en la isla mediante la relimitación de ámbitos de ordenación que cubren la totalidad de su territorio. Cada uno de estos ámbitos presenta una destacada uniformidad interna en lo referente a sus características físicas -geográficas y morfológicas- y en cuanto a los usos que sustenta o que podría sustentar sin que se produjeran alteraciones en esas características que las individualizaron como Área Homogénea dentro del suelo rústico.

Cada una de las Áreas Homogéneas resultantes se delimita gráficamente en los planos P.2 (1 a 8), quedando así adscrito cada punto del territorio a una regulación normativa básica. Se configura de este modo la distribución básica de los usos propuesta por el PIOH, resultante del análisis del territorio insular y de la aplicación de los principios establecidos en cuanto a las aptitudes de cada sector de territorio.

Clasificación

Las Áreas Homogéneas se clasifican tanto por el destino que se les asigna en el modelo de ordenación del territorio insular como por los distintos regímenes de uso y criterios de desarrollo y gestión. Se establecen cuatro grandes Áreas Homogéneas:

· Áreas Homogéneas de valor natural.

· Áreas Homogéneas de valor cultural.

· Áreas Homogéneas de valor productivo.

· Áreas Homogéneas para la preservación del modelo territorial.

Cada una de estas cuatro grandes áreas se subdivide a su vez en subáreas y éstas en categorías. El objeto de estas divisiones es el de poder afinar los criterios de regulación de los usos a los que se destina cada sector del territorio. La clasificación completa es la siguiente:

1. Áreas Homogéneas de Valor Natural

1.A. Subárea de protección Natural

1.A.1. Categoría de Reservas Naturales

1.A.2. Categoría de Masas Forestales Protectoras

1.A.3. Categoría de Morfología Volcánica Singular

1.A.4. Categoría de Conos Volcánicos

1.A.5. Categoría de Barrancos

1.B. Subárea de protección Paisajística

1.B.1. Categoría de Paisajes Singulares

1.B.2. Categoría de Miradores. Puntos de visión

1.C. Subárea de protección de Entornos

1.C.1. Categoría de Espacios Naturales Protegidos

1.D. Subárea de protección Costera

1.D.1. Categoría en entorno natural

1.D.2. Categoría en asentamientos

1.E. Subárea de Reserva Marina

1.E.1. Categoría Declarada

1.E.2. Categoría Propuesta

2. Áreas Homogéneas de Valor Cultural

2.A. Subárea de protección Cultural

2.A.1. Categoría de Patrimonio Arqueológico

2.A.2. Categoría de Patrimonio Paleontológico

2.A.3. Categoría de Patrimonio Etnográfico

2.A.4. Categoría de Patrimonio Arquitectónico

3. Áreas Homogéneas de Valor Productivo

3.A. Subárea de protección Extractiva

3.B. Subárea de protección Hidrológica

3.C. Subárea de protección Forestal

3.D. Subárea de protección Agraria

3.D.1. Categoría Productivo Intensivo

3.D.2. Categoría Productivo Extensivo

3.E. Subárea Formas de Asentamiento Tradicional

3.E.1. Categoría Asentamiento Agrícola

3.E.2. Categoría Asentamiento Rural

3.F. Subárea protección de Infraestructuras

4. Áreas Homogéneas para la Preservación del Modelo Territorial

4.A.1. Grado 1

4.A.2. Grado 2

4.A.3. Grado 3

Ver anexos - página 13546

egulación

La regulación que se realiza desde el PIOH de cada una de estas áreas homogéneas incluye los siguientes aspectos:

· Definición de las características fundamentales de cada una de las áreas homogéneas.

· Criterios para la relimitación de estas áreas y sus correspondientes subáreas y categorías por parte del planeamiento de desarrollo.

· Objetivos a cumplir mediante la adscripción de determinados territorios a esas áreas y categorías. La consecución de estos objetivos deberá ser justificada por el planeamiento de desarrollo.

· Régimen básico de los usos. En este apartado se mencionan los usos preferentes para cada una de las áreas homogéneas, que serán siempre los que permitan mantener las características esenciales. La distribución básica de los usos en cada una de las áreas homogéneas se establece en un cuadro resumen en el que aquéllos se califican como permitidos, autorizables o prohibidos.

Artículo II.2.1.1 Áreas homogéneas de valor natural.

1. Definición (E)

Son los espacios de alto interés ecológico, geomorfológico y/o paisajístico que han sufrido escasas transformaciones por parte de la acción humana y que son esenciales para la conservación de los recursos naturales y el funcionamiento equilibrado de los sistemas naturales. En su ámbito sólo se admitirán los usos que no alteren sus características o los destinados a conservarlas y mejorarlas.

Este Área Homogénea incluye todo el territorio insular que, en función de sus valores naturales, paisajísticos y ecológicos, debe quedar excluido de cualquier acción edificatoria de nueva planta y en el que no está autorizado ningún tipo de uso que pueda alterar las características naturales, ecológicas o paisajísticas que han motivado su inclusión en esta categoría.

Dentro de estas Áreas Homogéneas se distinguen cinco subáreas, matizadas a su vez en categorías, que permitirán incluir diferenciaciones normativas en los criterios de relimitación y en la regulación general del Área.

1.A. Subárea de protección Natural: aquella que resalta los valores naturales intrínsecos como elemento prioritario objeto de protección. A su vez se subdivide en cinco categorías:

Reservas Naturales: se asumen como tales los Espacios Protegidos y delimitados por el TRLOTCENC como Reserva Natural Integral o Reserva Natural Especial. Se trata de las Reservas Naturales Integrales de Mencáfite y de los Roques de Salmor y de la Reserva Natural Especial de Tibataje.

Masas Forestales Protectoras: se consideran como tales todos los espacios que tienen capacidad para sostener ecosistemas forestales. Se incluyen aquí todas las unidades en las que actualmente existen formaciones arboladas, sea cual sea su origen. Se añaden además las áreas en las que se ha detectado una progresión del arbolado por abandono de otras prácticas culturales y aquellos espacios que se han considerado adecuados como soporte de nuevas zonas arboladas.

Se prima por tanto el valor natural, protector e impulsor de los ciclos ecológicos del bosque frente al valor productivo en términos de economía monetaria y productividad económica.

Morfología Volcánica Singular: se individualizan aquí las áreas de malpaíses, coladas e islas bajas de relieve poco abrupto, con suelos de escaso valor edáfico que además de contener un alto valor paisajístico, albergan valiosos ecosistemas. Se incluyen también escarpes y acantilados no funcionales con notables disyunciones columnares en los basaltos, así como las islas bajas. Se trata de proteger la identidad volcánica casi única de la isla.

Conos Volcánicos: definidos como elementos topográficos destacados de topografía abrupta que, además de ser una neta referencia en el paisaje insular, son el soporte de ecosistemas singulares. Se protege aquí tanto la forma como el ecosistema.

Barrancos: incisiones lineales del relieve originadas por los procesos de erosión lineal de la escorrentía. Tienen una notable función estructurante en la ordenación del territorio y en la configuración del paisaje, además de ser importantes elementos en el funcionamiento del sistema hidrológico y albergar ecosistemas singulares.

1.B. Subárea de protección Paisajística, en la que se engloban aquellos conjuntos paisajísticos en los que además de los valores topográficos y morfológicos, aparecen elementos bióticos, forestales, de localización, cuya espectacularidad está en el conjunto formado por todas esas características que por sí mismas e individualizadas, no tendrían tanta fuerza ni repercusión en el territorio. Se diferencian dos categorías:

Paisajes singulares: donde se protegen espectaculares conjuntos paisajísticos que, además de la morfología volcánica específicamente protegida en otra categoría, contienen otros valores bióticos, forestales, topográficos, de localización ... cuya espectacularidad está en el conjunto formado por todas esas características que, por sí mismas e individualizadas, no tendrían tanta fuerza ni repercusión en el territorio.

Se trata de proteger conjuntos como las espectaculares laderas de El Julán, las laderas de cardonales y tabaibales del este insular, algunos sectores del arco norte y la dorsal de las cumbres insulares, como un paisaje de referencia en el ámbito insular.

Miradores. Puntos de visión: se trata de claros hitos topográficos con destacada importancia como generadores de cuencas visuales con referencia a nivel insular. Si se individualizan aquí es para protegerlos de cualquier intervención que pueda alterar esa condición, tanto en lo que se refiere a emisión como a la recepción de vistas.

1.C. Subárea de protección de Entornos: se trata aquí de alejar las presiones que puedan preverse en el entorno de espacios de gran valor natural próximos a áreas con tensiones de transformación en los usos del suelo.

De Espacios Naturales Protegidos: se trata de que la protección no quede en el límite del espacio sino que sea posible la creación de una franja de ampliación en los lugares en los que la dinámica de las tensiones territoriales lo aconseje.

1.D. Subárea de protección Costera: se incluyen aquí, de acuerdo con las determinaciones de la Ley de Costas, los espacios de transición entre el mar y la tierra cuyas características están condicionadas por las influencias mutuas entre ambas biocenosis.

En entorno natural: se contempla aquí la protección específica del borde litoral definido como la franja terrestre que se extiende desde la línea de bajamar escorada hasta una línea interior definida por la atenuación de la influencia marina directa, incluyendo la servidumbre de protección del Dominio Público Marítimo-Terrestre, y en áreas/tramos costeros singulares, a través del preceptivo Plan Territorial Parcial.

En Asentamientos: se especifica aquí la protección de un entorno natural en zonas que tienen características urbanas y que deberán integrar, o recuperar según los casos, estos sectores de naturaleza en sus tramas. A definir por el Planeamiento Urbanístico.

1.E. Subárea de Reserva Marina: se incluyen aquí, de acuerdo con las determinaciones de la Ley de Costas, los espacios de transición entre el mar y la tierra cuyas características están condicionadas por las influencias mutuas entre ambas biocenosis.

Declarada: Reserva Marina del Mar de las Calmas, declarada por Orden de 24 de enero de 1996.

Propuesta: sectores marinos que han sido considerados merecedores de la misma protección que la del Mar de las Calmas debido a sus similares características bióticas y estado de conservación de sus fondos litorales. Se proponen dentro de esta categoría dos sectores marinos localizados en el entorno del Roque de la Bonanza y en el de los Roques de Salmor.

2. Criterios de relimitación (D)

El planeamiento de desarrollo considerará adscritos a las Áreas Homogéneas de Valor Natural y a sus correspondientes subáreas y categorías a todos los suelos en los que prevalezcan los valores naturales, paisajísticos y ecológicos. Los criterios de relimitación para cada categoría son los siguientes:

Reservas Naturales: las definidas en el TRLOTCENC.

Masas Forestales Protectoras: todos los espacios de cumbres y medianías que o bien tengan en la actualidad cubierta vegetal arbórea, o bien se encuentren en un estadio evolutivo que pueda llegar a desembocar en una estructura forestal con el paso del tiempo.

Morfología Volcánica Singular: los espacios de formación geológica joven, en general, malpaíses, acantilados no funcionales e islas bajas, de escaso desarrollo edáfico y poca cubierta vegetal, que al haber sido escasamente transformados, tienen un elevado valor ambiental, tanto desde el punto de vista paisajístico y territorial, como desde el ecológico. Se definirán como unidades completas, respetando la integridad de la unidad geomorfológica o ecológica que lo defina. Ninguna de las áreas definidas dentro de esta categoría por el presente PIOH podrá ser adscrita a otras, salvo los ajustes derivados del cambio de escala cartográfica.

Conos volcánicos: la ruptura de pendiente que individualiza claramente el elemento orográfico del cono respecto a su entorno, servirá de criterio para diferenciar cada uno de los conos del resto del entorno. En el caso de que un elemento de este tipo sea dedicado a actividades extractivas para asegurar el abastecimiento de materiales de construcción en la isla, deberá asegurarse la posterior restauración de la forma.

Barrancos: los límites de los barrancos, de estructura lineal, se definirán a un lado y al otro del eje del cauce, ajustadas a los cambios significativos de pendiente, siempre que el ancho resultante sea suficiente para canalizar la máxima avenida en un período de retorno de 500 años. Dada la escala del Plan Insular en éste tan solo se han representado los más significativos a nivel insular. El planeamiento de desarrollo habrá de completar la red hidrográfica y asegurar que ésta cumple siempre, en todos los ámbitos, con su principal función de cauce de evacuación hídrica.

Paisajes singulares: se incluirán en esta categoría las áreas de pendiente acusada, que no pueden incluirse en ninguna de las otras categorías de protección Natural, al no poseer elementos individualizables, pero ser indispensables para la configuración global del paisaje.

Miradores. Puntos de visión: se incluirán aquí, además de los delimitados por el PIOH a escala insular todos aquellos hitos que, a otras escalas, supongan importantes referencias paisajísticas y tengan amplias cuencas visuales.

Protección de entornos de Espacios Naturales Protegidos: además de los definidos a escala insular, se incluirán aquí todos aquellos bordes de espacios naturales que puedan ser afectados por tensiones urbanísticas que o bien no hayan sido detectadas a la escala del Plan Insular, o bien puedan surgir derivadas de nuevos procesos.

Protección costera en entorno natural: la relimitación de esta franja terrestre en la que la influencia marina define las características del territorio se hará siempre teniendo en cuenta los ecosistemas litorales existentes, incluyéndolos en su totalidad en esta categoría aunque superen los límites de los deslindes administrativos de la línea marítimo terrestre.

Protección costera en asentamientos: la relimitación de los bordes costeros en este caso seguirá el objetivo de recuperar al máximo las características naturales del tramo litoral integrándolo en la trama urbana, siguiendo criterios de máxima naturalidad y accesibilidad.

Reserva Marina Declarada: los límites serán los ya definidos en la declaración de la Reserva.

Reservas Marinas Propuestas: la relimitación exacta de estas áreas necesitará de estudios específicos de los fondos litorales.

3. Objetivos (D)

El objetivo general último que se persigue con la relimitación de Áreas Homogéneas de Valor Natural, es el de garantizar la protección y conservación de los recursos naturales para poder hacer efectiva la puesta en marcha de un modelo de desarrollo sostenible a nivel insular.

Además pueden diferenciarse una serie de objetivos íntimamente ligados a aquél, que habrán de dirigir cualquier intervención o decisión que afecte al territorio incluido en cualquiera de las Áreas Homogéneas de Valor Natural establecidas:

La preservación de la estructura física y geomorfológica del territorio, en estrecha asociación con los ecosistemas propios de cada sector.

La restauración paisajística y ambiental de las áreas afectadas en la actualidad por impactos negativos derivados de acciones antrópicas inapropiadas. En El Hierro estos impactos son principalmente los derivados de extracciones de áridos o tierras, de implantación inadecuada de infraestructuras, de la excesiva presencia de edificaciones dispersas en el territorio insular o de prácticas de explotación primaria inadecuadas como el sobrepastoreo.

La consideración de las masas forestales como un recurso de primera magnitud capaz de proteger el suelo y generar riqueza ambiental al permitir la continuidad y mejora de procesos ecológicos esenciales (captación de agua, recarga de acuíferos, generación de suelos, provisión de hábitat para otras especies ...). Por ello se delimitan tanto las zonas de masas arbóreas existentes como potenciales, ya que se estima imprescindible para la conservación y mejora del recurso su gestión a largo plazo.

La individualización de la red hidrográfica como elemento de importante carácter ambiental y cuyas funciones deben ser preservadas.

La potenciación de alternativas de explotación de recursos renovables, capaces de generar rendimientos económicos sostenibles en el tiempo.

La satisfacción de gran parte de las necesidades recreativas en el medio natural de la población residente y visitante.

Asegurar la integridad del territorio en áreas especialmente sensibles como la franja litoral, garantizando la conservación de los ambientes más sensibles y regulando su utilización.

4. Régimen básico de los usos (AD)

Como norma general, en suelo rústico protegido por valores naturales, los usos admisibles serán aquellos que no alteren las características naturales actuales de cada uno de los sectores delimitados.

Los usos permitidos en todos los ámbitos adscritos a las Áreas de Valor Natural serán los de preservación estricta y conservación activa de la naturaleza. El resto de los usos incluidos en el apartado de conservación de la naturaleza (descritos en el artículo I.3.1.3) se consideran autorizables, es decir, serán objeto de regulación pormenorizada, atendiendo a la legislación sectorial vigente, y de autorización específica por parte de los órganos de la administración encargados de la gestión de cada espacio.

En este sentido se consideran autorizables todos los usos que, dentro de los objetivos de conservación expuestos, necesiten de cualquier intervención para su ejecución. Por tanto, además de los usos de carácter ambiental, serán genéricamente autorizables los relacionados con el ocio y esparcimiento o con la explotación tradicional del medio.

En el caso de usos de explotación primaria (ganadera o agrícola tradicional) del medio de carácter preexistente, éstos se considerarán compatibles siempre que no alteren los caracteres preservados y no cambien el modo de explotación tradicional. En tal situación y a través de un Plan o Programa de actuación será autorizable la implantación de red de riego de apoyo con las condiciones estipuladas en el punto 4 del artículo II.2.1.3 de estas Normas.

Son usos prohibidos todos aquellos que puedan alterar o degradar las características naturales del territorio, en especial los que pudieran suponer alteraciones del relieve original del terreno, de los ecosistemas asociados al mismo o degradación de sus valores naturales. En especial los relacionados con el uso de vehículos a motor fuera de los lugares acondicionados para ello, los industriales, los terciarios, los turísticos de nueva planta y los residenciales. En el caso de los barrancos, se prohíben, además, todas las intervenciones que pudieran producir disminución de los caudales o deterioro de la calidad de las aguas.

Artículo II.2.1.2 Áreas homogéneas de valor cultural.

1. Definición (E)

Se establecen las siguientes categorías de recursos que en buena parte se localizan en suelo rústico, considerándose en cuanto a su alcance normativo como una "sobreimposición" a la de la categoría-básica de su ámbito (valor natural, productivo, protección territorial, etc.).

- Patrimonio Arqueológico: se consideran los recursos y bienes en distintos grados: reservas históricas con valores constatados para su conservación integral o pendiente de dilucidar a través de excavaciones o catas arqueológicas o, con carácter preventivo; se delimitan áreas susceptibles de catalogación con valores a determinar.

- Patrimonio Paleontológico: se incluyen los bienes y vestigios representativos de la evolución de los seres vivos (paleoecología, biogeografía).

- Patrimonio Etnográfico: se recogen tanto conjuntos como elementos de muy diversa naturaleza, entre ellos, la red de caminos históricos y otros elementos del paisaje rural (lagares, eras, hornos de cal, salinas, etc.), así como los ligados al recurso hídrico (fuentes, aljibes, pozos, albercas ... etc.), todos ellos de protección integral.

- Patrimonio Arquitectónico: se consideran objeto de protección por su interés histórico artístico los Conjuntos arquitectónicos susceptibles de ser declarados Bien de Interés Cultural (B.I.C.) en los que se valora además la relación e integración con el medio natural y el paisaje de su entorno.

2. Criterios, objetivos y Régimen de uso

Se recogen estos aspectos normativos en el capítulo III-2 de las Normas y en el Fichero Normativo de recursos histórico-culturales (volumen V del PIOH).

Artículo II.2.1.3 Áreas homogéneas de valor productivo.

1. Definición (E)

Se trata de las áreas de elevado interés productivo para el aprovechamiento de los recursos primarios indisolublemente unidos al suelo rústico. Se destacan y diferencian así los valores productivos del suelo rústico para evitar que un posible cambio de uso altere la capacidad productiva de cada uno de los sectores diferenciados.

Aunque la actividad agraria es la que tiene mayor presencia en el rústico productivo de la isla, se contemplan otras actividades económicas primarias y se diferencian los suelos que podrán ser protegidos en caso de que alguno de los Planes Territoriales Especiales que ordenen las respectivas actividades económicas lo considere necesario.

Dentro de las Áreas Homogéneas de Valor Productivo, se diferencian seis subáreas divididas a su vez en categorías que permitirán incluir diferenciaciones normativas en los criterios de relimitación y en la regulación general del Área.

3.A. Subárea de protección extractiva: con este tipo de protección se trata de acotar con claridad hasta la redacción del Plan de Actividades Extractivas las áreas que pueden ser dedicadas a la extracción de materiales geológicos de su emplazamiento natural para su posterior aprovechamiento económico. Se incluye aquí aunque con tratamiento singularizado la extracción de suelos con alto valor edafológico.

3.B. Subárea de protección hidrológica: la importancia que para la isla tiene el ciclo hidrológico obliga a reservar una subárea específica para su conservación. Se reserva así una opción para proteger frente a cualquier otro uso o dedicación ciertas áreas necesarias para asegurar el correcto funcionamiento del sistema hidrológico insular en lo referente a recarga, extracción y abastecimiento.

3.C. Subárea de protección forestal: se reserva aquí la posibilidad de un mayor aprovechamiento de los recursos de los bosques que el que existe actualmente en la isla. Serán las áreas que estime oportuno el pertinente Plan Forestal siempre que sus determinaciones no entren en conflicto con la protección de la flora y la fauna. Deberán establecerse claramente las áreas y modos de explotación y regeneración a través del Plan Territorial Especial correspondiente.

3.D. Subárea de protección Agraria: se incluyen en estas subáreas los sectores de territorio en los que se dan las condiciones más favorables para el desarrollo de la actividad agrícola y ganadera. Dentro de ellas se distinguen dos categorías en función de su potencialidad productiva y de los objetivos de ordenación del territorio de la isla.

Productivo intensivo: las áreas dedicadas en El Golfo a cultivos tropicales y la zona circundante sobre la que se prevé se pueda extender este tipo de uso. El hecho de delimitar de modo diferenciado este área está principalmente motivado por la necesidad de controlar y mitigar el fuerte impacto que sobre el paisaje tienen las cada vez más extendidas técnicas de cultivo bajo plástico, así como el hasta ahora incontrolado salpicado de edificaciones residenciales o de carácter industrial (cooperativa) en parcelas agrarias que no están directamente ligadas a la explotación. Requiere la redacción urgente de un Plan Territorial Parcial.

Ésta será la única zona de la isla en la que pueda desarrollarse la agricultura intensiva.

Productivo extensivo: se incluyen aquí las zonas agropecuarias tradicionales en producción o que potencialmente puedan estarlo según un sistema de explotación extensiva. Se incluyen aquí, a grandes rasgos, las medianías de cultivos tradicionales en bancales, las extensiones de pastizales cercados de Nizdafe, las parcelas del norte y Valverde, los pastos de La Dehesa y los cultivos de secano y frutales del entorno de El Pinar.

La categoría está destinada a la ordenación del aprovechamiento del potencial agrícola, ganadero y piscícola así como al mantenimiento de una actividad de gran interés como creadora y mantenedora de una parte de los paisajes más característicos de la isla.

3.E. Subárea de Formas de Asentamiento Tradicional. Se distinguen dos categorías en función del espacio en el que se enclavan:

Asentamiento Agrícola: formaciones de muy baja densidad y edificación dispersa preexistente vinculada total o parcialmente a la explotación de pequeñas fincas de producción extensiva, y que exigen una especial contención y ordenación.

En condiciones muy restringidas y sólo dentro de Espacios de producción Intensiva y previa redacción de Plan Territorial Parcial, admitiría pequeñas agrupaciones o edificaciones alojativas en bancal vinculadas a la explotación agraria.

El PIOH establece los ámbitos máximos de estos Asentamientos y los criterios para su relimitación precisa por un Plan Territorial Parcial o los Planes Generales, al objeto de evitar procesos de expansión y/o consolidación excesivos.

Asentamiento Rural: definido por no alcanzar rango ni características de centro urbano o capital de término municipal, y por contar con características y origen tradicional en situación de "medianía", con entorno productivo agropecuario.

3.F. Subárea de protección de Infraestructuras. Espacios de reserva en el entorno de infraestructuras de rango insular, existentes o en fase de proyecto, que se han de preservar de todo tipo de actuación que dificulte su funcionalidad: de transporte, energéticas, hidrológicas, de abastecimiento o saneamiento, etc. Se aplican en principio para permitir la ejecución racional de las mismas si bien implican mayores cautelas y medidas de protección del medio natural circundante en orden a evitar impactos ambientales y/o paisajísticos negativos.

Son, entre otros de menor importancia:

· Cª del Norte y Túnel

· Puerto Estaca y carretera de acceso

· Proyecto Eólico-Hidráulico

Los Planes Generales categorizarán estos espacios de protección de infraestructuras en el entorno de las de rango regional e insular (D).

2. Criterios de relimitación (D)

El planeamiento de desarrollo considerará adscritas a las Áreas Homogéneas de Valor Productivo, además de las establecidas en el PIOH como tales, todas aquellas que puedan responder a las características descritas para cada categoría. Los criterios de relimitación para cada una de ellas son los siguientes:

Protección Extractiva: las destinadas a tales usos en el PIOH. En caso de que nuevas demandas aconsejen la relimitación de una nueva zona, ésta deberá atender a todas las determinaciones de la legislación sectorial y, en particular a lo previsto en la Ley 11/1990 de Prevención del Impacto Ecológico para evitar la aparición de impactos negativos irrecuperables sobre cualquiera de los factores ambientales protegidos desde este Plan insular.

Protección Hidrológica: en caso de que el Plan Hidrológico lo considere necesario se podrán delimitar zonas de protección específica del recurso hidrológico siempre que no se produzcan impactos negativos sobre cualquier otro de los recursos naturales protegidos desde este Plan Insular.

Protección Forestal: el desarrollo de las acciones previstas en el Plan Forestal de Canarias podrá delimitar zonas para la explotación ordenada de los recursos forestales, siempre que se prevean las oportunas acciones de restauración y regeneración de los recursos que evitan la generación de impactos negativos sobre cualquiera de los factores del medio natural.

Productivo intensivo: la relimitación de parcelas dedicadas a los cultivos intensivos tan solo podrá realizarse dentro de los ámbitos destinados a tal uso desde el Plan Insular y atendiendo a los criterios de sostenibilidad y respeto a los recursos que se exponen en el Plan. No podrán verse afectadas las formaciones geológicas naturales que permanecen con entidad superficial de manera intersticial en el ámbito. El Plan Territorial Especial definirá qué ámbitos y en qué condiciones se efectuará la ordenación.

Productivo extensivo: se trata de los terrenos que sustentan la actividad agropecuaria tradicional. Todos los que hayan sido o sean objeto de este tipo de explotación podrán ser incluidos en esta categoría. En caso de que se trate de inicio de la actividad en un terreno antes dedicado a otro uso, deberá justificarse la no afección a ningún recurso natural, estrictamente protegido desde el Plan Insular.

Asentamiento Agrícola: se definen bajo criterios de preexistencia de actividad agrícola, no afección a espacios naturales, y de contención de los procesos expansivos, para el ajuste de sus límites a través de Plan Territorial Parcial. Su normativa genérica se recoge en las instrucciones del anexo 1 de estas normas.

Asentamiento Rural: contención y consolidación de los tejidos y límites preexistentes, aunque estableciendo ciertos márgenes para un crecimiento "aditivo" y orgánico.

3. Objetivos (D)

El objetivo general último que se persigue con la relimitación de Áreas Homogéneas de Valor Productivo está por encima de la mera consideración económica. La histórica transformación que los procesos de explotación del medio han realizado sobre el medio natural primigenio, ha supuesto la creación de unos paisajes y unas estructuras territoriales que adquieren en la actualidad un valor muy superior al de su productividad real, aunque ésta también es objeto de valoración y protección por parte del PIOH.

Este objetivo general de protección simultánea de los valores paisajísticos y productivos del suelo rústico, puede desglosarse en otros más concretos que habrán de dirigir cualquier intervención o decisión que afecte al territorio incluido en cualquiera de las Áreas Homogéneas de Valor Productivo establecidas:

El uso sostenible de los recursos naturales de la isla para la consecución de una producción agraria rentable y no agresiva con el medio.

La protección de los suelos de mayor capacidad agrológica para la producción tradicional biológica.

El mantenimiento de las técnicas tradicionales "constructoras" de una parte esencial de los paisajes de la isla.

Propiciar alternativas de explotación de recursos renovables, que incluyen la explotación forestal, con el objeto de diversificar la base económica del sector primario.

4. Régimen básico de los usos (AD)

Como norma general, en suelo rústico protegido por valores productivos, los usos admisibles serán aquellos que no supongan agresión hacia ninguno de los recursos explotados en cada uno de los sectores delimitados.

Los usos permitidos en todos los ámbitos adscritos a las Áreas de Valor Productivo serán los relacionados con la explotación sostenible de los recursos naturales. En los casos en los que un uso de excesiva intensidad pueda alterar el equilibrio natural los usos se consideran autorizables. Es el caso de la recolección de especies vegetales y de la implantación de instalaciones para la estabulación del ganado.

El regadío, fuera de área delimitada como "Productivo Intensivo" tan solo será autorizable en los casos en los que no suponga transformación del espacio productivo tradicional ni en lo referente a parcelación, accesos, estructuras de protección de cultivos ni especies. Es decir, el regadío en la categoría de "Productivo extensivo" tan solo será autorizable cuando su función sea exclusivamente la de riego de apoyo para los productos tradicionales de medianías (agricultura, ganadería) cultivados sin alterar la parcelación tradicional ni la red de caminos.

Respecto a los usos incluidos en el apartado de conservación de la naturaleza (artículo I.3.1.3) se consideran autorizables aquellos que supongan una intervención que pueda alterar las condiciones existentes. Es decir, serán objeto de regulación pormenorizada, atendiendo a la legislación sectorial vigente, y de autorización específica por parte de los órganos de la administración encargados de la gestión de cada espacio, los usos relacionados con la mejora ambiental.

En lo referente al recreo y esparcimiento son usos también autorizables los relacionados con la caza, el recreo concentrado en áreas de acampada y las instalaciones recreativas.

En cuanto a los usos turísticos serán autorizables en el ámbito de las Áreas Homogéneas de Valor Productivo únicamente los pequeños establecimientos de naturaleza, los de turismo rural y los campamentos de turismo.

Los usos industriales serán autorizables en las categorías de suelo cuando estén directamente ligados a la transformación de productos del sector primario.

Artículo II.2.1.4 Áreas homogéneas para la preservación del modelo territorial (E y D)

Se preserva aquí el valor del vacío cautelar para la conservación del modelo territorial o para garantizar la inexistencia de condicionantes limitadores de su desarrollo futuro u otros objetivos previstos por el PIOH. Pueden distinguirse tres categorías o grados:

G.1. Enclaves singulares costeros de destino turístico no alojativo, a desarrollar a través de Proyectos de Actuación Territorial o Calificación Territorial para acoger usos de ocio y recreo vinculados a la proximidad al mar.

G.2. Los suelos contiguos a los núcleos urbanos y a algunos de los costeros y rurales, para su eventual crecimiento, que han de definir y ordenar justificadamente los Planes Generales en cuanto a sus límites, trazados, usos y tipos edificatorios.

G.3. Ámbitos reservados exclusivamente para la implantación de complejos turísticos de calidad en torno a asentamientos costeros, a llevar a cabo a través de Planes Territoriales Parciales. Su dimensionado y características se fijan en las fichas de Instrucciones del presente Plan Insular (instrucciones del anexo 1 de las presentes normas).

Sección 2ª

Matriz de regulación de usos

en las distintas áreas/zonas

Artículo II.2.2.1 (AD).

En cumplimiento de las prescripciones otorgadas a las figuras de los PORN se incorpora la matriz reguladora de los usos -de conservación de la naturaleza, ocio y recreo, explotación de recursos, infraestructuras, turismo, residencia, industria y dotaciones- en las distintas áreas, subáreas y categorías de suelo rústico estableciéndose los grados de compatibilidad entre ellos: permitidos, autorizables, prohibidos.

El alcance normativo de los grados de compatibilidad es en general de obligado cumplimiento y de aplicación directa a los Planes de Desarrollo, si bien en las Disposiciones Territoriales y Sectoriales de las presentes normas y en las Instrucciones específicas que en caso de discordancia tienen mayor rango normativo que los que se recogen genéricamente en la matriz.

Ver anexos - página 13554

CAPÍTULO 3

ORDENACIÓN de los asentamientos

y criterios sobre la EDIFICACIÓN

Sección 1ª

Criterios para la ordenación y dimensionado

de los sectores con destino turístico

o turístico residencial

Artículo II.3.1.1. (D).

Los Planes Generales tras la redacción de los oportunos Planes Territoriales Parciales establecidos por el PIOH, delimitarán los sectores de suelo urbanizable en las localizaciones que recogen los planos P.1 y P.2 y de acuerdo con los siguientes criterios generales y con las Instrucciones que se recogen en el anexo 1 de las presentes Normas:

· Localización. Será necesario proceder a su ubicación en los lugares señalados como áreas, centros o enclaves turísticos; otras localizaciones sólo podrán considerarse asociadas a asentamientos existentes como pequeñas extensiones de carácter mixto turístico-residencial. Se implantarán en el entorno inmediato de vías existentes consideradas por el Plan Insular como estructurales o secundarias sin estar seccionados por ellas, y en los suelos delimitados como de protección territorial; no ocuparán terrenos con pendiente superior al 30%, teniendo preferencia por tanto los emplazamientos de suave pendiente y abrigados de vistas ("paisajes cerrados" o semicerrados).

· Dimensionado y aprovechamiento. Los sectores de suelo apto para urbanizar tendrán una superficie bruta menor de 6 Has. y mayor, salvo justificación expresa, de 2 Has. El aprovechamiento máximo de sector será de 0,20 m2 de edificación por cada m2 de suelo, si no se establecen por el presente PIOH mayores limitaciones en alguna de las fichas específicas.

· Ordenación. Será libre, sobre la base de respeto de la normativa de edificación que se recoge en los artículos siguientes; los trazados viarios serán sencillos, evitándose las estructuras arborescentes y en fondos de saco de trazado complejo, y las vías de pendiente elevada.

Sección 2ª

Criterios sobre la edificación

y sus modos de agrupación

Artículo II.3.2.1 Sobre los Tipos Edificatorios (AD).

- Primarán los objetivos de rehabilitación de la edificación existente-catalogada, incluida en conjuntos arquitectónicos o simplemente tradicional- sobre la de nueva planta, rigiendo la presente normativa con alcance de aplicación directa hasta la entrada en vigor de los Planes Generales adaptados al nuevo PIOH.

- Las nuevas edificaciones adoptarán la tipología, predominante hoy en la Isla, de unifamiliar aislada, tanto en los núcleos rurales (carácter predominante) como en los asentamientos agrícolas (con carácter obligado), entroncando con las formas tradicionales de "fabricar" e integrándose armónicamente en el paisaje circundante.

- Se prohíben expresamente las tipologías de "salón y vivienda".

- Las viviendas se dispondrán, en general, "al borde de camino" aunque siempre sobre vías recogidas por el PIOH o los Planes Generales para fortalecer estructuras con una configuración territorial clara y evitar el disperso indiscriminado.

- En los asentamientos urbanos existentes se mantendrán, asimismo, los tipos tradicionales propios de cada lugar, permitiéndose justificadamente en determinadas extensiones los adosados, agrupados y pareados, que se dispondrán abancalados en los terrenos en ladera. Las viviendas colectivas, de existir en algún enclave, no serán en bloque abierto en ninguna de sus variantes, soluciones éstas ajenas a los invariantes herreños. Se recomienda que los garajes se integren en la edificación principal, si ello no produce incremento de altura o volumen disonantes con el entorno.

- En los asentamientos urbanos y menos aún en los rurales, no aparecerán edificaciones en línea de fachadas modulares repetitivas, con objeto de evitar formas ajenas al fraccionamiento hipológico de la edificación tradicional herreña. No existirán desarrollos de planos de fachadas superiores a los 40 m en los urbanos y a los 25 m en los rurales.

- Los modos recomendados de agrupación de la edificación en la extensión de los núcleos urbanos y en los de nueva creación, serán los de "edificación a lo largo de camino" y "Arquitecturas de bancal", que se recogen en los esquemas adjuntos.

Artículo II.3.2.2 Sobre los Métodos Compositivos. (D).

- Los edificios se adaptarán a la sección del terreno, evitando los movimientos de tierra que alteren bruscamente la topografía, aprovechando bancales; no existirán elementos que violenten la naturalidad del terreno, excepto para minimizar el impacto visual.

- Se situarán al abrigo de los vientos y con la mejor orientación posible del lugar. En ordenaciones en ladera, la disposición de la edificación dará lugar a miradores, patios, plazas o espacios libres que garanticen la apertura visual hacia el mar o el paisaje abierto.

- Las edificaciones serán de volúmenes sencillos y sobrios, con módulos yuxtapuestos, agregándose a partir de un elemento principal que ordene el conjunto.

- Las plantas de las edificaciones serán en general de geometría elemental (rectángulos, cuadrados ...) y se compondrán con esquemas de organización eficaces y sencillos (en L, en C, en U). Los espacios exteriores (porches, galerías, patios) se dispondrán como elementos de articulación y relación espacial entre las dependencias.

- Las cubiertas serán planas o inclinadas preferentemente a dos aguas, con pendiente uniforme menor de 30º y sin quiebros en los faldones.

- Las fachadas se compondrán con criterios y soluciones sencillas, no debiendo existir elementos arquitectónicos y constructivos falsos o disonantes con los paisajes de la Isla.

- Los huecos estarán "dibujados" en el plano de fachada y no serán en general profundos, tendiendo a composiciones predominantemente verticales.

Artículo II.3.2.3 Sobre las condiciones de edificación (AD).

- La altura de las edificaciones no será superior a una planta en el suelo rústico (asentamientos agrícolas) y a dos plantas en los enclaves de los núcleos urbanos -y rurales- que ya las tuvieran históricamente y no impliquen impactos negativos sobre el paisaje; se exceptúan determinados enclaves de cascos tradicionales que estuvieran consolidados históricamente con mayor altura.

- La altura se medirá siempre desde el punto más bajo de la edificación y en cualquier punto del terreno natural, no apareciendo sótanos ni semisótanos que encubran segundas o terceras plantas que no estén permitidas, o se destinen a usos vivideros.

- No se sobrepasarán en general, y salvo en elementos puntuales no habitables, alturas de cornisa (cara superior del último forjado) o cumbrera de:


Altura Cornisa Altura cumbrera

(cubierta plana) (cubierta a 1 ó 2 aguas)

edificación de 1 planta 3.50 m 4.00 m

edificación de 2 plantas 6.50 m 7.00 m


- Los fondos edificables en suelo urbano no serán superiores, en ningún caso, a los 12 m en cualquier punto del terreno si bien se recomienda que el fondo de la planta primera no exceda de 8 m. Sólo en enclaves preexistentes de suelo urbano que tuvieran situaciones consolidadas con dimensiones mayores, y al objeto de regularizar colindancias, los Planes Generales podrán aumentarlas. En terrenos de pendiente superior a 30º se reducirán a 10 m y 8 m en la acera superior e inferior respectivamente, con objeto de que no aparezca la segunda o tercera planta. En el suelo rústico, el fondo será de 8 m excepto en edificaciones abancaladas de una planta en ladera, en que podrá llegar a 12 m.

- Las edificaciones deberán retranquearse de sus lindes un mínimo de 3 m en cualquier punto de los mismos, excepto enclaves singulares alineados históricamente a vial.

- Los viales no tendrán, excepto en puntos singulares, una pendiente superior al 12%, que obliga a soluciones de escalonamiento muy forzado.

Artículo II.3.2.4 Sobre los Sistemas Constructivos. (AD).

- Se adoptarán soluciones constructivas sencillas, resueltas mediante suma de técnicas simples en sí mismas.

- Se reutilizarán técnicas abandonadas de grandes posibilidades económico-funcionales, primándose con reducciones tributarias aquéllas que introduzcan y vuelvan a emplear con veracidad métodos tradicionales.

- Se primará la rehabilitación de viviendas y edificaciones en los núcleos rurales y cascos tradicionales.

- Las edificaciones de vivienda no emplearán sistemas constructivos de baja inercia térmica.

- En edificios de 2 plantas o en los de ladera, se primarán las soluciones con planta baja y/o muros de contención a modo de zócalo corrido en piedra.

- Se utilizarán y primarán las soluciones de cubierta que favorezcan el máximo aprovechamiento del agua de lluvia.

- Será obligatoria la previsión de aljibes, tanto en los edificios de cubierta plana como en las de cubierta inclinada (recogida de agua) con una dotación 2,40 m3/plaza o de 0,12 m3/m2 construido.

- Las construcciones en suelo urbano o urbanizable estarán conectadas a la red de alcantarillado, quedando prohibida la realización de pozos negros o fosas sépticas en cualquier clase de suelo.

En asentamientos agrícolas y rurales o en cualquier otra situación del suelo rústico donde se permita la edificación, ésta deberá estar conectada a la red de alcantarillado, a depósitos estancos impermeabilizados o a un sistema de tratamiento y reciclado de aguas negras o grises con depuración doméstica.

Artículo II.3.2.5 Sobre los Materiales. (D).

- Se utilizará la piedra, los revocos y enfoscados exteriores pintados en la rica variedad de matices tonales de los suelos y paisajes herreños y la arquitectura popular canaria; gama cromática de las tierras del lugar: negro, gris, añil, pardos, ocres, sienas, y también el blanco.

No se permitirán los terminados en bloque visto de hormigón, ni el hormigón visto como material dominante en el suelo rústico y los asentamientos rurales o agrícolas.

- Las carpinterías podrán ser de cualquier material, pero siempre se realizarán con despieces geométricos sencillos y se pintarán al barniz, el esmalte o el óleo, buscando contraste o adecuación tonal a la fachada.

En asentamientos agrícolas o rurales y en actuaciones de rehabilitación de turismo rural o edificios catalogables, se primarán las exteriores en madera y barnices naturales.

- No se utilizarán materiales aplacados cerámicos o sus derivados (vitrificados, esmaltados, etc.) ni la piedra artificial en fachada o en cualquier elemento exterior.

- No se admitirán cubiertas de pizarra y en modo alguno láminas impermeabilizantes de aluminio vistas.

- La piedra empleada no será artificial ni en lo posible natural importada y en ningún caso se utilizara como aplacado que desvirtúe su sentido constructivo.

- Se primarán las cubiertas de colmo en aquellas situaciones en que estén obligados o sean recomendables.

Artículo II.3.2.6 Sobre la Ornamentación. (D).

- No se ornamentarán las fachadas con tejadillos o impostas que fraccionen la unidad compositiva, ni elementos decorativos superfluos, chimeneas con remates de teja, balaustradas moldeadas, etc.

- No se dispondrán aleros volados, barandillas corridas y antepechos ciegos volados sobre plano de fachada.

- Se recomienda utilizar colores complementarios al del soporte para reforzar las esquinas cuando las viviendas vayan enfoscadas.

- Se prohíbe la utilización de piedra lávica en las construcciones.

Artículo II.3.2.7 Sobre las "nuevas demandas" edificatorias, de uso no residencial, a llevar a cabo en el medio rural. (AD)

1. Las edificaciones destinadas a usos no tradicionales (industriales, servicios, etc.) se sujetarán en lo posible a los criterios hipológicos, compositivos, edificatorios y constructivos expuestos para la edificación rural (residencial, agropecuaria), debiendo estar justificadas las eventuales alteraciones en razón de la no adecuación y funcionalidad del uso que ha de implantarse.

- Todas aquellas que por sus dimensiones -en superficie o volumen- superasen las que se establecen con carácter general en las presentes Normas para el medio rural, deberán sujetarse a Evaluación Ambiental Previa.

- En todo caso, serán de obligada aplicación además de las que pudiera establecer el Reglamento del TRLOTCENC, las siguientes determinaciones y criterios:

· Prohibición en edificar en lugares destacados visualmente (lomos, cerros, etc.) o en los más idóneos para el cultivo.

· Máxima adaptación al perfil del terreno, a través de bancales y/o zócalos de piedra del lugar, y separación a lindero frontal de 5 m.

· Volumetría sencilla por yuxtaposición, cubiertas planas o de pendiente uniforme en torno a 20%-25%.

· Altura no superior a una planta y cuatro metros excepto casos justificados en que ello no permita el desarrollo de la actividad.

· Fondos edificables mínimos sin merma de la funcionalidad de la actividad.

· En edificación de usos que exijan cubiertas o cerramientos ligeros, no utilización de materiales y acabados disonantes (aluminio visto, etc.).

· Se considera favorable la armonía "por contraste" de materiales nuevos y autóctonos.

· Existencia de una sola puerta o portón, y tratamiento de la ventilación a través de huecos no acristalados y a altura superior a 1.80 m.

2. En particular, las nuevas construcciones que fueran necesarias para las actividades agropecuarias o ganaderas (cuartos de aperos, establos, ....), se resolverán con soluciones y elementos constructivos sencillos edificios "de tres paredes", muros ciegos, huecos rasgados, cubiertas ligeras, etc. acordes con su función, quedando prohibidas aquellas que caracterizan la edificación residencial (ventanas, terrazas, vuelos, etc.).

A tal efecto, la Administración competente elaborará prototipos arquitectónicos para su divulgación y aportación a los particulares estableciendo incentivos y ayudas para su utilización.

Artículo II.3.2.8 Urbanización y arquitectura bioclimática (D).

Las administraciones competentes fomentarán a través de subvenciones y ayudas, las iniciativas de urbanización y arquitectura bioclimática en los nuevos enclaves turísticos y turístico-residenciales y en los nuevos asentamientos agrícolas; en particular, se atenderán la autosuficiencia energética y del recurso del agua, la reutilización de los residuos, el empleo de materiales reciclables y reciclados, y otros sistemas constructivos tanto pasivos como activos así como los elementos y materiales tradicionales del lugar.

Sección 3ª

Sobre las actuaciones en asentamientos

rurales y agrícolas

Artículo II.3.3.1 Criterios de Ordenación/delimitación (AD/D).

1. Con carácter general, el PIOH no permite en el suelo rústico la apertura de nuevas carreteras, pistas o caminos -o el ensanchamiento o asfaltado de los tradicionales- que no fueran declarados de utilidad pública y social o no respondan a necesidades del sector Primario, debiéndose potenciar al máximo los existentes. (AD)

Para los asentamientos rurales, los Planes Generales deberán estudiar y seleccionar en sus propuestas de clasificación y ordenación de suelo urbano aquellos elementos de la red actual de vías y pistas sobre los que se plantea la extensión y se permite -con las limitaciones que se establecen en el presente apartado-, la edificación de viviendas, siempre unifamiliares y aisladas, de modo que cumplan los siguientes criterios (D):

· Tener una pendiente media inferior al 20%.

· Dar preferencia a los modelos de cierta compacidad frente a los de dispersión.

· Reforzar la morfología tradicional de cada asentamiento y estructura viaria actual por irradiar de núcleos existentes o unir éstos con otros elementos de referencia de la Isla (equipamientos, servicios, etc.) y preferentemente en el entorno de dichos núcleos.

Para los asentamientos agrícolas predelimitados por el PIOH, los criterios e instrucciones para su ordenación se contienen en las instrucciones del anexo 1 de estas normas, referidos a La Breña, Echedo y Cascajo-Los Llanos y se desarrollarán a través de Plan(es) Territorial(es) Parcial(es), o directamente a través de los Planes Generales. (AD)

Con carácter general la ordenación tendrá en cuenta (D):

· Relimitación restringida a espacios con preexistencias de actividad agrícola y edificación aislada vinculada a ella, de extensión moderada, pero suficiente para controlar las tensiones y demandas de residencia y alojamiento de turismo rural (de rehabilitación o nueva planta).

· Apoyo en ramales de pistas agrícolas existentes y solo justificadamente- cuando serán declarados previamente de utilidad pública-, de nueva traza con tratamiento obligadamente rural.

· Condiciones de parcela mínima edificable variables según las instrucciones del anexo 1 de las presentes Normas (500 o 2000 m2). En Los Mocanes será de 2000 m2. y en Los Polvillos será definida por el PTP.

· Prohibición de realizar transferencias de propiedad, con divisiones o segregaciones que den lugar a fincas de dimensiones inferiores a las establecidas legalmente como unidades mínimas de cultivo ni a las señaladas como tales -a efectos edificatorios- en estas normas.

Artículo II.3.3.2 Régimen de tolerancia y características de la edificación en suelo rústico (AD y D).

I. Uso residencial:

· Prohibido en cualquier situación en los suelos rústicos de protección natural (PN), de protección paisajística (PP), de protección de entornos (PE), de protección costera (PC), de protección de infraestructuras (PI), y de protección agrícola extensiva (PA), así como en los de protección cultural (RP, RH, PI, Plnd).

Se exceptúan las actuaciones de rehabilitación para edificación unifamiliar en edificios de valor etnográfico o arquitectónico (artº. 66.8.a) TRLOTCENC) y en los entornos urbanos, señalados en los planos P.2.1 a 8 respetando las limitaciones de protección arquitectónica y previo informe de la Unidad Insular de Patrimonio del Cabildo sobre Anteproyecto Arquitectónico

· Autorizable, en las siguientes situaciones:

a) Asentamientos Agrícolas: solo tras la redacción del preceptivo Plan Territorial de ordenación del A.A. con las siguientes condiciones generales:

· Vivienda vinculada expresamente a la explotación agrícola preexistente.

· Edificación a través de casa aislada o en casos justificados "arquitectura de bancales".

· Las condiciones particulares de cada A.A. se recogen en las instrucciones del anexo 1 de estas Normas.

b) Protección territorial, grado 2, solo tras la transformación por los Planes Generales en extensión de asentamientos urbanos o rurales preexistentes para vivienda unifamiliar aislada de 1 ó 2 plantas y edificación según los artículos II.3.2.1 a 8.

· Permitido, en Asentamientos Rurales, con las condiciones que los Planes Generales establezcan en desarrollo de los criterios del PIOH y considerando los invariantes tradicionales de cada asentamiento.

Previo desarrollo a través de los Planes Territoriales o el Plan General se permiten -exclusivamente en parcelas de más de 10.000 m2 de superficie de los asentamientos rurales y con los criterios ya enunciados por el P.I, agrupaciones a lo largo de calle o camino de casas (adosadas o pareadas a través de patios), que en terrenos de más del 15% de pendiente habrán de organizarse en bancales.

Las agrupaciones en línea no tendrán más de 4 viviendas o unidades alojativas ni un frente superior a 25 m. Se fraccionarán según los modos tradicionales herreños y prohibiéndose la repetición de módulos, característica de los tipos urbanos adosados.

No se permiten en los asentamientos agrícolas edificaciones de más de 1 planta, 4 m de altura de cornisa y 8 m de fondo edificable. Se retranquearán 5 m del frente y los linderos laterales, y siempre 12,5 m del eje del camino, sin perjuicio del cumplimiento de la Ley de Carreteras.

II. Uso turístico alojativo (hotelero, villas, casas herreñas)

· Prohibido en cualquier situación y grado de los suelos rústicos excepto en los asentamientos rurales y agrícolas.

· Autorizable en suelo de protección Territorial grado 2, solo tras la transformación por los Planes Generales en extensión de asentamientos.

· Permitido en los centros y enclaves turísticos existentes (consolidados), y en los de nueva implantación (protección territorial grado 3) sólo tras la oportuna redacción del Plan Territorial Parcial si así lo exige el PIOH (instrucciones del anexo 1 de las presentes Normas), y la calificación de suelo por el Plan General Municipal.

Los establecimientos de turismo rural se autorizarán en cualquier situación del rústico (excepto en las categorías PN, PC y PE), siempre que ocupen edificaciones tradicionales rurales rehabilitadas o a rehabilitar.

Los establecimientos de turismo de nueva planta se autorizan en los asentamientos agrícolas y, en determinadas situaciones, en los asentamientos rurales.

III. Uso industrial

· Prohibido en los Espacios Naturales Protegidos, el suelo rústico de valor natural, cultural o forestal, así como en el protegido por paisaje o producción agrícola intensiva.

· Autorizable en las situaciones recogidas en los artículos 62 a 67 de TRLOTCENC.

· Permitido en los enclaves señalados en el plano P-1 y en los emplazamientos urbanos y rurales que establecieren los Planes Generales, en desarrollo de las directrices y criterios del PIOH.

Ver anexos - página 13560

TÍTULO III

SOBRE LAS DETERMINACIONES SECTORIALES

CAPÍTULO 1

SOBRE LOS RECURSOS NATURALES

Sección 1ª

Protección de los recursos naturales

Artículo III.1.1.1. Generalidades (E).

La protección de los recursos naturales y de los valores ecológicos del territorio es el objetivo principal del Plan Insular. La ordenación que este instrumento plantea compatibiliza el aprovechamiento ordenado y sostenible de los recursos naturales, prestando especial atención al mantenimiento de la biodiversidad, con las exigencias del desarrollo económico y la capacidad de acogida del territorio.

Esta estrategia se encamina a la consecución de un aprovechamiento racional de todos los recursos de manera conjunta, para garantizar su existencia futura. Este principio básico se integra en las distintas políticas y actuaciones sectoriales.

Los objetivos básicos en la ordenación, gestión, uso y aprovechamiento de los recursos naturales y culturales son los siguientes:

a) Proteger, conservar y restaurar, en su caso, la flora, la fauna, la gea y el paisaje como elementos definitorios de los valores naturales de la Isla.

b) Promover su utilización racional, compatibilizando el desarrollo económico con la conservación de los valores productivos.

c) Impulsar la prevención de los impactos negativos sobre el territorio y sus recursos, tomando medidas preventivas que disminuyan la necesidad de las medidas correctoras.

d) Mejorar el nivel de vida de los habitantes de la Isla, mediante el aprovechamiento ordenado de los recursos naturales.

e) Fomentar la investigación científica y el estudio de los procesos ecológicos de la Isla.

f) Fomentar las actividades turísticas, educativas y culturales que permitan un mejor conocimiento y un adecuado disfrute de la Isla.

g) Regular el aprovechamiento de los recursos naturales y los usos y actividades de carácter educativo, científico recreativo o turístico haciéndolos compatibles con la protección, conservación y mejora del medio natural.

h) Promover el equilibrio y solidaridad territorial en el reparto de los costes y beneficios, tanto ambientales como económicos de la protección.

i) Procurar que el uso del suelo con fines agrícolas, ganaderos o forestales respete el potencial biológico del medio y su capacidad productiva.

j) Regular y, en su caso, prohibir los usos y actividades de cualquier tipo que puedan resultar perjudiciales o incompatibles con la protección y conservación de los valores ambientales de la Isla.

Artículo III.1.1.2. Objeto y alcance de la ordenación (D).

El objeto de estas disposiciones es el de establecer la política de intervención de las administraciones públicas para la protección del patrimonio natural. Este patrimonio está integrado por los recursos naturales que sustentan la vida y la capacidad productiva.

Se consideran recursos naturales la atmósfera, las aguas terrestres y marinas, la gea, el suelo, la vegetación, la flora y fauna silvestres terrestres y marinas.

La protección de los recursos naturales se ejercerá tanto de forma global como específica. De manera global se entiende que el conjunto de los aprovechamientos, actividades e intervenciones que afectan a los recursos ha de ser compatible con la conservación de estos últimos. Para garantizarlo, se impondrán condiciones al ejercicio de los aprovechamientos, actividades e intervenciones potencialmente consumidoras de recursos o capaces de degradarlos.

De manera específica, cada grupo de recursos requiere medidas de protección que se concretan, por un lado, en las normas de regulación de su uso y de las intervenciones que los afectan y, por otro en las directrices que deben presidir las actuaciones de las Administraciones Públicas, además de criterios para la formulación de instrumentos a través de los cuales completar la ordenación sobre cada uno de ellos.

En el caso de los recursos de carácter discontinuo, es decir, los conformados por elementos individualizables, se elaborarán catálogos de carácter insular cuya formación entrará en vigor con carácter automático una vez aprobado el Plan Insular de Ordenación. Estos Catálogos contendrán en un primer momento todos aquellos bienes que hayan sido objeto de protección por parte de las legislaciones de carácter nacional o regional, y se irán completando con aquellos otros, seleccionados por el planeamiento municipal y especial, sobre los que se considere posean interés a nivel insular.

En el caso de los recursos de carácter continuo (aire, agua, suelo y cubierta vegetal natural), se proponen una serie de medidas encaminadas a evitar su contaminación y degradación. Se establecen así controles sobre los agentes contaminantes, límites a la explotación de los que tienen carácter estratégico y líneas de actuación tanto sobre los procesos más contaminantes como sobre las actividades que provocan los procesos de degradación.

Sección 2ª

Régimen general sobre la protección

de los recursos

Artículo III.1.2.1. Deberes de los propietarios privados (AD).

Con carácter general cualquier promotor de una intervención o actividad deberá cumplir las siguientes obligaciones en relación al patrimonio natural.

- Ejercer los modos de intervención y optar por las formas más compatibles con los objetivos de protección de los recursos.

- Adoptar las medidas correctoras necesarias para que los efectos de su actividad sobre la conservación de los recursos se minimicen al máximo posible.

- Informar de cualquier incidencia que pueda surgir en lo referido a los efectos de su actividad sobre la conservación de los recursos naturales y facilitar las labores de inspección y control por parte de las Administraciones Públicas competentes, además de cumplir las normas que se promulguen a tal efecto.

De la misma forma los propietarios de suelo estarán obligados a mantener el estado de conservación de los recursos vinculados a su propiedad. En relación al suelo, la vegetación, fauna y flora silvestre y su hábitat, deberán realizar las acciones necesarias para evitar riesgos de incendio, erosión u otros que puedan afectar a su conservación. De la misma forma, adoptarán las medidas de protección, saneamiento y regeneración necesarias para mantener el equilibrio ecológico y paisajístico.

Cuando la Administración Pública competente decida acometer acciones sobre bienes o actividades de titularidad privada destinadas a garantizar la conservación de los recursos naturales, los propietarios afectados estarán obligados a permitir su ejecución, a través del establecimiento de acuerdos o convenios con la administración.

Artículo III.1.2.2. Obligaciones de la Administración Pública (AD).

Además de tener las mismas obligaciones que los privados en el ejercicio de sus actividades, tiene el deber de velar para que se garantice el adecuado estado de conservación del patrimonio natural, adoptando las medidas necesarias para alcanzar tales objetivos.

Para cumplir con la obligación de conservar el patrimonio natural las Administraciones competentes mantendrán Sistemas de Información Geográfica actualizados sobre el estado de conservación de los recursos naturales y su evolución. Solo así se podrán articular las medidas y los Programas de Actuación necesarios para garantizar la adecuada evolución del medio natural insular.

Con el objetivo de protección de los recursos naturales, la Administración deberá intervenir sobre las actuaciones y régimen de propiedad de los privados, mediante medidas cautelares o correctoras, cuando se prevean acciones de degradación de los recursos. Se incluyen las medidas de suspensión de la actividad y la de expropiación de bienes y derechos.

Artículo III.1.2.3. Prevención de impactos sobre el medio ambiente y los recursos naturales (AD).

Tanto en el desarrollo de cualquier actividad como en la ordenación de los usos e intervenciones a través del planeamiento, se deberá garantizar que se producen los menores impactos posibles sobre el medio natural y sus recursos. A tal efecto, se aplicarán los procedimientos de evaluación de impacto ambiental previstos en la legislación vigente.

En cualquier caso se aplicará el principio de no actuación como directriz de ordenación territorial cuando los impactos de carácter negativo previsibles sobre el medio, derivados de una eventual actuación, sean mayores que los beneficios que se espera obtener de ella.

Los instrumentos y procedimientos previstos en la legislación para la prevención y evaluación de los impactos sobre el medio ambiente y los recursos se enmarcarán, en el proceso de desarrollo del planeamiento y se desarrollarán de manera simultánea a la formulación de los planes.

Sección 3ª

Sobre la protección de los recursos

naturales continuos

Artículo III.1.3.1. protección de la calidad atmosférica (AD).

- Se velará por la calidad de la atmósfera, controlando, inhibiendo y previniendo las diversas fuentes susceptibles de causar contaminación. A estos efectos, se considerarán como actividades potencialmente contaminantes todas las que, en razón de su propia naturaleza o de los procesos tecnológicos empleados, se encuentren en alguno de los supuestos previstos en las legislaciones vigentes.

- La Administración velará por el cumplimiento de las disposiciones y normativas referentes a los niveles máximos admitidos de emisiones a la atmósfera por parte de las distintas actividades y usos que se desarrollan en el ámbito de ordenación, o los que en un futuro se puedan desarrollar.

- Para ello, en los proyectos de instalación, ampliación o modificación de instalaciones o industrias, se adoptarán los procedimientos de dispersión y medidas correctoras más adecuados para que los contaminantes emitidos a la atmósfera no rebasen nunca los niveles de calidad del aire exigidos en la normativa vigente.

- En particular se realizará un seguimiento de las actividades industriales y extractivas, vertederos de residuos sólidos urbanos e inertes, así como de sus instalaciones y medios de transporte asociados.

- Los vertederos urbanos e industriales controlados, así como sus instalaciones asociadas, adaptarán sus usos y labores para limitar la emisión de partículas, olores y la realización de otras actividades que puedan producir afecciones negativas en el medio natural o a las comunidades locales del área de ordenación, de acuerdo con las normas legales.

- La Administración competente ejercerá la vigilancia, inspección y control del cumplimiento de la normativa vigente en materia de contaminación atmosférica y ruidos. De este control se derivarán las medidas oportunas en cada momento para mejorar la calidad atmosférica y limitar las emisiones, tanto de focos móviles como fijos. Se podrán determinar así en caso necesario las zonas que requieran una protección especial para asegurar la salud pública y evitar la afección a los recursos naturales.

Artículo III.1.3.2. protección de las aguas terrestres (AD).

Se encuentran sometidos a protección, todos los cauces de aguas superficiales existentes, lleven o no escorrentía de manera permanente. Además de la calidad de las aguas se protege la función hídrica de los mencionados cauces, por lo que se prohíbe cualquier actuación que pudiera modificar sus formas o alterar su escorrentía.

Todas las actividades susceptibles de provocar la contaminación o degradación de los recursos hídricos, en particular las de vertido a las aguas superficiales o subterráneas, requieren autorización administrativa que solo podrá concederse si, a través del pertinente estudio hidrogeológico, se demuestra su inocuidad.

Es el Consejo Insular de Aguas, en coordinación con la Consejería competente del Gobierno de Canarias el encargado del control y vigilancia de la calidad de las aguas superficiales y subterráneas. Por ello será el encargado de ejercer las acciones necesarias para tal fin: suspensión de actividades que generen vertidos no autorizados, apertura de expedientes sancionadores y aplicación de medidas correctoras imprescindibles para la reanudación de la actividad.

La ordenación y regulación de la protección de los recursos hídricos corresponde al Plan Hidrológico Insular que tiene carácter de Plan Ambiental Específico.

Para evitar la disminución de los recursos hidrológicos subterráneos, se tenderá a la progresiva sustitución de los caudales extraídos por fuentes de producción y suministro alternativas, optimizando la distribución y uso del agua.

La demostración de la autosuficiencia en lo referente al abastecimiento y depuración de las aguas será ineludible para la autorización de cualquier nueva instalación o complejo que pueda desarrollarse fuera de los núcleos consolidados.

Artículo III.1.3.3. protección de las aguas marinas (AD).

Con carácter general se entenderán sometidas a protección la totalidad de las aguas marinas que circundan la Isla. La calidad de estas aguas debe preservarse, arbitrando para ello las medidas necesarias para regular las actividades cuyo ejercicio pueda alterarla o degradarla y las acciones precisas para restaurarla.

La protección de las aguas marinas se desarrollará a través de un Plan de ordenación del Medio Marino.

En tanto no se apruebe el citado Plan o no se desarrollen normas específicas para la regulación de los vertidos al mar, se evitará con carácter general el vertido de todo tipo de residuos que no sean naturales. Los posibles vertidos necesitarán por tanto de autorización administrativa, una vez probado, mediante los estudios pertinentes, que no dañan el ecosistema marino sobre el que se viertan.

Artículo III.1.3.4. protección del suelo y de la cubierta vegetal natural (AD).

El soporte edáfico desarrollado es un bien escaso en la Isla, esencial como soporte de la cubierta vegetal natural cuya presencia evita el desencadenamiento de procesos erosivos de carácter muchas veces irreversibles. Es objetivo prioritario del PIOH la protección y la adecuada gestión de este recurso, base esencial de los ciclos naturales y productivos de la isla.

Los suelos tienen, además una importancia primordial para el desarrollo productivo primario insular que es en principio incompatible con la conservación de los recursos. Por ello, quedan reguladas en el presente Plan Insular (apartado II.4.2 del volumen I y sus esquemas adjuntos y plano P.2 de ordenación del suelo rústico), las áreas y las condiciones bajo las que podrá realizarse la extracción de suelos vegetales para sorribas, hasta la realización del Plan Territorial Parcial de El Matorral.

Bajo la denominación de cubierta vegetal natural se incluyen todas las especies de carácter arbóreo, arbustivo o herbáceo con capacidad para crecer y desarrollarse en cualquiera de los pisos bioclimáticos de la isla.

La cubierta vegetal natural, en estrecha interrelación con los procesos generadores de suelo, tiene la consideración genérica de elemento protegido, sin distinción de piso o calidad florística de la formación. La protección de esta cubierta debe ligarse a las políticas de protección del suelo y del paisaje. Se elaborarán Programas de actuación específicos destinados a la preservación de la vegetación natural y al incremento de la superficie con cubierta vegetal natural, ligados a la preservación de los suelos y a la conservación y mejora del paisaje de la isla.

Se encuentran protegidas específicamente en el Plan Insular las áreas con cobertura arbórea importante o con capacidad para desarrollarla, que han sido incluidas dentro de la categoría de masas forestales protectoras.

Los planes de desarrollo del planeamiento deberán tener en cuenta la superficie de vegetación natural afectada de manera directa e indirecta por su ejecución y prever medidas correctoras y compensatorias que minimicen la afección, bien restaurando las áreas afectadas en las condiciones más cercanas a su estado original.

Artículo III.1.3.5. Sobre la preservación del paisaje (AD).

Todos los órganos de la Administración implicados velarán por el mantenimiento y mejora de la calidad paisajística, programando las inversiones necesarias para ello.

Se evitará la introducción de elementos artificiales en el medio natural que limiten el campo visual, rompan la armonía del paisaje o desfiguren la perspectiva.

La localización de instalaciones e infraestructuras que por sus características puedan generar impacto visual importante, tales como áreas de explotación de áridos, plantas de tratamiento, vertederos, líneas de alta tensión, antenas, repetidores, etc., deberán tener en cuenta el impacto paisajístico e implementar las medidas preventivas, correctoras y compensatorias para minimizar el posible impacto.

Para incrementar el aislamiento de dichas instalaciones e infraestructuras respecto al entorno, desde el inicio de la obra o actividad y en aquellas situaciones en las que ello sea posible y adecuado al entorno natural se dispondrán pantallas vegetales en las zonas donde dicha revegetación no menoscabe usos posteriores y, en cualquier caso, donde el impacto paisajístico de la actuación sea muy alto o la fragilidad ecológica o visual del territorio muy elevada.

Asimismo y en el desarrollo de las obras o actividades que sean autorizadas, se procurará utilizar en edificios y maquinaria tonalidades acordes con su entorno cromático. Finalizados los trabajos se desmantelarán todas las infraestructuras provisionales.

Las Administraciones responsables y competentes procederán al tratamiento paisajístico de los espacios marginales y de dominio público, al deslinde y recuperación de suelo público de cualquier clase, así como a incrementar la vigilancia de las servidumbres sobre cualquier elemento o infraestructura de carácter público.

La publicidad exterior no estará permitida fuera de los núcleos urbanos en todo el ámbito del PIOH. Se exceptúan de esta limitación los siguientes elementos publicitarios:

- Las señalizaciones, símbolos, anuncios, carteles y cualquier otro elemento relacionado con la gestión y uso público del territorio, realizados por cualquier órgano de la Administración en el ejercicio de sus competencias, así como cualesquiera otras de carácter institucional autorizados por aquélla.

- Las señalizaciones económicas privadas realizadas en el territorio insular que hubieran sido autorizadas por la Administración ambiental competente.

No está permitido depositar basuras o residuos de cualquier naturaleza fuera de los lugares destinados para ello en el presente PIOH o los planes especiales sectoriales que lo desarrollen.

Sección 4ª

Sobre la protección de los recursos

naturales discontinuos

Artículo III.1.4.1. Sobre la protección de la flora y fauna silvestres (AD).

Con carácter general es objeto de protección por parte del PIOH el patrimonio natural representado por el conjunto de la flora y la fauna silvestres que tienen su hábitat en la Isla de El Hierro, tanto en su ámbito terrestre como marino. El alcance de la protección será concretado por los planes de desarrollo del PIOH para cada una de las zonas de la Isla y para formaciones o especies concretas.

En relación a la flora y fauna silvestres quedan prohibidas las siguientes acciones:

- Dar muerte, dañar, molestar o inquietar intencionadamente a los animales silvestres, incluyendo su captura en vivo y la recolección de sus huevos o crías, así como la posesión, tráfico y comercio de ejemplares vivos o muertos o de sus restos.

- La introducción en el medio natural de especies de fauna y flora no autóctona en todo el ámbito del PIOH.

- Aquellas acciones que tengan como resultado la perturbación de los espacios de recuperación, crianza, muda, invernada, reposo y paso de las especies animales catalogadas. Estas zonas serán definidas por los instrumentos de planeamiento de los espacios naturales protegidos y por los Planes sectoriales de protección de la fauna silvestre.

- Cualquier actuación no autorizada que suponga alterar o destruir la vegetación natural de una zona.

La Administración competente podrá autorizar las acciones prohibidas en el párrafo anterior cuando concurran algunas de las circunstancias siguientes:

- En situaciones excepcionales, se podrá autorizar la captura en vivo con fines científicos, culturales o de reproducción en otras zonas, de ejemplares de algunas de las especies catalogadas. Con los mismos fines se podrá autorizar la recogida de huevos, crías y semillas, siempre bajo la supervisión directa de la Administración competente.

- Cuando de mantenerse la prohibición se derivaran efectos perjudiciales para la salud y/o seguridad de las personas, para las especies protegidas o para los cultivos, el ganado, la pesca y/o la calidad de las aguas.

- Para prevenir accidentes en relación con la seguridad aérea.

Toda intervención sobre la fauna y flora silvestres que requiera autorización previa deberá solicitarse motivadamente y acompañarse de la documentación en la que consten los siguientes extremos:

- El solicitante, los objetivos y razones y los informes técnicos pertinentes que lo justifiquen.

- El período previsto para la ejecución de las intervenciones.

- Las especies a que se refiera.

- Los medios, los sistemas o métodos de captura y sus límites.

- Las personas autorizadas a realizar la intervención en su caso.

- El destino de los animales capturados, en su caso.

- Los medios de control y seguimiento que se establecen, incluyendo la forma en la que se prevé informar a la administración sobre los resultados obtenidos y las incidencias habidas.

- Las medidas de seguridad y de protección de daños a terceros que se aplicarán.

La Administración competente articulará las medidas necesarias para impedir la propagación de especies alóctonas o exóticas fuera de las zonas urbanas o de carácter agrícola o ganadero, y reducir progresivamente, en beneficio de la vegetación potencial, el número y expansión de las poblaciones actualmente existentes.

En la misma línea, la regeneración de la vegetación autóctona, tanto arbórea como arbustiva y herbácea, se realizará siempre con especies autóctonas.

No está permitido el arranque, recogida, corte y desraizamiento de la vegetación, así como el corte de sus ramas y la recolección de flores, frutos y semillas de las especies vegetales protegidas, con las salvedades recogidas en la normativa sectorial de aplicación.

La Administración competente podrá autorizar, previa solicitud, dentro de las determinaciones del presente Plan:

- Las labores selvícolas y fitosanitarias que precise la conservación de las diversas especies protegidas.

- La recogida y uso de las plantas o parte de las mismas con finalidades científicas, técnicas o docentes, debiéndose justificar los objetivos pretendidos, cuantías y localización de las plantas que se quieran utilizar.

- Se permite, salvo en aquellas zonas donde esté expresamente prohibido, la recolección de vegetales comestibles y de sus partes que crezcan espontáneamente y siempre que dicha recolección no afecte a la estabilidad del hábitat natural ni al mantenimiento de las especies de la zona.

Las líneas de transporte de alta tensión deberán estar dotadas con dispositivos que eviten la electrocución de aves.

Se procurará una atención preferente a las áreas de cría y nidificacion de aves consideradas como protegidas para procurar evitar alteraciones en las mismas.

Las zonas conocidas de nidificacion de aves rapaces, que se encuentran, en todos los casos, incluidas en espacios afectados por alguna figura de protección del TRLOTENC, deberán verse reforzadas con la declaración de "zonas de uso y acceso restringido".

Se estudiará el impacto de los predadores introducidos sobre las colonias de aves marinas y las colonias de Paloma Turqué. También el de depredadores naturales cuya dinámica natural ha sido alterada por factores antrópicos, como el caso de la gaviota patiamarilla sobre las colonias de aves.

La valoración del interés de la avifauna marina obliga a la protección efectiva de todos los roques insulares y de los siguientes tramos de costa como zonas de importancia faunística en la isla: Bahía de los Reyes-Laja de Orchilla; Pozo de las Calcosas-Punta de Amacas.

Esta protección debe incluir:

- La prohibición del acceso a todos ellos salvo con fines científicos.

- Control de la población de mamíferos introducidos en las cercanías de las colonias de cría.

- Establecimiento de programas de seguimiento anual de las colonias ubicadas en los roques y zonas seleccionadas.

- Sistema eficaz de vigilancia de estas áreas.

Se adoptarán las medidas necesarias para impedir la degradación del hábitat marino litoral:

- Prohibición de cualquier obra que contemple la extracción de áridos submarinos o su aportación al intermareal o supralitoral, para la creación de playas artificiales o "regeneración" de las existentes.

- Regulación de un límite máximo de perímetro litoral que pueda ser afectado por cualquier tipo de obra infraestructural tanto en el mesolitoral, que debiera ser el mínimo compatible con los más necesarios proyectos de obra, como en el supralitoral. En el caso de construcción de accesos al mar para actividades recreativas, éstos deben construirse en forma tal que se altere el mínimo espacio posible.

- Conservación de las comunidades vegetales marinas, que a pesar de su escasa biomasa constituyen un importante papel como refugio y recurso alimenticio para numerosas especies de herbívoros, así como de alevinaje para muchos componentes de la red trófica. En especial se atenderá a la conservación de las praderas de Cymodocea nodosa o "sebadales".

- Según el estado de estas comunidades en la Isla la ampliación del Puerto de La Estaca puede en principio dañar el equilibrio de las comunidades de sebadal, a largo plazo proporcionará una mayor área de abrigo que probablemente (dependiendo de la evolución de la dinámica marina tras la ejecución de la obra) contribuirá a mejorar las condiciones del sebadal de Timijiraque, que no debe ser alterado por la ejecución de las obras.

- Como medida cautelar se propone la realización de un proyecto piloto pionero en Canarias: "Recogida de plantas del lugar de construcción del nuevo dique de acondicionamiento del Puerto de La Estaca y su replantación en el sebadal incipiente de Timijiraque".

Se proveerán los medios necesarios para la realización de estudios y campañas que permitan la recogida de la información necesaria para el mejor conocimiento y, por tanto, gestión más racional de los recursos del medio marino. Entre los aspectos más necesitados de conocimiento se consideran urgentes los siguientes:

- Especial atención a las medidas preventivas basadas en la recogida de información y elaboración de estudios conducentes al conocimiento del medio marino.

- La evaluación del estado de conservación de los hábitat y, con carácter de urgencia, de la evolución de las poblaciones del Erizo de Lima (Diadema antillarum), sobre las que la comunidad científica no ha determinado aún las medidas más adecuadas a tomar, en caso de que se demuestre que en El Hierro se encuentra en proceso de expansión.

- La realización de los estudios conducentes al cartografiado de las comunidades marinas.

Artículo III.1.4.2. Catálogo Insular de Especies Amenazadas (AD).

Con la entrada en vigor del PIOH se crea el Catálogo Insular de Especies Amenazadas de la flora y fauna terrestre y marina de la Isla.

Tendrán la consideración de especies amenazadas aquellas cuya supervivencia se pueda ver comprometida si los factores causales de su situación siguen actuando. El Cabildo de El Hierro decidirá en cada caso la inclusión en el Catálogo de las especies que, en función de su estado se estime deban ser objeto de medidas de especial protección y de Planes de recuperación.

En todo caso, y de manera automática quedan incluidas en dicho Catálogo las especies recogidas en algunas de las disposiciones siguientes que formen parte de la flora y fauna autóctonas:

- Directiva 92/43/CEE, del Consejo de las Comunidades Europeas de 21 de mayo de 1992, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres.

- Directiva 79/409/CEE del Consejo de las Comunidades Europeas, de 2 de abril de 1979, relativa a la conservación de las Aves Silvestres, ampliada por la Directiva 91/244/CEE.

- Real Decreto 439/90, por el que se regula el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

- Convenio de Berna, relativo a la conservación de la Vida Silvestre y el Medio Natural en Europa.

- Convenio de Bonn sobre la conservación de las Especies Migratorias pertenecientes a la fauna silvestre.

- Reglamento 3626/82/CE ampliado por el Reglamento 3646/83/CE que regula el Comercio de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre.

- Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, según el Real Decreto 439/1990 en cumplimiento de la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres.

- En la Orden de 20 de febrero de 1991 sobre protección de especies de la flora vascular silvestre de la Comunidad Autónoma de Canarias.

- Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias, según Decreto 151/2001, de 23 de julio.

El Catálogo Insular de Especies Amenazadas incluirá para especie, subespecie o población catalogada, los siguientes datos:

- La categoría y fecha en la que ha sido catalogada la especie en cuestión.

- Memoria técnica de la especie: denominación científica y sus nombres vulgares así como información apropiada sobre el tamaño de la población afectada y sobre su área de distribución natural; dinámica de la población, causalidad de la dinámica factores de amenaza, etc.

- Descripción detallada de sus hábitat característicos.

- Las fechas de aprobación y, en su caso, de publicación de los Planes de recuperación con indicación de las medidas contempladas en ellos.

Con carácter periódico se procederá a la actualización del Catálogo, incluyendo la de los datos relativos al tamaño de la población afectada y su área de distribución natural.

Artículo III.1.4.3. Acciones para la protección de la flora y fauna silvestres. (AD).

El Cabildo Insular promoverá la realización de acuerdos, convenios de colaboración, contratos u otros instrumentos similares con propietarios de terrenos o titulares de derechos sobre los mismos para la consecución de los objetivos y finalidades que en relación con la flora y fauna silvestres se han determinado en el área de ordenación.

Se realizará un seguimiento ambiental del estado de la flora y fauna silvestres, el efecto de las actuaciones y manejos que se realicen, control de posibles impactos o cualquier otro factor que pueda afectar negativamente, haciendo especial hincapié en aquellas especies endémicas, singulares, amenazadas o en peligro de extinción.

Con carácter urgente se realizará un estudio que valore el impacto de la fauna silvestre introducida y del uso ganadero extensivo sobre las especies vegetales endémicas, singulares o en peligro de extinción.

El desarrollo de la regulación relativa a la protección de la flora y fauna silvestre podrá ser acometido a través de las pertinentes disposiciones específicas de la Administración Ambiental, así como mediante la formulación de Planes de Ordenación de Recursos Naturales específicos. En el caso de las especies marinas, se hará mediante el Plan de Ordenación del Medio Marino. Asimismo, la protección de la flora y fauna en ámbitos territoriales concretos deberá asegurarse a través de los planes ambientales o urbanísticos correspondientes.

El Plan de Ordenación del Medio Marino deberá profundizar en el estudio de la flora y fauna marinas, estableciendo su grado de amenaza, para incluir en el Catálogo Insular a las especies que lo requieran y regular todas las actividades que puedan afectar a su conservación.

Se recoge la propuesta realizada desde los estudios especializados para la determinación de áreas con características ambientales dignas de ser declaradas Reservas Marinas. Estas áreas son las siguientes:

1. En el Roque de la Bonanza, el sector propuesto como Reserva Marina abarca 1,7 Km de perímetro costero, delimitado por las siguientes coordenadas:

· Playa Almorranas: 27º 43Õ 24ÕÕ N - 17º 56Õ 32ÕÕ W

· Punta del Fraile: 27º 43Õ 21ÕÕ N - 17º 45Õ 55ÕÕ W

2. En los Roques de Salmor, el sector propuesto como Reserva Marina abarca unos 3,2 km de perímetro costero. Está delimitado por las siguientes coordenadas:

· 27º 48Õ 30ÕÕ N - 17º 59Õ 50ÕÕ W

· 27º 49Õ 22ÕÕ N - 18º 59Õ 29ÕÕ W

· 27º 50Õ 04ÕÕ N - 17º 59Õ 14ÕÕ W

· Punta de Agache

· Montaña del Risco

La inclusión en el Catálogo Insular de Especies Amenazadas de una especie, subespecie o población, exigirá la formulación de un Plan de recuperación de la misma, en el que se establecerán las medidas necesarias para eliminar el posible peligro de extinción. El ámbito de aplicación de cada programa será la totalidad del área de distribución natural e insular de la especie, subespecie o población catalogada. Estos Programas podrán formularse con carácter autónomo o vincularse a Planes Ambientales específicos.

Se consideran necesarias las campañas de divulgación sobre el interés e importancia de las aves marinas, haciendo énfasis en la necesidad de protegerlas.

Se realizarán campañas de control de mamíferos introducidos, sobre todo en las áreas de mayor sensibilidad para la fauna silvestre.

Se promoverá una campaña de erradicación de ratas mediante la utilización de métodos mecánicos y biológicos de manera preferente al uso de venenos tradicionales.

Se estudiará el impacto de los venenos y pesticidas en las comunidades faunísticas. La protección del Orden Quirópteros en la isla, representado por cuatro especies autóctonas, dos de ellas endémicas, pasa por el control racional la restricción en el uso de pesticidas.

Se continuará el Plan de recuperación del Lagarto Gigante de El Hierro.

CAPÍTULO 2

SOBRE LOS RECURSOS HISTÓRICO-CULTURALES

Sección 1ª

Actuación de la Administración: protección

e intervenciones

Artículo III.2.1.1. Líneas de intervención (E).

La Administración insular con competencias en materia de patrimonio histórico actuará coordinadamente en aquellos aspectos relativos al conocimiento, defensa, conservación y promoción del patrimonio histórico. En este sentido, las líneas generales de intervención serán las siguientes:

· Incentivar la investigación histórica, especialmente la orientada a profundizar en el conocimiento e identificación de los elementos patrimoniales, de cara a obtener las herramientas necesarias para su conservación y protección:

- Prospecciones paleontológicas, arqueológicas y etnográficas, necesarias para la elaboración de las Cartas correspondientes de ámbito Insular, que los Ayuntamientos utilizarán en su planeamiento.

- Corpus de Grabados Rupestres de la Isla de El Hierro.

- Confección de los catálogos arquitectónicos municipales y normativa de aplicación.

· Planificación plurianual de las intervenciones sobre patrimonio histórico, con el fin de establecer las líneas de actuación de cara a la consecución de los siguientes objetivos:

- Priorizar las líneas de intervención sobre el patrimonio histórico y dotación de financiación adecuada a la misma, proporcionada por Administración Autonómica, local y programas o iniciativas europeas: rehabilitación, restauración, conservación, investigación y gestión adecuadas.

- Redacción de Planes Especiales de protección y puesta en uso público del patrimonio histórico.

- Líneas de ayudas a la conservación de bienes inmuebles catalogados o integrados en conjuntos arquitectónicos.

- Adquisición de bienes muebles e inmuebles de interés patrimonial.

- Redacción de programas de recuperación de técnicas, oficios, tradiciones, así como de bienes muebles e inmuebles integrantes del patrimonio histórico.

· Creación de unidades administrativas y dotación de personal cualificado para la gestión del patrimonio histórico y desarrollo de las competencias que en esta materia la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias (en adelante LPHC) atribuye a Cabildos y Ayuntamientos y en especial para la consecución de los siguientes objetivos:

- Incoación e instrucción de los expedientes para la declaración de Bienes de Interés Cultural de los exponentes más relevantes del patrimonio histórico insular.

- Elaboración y ejecución de proyectos de intervención en patrimonio histórico.

- Protección del patrimonio histórico.

- Difusión de la riqueza patrimonial.

Artículo III.2.1.2 Grados de protección (AD).

En líneas generales, los componentes del patrimonio histórico herreño ubicados en suelo rústico se consideran de protección cultural, según la definición que establece el TRLOTCENC en su artº. 55 sobre categorías de suelo rústico; apartado a) dedicado al suelo de protección ambiental ("cuando en los terrenos se hallen presentes valores naturales o culturales precisados de protección ambiental"), punto 3: "Suelo rústico de protección cultural, para la preservación de yacimientos arqueológicos y de edificios, conjuntos o infraestructuras de valor histórico, artístico o etnográfico así como su entorno inmediato".

Cuando estos bienes se encuentren en suelo urbano, asentamientos agrícolas o rurales, se considerarán dentro de las categorías que señala el artº. 51 del TRLOTCENC, dedicado a las categorías de suelo urbano; apartado 2.a), como suelo de protección o "interés cultural", "por contar con elementos de patrimonio arquitectónico o etnográfico, formen o no conjuntos y estén o no declarados bienes de interés cultural.".

Con carácter general, la normativa se atiene a lo dispuesto en el artº. 63 del TRLOTCENC, dedicado al "Régimen específico de las distintas categorías del suelo rústico", que señala lo siguiente (artº. 63.1 dedicado al suelo de protección ambiental):

"a) Con carácter general solo serán posibles los usos, actividades, construcciones e instalaciones que expresamente legitime el planeamiento y sean compatibles con el régimen de protección a que dicho suelo esté sometido".

"b) En el suelo rústico de protección natural, paisajística y cultural, así como en el suelo rústico de protección del entorno de Espacios Naturales Protegidos y de itinerarios, solo serán posibles con carácter general y sin perjuicio de lo dispuesto en la legislación ambiental y otras normas sectoriales, los usos y las actividades que sean compatibles con la finalidad de protección y los necesarios para la conservación y, en su caso, el disfrute público de sus valores".

Artículo III.2.1.3 Tipos de intervención (E).

Los tipos de intervención sobre bienes de interés históricos (conservación, restauración, consolidación, rehabilitación y remodelación) a que se hará referencia en este documento se entienden tal como los define la LPHC (artº. 46):

a) "Son medidas de conservación las que tienen por finalidad la realización de estrictas actuaciones de mantenimiento, en cumplimiento de las obligaciones de los titulares o poseedores de los bienes sobre las condiciones de seguridad, salubridad y ornato de las edificaciones, así como las reparaciones y reposiciones de las instalaciones."

b) "Son intervenciones de restauración aquellas que pretenden, mediante una reparación o reposición de elementos estructurales o accesorios del edificio, restituir sus condiciones originales, sin incluir aportaciones que deterioren los valores que motivaron su catalogación."

c) "Son intervenciones de consolidación las que tienen por objeto el afianzamiento y refuerzo de elementos estructurales e instalaciones para asegurar la estabilidad y adecuado funcionamiento del edificio en relación con las necesidades del uso a que sea destinado."

d) "Son intervenciones de rehabilitación las de adecuación, mejora de las condiciones de habitabilidad o redistribución del espacio interior, manteniendo las características tipológicas del edificio."

e) "Son intervenciones de remodelación las que tienen por finalidad la adecuación o transformación del edificio, incluyendo la demolición total o sustitución parcial de los elementos estructurales y de modificación de los parámetros de altura, ocupación y volumen."

Finalmente, cabe señalar que el documento se remite en varias ocasiones a planeamiento de desarrollo; en caso de redactarse planes especiales de aplicación a ámbitos de protección de patrimonio histórico, éstos deberán contar con informe vinculante de la Administración competente en conservación del patrimonio histórico. Naturalmente, tras su aprobación, serán estas figuras las que, en desarrollo de las directivas y recomendaciones del PIOH y sin contravenirlo, determinen los usos y fijen la normativa a aplicar.

El Plano de ordenación P.3 recoge las diferentes categorías de suelo de protección cultural, para los distintos tipos de recursos, según el siguiente esquema:


PATRIMONIO CATEGORÍA DEL SUELO DE SIGLAS

PROTECCIÓN CULTURAL

Paleontológico Reserva Paleontológica PC-RP

Arqueológico Reserva Histórica PC-RH

Tratamiento Previo PC-TP

Etnográfico Protección Integral PC-PI

Protección Individual PC-PInd

Arquitectónico Conjunto Arquitectónico PC-CA


Sección 2ª

Patrimonio paleontológico y arqueológico

Artículo III.2.2.1. Patrimonio arqueológico (R y AD).

2.2.1.1. Recomendaciones

Redacción de un Plan Especial para los territorios más relevantes delimitados como Reservas Históricas.

Ejecución de proyectos de investigación científica y puesta en valor de los bienes patrimoniales que lo integran.

2.2.1.2. Normas directivas

La redacción por parte de los Planes Generales de las cartas arqueológicas con su correspondiente normativa implicará su inmediata aplicación en desarrollo de las determinaciones de este Plan Insular. En tanto, se consideran, como de aplicación directa las siguientes:

Se siguen los criterios ya establecidos por el Plan Insular vigente, por lo que se distinguen medidas de protección para bienes constatados y medidas de protección de carácter preventivo en aquellas zonas susceptibles de albergar bienes históricos.

· Valores arqueológicos constatados: se consideran como suelo de protección cultural con categoría de Reservas Históricas (PC-RH). Se trata de lugares en los que ha quedado constatada la existencia de restos arqueológicos cuya importancia está debidamente acreditada. Se procurará una conservación integral de los yacimientos y su entorno, especialmente de aquellos integrados en nichos de acogida de singular relevancia ecológica. Las intervenciones estarán encaminadas a las labores de investigación, dirigidas a verificar la riqueza científica que este tipo de evidencias puede suponer, y divulgación, para lo cual en algunos casos deberán realizarse actuaciones que permitan la puesta en uso de estos bienes, garantizando en todos los casos su conservación y protección. Cualquier intervención precisará informe previo de la Administración competente en materia de conservación de patrimonio histórico, así como un estudio detallado de impacto ambiental, con especial incidencia en aspectos patrimoniales. Como regla general se prohíbe el uso residencial y se autorizan las actuaciones encaminadas a la restauración, conservación y consolidación, así como los usos tradicionales, siempre y cuando éstos no impliquen la transformación del terreno, no supongan un deterioro del paisaje y no amenacen la conservación de los bienes.

· Con carácter preventivo se mantiene la figura de suelo de protección cultural con categoría de tratamiento previo (PC-TP). Se trata de zonas susceptibles de albergar valores históricos cuyas características están por determinar. Por tanto, cualquier actuación a llevar a cabo en estas zonas deberá ser posterior a una prospección arqueológica sistemática, realizada por personal cualificado, que compruebe la verdadera categoría del yacimiento, y que determine la existencia o no del objeto de protección, realizada en el marco de un estudio detallado de impacto ambiental con especial incidencia en aspectos patrimoniales. En caso de constatarse su existencia, previo informe de la Administración competente en materia de conservación de patrimonio histórico, se clasificará como de Reserva Histórica; al tiempo que se procurará la realización de excavaciones arqueológicas y/o restauración del enclave. En caso de no encontrarse ningún valor histórico de relevancia, el suelo pasará a clasificarse en la categoría de suelo que le corresponda en razón de la que posea aquél al que se superpone.

Artículo III.2.2.2. Patrimonio paleontológico (D).

1. Normas directivas

La redacción por parte de los Planes Generales de las cartas paleontológicas con su correspondiente normativa implicará su inmediata aplicación en desarrollo de las determinaciones de este Plan Insular. En tanto, se consideran como de aplicación directa las siguientes:

Se considera suelo de protección cultural con categoría de Reservas Paleontológicas (PC-RP) aquellos lugares en los que ha quedado constatada la existencia de restos paleontológicos cuya importancia está debidamente acreditada o que por sí mismos contribuyan a la reconstrucción de la evolución de la vida y del entorno en que ésta se ha desarrollado (paleoecología, paleobiogeografía). Poseen la misma consideración que las Reservas Históricas y, por tanto, se procurará una conservación integral de los yacimientos y su entorno, especialmente de aquellos integrados en nichos de acogida de especial relevancia ecológica. Las intervenciones estarán encaminadas exclusivamente a las labores de investigación, dirigidas a verificar la riqueza científica que este tipo de evidencias puede suponer, y divulgación, para lo cual en algunos casos deberán realizarse actuaciones que permitan la puesta en uso de estos bienes, garantizando en todos los casos su conservación y protección. Cualquier intervención precisará informe previo de la Administración competente en materia de conservación de patrimonio histórico, realizada en el marco de un estudio detallado de impacto ambiental con especial incidencia en aspectos patrimoniales. Como regla general se prohíbe el uso residencial y se autorizan las actuaciones encaminadas a la restauración, conservación y consolidación, así como los usos tradicionales, siempre y cuando éstos no impliquen la transformación del terreno y supongan un deterioro del paisaje y amenacen la conservación de los bienes.

Sección 3ª

Patrimonio etnográfico y arquitectónico

Artículo III.2.3.1. Conjuntos y elementos etnográficos (R.D).

Se contempla en este apartado la protección de Conjuntos y Elementos Etnográficos del paisaje herreño, considerados también como suelos de protección cultural, independientemente de la clasificación del suelo en que se ubiquen.

Con criterio general se pretende eludir actuaciones que enmascaren la realidad física de estos elementos, evitando remodelaciones y añadidos que modernicen su aspecto, lo adornen o modifiquen artificialmente. En cada caso el tipo de intervención recomendada se atiene a lo dispuesto en el artº. 46 de la LPHC (conservación, restauración, consolidación, rehabilitación, remodelación).

1. Recomendaciones (R)

Las distintas instituciones insulares podrán promover programas de mejora del patrimonio etnográfico insular, estableciendo líneas de crédito, subvenciones o exenciones fiscales. Asimismo podrán facilitar al propietario del bien modelos de proyectos de restauración de elementos etnográficos (caso de lagares, eras, aljibes, etc.) que se ajusten a la morfología original. Por otra parte, deberán realizar actuaciones encaminadas a la valorización de estos bienes: difusión, señalización, vallado, etc.

Ejecución de programas de recuperación y puesta en valor de técnicas, tradiciones, oficios, artesanías, así como elementos etnográficos: eras, caminos, lagares, hornos, ...

2. Normas directivas (D)

La redacción por parte de los Planes Generales de las cartas etnográficas con su correspondiente normativa implicará su inmediata aplicación en desarrollo de las determinaciones de este Plan Insular. En tanto, se consideran como de aplicación directa las siguientes:

Se consideran dos grados de protección con normativa diferenciada:

· Suelo de protección integral (PC-PI): concebida para zonas con elementos etnográficos de primer orden, se consideran permisibles todas aquellas actuaciones encaminadas a la conservación, restauración y consolidación del lugar, evitando obras de remodelación y de nueva planta en el entorno protegido, previa redacción del correspondiente proyecto informado por la Administración competente en materia de protección y conservación del patrimonio histórico, en el marco de un estudio detallado de impacto ambiental. En líneas generales se permite el uso tradicional del suelo en que se asientan, siempre y cuando éste no implique la transformación del terreno y suponga un deterioro del paisaje y amenace la conservación de los bienes. En consonancia con el artº. 63.1.b) del TRLOTCENC, "solo serán posibles con carácter general y sin perjuicio de lo dispuesto en la legislación ambiental y otras normas sectoriales, los usos y las actividades que sean compatibles con la finalidad de protección y los necesarios para la conservación y, en su caso, el disfrute público de sus valores".

· Suelo de protección individual (PC-Pind): se trata de elementos de valor etnográficos no integrados en conjuntos patrimoniales o paisajísticos de relevancia. Se permiten los usos de la clasificación del suelo a la que se superpone; si ello implica la destrucción del bien se realizará una documentación exhaustiva del mismo, con la metodología apropiada, y se procurará su traslado y montaje en el lugar más cercano a su ubicación original, previo proyecto informado por la Administración competente en materia de protección y conservación del patrimonio histórico.

Artículo III.2.3.2. Conjunto arquitectónico (R).

El Plan pretende proteger el patrimonio arquitectónico insular -entendido como una protección de conjunto que valora tanto el interés histórico-artístico de la construcción existente como el medio natural y urbano que la rodea- a través de la figura de suelo de protección cultural, con la categoría de Conjunto Arquitectónico (PC-CA). El suelo conserva la calificación que le asigna el Plan General de cada Ayuntamiento, pero tiene también consideración de Conjunto Arquitectónico. Esta protección no tiene carácter restrictivo en cuanto a suelo susceptible de ser urbanizado, sino que esta urbanización se realizará de manera ordenada y en consonancia con el entorno arquitectónico y paisajístico.

La normativa establecida para estos conjuntos no entra en detalle sobre cada uno de los inmuebles que lo integran, ni gradúa una normativa específica para cada uno de ellos, puesto que las precisiones para cada edificación deberán especificarse en los distintos grados de protección que establezcan los catálogos arquitectónicos municipales.

1. Recomendaciones (R)

Para la gestión de las zonas afectadas por estas figuras de protección, en concordancia con el artº. 63.3 del TRLOTCENC, que señala que el planeamiento "deberá asimismo definir los criterios dimensionales y, cuando esos asentamientos tengan carácter tradicional, deberá establecer las medidas precisas para mantener sus características singulares", se estima conveniente que los Ayuntamientos procedan a redactar Planes Especiales para cada uno de los Conjuntos arquitectónicos, con los contenidos que establece la LPHC en su artº. 31:

Artº. 31.1: "Los Planes Especiales de Protección de los Conjuntos Históricos de Canarias contendrán, al menos, las determinaciones siguientes:

a) La normativa reguladora de la edificación, así como las obras y usos admitidos.

b) Los criterios de conservación, consolidación, restauración y, en su caso, rehabilitación y remodelación de los inmuebles, con un programa específico de actuaciones para los catalogados.

c) Criterios relativos al ornato de edificios y espacios libres, viales y sus pavimentos, mobiliario urbano, señalizaciones, cromatismo y demás elementos ambientales, programando las inversiones necesarias para adecuar el entorno a las previsiones del plan.

d) Definición del sistema de circulación viaria, transporte, accesos, zonas peatonales, y espacios destinados a aparcamientos.

e) Medidas de fomento que se estimen necesarias en orden a promover la revitalización del Conjunto Histórico.

f) Propuestas de modelos de gestión integrada del Conjunto Histórico".

Artº. 31.2: "El Plan deberá incluir un catálogo de edificaciones y espacios libres, u otras estructuras significativas, definiendo los diversos grados de protección y tipos de intervención posibles, según lo dispuesto en los artículos correspondientes de la presente Ley".

Como medida de fomento, las distintas instituciones insulares podrán promover programas de mejora de los inmuebles de tipología tradicional que formen parte de este suelo de protección cultural, sobre todo de aquéllos que también se incluyan en los catálogos arquitectónicos municipales.

Muchos de estos Conjuntos Arquitectónicos son susceptibles de ser declarados Bien de Interés Cultural, por lo que la administración competente podrá incoar el expediente para su declaración.

1. Normas directivas (D)

En tanto no entren en vigor los Planes Especiales, cualquier actuación en las áreas delimitadas deberá ser posterior a un informe de la Administración competente en materia de conservación y administración del patrimonio histórico.

Como criterios generales para emitir un informe favorable, en tanto no entre en vigor el Plan Especial, y en atención a lo anteriormente expuesto, se tendrán en cuenta los siguientes aspectos:

edificación de nueva planta:

· Planta simple rectangular, cuadrada, o compuesta modular en forma de "L".

· Máximo de una planta.

· Fachadas planas.

· Vanos verticales.

· Carpintería de madera.

· Techumbre plana, a una o a dos aguas con cubierta de teja (curva o plana) o colmo.

· Evitar adosamiento, en caso de que la normativa urbanística así lo autorice:

· No sobrepasar línea de cornisa del inmueble o inmuebles tradicionales cercanos; en caso contrario, deberá retranquearse tres metros de la línea de fachada en ese espacio.

· No puede haber paredes medianeras.

rehabilitación, ampliación de viviendas:

· Conservar la tipología edificatoria y los elementos arquitectónicos, incluidos la techumbre y los vanos.

· Carpintería de madera (evitar expresamente el aluminio).

· Reposición del mismo tipo de material de construcción (esquinas, tejas, etc.).

· En las ampliaciones se seguirán los mismos criterios que para la edificación de nueva planta, con los siguientes condicionantes:

· Las ampliaciones no superarán, en líneas generales, el 50% de la superficie total del inmueble (se valorará cada caso individualmente de manera que el inmueble no quede "sepultado" por su ampliación).

· La ampliación no superará la línea de cornisa, evitará la superposición de plantas y no sacrificará la fachada principal. En caso de que el único espacio disponible sea ese, se reproducirá la misma fachada sin falsear los sistemas constructivos, o se reinterpretará la misma.

Como regla general se prohíbe la construcción lindante a los márgenes de barrancos, para evitar obras de nueva planta "colgadas" o "asomadas" sobre estos elementos del paisaje. La planificación urbana en estos entornos procurará su consideración como zona verde pública o privada.

La edificación de nueva planta en los Conjuntos deberá ser armónica con las construcciones preexistentes, que motivan la protección de este suelo; para ello es preceptivo la redacción de un proyecto en el que se vigilará la volumetría, materiales de fachada, jardinería o tratamientos exteriores que se reglamentará en el desarrollo de los Planes Especiales, que deberán ser informados por la Administración competente en materia de protección de patrimonio histórico.

Artículo III.2.3.3 Edificios de valor etnográfico o arquitectónico en suelo rústico (AD)

El artº. 66.8.a) del TRLOTCENC señala:

"Además, con carácter general y en las condiciones determinadas reglamentariamente y precisadas por el planeamiento, serán posibles los siguientes actos:

a) La rehabilitación para su conservación, incluso con destino residencial, de edificios de valor etnográfico o arquitectónico, aún cuando se encontraran en situación de fuera de ordenación, pudiendo excepcionalmente incluir obras de ampliación indispensables para el cumplimiento de las condiciones de habitabilidad. Requerirán la prestación de garantía por importe del 15 por ciento del coste total de las obras previstas".

Los proyectos que se presenten al amparo del mencionado artículo 66.8.a)requerirán informe previo y vinculante de la Administración competente en materia de conservación del patrimonio histórico y deberá acompañar la solicitud con la siguiente documentación mínima:

- Proyecto de rehabilitación debidamente firmado por arquitecto.

- Presupuesto detallado de las obras.

- Memoria descriptiva de las obras, incluida en el proyecto, en la que se hará constar el tipo de material que se empleará en las obras, valorándose el empleo de técnicas, tipologías y materiales tradicionales.

- Fotografías del edificio.

- Plano de localización.

- Planos de plantas y alzados, en su estado actual y con el modificado, señalando expresamente las obras de ampliación indispensables para el cumplimiento de las condiciones de habitabilidad.

- Al mismo tiempo, cuando proceda, se indicará el trazado que seguirá el acondicionamiento de accesos al edificio y el tratamiento que tendrá dicho acceso (asfaltado, empedrado, etc.).

- En caso de que el inmueble se encuentre en suelo de protección cultural deberá realizarse, asimismo, un estudio detallado de impacto ambiental, con especial incidencia en aspectos patrimoniales.

En líneas generales, la rehabilitación y ampliación seguirá los criterios establecidos para los Conjuntos Arquitectónicos.

La Administración competente deberá establecer el sistema de prestación de la garantía del 15% del coste total de las obras, a que se refiere este artículo, que será devuelta al interesado tras informe preceptivo de la Administración competente en materia de conservación de patrimonio histórico que acredite que las obras han respetado el proyecto informado y, en su caso, los condicionantes establecidos con carácter previo. En caso contrario, además de las actuaciones que pudieron tener lugar conforme a ley esta garantía se retendrá hasta el cumplimiento del proyecto y/o preceptivo informe.

En todo caso la Administración establecerá medidas de fomento a la rehabilitación de la edificación de valor etnográfico y arquitectónico.

Sección 4ª

Áreas de atención prioritaria y gestión integrada

Artículo III.2.4.1 (D)

En el Título III sobre la "Ejecución del planeamiento de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística", el TRLOTCENC señala entre los distintos sistemas de ejecución el destinado a las "áreas de gestión integrada" (AGI). Estas AGI se conciben para "realizar una gestión integrada de todos sus recursos, buscando el equilibrio entre su conservación y las diversas actividades que en ellas tengan lugar. Los planes de ordenación deberán establecer objetivos para estas áreas, que tiendan a conseguir un uso sostenible" (artº. 140). Por tanto, y con el fin de conseguir los mencionados objetivos, en el presente PIOH se definen algunas Áreas de Atención Prioritaria de entre las cuales se han seleccionado como AGI, las dos que se consideran de actuación más urgente y compleja: "Guinea-Los Juaclos" y "Ventejís-Albarrada-Montañetas-Solimán".

Existen en la Isla determinadas zonas de especial interés patrimonial que vienen siendo objeto de actuaciones sobre ellas o en su entorno inmediato, tanto por parte de las administraciones públicas como de la iniciativa privada, encaminadas a la revaporización cultural o al aprovechamiento económico.

En el plazo de seis meses tras la aprobación definitiva del Plan Insular, se iniciarán los contactos previos entre Cabildo, Ayuntamientos y Comunidad Autónoma o Estado, en su caso, para la constitución de los Consorcios a que se refiere el TRLOTCENC para las Áreas de Gestión Integrada, que a partir de entonces deberán constituirse en un plazo no superior a otros seis meses. Anualmente, se irán incorporando al programa de AGI las restantes señaladas como tales o como áreas de atención prioritaria por el presente PIOH.

Artículo III.2.4.2 A.G.I. de "Guinea-Los Juaclos" (AD).

Se trata de la zona de mayor concentración de hábitat aborigen conocida hasta el momento en el Valle de El Golfo, constituida por numerosas cuevas de habitación repartidas por todo el Malpaís de Los Juaclos, desde su cabecera en Gorreta, incluida dentro de los límites de la Reserva Natural Especial de Tibataje, hasta la costa. Será también el lugar elegido para el asentamiento de la población que coloniza la isla después de la Conquista, dando continuidad al proceso de ocupación humana del suelo desde época aborigen hasta la actualidad, traducido en lo que hoy se conoce como Poblado de Guinea.

Propuestas de intervención:

a) Creación del Parque Cultural de Guinea (en curso), con un espacio museográfico que integre las dos ofertas existentes: Centro de recuperación del Lagarto Gigante de El Hierro y Área arqueológica (Poblado).

b) Investigación científica en el conjunto.

c) Protección, consolidación y restauración de los bienes históricos patrimoniales en el Malpaís de Los Juaclos (yacimientos aborígenes, Pozo del Roque, hornos de cal, ...).

d) Regeneración de áreas degradadas.

La redacción de un Plan Especial puede acoger varias de estas propuestas.

Se promueve, por tanto, una actuación integral que amplíe la oferta cultural y educativa del Parque de Guinea al conjunto del malpaís, contribuyendo de este modo a fomentar el turismo alternativo en la Isla.

Artículo III.2.4.3 A.G.I. de Ventejís, Albarrada, Montañetas, Solimán (AD).

Se trata del Paisaje Protegido de Ventejís que alberga un importante conjunto etnográfico y arqueológico integrado por el Garoé y las albercas de su entorno (Los Lomos, Tefirabe, Tejegüete). En la periferia de este Paisaje se encuentran dos de los pueblos considerados tradicionalmente como los más antiguos de la isla: La Albarrada y Las Montañetas, cuyo devenir histórico está íntimamente relacionado. Por su parte, el malpaís de Solimán alberga exponentes del patrimonio arqueológico insular de interés científico y patrimonial.

Propuestas de intervención:

a) Fomentar la investigación histórica y arqueológica de estos enclaves.

b) Instar a la administración a su declaración como Bien de Interés Cultural (B.I.C.).

c) Creación de una "cabecera de Parque" del espacio protegido que sirva de conexión con los dos pueblos, en los cuales se podría realizar distintas intervenciones: conservación, consolidación, limpieza y mantenimiento de La Albarrada y restauración y rehabilitación en Las Montañetas.

d) Proyecto de intervención en el entorno del Garoé que permita su visita en condiciones adecuadas y se garantice su conservación.

e) Proyectos que minimicen el impacto en el entorno de estos bienes y de restauración de las zonas degradadas: terrenos incendiados, extracciones de tierra, pistas, área industrial.

Muchas de estas actuaciones pueden englobarse en un Plan Especial.

Artículo III.2.4.4 Área de atención prioritaria de "Hoyo de Los Muertos-Los Palacios-Tibataje-Las Puntas" (AD).

La Reserva Histórica del Hoyo de Los Muertos-Los Palacios se caracteriza por la existencia de yacimientos aborígenes, alguno de especial relevancia como el que aportó el único ejemplo conocido en el Archipiélago de tablón funerario con inscripciones alfabéticas líbico-bereberes.

La construcción de la carretera que unirá Valverde con El Golfo a través de Los Roquillos está impactando sobremanera a este espacio singular, que también forma parte de la Reserva Natural Especial de Tibataje; en la desembocadura del túnel existen también elementos patrimoniales que pueden verse afectados por el previsible aumento de la presión antrópica en toda esta área.

Propuestas de intervención:

a) Regeneración inmediata de las áreas degradadas y programa de seguimiento intensivo de control de impactos.

b) Investigación arqueológica, etnográfica y biológica de la zona.

c) Establecimiento de puntos de información sobre el Valle, especialmente en Los Roquillos, como punto de acceso inmediato.

d) Revitalización del conjunto de las Salinas de Punta Grande.

e) Acondicionamiento, mejora y fomento del Camino de La Peña.

f) Punto de interpretación de la Reserva Natural Especial de Tibataje.

Un Plan Especial concretaría algunos de los aspectos enumerados

Artículo III.2.4.5 Área de atención prioritaria de "Faro y Puerto de Orchilla" (AD).

El Faro de Orchilla, en el Parque Rural de La Frontera, se ubica en las inmediaciones del emplazamiento del primigenio Meridiano Cero, en el punto más occidental de Europa. Fue el último territorio conocido hasta el descubrimiento de América, momento en que pasó a ser un importante eslabón en el tráfico marítimo intercontinental. El puerto tiene especial significación en la cultura insular puesto que fue el lugar por donde se desembarcó la imagen de Ntra. Sra. De Los Reyes; también por haber sido punto de salida de emigración clandestina de los herreños hacia América.

Propuestas de intervención:

a) Creación de un Museo en el Faro, dedicado al Meridiano Cero y a la navegación marítima.

b) Investigación arqueológica y etnográfica de la zona.

c) Adecuación de los tubos volcánicos localizados en sus proximidades para su visita al público.

d) Regeneración de las áreas degradadas.

Artículo III.2.4.6 Área de atención Prioritaria de El Julán (AD).

La riqueza natural y paisajística, de esta área que encierra recursos de carácter tan emblemático de la cultura bimbache (grabados rupestres de los Letreros y los Números, tagoror, aras de sacrificio, etc.) exige una especial coordinación y vigilancia de los procesos y actuaciones públicas y privadas, en orden a su estricta preservación y a la difusión de sus valores científicos y naturales, compatibles con los usos tradicionales.

Sección 5ª

Planes de desarrollo

Artículo III.2.5.1. (D)

Además de las directivas y normas de aplicación directa que se establecen con carácter general en los apartados 2.3.1, 2.3.2 y 2.3.3 del presente artículo (Planes especiales, Programas y Cartas arqueológicas, paleontológicas o etnográficas), el PIOH se desarrollará, en lo que se refiere a los aspectos Patrimoniales, a través de las siguientes figuras específicas:

1. Catálogo arquitectónico

En el plazo de un año se desarrollarán las determinaciones del Plan Insular a través de un catálogo arquitectónico, con su correspondiente normativa, que será informado por el Cabildo Insular y revisado con carácter anual para consignar las correspondientes altas y bajas. Se habrá de acometer su redacción a través de actuación conjunta o coordinada entre los dos Ayuntamientos sobre la totalidad de sus ámbitos municipales respectivos.

2. Plan Especial de Conjuntos ArquitectÓnicos

La homogeneidad de la arquitectura tradicional en la Isla así como de los núcleos urbanos en que se asienta, hace posible la redacción de un Plan Especial de ámbito insular para los Conjuntos Arquitectónicos establecidos en este Plan, prestando especial atención a los entornos de los edificios religiosos. Se estima un plazo de dieciocho meses para la confección y aprobación de dicho Plan, desde la aprobación definitiva del PIOH.

3. Programa de recuperación del paisaje rural

Las Administraciones competentes acometerán la redacción y aprobación de un programa de recuperación del paisaje rural de la Isla, para su concreción en distintos subprogramas o proyectos de carácter monográfico (caminos, eras, etc.), programa que establecerá las correspondientes actuaciones de fomento (subvenciones, exenciones, proyectos de rehabilitación, etc.).

CAPÍTULO 3

SECTOR Y USOS PRIMARIOS

Sección 1ª

Actividad agrícola

Artículo III.3.1.1. Generalidades y objetivos (E).

El mantenimiento de las actividades agrícolas en las zonas actualmente dedicadas a ello es imprescindible para la consecución de los objetivos de conservación de los recursos naturales y del paisaje insular. Gran parte del paisaje y de la estructura territorial actual de la isla han sido construidos a lo largo de siglos por la actividad antrópica de explotación de los recursos primarios.

Además de la protección de los recursos naturales y del paisaje, el fomento y defensa de los usos y actividades agrícolas es objetivo prioritario del PIOH. Los objetivos genéricos han sido expuestos en el momento de establecer las determinaciones para las Áreas Homogéneas de Valor Productivo. Se trata aquí, por tanto de establecer objetivos más concretos para la potenciación de los usos agrícolas, entre los que destacan:

- La fijación de la población activa agraria capaz de realizar actividades productivas compatibles con los objetivos fijados para la calidad ambiental del territorio. Entre estas medidas se incluye el apoyo a los agricultores (asistencia técnica, formación) en la reconversión de las producciones agrícolas de las medianías hacia técnicas de agricultura ecológica y cultivos tradicionales de calidad.

- La incorporación de técnicas modernas de producción y la nacionalización del uso de los medios empleados, así como el ahorro energético y la disminución de la contaminación difusa.

- La mejora de las explotaciones con el fin de elevar las rentas agrarias y las condiciones de vida y trabajo a través de la reforma de estructuras, reordenando y modernizando aquéllas con el fin de extinguir, cuando sea posible, la excesiva parcelación, facilitar la mecanización, reducir costes e incrementar la productividad.

- La aplicación de medidas complementarias que hagan factibles las políticas de protección ambiental, impulsando que las funciones de protección del paisaje y de los recursos que se le reconoce a la agricultura sean compensadas económicamente.

Artículo III.3.1.2. Objeto y alcance (D).

El objeto de esta sección es el de establecer los criterios básicos de actuación en materia agrícola; es decir de los usos agrícolas de acuerdo con las definiciones de éstos previamente establecidos.

Las determinaciones aquí realizadas tienen el carácter de directrices de coordinación territorial de la política para el fomento de las actividades agrícolas desde la potenciación de su productividad y del mantenimiento de los paisajes agrarios.

Las normas específicas sobre las actividades agrícolas deberán ser establecidas, por tanto, desde las distintas figuras de planeamiento desarrolladas por las Administraciones competentes y, concretamente desde el Plan Sectorial Agrícola. En todo caso, ambas regulaciones se atendrán a lo expuesto en el PIOH con relación a los usos agrarios y a las Áreas Homogéneas de Valor Productivo.

Artículo III.3.1.3. Sobre la comercialización (R).

Se fomentarán las agrupaciones y asociaciones agrarias así como la mejora de la gestión comercial, de la calidad, de la promoción comercial en común de los productos agrarios y, en general, de todas aquellas actividades que puedan servir para incrementar la eficacia comercial de las entidades asociativas agrarias del territorio de ordenación.

Se impulsará la industria agroalimentaria en relación con las producciones locales, procurando una fuerte participación de los productores de materias primas alimentarias en la industrialización y comercialización.

Se acometerá una política de tipificación para que los productos herreños sean avalados por una denominación de origen. Se crearán así marcas de calidad propias de la Isla que permitirán la promoción conjunta de los productos asociados a la marca.

Artículo III.3.1.4. Sobre la incidencia ambiental de las actividades agrarias (D).

1. Las Administraciones competentes desarrollarán los programas necesarios para garantizar el mantenimiento de la calidad ambiental en el ámbito de la actividad y los territorios agrarios. Estos programan se centrarán, al menos, en los siguientes aspectos:

- Control de las aguas de riego para evitar la degradación por salinización de los suelos agrícolas.

- Control de la contaminación por nitratos para evitar el aumento de la contaminación de las aguas subterráneas.

- Control de los tratamientos fitosanitarios, para evitar al máximo la utilización de productos tóxicos para la fauna y la flora del entorno.

- Control de las parcelaciones, cercados y otros elementos que pudieran afectar a la estructura tradicional del paisaje agrario.

- Programas de recuperación de suelos agrícolas abandonados de interés ecológico o paisajístico que incluyan el mantenimiento de bancales y de cultivos herbáceos tradicionales, acompañados de bordes de parcela con arbolado frutícola.

2. Los cuartos de aperos y otras construcciones necesarias para la funcionalidad de las explotaciones agrícolas se regularán, hasta la redacción del Plan Sectorial Agrícola, de acuerdo con las especificaciones del artículo II.3.2.7 del PIOH.

Artículo III.3.1.5. Sobre la agricultura ecológica (R).

Será prioritaria la difusión de las técnicas de cultivo ecológico entre los agricultores, para lograr la implantación, mantenimiento y rentabilidad de este tipo de explotaciones.

Se incentivará la incorporación al "Consejo Regulador de la denominación de la Agricultura Ecológica" (CRAE) de las parcelas de las medianías cuya explotación se haga mediante técnicas de producción ecológica.

Artículo III.3.1.6. Plan Sectorial Agrícola (D).

El Plan Sectorial Agrícola abarcará la totalidad del territorio insular y será el instrumento rector para el desarrollo de las políticas sectoriales de la Administración, además de para la regulación e intervención sobre las actividades agrícolas privadas.

El Plan Sectorial Agrícola contendrá al menos determinaciones sobre los siguientes aspectos:

- Establecimiento de comarcas agrícolas homogéneas con relación a su aptitud agraria, sus modos de producción, tipos de cultivo predominantes y sus posibilidades de desarrollo.

- Objetivos específicos para su desarrollo en términos productivos y ecológicos. Este desarrollo deberá establecer criterios de protección de las características ambientales, patrimoniales y productivas de carácter tradicional.

- Régimen normativo que abarque las condiciones de la parcelación agrícola, de las intervenciones para la preparación de las fincas y la regulación, para cada uno de los usos agrícolas permitidos tanto de las condiciones propias de su ejecución como de las instalaciones autorizables en función de las necesidades. Esta última regulación asegurará que las instalaciones tienen exclusivamente un carácter de servicio a los cultivos de los que se trate.

- Medidas de incentivación sobre diferentes líneas operativas que deban ponerse en marcha para alcanzar los objetivos propuestos. Entre las posibles pueden mencionarse:

· las relacionadas con la elección de las especies más adecuadas para la aplicación de técnicas de cultivo ecológico.

· las relacionadas con los canales de distribución y comercialización.

· las relacionadas con la mejora de las infraestructuras al servicio de la agricultura.

· las relacionadas con la preservación del suelo

· las relacionadas con la conservación del paisaje agrícola.

Sección 2ª

Actividad ganadera

Artículo III.3.2.1. Generalidades y objetivos (E).

La ganadería en El Hierro ha estado tradicionalmente vinculada a la agricultura de medianías como un complemento económico y alimentario de gran importancia. Al igual que la actividad agrícola, la ganadería ha sido un destacado agente modelador del paisaje.

En el momento actual la ganadería presenta la mayor potencialidad económica de desarrollo futuro, dentro de los productos primarios de El Hierro, derivada de la alta calidad y consiguiente elevada demanda de los productos elaborados, principalmente, a partir de la leche.

El PIOH plantea como objetivo preferente el mantenimiento y potenciación de la actividad ganadera, demostradamente rentable, con capacidad de aportar alternativas productivas dentro de los principios del desarrollo sostenible.

Acorde con ello, con el objetivo de incidir en el control de los recursos naturales, favoreciendo su uso sostenible, se evitará que las zonas de alta sensibilidad ambiental estén disponibles al manejo ganadero.

Se trata, por tanto, de fomentar la actividad ganadera tradicional, insertándola en el modelo de ordenación territorial y económica propuesto. De tal modo se preverán los notables impactos negativos que ciertos modelos de desarrollo ganadero pueden infligir sobre el territorio.

Artículo III.3.2.2. Objeto y alcance (D).

El objeto de esta sección es el de establecer los criterios básicos de actuación en materia pecuaria; es decir sobre los usos ganaderos (extensivos y/o estabulados) de acuerdo con las definiciones de éstos previamente establecidos.

Las determinaciones aquí realizadas tienen el carácter de directrices de coordinación territorial de la política para el fomento de las actividades ganaderas desde la potenciación de su productividad y del mantenimiento de los paisajes agrarios.

Las normas específicas sobre las actividades agrícolas deberán ser establecidas, por tanto, desde las distintas figuras de planeamiento desarrolladas por las Administraciones competentes y, concretamente desde el Plan Sectorial Ganadero. En todo caso, ambas regulaciones se atendrán a lo expuesto en el PIOH con relación a los usos agrarios y a las Áreas Homogéneas de Valor Productivo.

Artículo III.3.2.3. Sobre la modernización de las explotaciones ganaderas (R)

La modernización de las explotaciones ganaderas pasa en primer lugar por el fomento del asociacionismo de los ganaderos para obtener mejores condiciones en la comercialización y distribución de los productos.

De la misma forma deberá apoyarse la mejora de la formación y de la asistencia técnica que reciben.

La adecuada planificación deberá basarse en una información real y actualizada del censo ganadero en permanente actualización, apoyada en el fomento de la investigación aplicada especialmente a los aspectos de rentabilidad económica y técnicas de producción ganadera.

Artículo III.3.2.4. Sobre la comercialización (R).

Se fomentarán las agrupaciones y asociaciones ganaderas así como la mejora de la gestión comercial, de la calidad, de la promoción comercial en común de los productos y, en general, de todas aquellas actividades que puedan servir para incrementar la eficacia comercial de las entidades asociativas ganaderas del territorio de ordenación.

Se impulsará la industria agroalimentaria en relación con las producciones locales, procurando una fuerte participación de los productores de materias primas alimentarias en la industrialización y comercialización.

Se acometerá una política de tipificación para que los productos herreños sean avalados por una denominación de origen. Se crearán así marcas de calidad propias de la Isla que permitirán la promoción conjunta de los productos asociados a la marca.

Se fomentará la producción local de forrajes bajo técnicas de agricultura ecológica que contribuyan a consolidar la calidad de la marca.

Artículo III.3.2.5. Sobre la incidencia ambiental de las actividades ganaderas (D).

Las Administraciones competentes desarrollarán los programas necesarios para garantizar el mantenimiento de la calidad ambiental en el ámbito de la actividad y los territorios pecuarios. Estos programas se centrarán, al menos, en los siguientes aspectos:

- Control de la adecuada implantación de las instalaciones ganaderas, tanto en lo que se refiere a la ubicación, que solo será posible dentro de las categorías de las Áreas Homogéneas de Valor Productivo, como en todo lo relacionado a los servicios básicos necesarios para desarrollar la actividad (accesos, abastecimiento de agua y energía, sistemas adecuados para la depuración de los vertidos y la eliminación de residuos ...); será autorizable en casos justificados y previo Plan o programa de iniciativa pública, en la categoría de paisajes singulares exteriores a Espacios Naturales Protegidos.

- Control de la superficie total construida máxima de las instalaciones: 0.01 m2c/m2suelo de parcela, cumpliendo además el artº. II.3.2.7 del PIOH.

- Control de las razas y los modos de cría del ganado para asegurar la calidad del proceso productivo y asegurar el mantenimiento de la calidad final del producto elaborado.

Artículo III.3.2.6. Plan Sectorial Ganadero (D).

El Plan Sectorial Ganadero abarcará la totalidad del territorio insular y será el instrumento rector para el desarrollo de las políticas sectoriales de la Administración, además de para la regulación e intervención sobre las actividades pecuarias privadas.

El Plan Sectorial Ganadero contendrá al menos determinaciones sobre los siguientes aspectos:

- Tendrá por objeto asegurar el adecuado encaje territorial de todas las modalidades de actividades ganaderas, tanto en lo referente a la localización de las instalaciones como a la regulación de la actividad en sus diversos aspectos.

- Se establecerán líneas para favorecer los sistemas semiestabulados y el establecimiento de explotaciones silvopastoriles o agrosilvopastoriles.

- Respecto a la actividad ganadera extensiva, se establecerá la densidad máxima de unidades pecuarias por Ha, asegurando así que se cumple la capacidad de carga de los distintos territorios según época del año, pluviometría anual y clasificación climática de cada zona. También se establecerán los requisitos de las instalaciones necesarias y sus condiciones de ubicación.

- Respecto a la actividad estabulada, se establecerán las condiciones que se deben cumplir para asegurar su salubridad y ausencia de molestias, las distancias que deben guardar a asentamientos poblacionales u otros usos que puedan verse afectados, los sistemas efectivos para la eliminación de residuos, las instalaciones mínimas con las que deben contar y cuantos otros aspectos resulte necesario regular para asegurar su adecuada implantación territorial.

- Medidas de incentivación sobre diferentes líneas operativas que deban ponerse en marcha para alcanzar los objetivos propuestos. Entre las posibles pueden mencionarse:

· las relacionadas con la mejora de la estructura productiva ganadera.

· las relacionadas con los canales de distribución y comercialización.

· las relacionadas con la mejora de las infraestructuras al servicio de la ganadería.

· las relacionadas con la conservación del paisaje agrario tradicional.

Los Planes sectoriales agrícola y ganadero deberán realizarse de forma coordinada ya que su ámbito de actuación es, además de coincidente, complementario.

Sección 3ª

Actividad forestal

Artículo III.3.3.1. Generalidades y objetivos (E).

Desde el PIOH se reconoce como primordial, a anteponer a cualquier otra, incluida la productiva, la función ecológica de las masas forestales. Se entienden éstas como pieza básica de los procesos de captación y acumulación de recursos hídricos, de creación de suelos y de hábitat que albergan notoria biodiversidad. Son además esenciales en la configuración del paisaje insular y en la satisfacción de las necesidades de recreo y esparcimiento de una parte importante de la población residente y visitante.

Es decir, cualquier actividad que se desarrolle en las áreas forestales deberá subordinarse al requisito primordial de la conservación. Por tanto, los objetivos respecto a las actividades forestales pueden concretarse en los siguientes:

- Conservar y potenciar las funciones ecológicas y paisajísticas de los bosques: la de protección del suelo, la de captación de agua y la de mantenimiento de la biodiversidad.

- Recuperar las masas forestales autóctonas de alto valor ecológico, deteniendo los procesos de pérdida de suelos y de biodiversidad.

- Aprovechar las tierras marginales que han sufrido abandono por parte de otras actividades productivas primarias para la creación de ecosistemas forestales autóctonos.

- Ordenar los aprovechamientos recreativos de las áreas forestales en estricta relación con la capacidad de acogida y la calidad ambiental de cada una de ellas.

- Ordenar y gestionar los aprovechamientos forestales de modo que coadyuven a la consecución de los objetivos anteriores.

Artículo III.3.3.2. Objeto y alcance (D).

Se establecen aquí los criterios básicos de actuación en materia de actividades forestales entendidas éstas como las que se relacionan directamente con la conservación y el aprovechamiento de los recursos forestales.

Las determinaciones aquí realizadas tienen el carácter de directrices de coordinación territorial de la política para el fomento de las actividades forestales desde la prevalencia de la conservación y potenciación de los ecosistemas forestales.

Las normas específicas sobre las actividades forestales deberán ser establecidas, por tanto, desde las distintas figuras de planeamiento desarrolladas por las Administraciones competentes y, concretamente desde el Plan Sectorial Forestal. En todo caso, ambas regulaciones se atendrán a lo expuesto en el PIOH con relación a los usos forestales, a las Áreas Homogéneas de Valor Natural y a las Áreas Homogéneas de Valor Productivo.

Artículo III.3.3.3. Sobre la repoblación forestal y los tratamientos selvícolas (D).

Las especies que se utilicen en cualquier repoblación insular tanto de las masas forestales consolidadas como de áreas potencialmente forestales, serán exclusivamente las que tengan carácter autóctono y estén en el óptimo climático. Se tendrá también en cuenta la facilidad de regeneración natural y el carácter de protectoras del suelo de las especies seleccionadas.

Se minimizarán al máximo los impactos negativos derivados de las actividades de reforestación mediante el empleo de técnicas de plantación manual y la evaluación cuidadosa de la necesidad de laboreo superficial y subsolado. A la finalización de las obras se limpiarán cuidadosamente todos los residuos que haya generado la repoblación y serán trasladados a los puntos autorizados para su vertido.

No se realizarán pistas ni accesos que no hayan sido previamente diseñados en los proyectos técnicos de repoblación.

Los tratamientos selvícolas deberán regirse por criterios multifuncionales que atiendan a criterios ecológicos y de mantenimiento de la cubierta forestal y aseguren los flujos sostenibles de usos y productos, dejando de lado la selvicultura exclusivamente productivista.

Se considera prioritaria la aplicación de las propuestas y determinaciones del Plan Forestal de Canarias para aumentar la superficie arbolada del territorio, proteger el suelo de la erosión y favorecer los procesos naturales de creación del sustrato edafológico.

Artículo III.3.3.4. Sobre el patrimonio forestal (D).

El Cabildo deberá promover las políticas de adquisición de suelo y repoblación de terrenos potencialmente forestales con el objetivo de ir aumentando progresivamente la superficie forestal de la isla.

Se aumentará la disponibilidad actual de terrenos forestales, mediante acciones concertadas o medidas de fomento (de carácter económico, fiscal o de apoyo técnico) que incentiven a los propietarios particulares y a los ayuntamientos.

La reforestación de antiguas fincas agrícolas en estado de abandono debe suponer un importante apoyo para el aumento de la superficie forestal insular. En este caso, además de la directa contribución al incremento de la superficie arbolada se contribuirá a evitar la degradación ambiental de los terrenos, especialmente debida a procesos de erosión.

Las políticas de repoblación deberán ir acompañadas del fomento de viveros autóctonos en la propia isla capaces de proveer de plantas a las reforestaciones que allí se realicen.

Artículo III.3.3.5. Plan Sectorial Forestal (D).

El Plan Sectorial Forestal abarcará la totalidad del territorio insular y será el instrumento rector para el desarrollo de las políticas sectoriales de la Administración, además de para la regulación e intervención sobre las actividades forestales privadas.

El Plan Sectorial Forestal contendrá determinaciones, al menos sobre los siguientes aspectos:

- Tendrá por objeto asegurar el adecuado encaje territorial de todas las actividades forestales que tengan lugar en el ámbito insular, además de concretar las directrices del Plan Forestal de Canarias.

- Para ello dividirá el territorio insular en Áreas Homogéneas de acuerdo con las diversas formaciones forestales existentes y potenciales y sus óptimos climácicos, para establecer los regímenes de intervención sobre cada una de ellas.

- Regulación pormenorizada de las actividades forestales permisibles y las condiciones en las que deben ejercerse.

- Programación de las acciones entre las que se incluirán, al menos, programas específicos de repoblación y/o corrección de procesos erosivos, protección contra incendios, preservación y mantenimiento de las masas forestales existentes y adquisición de suelos para el desarrollo de las políticas de extensión de la superficie forestal.

Sección 4ª

Actividad pesquera

Artículo III.3.4.1 Generalidades y objetivos (E).

Las actividades pesqueras y de marisqueo ocasional en el litoral herreño han supuesto un importante complemento a la economía tradicional. Sin embargo, la configuración física del litoral y la escasez de plataforma por un lado, y la escasez de medios técnicos por otro, propiciaron hasta hace poco tiempo una sobreexplotación de los recursos pesqueros que, aunque ya paliada en cierto modo tras la declaración de la Reserva Marina del Mar de las Calmas, no puede dejar de ser el objeto principal de la regulación pesquera.

Por tanto, el objetivo genérico de ordenación es el de compatibilizar el desarrollo de un sector productivo en términos de viabilidad económica con la ineludible necesidad de recuperación y conservación de los ecosistemas y las especies que garantice su explotación sostenible.

Se tratará, principalmente de regular la actividad mediante el establecimiento de nuevos modos de explotación que reduzcan y diversifiquen la excesiva presión sobre los recursos. Este objetivo puede concretarse en los siguientes:

- Asegurar la permanencia de modos de explotación sostenibles que garanticen la renovación de los recursos pesqueros.

- Diversificar el aprovechamiento de los recursos reduciendo la presión sobre las especies sobreexplotadas y mejorándolo con relación a las subexplotadas.

- Prohibir el empleo de artes de pesca no selectivas que esquilman los recursos litorales y la degradación del hábitat.

- Mejorar las condiciones de comercialización e industrialización de la producción, propiciando el incremento del valor añadido de los recursos.

- Dotar al sector de las infraestructuras e instalaciones necesarias para alcanzar la máxima rentabilidad de sector sin perder de vista la sostenibilidad del proceso.

Artículo III.3.4.2. Objeto y alcance (D).

Se establecen aquí los criterios básicos de actuación en materia de pesca y marisqueo, de acuerdo con las definiciones previamente establecidas.

Las determinaciones aquí realizadas tienen el carácter de directrices de coordinación territorial de la política para el fomento de las actividades pesqueras y marisqueras desde la perspectiva ineludible de conservación de los recursos marinos y litorales.

El desarrollo de estas directrices deberá concretarse a través de las disposiciones sectoriales específicas, especialmente en el Plan de ordenación de los Recursos del Medio Marino de la isla de El Hierro.

Artículo III.3.4.3. Sobre la nacionalización y diversificación en la explotación de los recursos (D).

La planificación de la actividad se hará desde los criterios de sostenibilidad que incluirán medidas de protección directa de las especies y de su explotación y serán establecidas en el Plan de Ordenación de los Recursos del Medio Marino.

Una de las primeras medidas que deberá adoptar la Administración competente es la de separar nítidamente la pesca profesional de la deportiva para favorecer así la conservación de los hábitat y recursos naturales del medio marino, primando los intereses de la pesca profesional.

Se estudiará la posibilidad de iniciar la explotación de especies en mayores profundidades, especialmente de las que viven a partir del veril, tradicionalmente menos explotadas. Nunca deberá sobrepasarse la tasa de reposición de las especies. Para asegurar este extremo, deberán hacerse estudios previos en profundidad, antes de iniciar la explotación.

Precedida de los estudios necesarios que aseguren la inexistencia de impactos sobre los ecosistemas naturales marinos, podrá plantearse la posibilidad de cierto desarrollo de actividades de acuicultura.

En lo referente al marisqueo, deberá impedirse la alteración de las playas de callaos; se establecerán vedas en las épocas de máxima actividad reproductora de cada especie; se protegerán pequeñas zonas de veda permanente en áreas de especial interés y se establecerán las tallas mínimas y máximas de captura legal. Asimismo se establecerá un límite máximo (en peso) de captura por persona y día, que se diferenciará según se trate de marisqueo profesional o deportivo.

Como medida cautelar, contrastada en los estudios sectoriales realizados desde este PIOH, mientras no se apruebe el Plan de ordenación de los Recursos del Medio Marino de la Isla de El Hierro, se prohíbe de forma estricta la recolección del tamboril espinoso (Chilomycterus atringa), por su imprescindible papel ecológico de depredador de especies invasoras como el erizo de lima (Diadema antillarum).

Artículo III.3.4.4. Sobre la mejora en el control y vigilancia pesquera (D).

Deberá potenciarse la efectividad de los servicios de vigilancia y control, tanto sobre la pesca profesional como sobre la deportiva para impedir la pesca furtiva y obligar al cumplimiento de las normas vigentes.

Se definirá, asimismo, las tallas máximas y mínimas de captura legal para las especies de captura común y afectadas por algún tipo de amenaza. Se controlarán estas tallas junto con el volumen de captura y otros parámetros que se consideren necesarios para conocer y poder controlar las pesquerías.

Se impulsará la creación en La Restinga de la figura del muestreador permanente como representante de la administración competente. Hasta que no se tomen de manera oficial los datos de las capturas pesqueras será imposible evaluar de forma cuantitativa el estado y evolución de los recursos pesqueros. Estos datos son de primordial importancia a la hora de planificar la gestión de un sector de la relevancia del pesquero en la Isla de El Hierro.

Se establecerán y controlarán los parámetros relacionados con el número máximo de kilos de captura por pescador y día.

Se incrementará la vigilancia para impedir el uso del equipo de buceo autónomo para el marisqueo.

Se establecerá un control de las artes de pesca que controle y sustituya al palangre de fondo.

Artículo III.3.4.5. Sobre la mejora de las infraestructuras y las instalaciones pesqueras (D).

Se planteará, de acuerdo con el Plan Director de Infraestructuras de Canarias, la mejora de los puertos de La Restinga y La Estaca incluyendo las obras de protección y de ampliación de los mismos y la adecuación de sus infraestructuras y servicios para posibilitar una práctica adecuada, rentable y económicamente sostenible de la pesca.

Estas dos infraestructuras deben contener todo el tráfico comercial y deportivo-recreativo de la isla, desaconsejándose, por los efectos de sinergia de las obras litorales, la creación de nuevos puertos.

Con el objetivo de favorecer la renovación y limpieza de las aguas del puerto de La Restinga, en la actualidad muy afectadas por vertidos urbanos, se propone, además de las medidas complementarias de depuración previa al vertido, la apertura de un canal submarino capaz de crear una corriente desde el exterior al interior del puerto.

Se posibilitará la construcción de un edificio que albergue las actividades y funciones de las que en la actualidad carece el sector pesquero de El Hierro: formación profesional del pescador, asesoría para los profesionales del sector; laboratorio y centro de experimentación y seguimiento científico de la Reserva Marina del Mar de las Calmas y Centro de Acogida, Interpretación y Educación ambiental de la Reserva.

Con objeto de crear una infraestructura de empresa transformadora de pescado, se elaborará un estudio de mercado acerca de su viabilidad económica en forma de PYME. La empresa, enclavada en La Restinga, se destinará al procesado de atún en varias formas y con denominación de origen.

La creación de esta empresa deberá ser impulsada económicamente por capital público, favoreciendo su gestión por una cooperativa local, aunque admitiendo capital privado foráneo.

Deberá contemplarse la posibilidad de la variación en el rendimiento, en caso de mal año para la pesca de túnidos. Esto debe preverse realizando una integración de la empresa en el sector terciario: enfoque como Museo de la Pesca, con recuperación de manufacturas artesanales y biológicas ...

Sección 5ª

Actividad cinegética

Artículo III.3.5.1 Generalidades y objetivos (E).

Aunque el ejercicio de la caza en la isla de El Hierro no pasa de ser una actividad de carácter meramente recreativo, la posibilidad de que incremente su importancia en un futuro y la también posible susceptibilidad de producir importantes impactos sobre el medio natural aconsejan regular también esta actividad entendida como una forma de utilización de los recursos naturales para un fin productivo primario o recreativo.

El PIOH plantea la posibilidad de compatibilizar el ejercicio de la caza con la estricta conservación de los valores del medio en el que se desarrolla, de manera que quede garantizado el control de los posibles impactos de esta actividad sobre el medio natural y sus recursos. Se trata por tanto de:

- Proteger y conservar la riqueza cinegética de la isla.

- Gestionar los recursos cinegéticos garantizando la protección del medio y de sus recursos naturales.

- Compatibilizar las épocas de caza con las fechas biológicas de las especies cinegéticas.

Artículo III.3.5.2. Objeto y alcance (D).

Se establecen aquí los criterios básicos de actuación en materia de caza, entendiéndose por ésta el conjunto de actividades que tienen por objeto la búsqueda, persecución, abatimiento y cobro de animales con calificación cinegética.

La regulación de la actividad cinegética corresponde a la Administración competente, que habrá de ejercerla dentro de los límites de conservación del medio natural y de sus recursos bióticos y abióticos que ha sido establecido como objetivo primordial del presente PIOH.

Artículo III.3.5.3. Sobre la regulación de la actividad cinegética (D).

La ordenación integral de la actividad cinegética en la isla de El Hierro se desarrollará por medio del Plan Sectorial de Caza.

El planeamiento de desarrollo de los Espacios Naturales Protegidos, deberá regular también las actividades cinegéticas que se desarrollen o puedan hacerlo dentro de su ámbito territorial, teniendo presente que el objetivo principal es el de la conservación de los recursos, incluidas las especies catalogadas como cinegéticas.

El aprovechamiento de terrenos cinegéticos acotados requerirá la previa aprobación de un Plan Técnico de Caza, cuyas condiciones habrá de establecerlas el Plan Sectorial.

Artículo III.3.5.4. Sobre los límites a la actividad cinegética (D).

Además de los establecidos en la ordenación sectorial, desde el PIOH se plantean los límites al ejercicio de esta actividad que deberán ser acatados por aquélla.

- Se prohíbe la tenencia y utilización de venenos o trampas y otros procedimientos masivos o no selectivos para la captura o muerte de animales, así como las que puedan causar la desaparición de una especie o alterar gravemente su estado.

- Se prohíbe la caza en los terrenos de cultivo cuando pueda ser impactante sobre éstos, especialmente en los períodos en los que estén siendo cultivados.

- Se prohíbe la caza en montes repoblados hasta que las especies plantadas no hayan alcanzado, al menos, 40 cm de altura, suficiente para no ser afectadas por la fauna cinegética. Para permitir el adecuado desarrollo de las masas plantadas se establecerán vallados y otros mecanismos, incluida la ampliación de la veda, para garantizar la no afección de los herbívoros a los proyectos de restauración vegetal.

Los cercados y vallados que delimiten los terrenos de caza no impedirán la libre circulación de la fauna silvestre no cinegética.

Todos los cotos de caza deberán estar perfectamente señalizados.

Sección 6ª

Actividades extractivas: canteras y suelos

Artículo III.3.6.1. (AD).

La regulación de las actividades extractivas -de picón, árido y roca- en el territorio insular, en desarrollo de los criterios normativos del apartado 2.5.2 de la Memoria (Volumen VII), se recoge en el Volumen III del presente Plan Insular (capítulo 12 y plano Normativo nº 4) a modo de normas de aplicación directa, directrices y criterios; como propuestas de carácter subsidiario serán todas ellas de obligado cumplimiento hasta la elaboración del Plan Insular de Actividades Extractivas, y en cada ámbito específico, hasta la aprobación de los correspondientes Proyectos de Explotación y restauración adaptados al presente PIOH.

Artículo III.3.6.2. (AD).

La regulación de la extracción de suelos para sorribas o jardinería se contiene en el apartado II.4.2 de la Memoria de Medio Natural (volumen I) del presente Plan Insular, y tendrá asimismo carácter subsidiario hasta la realización del Plan Territorial Parcial de El Matorral o de un Plan Territorial Especial de Suelos de ámbito insular, caso de llevarse a cabo éste como consecuencia de las conclusiones y recomendaciones de dicho Plan Territorial.

De manera cautelar, mientras se ejecutan los planes relativos al recurso suelo se transfieren a esta normativa las principales conclusiones del Estudio Sectorial actualizado:

- El frágil estado de conservación del recurso suelo en la isla, hace necesario el establecimiento de medidas urgentes de control de la extracción de suelos. Estas medidas deberán incluir la rehabilitación obligatoria de las zonas afectadas y la prohibición de esta actividad en las áreas con suelos especialmente frágiles y/o valiosos para otros usos.

- La comparación de las características de fertilidad de las sorribas construidas con suelos procedentes de la zona de El Jorado y de la zona de La Albarrada, no parece aportar diferencias significativas después de varios años en cultivo.

- En ambas zonas se preservan para uso tradicional las parcelas de mayor capacidad agrológica y aquellas que por su situación presentan un mayor riesgo de impacto paisajístico.

- Las sorribas actualmente abandonadas presentan unos suelos aptos para el cultivo una vez se realicen ligeras enmiendas cálcicas y se aporte materia orgánica para mejorar la estructura.

- El crecimiento en los últimos cinco años del cultivo sobre suelos de sorriba en el Valle de El Golfo es de unas 3,0 ha/año. No se incluyen los cultivos sobre suelos naturales o con ligeros aportes de suelos de prestación. Esta tasa de crecimiento de la superficie sorribada representa entre 18.000 y 23.000 m3 de tierra.

- Para la puesta en regadío de nuevas zonas con suelos deficientes y para uso de jardinería se precisan una media de 4.500 m3/ha/año.

- Se plantea la necesidad de recuperar para su uso agrícola las parcelas sorribadas en el Valle del Golfo y que están actualmente abandonadas o bien el traslado de la tierra a nuevas parcelas.

La superficie de las mismas era de unas 49,8 has en 1995, 40,4 has a finales de 2000 y de 35,2 has a principios de 2002.

- La zona de extracción de El Jorado es la que mejores características de suelo presenta para una extracción planificada. La propuesta de actuación plantea la extracción/regeneración de 5,1 ha; la regeneración de 44,9 ha afectadas y la protección de 26,1 ha, por su calidad para los usos agrícolas tradicionales.

- La zona de La Albarrada, por sus características edáficas presenta mayores problemas para su regeneración, pero es la única zona con suelos de carácter arcilloso, que demandan los agricultores.

Se propone por tanto limitar la zona de extracción y compensar el bajo volumen a extraer procediendo a la mezcla o liga con suelos de la zona de El Jorado de granulometría más gruesa.

En consecuencia, en La Albarrada se realizarán predominantemente actuaciones de regeneración. No se permite la realización de nuevas extracciones -excepto en el enclave del gráfico adjunto- debido a las dificultades para la rehabilitación posterior y el grave riesgo de erosión que amenaza a estos suelos.

- La zona de Santiago, en el núcleo de Valverde, podría proporcionar suelos de calidad aceptable para sorriba si se conforma su urbanización en el Plan General de ordenación Urbana de Valverde.

- Para las zonas propuestas será necesario establecer un plan o programa integrado de actuación que implique las siguientes medidas:

(i) Dejar una capa de suelo con propiedades adecuadas para la revegetación.

(ii) Establecer medidas correctoras para impedir el desarrollo de procesos de erosión hídrica acelerada.

(iii) Establecer unas inclinaciones de taludes máximas.

(iv) Proceder a las labores adecuadas para revegetar las zonas afectadas.

Ver anexos - página 13584

CAPÍTULO 4

ACTIVIDADES PRODUCTIVAS, SERVICIOS

Y EQUIPAMIENTOS

Sección 1ª

Industria

Artículo III.4.1.1. Criterios de ordenación de áreas industriales (D).

El objetivo del PIOH es habilitar los espacios y condiciones idóneas para el desenvolvimiento de las actividades empresariales e industriales, en un marco de desarrollo integrado en el territorio, y en el Plano P.1 de Ordenación/Modelo Territorial.

Los criterios básicos con relación al modelo de localización de los parques o polígonos industriales se recogen en el apartado 2.5.1 de la Memoria -vol. VII- del PIOH, en el artículo II.1.3.3 de las presentes Normas y en el Plano P.1 de Ordenación/Modelo Territorial.

Sólo se admitirá la implantación de usos industriales fuera de los asentamientos urbanos o rurales y de los polígonos establecidos por el PIOH o los Planes Generales, si se cumplen las condiciones de compatibilidad de la matriz del artículo II.2.2.1 y en las siguientes situaciones:

- Actividades vinculadas directamente a los usos agropecuarios, previa justificación de oportunidad y -si procede- evaluación ambiental.

- Instalaciones derivadas de actividades extractivas al servicio de la construcción y las obras públicas, asimismo previa evaluación ambiental.

Artículo III.4.1.2. Directrices y coordinación de Política Industrial (R).

Sin perjuicio de las actuales normas y requisitos técnicos autonómicos, nacionales o comunitarios en materia de controles medioambientales, y sin menoscabo de las obligaciones a que están sujetas las empresas en virtud de dichas normas y requisitos, las Administraciones competentes (Consejería de Política Territorial y Medio Ambiente del Gobierno de Canarias y Cabildo Insular) fomentarán acuerdos voluntarios con las industrias a radicar en el territorio de modo que los procesos de fabricación se basen en la aplicación de las mejores tecnologías disponibles para la reducción de emisiones, la minimización de los residuos producidos y el menor consumo de recursos naturales no renovables.

Con objeto de que todas las industrias que desarrollan su actividad dentro de los límites del ámbito a ordenar puedan planificar adecuadamente su ritmo de adaptación a la normativa ambiental y a las especificaciones contenidas en el nuevo Plan revisado/adaptado, la Administración Insular mantendrá al sector suficientemente informado sobre las iniciativas comunitarias, estatales y autonómicas.

Desde la Administración Insular se facilitará y estimulará la colaboración con los organismos competentes en la realización de planes especiales para aquellos sectores y actividades que presenten características específicas tales como:

- Sectores con expectativas de futuro y que aprovechen los recursos endógenos del área (turismo, artesanía, industria agroalimentaria, etc.).

- Sectores dinámicos que apliquen tecnologías "limpias" en sus procesos de producción.

- Sectores que por su especial configuración precisen una adaptación a las condiciones del mercado.

Desde la Administración Insular se facilitará y estimulará el conocimiento, por parte de los ciudadanos, sobre las características de los productos producidos en la zona, así como de los procesos productivos mediante los que se fabrican.

Se recoge en el PIOH la reglamentación específica de la Zona Especial Canaria (Z.E.C.) a través de medidas de fomento a la implantación y garantizando una imagen cualificada del sector.

Sección 2ª

Equipamiento y servicios terciarios

Artículo III.4.2.1. Políticas y criterios de ordenación de las actividades (D).

De acuerdo con la estrategia del PIOH, se fomentará la concentración de los servicios dotacionales -sanitarios, asistenciales, educativos, culturales, recreativos y terciarios- en los principales centros urbanos, dentro de una política de equilibrio entre los distintos territorios insulares: El Golfo, Valverde, El Sur, y atendiendo los criterios del Plano de Ordenación P.1.

Los equipamientos y servicios de apoyo al sector turístico se dispondrán sobre el territorio atendiendo los criterios de difusión y reequilibrio del Modelo Territorial que recoge asimismo el referido de ordenación.

A tales efectos, los Planes Generales instrumentarán las medidas que favorezcan la Estrategia Territorial del PIOH, a través de las oportunas calificaciones de suelo y de su gestión urbanística.

CAPÍTULO 5

LA ACTIVIDAD TURÍSTICA Y LA RESIDENCIA

Sección 1ª

Turismo

Artículo III.5.1.1. Objetivos generales (E).

Según la Estrategia del PIOH, se ordenan las actividades turísticas en la isla al objeto de diversificar y modernizar su economía, estableciendo los nuevos productos y espacios turísticos en estrecha relación con el territorio, los recursos naturales y el sector primario y con un dimensionado moderado que no ha de generar riesgos de alteración del modelo de sostenibilidad ni desequilibrios territoriales.

Los factores esenciales a controlar para garantizar los efectos pretendidos serán el tipo de producto y su modo de implantarse en el entorno, el dimensionado global de las nuevas capacidades alojativas y su reparto equilibrado entre costa y medianía, y entre El Golfo, Valverde y El sur.

Artículo III.5.1.2. Criterios y Directrices del nuevo modelo turístico (AD).

1ª Con relación a la estrategia general:

· La implantación de las nuevas actividades y productos turísticos contribuirán a la mejora de los núcleos existentes, respetando sus características autóctonas, aunque ello no debe impedir crear y potenciar nuevos centros -alojativos o de ocio y recreo- de interés, si se compatibilizan los objetivos de conservación y de desarrollo.

· La protección de la identidad paisajística, cultural y patrimonial de El Hierro exige que las nuevas actividades turísticas se implanten en el territorio a través del manejo de formas de ocupación y tipologías diversificadas y acordes con el entorno de cada emplazamiento, contribuyendo en su caso a la regeneración de los núcleos degradados, y rechazando los modelos formales y los productos arquitectónicos propios del turismo masivo.

· La necesaria diversificación de la nueva oferta responderá a motivaciones de la demanda turística que la isla satisface y debe incentivar: la naturaleza (tranquilidad, paseo, variedad climática), el turismo rural (paisajes, ambientes y arquitecturas auténticas), la cultura autóctona (patrimonio histórico) y los deportes singulares de bajo impacto o ligados al mar: buceo, pesca.

2ª En relación al dimensionado de las nuevas actividades alojativas (ver cuadro del artículo II.1.2.2):

· Considerando como umbral razonable de equilibrio un "ratio" máximo de una nueva plaza por cada tres habitantes (y sin que esta relación sea norma de aplicación directa), se establece un techo a medio-largo plazo (12 años) de 4.400 camas turísticas, en el que se incluyen las existentes y las actuales no legalizadas.

· Para aproximarse a una distribución equilibrada y ajustada a las características actuales y a las potencialidades de cada territorio, se establece a largo plazo como criterio un reparto en torno al 35-40% en El Golfo, 25-30% en Valverde (Villa y Costa) y 30-35% en el Sur.

· Se considera objetivo a cubrir que las medianías absorban, a través de intervenciones de turismo rural, o en pequeñas actuaciones en asentamientos agrícolas o rurales al menos el 35% del conjunto de las nuevas camas turísticas a crear en la isla, y los nuevos complejos "resorts" turísticos en torno al 50%, siendo el 10-15% restante objeto de pequeñas actuaciones en otros asentamientos costeros o urbanos.

3ª Con relación al carácter y la escala de los productos alojativos, el modelo de ordenación turística define tres componentes:

a) El "modelo" de turismo rural ligado a la naturaleza y la cultura rural que complementa la economía doméstica, repartiéndose su localización mayoritariamente en los asentamientos rurales y en medianías y a través de la necesaria y conveniente rehabilitación de la edificación tradicional.

b) Un nuevo producto turístico, a implantarse en los Asentamientos Rurales y Agrícolas a través de nueva edificación vinculada respectivamente al "hábitat" rural y la explotación agraria -que constituye su atractivo-, en pequeñas células unifamiliares en régimen equivalente al de muy pequeños hoteles o apartamentos integrados en su entorno físico y productivo.

Se establecen dos grados en función de su dimensión alojativa -gr. 1, de 8 a 32 camas (2 a 8 unidades) y gr. 2, de 36 a 72 camas (9 a 18 unidades)-, permitiéndose, su implantación en ambos grados en los suelos delimitados por el PIOH como "orlas" y áreas de expansión de los Asentamientos Rurales que han de clasificar los Planes Generales, todo ello en apoyo de las medianías respecto al litoral.

En el grado inferior se permiten estas actuaciones, a través de los preceptivos Planes Territoriales en los suelos categorizados por el PIOH como asentamientos agrícolas con accesibilidad preexistente a través de camino, en terrenos que no superen una pendiente de 30% y con los estándares establecidos.

c) Los nuevos complejos -o "resorts"- turístico-ambientales de mayor escala (entre 120 y 240 camas), en El Hierro oferta innovadora y constitutiva de un "salto dimensional", que exige mecanismo de homologación del producto y de control de sus impactos ambientales y territoriales. Giran en torno a un "motor" hotelero fuertemente equipado en cuanto a recursos de ocio y/o deporte, y de gama alta (4-5 Estrellas), y a la proximidad de recursos naturales, paisajísticos e histórico-culturales que llegan a formar parte del espacio turístico.

Artículo III.5.1.3. Ordenación y diseño de las nuevas áreas turísticas (D).

Recogiéndose en el anexo 1 de las presentes Normas las instrucciones específicas de los distintos nuevos complejos turísticos, para su desarrollo por los preceptivos Planes Territoriales Parciales, estas áreas habrán de ordenarse de acuerdo con los siguientes criterios de carácter general:

- En cuanto a su dimensionado, su capacidad alojativa no superará los techos establecidos en el cuadro del artículo II.1.2.2 (Nuevas camas: La Restinga 280-320. El Tamaduste 200-240. Las Puntas 240-320. El Pozo-La Breña 120-200).

- El estándar de aplicación a los sectores que delimitan los correspondientes Planes Territoriales o Generales no será inferior a 200 m2 de suelo bruto del sector por cama o plaza, pudiendo concentrarse la actuación urbanizadora en una superficie menor si bien incorporando la actuación sobre el resto de los terrenos como Espacios naturales a preservar (si presentan valores reseñables) o regenerar.

- La dotación hotelera sobre el total alojativo será como mínimo de un 50% y en establecimientos de 4 ó 5 estrellas.

- La franja próxima al litoral, no apta para implantación de edificaciones alojativas, se destinará a usos de ocio y recreo respetando la legislación vigente de Costas.

- No se admiten otros usos ajenos al turismo como el industrial o productivo en cualquiera de sus grados, los servicios terciarios y la residencia, esta última en más de un 10% del número de camas total del sector, y con un estándar mínimo de 25 m2/cama.

- El carácter de las urbanizaciones será en todos los casos abierto, no permitiéndose la configuración de los "resorts" como espacios privativos con limitación de acceso a la población.

- La red viaria interior se diseñará con una clara preferencia al peatón y los vehículos no motorizados según esquemas respetuosos con el entorno.

- El diseño de los espacios libres y de recreo, hará énfasis en la integración en el entorno natural a través de una jardinería con presencia relevante de especies autóctonas y de elementos "blandos" de urbanización.

- El estándar mínimo de espacios libres públicos, equipamiento y dotaciones de ocio y recreo será del 25% del conjunto del sector, que cubre con creces los requerimientos del Decreto 10/2001, de 22 de enero, por el que se regulan los estándares turísticos.

Artículo III.5.1.4. Coordinación de políticas y programas (D).

El apartado 6.6 de la Memoria (vol. VII), recoge determinadas medidas de fomento y ayuda a las iniciativas que desarrollen la estrategia y directrices turísticas del PIOH. En desarrollo de tales directrices, se acometerá un programa de actuaciones en materia de política turística a materializar tanto a escala insular como para cada una de las Áreas o complejos programados por el PIOH.

Al objeto de una racional y gradual implantación de la nueva oferta turística, y de controlar los efectos sobre su economía y empleo, se recomienda que el ritmo de crecimiento no sea superior al 30% anual sobre la oferta de nuevas plazas en el 1er cuatrienio, al 25% en el 2º y al 20% en el 3º.

Las Administraciones competentes establecerán medidas de fomento, recualificación y formación profesional que permitan la máxima incorporación de la población herreña a los nuevos puestos de trabajo del sector (R).

Sección 2ª

Residencia

Artículo III.5.2.1. Objetivos de ordenación y política residencial en áreas urbanas y asentamientos rurales (D).

Los objetivos del PIOH en materia residencial contribuyen al logro del Modelo Territorial pretendido y se materializan a través de las siguientes líneas de intervención:

· El fomento de la construcción en los propios asentamientos y su entorno inmediato frente a otros modelos expansivos favorecedores del disperso edificatorio en áreas tradicionalmente carentes de ella.

· La rehabilitación de las tramas de los asentamientos urbanos y rurales a través de la mejora de sus condiciones de urbanización y servicios, y las ayudas a la rehabilitación de la edificación tradicional.

· El establecimiento de un pacto entre Administraciones Regional, Insular-Municipal para garantizar la disciplina y concertación urbanística fuera de los asentamientos urbanos y rurales establecidos en el PIOH y los PG.

· La adopción de medidas de política de suelo en pequeñas operaciones en los núcleos que faciliten la vivienda a costes accesibles para población joven, en línea con la Estrategia de Sostenibilidad demográfica.

· La atención en materia de nueva vivienda y rehabilitación a los territorios que presumiblemente necesitarán medidas de fomento al reequilibrio poblacional: las Medianías y el Sur.

Ver anexos - páginas 13588-13594

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