APÉNDICE VI: Relajación  

    No fumar te supone un ahorro económico

    • Busque un ambiente tranquilo, aislado de ruidos, con temperatura suave y luz tenue o penumbra. Si no es posible aislarse de los ruidos utilice una música suave y monótona de fondo para enmascararlos. Póngase ropa cómoda y suelta, con los pies descalzos y abrigados, y procure no estar haciendo la digestión..
    • Realice la relajación acostado boca arriba sobre una superficie cómoda, pero no excesivamente blanda, sin cruzar pies ni brazos.
    • Cierre los ojos.
    • Tome el aire siempre por la nariz.
    • Cuando inhale, concéntrese en el sonido que provoca su propia inspiración. Aísle su mente de todo lo demás.
    • Durante la inspiración, saque la barriga hacia afuera y el pecho se expande.
    • Expulse el aire siempre por la boca.
    • Cuando espire, piense en una palabra-meta, como relax, calma o cualquiera otra similar que le pueda transmitir una sensación de quietud.
    • Durante la espiración la barriga se mete hacia dentro.
    • Tanto la inspiración como la espiración deben ser suaves y ligeras, sólo de vez en cuando (a instancia de nuestra propia necesidad) se realizará una inspiración algo más profunda.
    • Progresivamente, el ritmo respiratorio debe ser cada vez más lento.
    • Continúe durante unos diez minutos hasta que su ritmo respiratorio sea lento, suave, acompasado.
    • Imagine ahora una escena lo más agradable posible, tanto si le ha pasado realmente como si se trata de una fantasía, y procure que su visualización sea lo más vívida posible. Disfrute de ella tanto tiempo como quiera.
    • Para finalizar, inspire profundamente, llene a plena capacidad sus pulmones. Repita esta operación cinco veces.
    • Abra los ojos lentamente y espere un minuto antes de levantarse.