- Coge una caja de cigarros de las duras
vacía. Fórrala con algún papel adhesivo (de los
que se usan para forrar libros) de color llamativo, que rompa totalmente
con la imagen que tienes de tu caja habitual.
- No vuelva a usar otras cajas. Siempre
que compres una nueva, traslada tus cigarros a la caja especial.
- Lleva su caja especial siempre cerrada
mediante elásticos.
- No olvides de llevar siempre con su caja
una hoja de auto-registro.
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