TRATAMIENTOS PARA LAS ÚLCERAS POR PRESIÓN O LLAGAS POR CONTACTO  

¿Qué son las úlceras por presión o llagas por contacto?

Las llagas (úlceras) por contacto o presión, conocidas habitualmente entre médicos y enfermeras como "úlceras o llagas por decúbito" son el resultado de una presión prolongada que causa lesiones en la piel y en los tejidos situados debajo de ésta. Si una persona permanece sentada o acostada en la misma posición por un período de tiempo prolongado, la presión constante en la piel oprime los pequeños vasos sanguíneos (arterias y venas) que normalmente llevan oxígeno y nutrientes a los tejidos. Cuando la presión no permite durante demasiado tiempo que lleguen el oxígeno y los nutrientes a determinados tejidos, éstos se mueren dando lugar a que se forme una llaga.

Las úlceras o llagas por contacto, también conocidas como escaras por decúbito, varían en gravedad dependiendo del grado en que la piel y el tejido estén dañados. El daño puede variar desde un cambio en el color de la piel sin lesión externa (Grado I), hasta daño severo, con lesiones profundas que llegan hasta el músculo o el hueso (Grado IV), vea el Dibujo 1. En los pacientes de piel clara, una llaga de Grado I puede hacer que la piel cambie a un color morado oscuro o rojo, que no palidece bajo la presión por el contacto de un dedo. En las personas de piel oscura, la piel puede ponerse más oscura de lo normal. El área afectada puede sentirse más caliente que el tejido que la rodea.


El propósito de esta publicación

Las llagas por contacto son un problema serio que no se deben ignorar y que nos debe obligar a prevenirlo, se encuentre el paciente tanto en centros sanitarios o sociales como en el propio domicilio. Una vez que lamentablemente estas lesiones hayan hecho su aparición se podrá lograr la curación de la mayoría de estas lesiones, si se pone en marcha el tratamiento apropiado. Lograr la curación depende de muchos elementos: de la salud general del paciente, de su dieta, de si se disminuye la presión en el área de la úlcera y de si se mantiene la llaga limpia y con un apósito (vendaje).

Esta publicación les ayudará a usted y a la persona encargada de su cuidado a mejorar el cuidado de las úlceras o llagas por contacto. También les proporcionará información sobre la forma de prevenirlas.

Muestre esta publicación a los miembros de su familia y a las personas a cargo de su cuidado. En cooperación con los profesionales de la salud encargados de su atención y siguiendo las recomendaciones que se dan a continuación, podrán proporcionar el tratamiento adecuado a las llagas por contacto y prevenir el que aparezcan otras.

La publicación presenta pasos específicos para ayudar a que sane una llaga por contacto. Aunque no todos los pasos son relevantes para todos los pacientes, es importante que usted:

Aprenda a prevenir y a tratar las llagas por contacto.

Haga preguntas en caso de que no entienda algo.

Exprese sus necesidades y preocupaciones.

Sepa cuales son las mejores opciones en su caso.

Desempeñe un papel activo en su cuidado de salud.


Tratamientos

El tratamiento de las llagas por contacto es un esfuerzo del grupo de profesionales de la salud a cargo de su cuidado, quienes desarrollarán con usted un plan para el mismo. Este grupo puede incluir a médicos, enfermeras, especialistas en dietética (alimentación), a trabajadores sociales, a farmacéuticos y a terapeutas ocupacionales y físicos. No obstante, los dos elementos más importantes de este grupo, son usted y la persona a cargo de su cuidado diario. Es importante que comparta cualquier pregunta o preocupación con los profesionales sanitarios que se encargan de su cuidado.

¿Cuál es el papel que tiene que jugar usted mismo?

Usted y la persona a cargo de su cuidado tienen que:

Saber sus propias responsabilidades dentro del plan de tratamiento.

Aprender a desempeñar las tareas del tratamiento.

Saber lo que le tiene que informar al médico o a la enfermera.

Saber evaluar si el tratamiento está funcionando.

Ayudar a cambiar el curso del tratamiento si esto es necesario.

Saber las preguntas que tiene que hacer.

Recibir respuestas que pueda comprender.

El plan de tratamiento

Para desarrollar un plan que responda a sus necesidades, el médico o la enfermera necesitan saber lo siguiente:

Su estado general de salud.

Las enfermedades que podrían hacer más lenta su curación (como la diabetes o el endurecimiento de las arterias).

Los medicamentos que toma con o sin receta médica.

El apoyo emocional y físico con el que cuenta por parte de su familia, amigos y otros.

El médico o la enfermera le hará un examen físico y examinará la llaga para decidir cómo tratarla. Si ya ha tenido una llaga por contacto en el pasado, dígale lo que ha funcionado bien anteriormente y lo que no le ha ayudado a sanarla.

Su bienestar emocional también es importante, así es que debe hablar con su médico y enfermero sobre sus tensiones emocionales y sus creencias en cuanto a los tratamientos y las enfermedades. Esto le permitirá desarrollar un plan de tratamiento que responda a sus necesidades individuales.

El plan de tratamiento se desarrollará basándose en el examen físico, sus antecedentes de salud, sus circunstancias personales y la condición de la propia úlcera. El plan incluirá instrucciones específicas para:

Aliviar la presión sobre la úlcera.

El cuidado de la lesión de la úlcera, su limpieza, quitar el tejido muerto y otros desechos y colocar apósitos y vendajes en el área para proteger la lesión mientras sana.

Ayudar a su curación asegurándose de que coma alimentos con suficientes calorías, proteínas, vitaminas y minerales.

Nota para el proveedor de la atención sanitaria.

A pesar de que el paciente debe de desempeñar el papel más activo posible en su propio cuidado de salud, es probable que sea usted quien le proporcione la mayoría de este cuidado. Si tiene preguntas o problemas, pida ayuda. Llame a los doctores, enfermeras y demás profesionales de la salud especializados, siempre que sea preciso, para pedirles su asistencia y apoyo.

Recuerde que los pacientes que tienen que permanecer en una silla o en una cama por períodos largos de tiempo, no tienen que padecer, necesariamente, de úlceras por contacto, ya que éstas se pueden prevenir. Las úlceras ya existentes se pueden curar.


¿Cómo ayudar a sanar las llagas por contacto?

La curación de las llagas por contacto depende de tres pasos: aliviar la presión sobre la llaga, cuidar la lesión y llevar una nutrición adecuada.


Aliviar la presión

Las úlceras por contacto se forman cuando hay presión prolongada en ciertas áreas del cuerpo. Los períodos largos de presión sin alivio pueden empeorar o hacer más lenta la curación una vez que se ha formado una lesión. Aliviar la presión sobre la llaga es el primer paso para la curación.

Las úlceras por contacto se forman en las áreas del cuerpo en donde los huesos causan presión en la piel (como en las caderas y los talones), que son áreas que apoyan el peso del cuerpo por períodos prolongados. El Dibujo 2 muestra los puntos de presión del cuerpo en donde frecuentemente se forman las llagas.

Para reducir o aliviar la presión puede:

Usar superficies de soporte especiales en donde apoyar su cuerpo.

Colocar su cuerpo en ciertas posiciones.

Cambiar de posición frecuentemente.

Superficies de soporte

Estas incluyen camas especiales, colchones, cubiertas para colchón, o cojines para asientos en los que se apoya su cuerpo cuando está confinado en cama o en una silla. Estas superficies reducen o alivian el grado de presión y al hacerlo, ayudan a sanar y a prevenir las úlceras por contacto.

Puede conseguir diferentes tipos de superficies de soporte. La más adecuada depende de su salud, de si puede o no por usted mismo cambiar de posición, del tamaño de su cuerpo y de la gravedad de la úlcera. Usted y el médico o la enfermera podrán elegir la más apropiada.

Una manera de revisar si la superficie de soporte alivia la presión lo suficiente es que el cuidador sanitario o familiar coloque la mano bajo el paciente (Dibujo 3). Coloque su mano sobre la superficie de soporte, bajo el punto de presión, con la palma hacia arriba y los dedos en una posición recta. Si hay menos de 2 cms. y medio del material de la superficie de soporte entre el punto de presión en el cuerpo del paciente y su mano, la superficie no le está proporcionando el apoyo correcto. Si éste es el caso, el médico o la enfermera le darán otras sugerencias para elegir otras superficies de soporte.

Los cuidadores deben de saber que las llagas por contacto son frecuentemente dolorosas y que revisar la superficie de soporte puede aumentar el dolor del paciente. Deben preguntarle si pueden hacer la revisión, y hacerla tan suavemente como sea posible.

Posiciones adecuadas del cuerpo

La posición es muy importante para aliviar la presión sobre la llaga y para prevenir la aparición de otras. Necesita cambiar de posición ya sea en la cama o en una silla.

En la cama. Siga estas instrucciones:

No se apoye en la llaga. Use cojines o almohadas de goma espuma para aliviar la presión sobre ella, como se muestra en el Dibujo 4.

Cambie de posición por lo menos cada 2 horas.

No se apoye directamente en el hueso de su cadera cuando se acueste de lado. Una inclinación de aproximadamente 30 grados es más adecuada (vea el Dibujo 4).

Cuando se acueste boca arriba, mantenga sus talones alejados de la cama. Coloque un cojín delgado de goma espuma o una almohada bajo sus piernas, de la pantorrilla al tobillo (Dibujo 5). El cojín o almohada debe elevar los talones sólo lo suficiente para poder pasar una hoja de papel entre los pies y la cama. No coloque el cojín o la almohada directamente detrás de la rodilla, ya que esto puede reducir la circulación de la sangre hacia la parte inferior de la pierna.

No use cojines en forma de anillo, ya que reducen el flujo de la sangre al tejido.

Use cojines o almohadas de goma espuma entre sus rodillas y tobillos para evitar que se toquen uno a otro.

Levante la cabecera de la cama lo menos posible. Elévela no más de 30 grados de la posición horizontal (plana) (Dibujo 6). Si tiene otros problemas, tales como de tipo respiratorio, que se mejoran cuando se incorpora, hable con el médico sobre las mejores posiciones para su caso.

Permanezca erguido mientras come, para evitar atragantarse. La cabecera de la cama se puede volver a reclinar una hora después de la comida.

En una silla o silla de ruedas. Cuando se siente, tiene que poder mantener una posición erguida y recta (Dibujo 7). Una buena postura le ayudará a moverse con más facilidad y así prevenir la aparición de úlceras.

Dependiendo de sus necesidades individuales, use cojines diseñados para aliviar la presión en las superficies de asiento. Incluso cuando la presión se pueda aliviar con cojines, debe de cambiar de posición por lo menos una vez cada hora.

Recuerde:

Evite el sentarse directamente sobre una llaga por contacto.

Mantenga la parte superior de sus muslos en una posición horizontal y los tobillos en una posición cómoda y neutral ya sea sobre el piso o sobre los pedales para los pies de la silla de ruedas (Dibujo 7). Coloque sus codos y antebrazos en los brazos de la silla.

Si no puede moverse por sí mismo, trate de que alguien le ayude a cambiar de posición por lo menos cada hora. Si se puede mover usted mismo, hágalo cada 15 minutos.

Si su posición en una silla no se puede cambiar, haga que alguien le ayude a regresar a la cama para poder cambiar de posición.

No use cojines en forma de anillo ya que reducen la circulación de la sangre al tejido.

Cambiar de posición

Cambie la posición de su cuerpo frecuentemente, por lo menos cada hora cuando esté en una silla y al menos cada dos horas cuando esté en la cama. Un horario por escrito de cambios posturales o un reloj que indique las posiciones en las horas apropiadas, pueden ayudarles tanto a usted como a su proveedor del cuidado a recordar el cambiarle de posición y la hora en la que deben de hacerlo. Probablemente un reloj de campana, como los que se usan en la cocina, también sea útil.

Asegúrese de que su plan funcione de acuerdo a su caso. Debe tener en consideración el estado de su piel, sus necesidades y preferencias personales y su nivel de comodidad.


Cuidado de la lesión de la úlcera

El segundo paso de la curación adecuada de las llagas por contacto es el cuidado de la lesión. Los tres aspectos de éste son:

Limpieza.

Quitar el tejido muerto y otros desechos.

Colocar apósitos y vendar la lesión de la úlcera.

El cuidado para la lesión de la úlcera se resume en la Tabla 1.

Usted debe de saber las instrucciones sobre el cuidado de la úlcera, incluso aunque su cuidador sanitario se encargue siempre de hacer las curaciones. Si usted sabe sobre esto, podrá tomar las decisiones adecuadas en cuanto a su cuidado.

  1. Limpiar la úlcera

    Las llagas o úlceras por contacto sanan mejor si están limpias. No deben de tener tejido muerto (que se ve como una costra), ni demasiada secreción, u otros desechos. Si es así, el proceso de curación se hace más lento y existe el riesgo de una infección.

    El médico o la enfermera les mostrarán a usted y a la persona que lo cuida la manera de limpiar y/o enjuagar la llaga. Tiene que limpiar la lesión cada vez que cambie el apósito.

    Limpiar la llaga normalmente incluye el "irrigarla" (humedecerla). Los tejidos o desechos sueltos también se pueden quitar con un pedazo de gasa. Es importante que en esta labor se usen el equipo y los métodos adecuados. Cuando el tejido está sanando, se le puede lastimar si se emplea demasiada fuerza cuando se le enjuaga y, por otro lado, si no se ejerce la suficiente fuerza al hacerlo, puede ser que no se limpie la llaga correctamente.

    Sólo use las soluciones de limpieza que le recomiende el médico o la enfermera, normalmente lo mejor para enjuagar la llaga es la solución salina. Esta se puede comprar en la farmacia o se puede hacer en casa (Tabla 2).

    Advertencia: a veces el agua se contamina. Si el departamento de salud local da una advertencia sobre el agua para beber, tiene que comprar la solución salina en la farmacia, o usar agua embotellada para hacerla.

    No use antisépticos como el agua oxigenada y el yodo. Estos pueden dañar el tejido sensible y evitar que la llaga sane.

    Los métodos de limpieza son eficaces para mantener las llagas por contacto limpias. Sin embargo, en algunos casos, se requerirán otros métodos para remover el tejido muerto de la lesión.

  2. Quitar tejidos muertos y otros desechos

    El tejido muerto en la llaga por contacto puede hacer más lenta la curación y puede causar infección. Quitarlo frecuentemente es doloroso, así es que probablemente deseará tomar un medicamento contra el dolor de 30 a 60 minutos antes de que realicen la curación.

    Bajo la supervisión de un médico, el tejido muerto y otros desechos se pueden quitar de varias maneras:

    Enjuagando (para quitar el desecho con agua).

    Apósitos húmedos/secos. En este método especial, se colocan apósitos mojados sobre la lesión y se les deja secar. El tejido muerto y los desechos se quitan cuando se quita el apósito seco. Se usa este método únicamente para quitar el tejido muerto, nunca se usa en una lesión limpia.

    Medicamentos enzímicos que sólo disuelven los tejidos muertos.

    Ciertos apósitos especiales que se dejan en la piel por varios días y éstos ayudan a las enzimas naturales del cuerpo a disolver lentamente los tejidos muertos. Este método no se debe usar si la llaga está infectada; en este caso, en las llagas infectadas, se debe usar un método rápido para quitar el tejido muerto y otros desechos.

    El médico y la enfermera pueden usar instrumentos quirúrgicos para quitar el tejido muerto de la piel.

    Dependiendo de la salud general del paciente y de la condición de la úlcera, el médico o la enfermera recomendarán el mejor método para quitar el tejido muerto en cada caso.

  3. Elegir y usar los apósitos

    Elegir el apósito adecuado es importante para el cuidado de una lesión. El médico o la enfermera considerarán la ubicación y el estado de la úlcera cuando recomienden un tipo de apósito determinado.

    Los más comunes son la gasa (humedecida con solución salina), la tela plástica (muy delgada y transparente), y el hidrocoloide (que retiene humedad y oxígeno). Las gasas se tienen que humedecer frecuentemente con solución salina y se tienen que cambiar por lo menos diariamente. Si no se mantienen húmedas, el tejido nuevo se quitará al mismo tiempo que se retira el apósito.

    A menos que haya una infección, la tela plástica y el hidrocoloide se pueden dejar en la piel por varios días, para ayudarla a mantener su humedad natural.

    La selección del apósito depende de:

    El tipo de material más conducente a la curación.

    La frecuencia con la que se tiene que cambiar el apósito.

    Si existe infección en la úlcera.

    Por lo general, el apósito debe mantener la lesión húmeda y el tejido alrededor de ella seco, pero conforme la úlcera sane, puede ser necesario cambiar el tipo de apósito.

Cómo cuidar y guardar los apósitos

Generalmente se pueden usar apósitos limpios (no necesariamente estériles), siempre y cuando se mantengan secos y limpios.

No existe evidencia que indique que usar apósitos estériles sea mejor que usar apósitos limpios. Sin embargo, puede haber contaminación entre pacientes en ámbitos como hospitales y asilos de ancianos. Cuando se usan en instituciones, se deben de seguir cuidadosamente ciertos procedimientos para evitar la contaminación entre pacientes.

En el hogar también se pueden usar apósitos limpios. Siga cuidadosamente las siguientes instrucciones para guardarlos, cuidarlos y cambiarlos.

Para mantener los apósitos limpios y secos:

Guárdelos en su envoltura original (o en otras envolturas plásticas que se puedan cerrar) en un lugar seco y limpio.

Lávese las manos con agua y jabón antes de tocar los apósitos limpios.

Saque el apósito de la envoltura sólo cuando lo vaya a usar.

No toque los apósitos del paquete una vez que haya tocado la llaga.

Deseche el paquete entero si cualquiera de los apósitos se ha mojado o ensuciado.

Para cambiar el apósito, pida al médico o a la enfermera que le muestre cómo hacerlo. Si es posible, deje que la enfermera o el médico le vea hacerlo por lo menos una vez.

Pida instrucciones por escrito si las necesita. Si tiene preguntas o problemas en cuanto a cómo hacerlo, hable con el médico o la enfermera.

Lávese las manos con agua y jabón antes y después de cambiar el apósito. Use cada apósito sólo una vez. Debe de comprobar que el apósito permanece en su lugar después de hacerle al paciente los cambios posturales. Después de cambiar el apósito, debe de asegurarse de desecharlo de tal manera que evite que se dispersen los gérmenes.

Usar bolsas de plástico para retirar los apósitos. Una bolsa de plástico pequeña (como las que se usan para guardar bocadillos) se puede usar para retirar el apósito de la llaga (Dibujo 8). Cierre la bolsa antes de tirarla. Si usa guantes, tírelos después de cada curación.


Una alimentación adecuada

Una alimentación adecuada es el tercer paso para la curación. Llevar una dieta equilibrada le ayudará a que sanen las úlceras y a prevenir que se formen otras nuevas.

Usted y su médico, especialista en dietética o enfermera deben de hablar sobre otras condiciones médicas que tenga (tales como diabetes o problemas de riñón) antes de diseñar una dieta especial.

Pésese una vez a la semana. Si nota que no puede ingerir suficiente comida para mantenerse en el peso, o percibe un aumento o reducción súbito de éste, probablemente necesite de una dieta especial o de suplementos vitamínicos. Quizás necesite más calorías como parte de una dieta equilibrada.

Dígale al médico o a la enfermera lo de sus cambios de peso. Un aumento o reducción de unos 5 Kg. en un período de 6 meses, de forma no buscada, debe de ser evaluado por un médico.


El dolor y las infecciones

Incluso si cuida su úlcera adecuadamente, pueden surgir problemas tales como una infección o el dolor. El dolor le puede impedir moverse o participar en su cuidado y la infección puede hacer más lenta la curación.

El control del dolor

Dígale al médico o a la enfermera si tiene dolor cerca o en el lugar de la llaga. Cubrir la llaga con un apósito o cambiar de posición podrían ayudar a reducir el dolor.

Si siente dolor cuando le limpian o cambian el apósito, puede tomar un medicamento calmante ya sea de receta médica o que puede comprar sin receta. Tómelo entre 30 y 60 minutos antes de la curación y si esto no le ayuda, hable con el médico o la enfermera.

Tratamiento para la infección

Si se presenta una infección, la úlcera puede tardar más en sanar. La infección se puede expandir al tejido adyacente (celulitis), al hueso bajo la úlcera (osteomielitis), o a todo el cuerpo (sepsis). Estas son complicaciones serias que requieren atención médica inmediata. Si nota cualquiera de los síntomas de infección de la Tabla 3, llame a su médico inmediatamente.


Revise su progreso

El médico o la enfermera deben de revisar su úlcera regularmente, con la frecuencia indicada de acuerdo a su progreso. Normalmente, una úlcera por contacto se debe de revisar una vez a la semana.

El examen de la úlcera

El momento mejor para revisar la úlcera es después de que se ha limpiado. Debe de notar señales de mejoría entre las 2 y las 4 semanas y éstas incluyen, que la úlcera haya disminuído de tamaño o profundidad y que tenga menos secreción. Las úlceras infectadas pueden llevar más tiempo en sanar.

Síntomas que debe de comunicar

Dígale al médico o a la enfermera si:

La úlcera ha aumentado su tamaño o profundidad.

Si fluye de ella más secreción.

Si no empieza a sanar en 2 a 4 semanas.

Si ve síntomas de infección (vea la Tabla 3).

También informe:

Si no puede llevar una alimentación equilibrada.

Si tiene cualquier problema para seguir el plan de tratamiento.

Si su estado de salud general empeora.

Cambiar el plan de tratamiento

Si se presentan cualesquiera de estos síntomas, es probable que tengan que cambiar el plan de tratamiento. Dependiendo de sus necesidades, puede que se cambie lo siguiente:

Las superficies de soporte.

La frecuencia con la que cambia de posición al estar en la cama o sentado.

Los métodos para limpiar la úlcera y quitar el tejido muerto.

El tipo de apósito.

Su alimentación.

El tratamiento contra las infecciones.

Otras opciones de tratamiento

Si no sanan las úlceras, el médico podría recomendar la estimulación electrónica celular, en la que se usa una pequeña corriente eléctrica para ayudar a la curación. Este tratamiento es relativamente nuevo, de tal forma que es posible que no siempre se cuente con el equipo o el personal capacitado para realizarlo. Tampoco existe suficiente evidencia científica que asegure su eficacia y seguridad.

Si la úlcera es grande o profunda o no da señales de sanar en los plazos señalados antes, es probable que sea necesario realizar una operación para reparar el tejido dañado. Usted y el médico deben de hablar sobre esta opción.


El cuidado de la piel sana

Tener la piel sana es importante para la prevención de las úlceras por contacto, ya que así hay menores probabilidades de que ésta se lesione y mayores de que sane más rápidamente que la piel que está en malas condiciones.

Puede prevenir nuevas úlceras al mismo tiempo que cura las que ya tiene. Para mejorar la salud de su piel:

Báñese cuando sea necesario para estar limpio y cómodo.

Use un jabón suave y agua tibia (no caliente).

Use cremas humectantes (como cremas para la piel) para evitar que ésta se reseque.

Examine su piel por lo menos una vez al día para ver si tiene áreas enrojecidas u otros cambios de color, o alguna llaga. Preste especial atención a los puntos de presión en donde se podrían formar éstas (Dibujo 2).

Los problemas de la piel también pueden ser consecuencia de problemas en el control de la orina o del excremento (incontinencia urinaria o fecal). Si tiene estos problemas, pida consejo a su médico o enfermera. Si no se puede controlar la pérdida:

Limpie la piel en cuanto se ensucie.

Use una crema o ungüento protector para evitar que se moje la piel.

Utilice toallas sanitarias y/o ropa interior especial para absorber la humedad y proteger la piel.


Desempeñe un papel activo en su cuidado

Si entiende los conceptos básicos sobre cómo aliviar la presión sobre la úlcera, el cuidado de la lesión y llevar una buena alimentación, usted puede seguir los pasos necesarios para cuidar las úlceras por contacto y prevenir que aparezcan otras. No todos los pasos son apropiados para todos los pacientes. El mejor programa, dependerá de sus necesidades y del estado y gravedad de sus úlceras.

Asegúrese de:

Hacer preguntas.

Explicar sus necesidades, deseos y preocupaciones.

Entender lo que se tiene que hacer y por qué.

Lo que es mejor en su caso. Hable con el médico sobre las maneras de prevenir y tratar las úlceras por contacto en el hogar, el hospital, o en el asilo de ancianos.

Desempeñe un papel activo en su cuidado de salud.


Para más información

Para más información sobre la prevención de este problema le recomendamos la lectura de la guía para la prevención de las úlceras o llagas por contacto.

También le recomendamos la lectura de La incontinencia urinaria en los adultos, El control del dolor después de una operación y Existen tratamientos para la depresión.

La información de esta publicación se obtuvo de Treatment of Pressure Ulcers. Clinical Practice Guideline, Number 15. La guía fue escrita por un panel de expertos del sector no gubernamental patrocinado por la Agency for Health Care Policy and Research (AHCPR), una agencia del Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos. Existen y se están desarrollando otras Guías para pacientes, en inglés y en español, sobre diversos problemas de la salud.

Versión original de este documento:

Agency for Health Care Policy and Research
National Council on Patient Information and Education

U.S. Department of Health and Human Services
Public Health Service
Agency for Health Care Policy and Research

AHCPR Publication No. 97-0002
February 1997

Adaptado y revisado por:

Servicio del Plan de Salud e Investigación
Servicio Canario de Salud


Tablas

Tabla 1. Pasos básicos para el cuidado de las úlceras por contacto

Tarea. Pasos específicos.
Preparación
  1. Lávese las manos con agua y jabón.
  2. Busque los materiales necesarios: la solución salina, el equipo para irrigar (jeringa u otro instrumento, vasija, una bolsa de plástico grande), apósitos, cinta adhesiva, guantes de goma desechables, una bolsita plástica pequeña, una toalla, gafas protectoras, las gafas y un delantal de plástico (opcional).
  3. Coloque al paciente en una posición cómoda.
  4. Coloque una bolsa de plástico grande sobre las sábanas para que no se ensucien.
Quite el apósito viejo
  1. Coloque su mano dentro de una bolsa de plástico pequeña (vea el Dibujo 8).
  2. Tome el apósito viejo con la mano dentro de la bolsa y retírelo de la piel.
  3. Vuelva la bolsa al revés para cubrir el apósito sucio.
  4. Cierre la bolsa bien antes de desecharla.
Irrigue la úlcera
  1. Póngase unos guantes de plástico desechables. (Use gafas o lentes de plástico de protección y un delantal por si el líquido de la herida pudiera salpicar.)
  2. Llene la jeringa u otro instrumento de irrigación con solución salina.
  3. Coloque la vasija debajo de la llaga para recoger el líquido que escurra.
  4. Sostenga el irrigador a una distancia de 2 cms. y medio a 15 cms. de la úlcera e irrigue suavemente con solución salina.
  5. Use suficiente fuerza en la irrigación para despegar el tejido muerto y la supuración; pero no dañe el tejido nuevo.
  6. Quite la vasija sin derramar el líquido.
  7. Seque la piel alrededor de la úlcera con toques suaves de una toalla limpia.
  8. Después de evaluar la úlcera y volver a vendarla, quítese los guantes, vuélvalos del revés y disponga de ellos de forma adecuada.
Evalúe
  1. Evalúe la curación. Conforme mejore, la úlcera disminuirá de tamaño lentamente y drenará menos. El tejido nuevo en el fondo de la herida es de color rosa o rojo y de apariencia abultada y brillante. No dañe este tejido
  2. Comuníqueselo al médico o a la enfermera si la úlcera se hiciese mayor, si drenara más, se infectase o no diera señales de mejoría en 2 a 4 semanas.
Coloque un apósito en la úlcera

Siguiendo las instrucciones del médico o la enfermera, coloque un apósito (vendaje de gasa) limpio sobre la úlcera. Recuerde:

  1. Use el apósito sólo una vez.
  2. Mantenga los apósitos en su envoltura original, o en otro tipo de envoltura plástica cerrada.
  3. Guárdelos en un lugar seco y limpio.
  4. Deseche todo el paquete si se mojan, contaminan, o ensucian.
  5. Lávese las manos antes de tocar los apósitos limpios.
  6. No vuelva a tocar el contenido del paquete de apósitos después de haber tocado la lesión.

Tabla 2. Receta para hacer solución salina

  1. Use 4 litros y medio de agua destilada, o hierva esta misma cantidad de agua del grifo durante 5 minutos. No emplee agua de pozo ni de mar.

  2. Agregue 8 cucharaditas de sal de mesa al agua hervida o destilada.

  3. Mezcle la solución hasta que se disuelva la sal completamente. Asegúrese de que el recipiente en el que guardará la solución y el instrumento con el que la mezcle estén limpios (hervidos).

Nota: Enfríela a temperatura ambiente antes de usarla. A esta temperatura y en un recipiente de plástico o de vidrio bien cerrado, la solución se puede guardar por una semana.

Tabla 3. Síntomas de una infección

Ulcera infectada. Infección generalizada.
Secreción espesa verde o amarillenta.

Mal olor.

Tejido alrededor de la llaga, caliente o rojizo.

Sensibilidad al tacto en el área alrededor de la ulcera.

Inflamación.

Fiebre o escalofríos.

Debilidad.

Confusión mental o dificultad para concentrarse.

Latidos acelerados del corazón.


Dibujos