|
Presentación.
Las primeras noticias que surgieron en nuestro país sobre
las drogas de síntesis contribuyeron a crearles una buena "prensa". El
número de informaciones, reportajes y artículos aparecidos en los medios
de comunicación ha sido muy superior al de las publicaciones científicas.
Las drogas de síntesis han sido presentadas como perfectas,
o casi: sus efectos eran moderados, placenteros y no producían los problemas
de otras drogas.
Se ha hablado de las drogas de síntesis como drogas seguras,
sin los riesgos de otras drogas conocidas, cuando lo cierto es que tienen
un alto riesgo de abusos por su estrecha relación con la diversión.
Estos mensajes positivos que de una forma más o menos
abierta se han estado lanzado despiertan, sin lugar a dudas, la curiosidad
y, a partir de aquí, pueden orientar hacia su consumo...
El tiempo se ha encargado de demostrar algo que era fácil
de prever: estas drogas no son tan inofensivas como se había pensado.
Dada la novedad, apenas existen estudios que permitan
valorar cual es el coste social de las drogas de síntesis. Pero no hace
falta estadíasticas para saber que, además de los problemas individuales
que puedan surgir de su consumo habitual tienen, como mínimo, el potencial
de riesgo que se deriva, por un lado, de la conducción bajo los efectos
de estas sustancias, no sólo en las famosas rutas, sino en los desplazamientos
dentro de la propia localidad, y por otro lado de que sus efectos son,
en definitiva, una distorsión de la realidad que puede favorecer la práctica
de otras conductas de riesgo.
¿Qué son las drogas de síntesis...
- Aunque en el mercado se presentan con distintos colores
y múltiples nombres: fidodidos, cacharros, palomitas, elefantes, eva,
tanques y muchos otros, la composición de las sustancias varía muy poco.
- La más conocida de las drogas de diseño y la más extendida
en nuestro país es el ÉXTASIS, cuyo nombre científico es MDMA, abreviatura
de otro nombre mucho más complicado de once sílabas y dos números.
- A corto plazo, el éxtasis produce:
- Falsa sensación de euforia, de fuerza, de incremento
de la actividad corporal.
- Una sensación de intimidad y proximidad con las
otras personas.
- En general, las drogas de diseño producen:
- Alteraciones en las percepciones internas y auditivas.
- Exageración de movimientos. Estos movimientos son
intensificados por el efecto de la música.
- Aumento de la temperatura corporal y la sudoración,
más aún en ambientes cerrados como las macrodiscotecas.
- Disminuyen la capacidad de concentración, los reflejos
y el tiempo de reacción a los estímulos.
- A medida que el consumo se hace habitual los efectos
supuestamente satisfactorios van desapareciendo y aparecen con más frecuencia,
los efectos no deseados.
... y qué efectos producen?
- Llegan a dañar órganos vitales como el hígado o el
riñón y, a largo plazo, no están descartados los trastornos mentales.
- Casi todas ellas son derivados sintéticos de anfetaminas
y por lo tanto estimulantes.
- Todavía no se conocen con exactitud los procesos químicos,
a nivel cerebral, que son responsables de sus efectos.
- Con frecuencia, más o menos el 60% de los casos, lo
que se vende como éxtasis no lo es. Se tratan de otros derivados anfetamínicos
o de otras sustancias.
- Aunque tiene fama de afrodisíaco, el éxtasis no aumenta
ni el deseo ni la excitación sexual. Es más: dificulta el orgasmo,
sobre todo en los varones, y en algunos casos también la erección.
|
LOS EFECTOS SECUNDARIOS
MÁS HABITUALES A DOSIS MODERADAS SON:
- Taquicardias.
- Aumento de la presión sanguínea.
- Descoordinación muscular.
- Temblores.
- Tics.
- Tensión en la mandíbula y rechinar de dientes.
- Náuseas. Insomnio. Dolor de cabeza.
- Vivencia de "neura" y "mal rollo".
|
¿Por dónde va el consumo?
En la actualidad el consumo de drogas sintéticas tiene,
en nuestro país, las siguientes características (Plan Nacional de Drogas,
1995):
- Son consumidas principalmente por varones (67%) entre
19 y 25 años, la edad media es de 23, de todos los niveles educativos
y económicos.
- El consumo suele producirse de forma periódica durante
el fin de semana o bien esporádicamente en fiestas de música sintética.
La frecuencia de consumo es, en líneas generales, baja.
- El consumo suele estar asociado a un nuevo estilo o
movimiento cultural juvenil que combina los elementos musicales (la
música bakalao o tecnomáquina), con los idológicos y una determinada
forma de vestir. Pero esta asociación no tiene por qué ser una regla
fija.
- La mayoría de los consumidores de drogas de síntesis
consumen otras drogas, principalmente alcohol, tabaco, cannabis y cocaína.
Si tenemos en cuenta estas características, las drogas
de diseño son consumidas, principalmente, entre la juventud aunque su
consumo parece empezar bastante más tarde que el de las drogas legales,
algo que sin duda se ve favorecido por el hecho de que las drogas de diseño
necesitan de una cierta capacidad adquisitiva (su precio suele oscilar
entre las 1.500 y las 2.000 pesetas).
|
LOS Y LAS ESTUDIANTES ENTRE 14
Y 18 AÑOS:
- Un 2% manifiesta haber consumido estas drogas
en el último mes.
- Un 3% lo hizo en el último año.
Estas cifras aunque bajas, son claramente superiores
si se las compara con las correspondientes a la población general
(entre las personas mayores de 16 años, sólo un 0.2% consume actualmente,
con alguna frecuencia, drogas de diseño).
|
Recuerda que...
- No parecen drogas, pero lo son.
- Tienen un alto riesgo de abuso, se les ha llamado drogas
de "uso recreativo", relacionándolas directamente con la diversión,
o drogas de comunicación.
- Sus efectos son, en definitiva, una distorsión de la
realidad que puede favorecer la práctica de otras conductas de riesgo.
- La presión del entorno hacia el consumo de estas drogas,
es muy superior al que existe en el caso de otras sustancias debido
a los mensajes positivos que se han estado lanzando sobre ellas, lo
que provoca curiosidad y orienta hacia su consumo.
- Existen drogas de diseño porque se dispone de tecnología
para sintetizarlas, pero existen otros aspectos sociales (la inmediatez,
el éxito y el triunfo se han constituido en valores sociales) que, indirectamente,
están favoreciendo su existencia.
Ten muy claro que...
Hablar de las drogas sintéticas, conocidas habitualmente
como drogas de diseño es, ante todo, hablar de una cuestión de la que
todavía no se tiene el mismo nivel de conocimiento que existe respecto
a las características y efectos de otras drogas. Pero una cosa si es segura:
no son algo tan maravilloso ni tan inofensivo como algunos se empeñan
en hacernos creer.
De entrada, la idea de "diseño" ya suena a nuevo, a lo
último. Sin embargo estas sustancias son bastante antiguas; las más conocida
de ellas, el éxtasis, fue sintetizada en 1914 como una sustancia que disminuía
el apetito pero, posteriormente, cayó en el olvido y así ha permanecido
más de setenta años.
En la actualidad se consideran drogas de diseño a las
sustancias sintetizadas químicamente de forma clandestina, que tienen
una estructura y acción farmacológica similar a la de las sustancias controladas
internacionalmente. Esta definición deja fuera a las nuevas formas de
consumir drogas tradicionales, por ejemplo el crack, que es una adulteración
de la cocaína, o a los productos que son mezcla de varias drogas, por
ejemplo heroína y cocaína.
Este material ha sido extraído del Material Didáctico
de Educación para la Salud elaborado por: Cármen Cárdenas de EQUIPO
CLAVES.
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Por solidaridad.
Otros fines de interés social.
|