| IPróstata |
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Tratamientos para el agrandamiento o crecimiento benigno de la próstata. La próstata es la glándula del hombre que se sitúa en la parte baja de la vejiga de la orina y que tiene por función producir parte del líquido lechoso (semen) en el que fluyen los espermatozoides para la reproducción. En condiciones normales la próstata tiene el tamaño de una nuez y se encuentra debajo de la vejiga, que es en donde se acumula la orina, rodeando a la uretra, que es el tubo que conduce la orina hacia la salida del pene y al exterior (vea el dibujo). Cuando el hombre tiene un orgasmo (satisfacción o clímax sexual), el esperma de los testículos y el líquido lechoso que produce la próstata entran en la uretra. El líquido transporta a los espermatozoides a través del pene.
El propósito de esta publicación Esta publicación le ayudará a conocer y entender mejor algunos aspectos de su interés relacionados con el crecimiento (hiperplasia) benigno de la próstata, así como sus posibles tratamientos. El crecimiento benigno de la próstata es algo que ocurre frecuentemente en el hombre a medida que avanza la edad. Algo semejante ocurre en la mujer con respecto al útero o matriz. En algunos casos este crecimiento benigno de la próstata, en el hombre, o del útero, en la mujer, no causa ningún problema. Sin embargo si usted padece problemas debidos al crecimiento benigno de su próstata y ha recibido alguna recomendación para tratarse, por parte de su médico, esta publicación le explicará los beneficios y las posibles desventajas de cada uno de los tratamientos disponibles.
¿Qué es el crecimiento benigno de la próstata? Los médicos utilizan el nombre de hiperplasia o adenoma de la próstata para referirse al crecimiento benigno de la próstata. Es una condición en la que la próstata crece a un tamaño más grande de lo normal. El crecimiento de la próstata no es una condición cancerosa ni causa cáncer. La palabra "benigna" quiere decir que las células no son cancerosas; y la palabra "hiperplasia" quiere decir que existen más células de lo normal; lo cual produce el crecimiento del tamaño de la glándula prostática. La probabilidad de que usted tenga problemas con la próstata aumenta con la edad y no se puede prevenir. La condición es más común entre los hombres que superan los 50 años. Por ejemplo, más de la mitad de los hombres mayores de 60 años la padecen y 8 de cada 10 hombres mayores de 80, la presentan.
No es un problema canceroso. El crecimiento benigno de la próstata no siempre causa problemas. Menos de la mitad de los hombres que la tienen presentan síntomas ; y sólo algunos de éstos, necesitarán recibir tratamiento.
¿Cuáles son los síntomas que produce el crecimiento benigno de la próstata? Muchos hombres cuya próstata ha aumentado de tamaño no presentan síntomas molestos. Sin embargo el síntoma más común, entre los que sí padecen algún síntoma, es tener problemas para orinar. Marque con una (X) los síntomas que usted presenta:
¿Cuál es la causa de los síntomas? Conforme crece la próstata, ésta presiona el tubo de la uretra, estrangulándolo o haciéndolo más estrecho. Este estrechamiento de la uretra es lo que dificulta el vaciado de la vejiga de la orina y hace difícil orinar. A veces este mismo crecimiento de la próstata también puede causar infección o sangrado. Durante las primeras etapas del crecimiento de la próstata el paciente puede orinar mediante un mayor esfuerzo del músculo de la vejiga, empujando la orina a través del tubo estrecho de la uretra. Pero conforme progresa el crecimiento, el músculo de la vejiga se va haciendo más fuerte, grueso y sensible. Esto es lo que causa la sensación urgente de tener que orinar. En algunos casos, el paciente puede tener problemas al tratar de empujar la orina a través de la uretra, de tal forma que no puede vaciar completamente su vejiga. En algunos otros casos, el paciente repentinamente no puede orinar (este problema se conoce como retención aguda de orina y necesita de ayuda médica). Si el problema avanza y los síntomas son cada vez más frecuentes e intensos, algunos de los pacientes pueden presentar problemas de la vejiga o del riñón o de ambos; debido a esta dificultad de vaciamiento de la vejiga de la orina. En los casos en que se presenta infección del sistema urinario, el paciente puede sentir sensación de ardor y dolor al orinar. (El sistema urinario es el que elimina la orina y está formado por los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra [vea el dibujo]). ¿Cuándo debe visitar al médico? Si tiene cualquier síntoma que le causa molestias, debe visitar al médico para que determine cuál es el problema, ya sea el crecimiento de la próstata o alguna otra enfermedad. Si se confirma que usted tiene un crecimiento benigno de la próstata, el médico también podrá determinar si ésta le ha causado otros problemas de salud sobre el resto del sistema urinario (vejiga, uréteres y riñones). ¿Cómo se diagnostica el crecimiento de la próstata? Para diagnosticarle, el médico probablemente hará lo siguiente:
Estos exámenes no son molestos ni costosos y ayudan a confirmar si usted tiene crecimiento de la próstata y los problemas que le ha podido causar en su propio cuerpo. Sin embargo, si no recibe tratamiento ahora, estos exámenes no pueden predecir si el crecimiento de la próstata le provocará otros problemas en el futuro. Su médico también le recomendará otros exámenes para conocer si la condición ha afectado a su vejiga o a sus riñones. Estos exámenes pueden ser de ayuda para algunos pacientes, pero no para todos:
Probablemente su médico le recomendará otros exámenes tales como rayos-x, cistoscopia o ultrasonido. Muchos pacientes no necesitan hacerse estos exámenes que son costosos y con frecuencia inútiles. Los rayos-x y la cistoscopia pueden causar problemas en algunos pacientes. Sin embargo, pueden ayudar a diagnosticar algunos problemas relacionados con el crecimiento de la próstata y ayudar a pacientes que tienen problemas tales como sangre en la orina. La cistoscopia le permite al médico mirar directamente dentro de la próstata y la vejiga. Si su médico y usted deciden que es necesaria una cirugía, este procedimiento permite decidir el tipo de operación más adecuada en su caso. Durante el examen se introduce un tubo a través del pene y la uretra hasta la vejiga. Algunos pacientes tienen molestias durante y después del examen. Algunos pueden presentar infecciones urinarias o sangre en la orina y algunos pueden dejar de orinar por un corto período de tiempo después del examen. Un examen de rayos-x conocido como urografía endovenosa o urograma permite que el médico vea el bloqueo en el conducto urinario. Este examen consiste en inyectar una sustancia de contraste (tinte) en las venas, para que posteriormente este líquido de contraste se vaya eliminando a través del sistema urinario en las radiografías. Algunos pacientes son alérgicos a estas sustancias. El ultrasonido permite que el médico vea la próstata, los riñones y la vejiga sin necesidad de usar un catéter o los rayos-x. Este examen se realiza a través de un instrumento que se coloca sobre la piel y envía ondas de sonido (ultrasonido) hacia el cuerpo. Los ecos producen imágenes de televisión de la próstata, los riñones o la vejiga. Este examen no causa molestias ni daño. Para producir una mejor imagen de la próstata, se introduce un instrumento especial en el recto. Esto último se hace cuando el médico sospecha que existe cáncer de próstata.
¿Cuándo es apropiado dar tratamiento? Solamente es necesario dar tratamiento cuando:
Tener la próstata de mayor tamaño del normal no es razón suficiente para recibir tratamiento. Es posible que su próstata no crezca más de lo que ya lo está y que sus síntomas no empeoren.
Hágase las siguientes preguntas en cuanto a sus síntomas:
Las respuestas a las preguntas anteriores le pueden ayudar a elegir el tratamiento más adecuado a su caso. Los pacientes bien informados toman mejores decisiones.
¿Cuáles son las opciones de tratamiento? Actualmente existen cinco tratamientos para el agrandamiento de la próstata:
La cirugía es el mejor tratamiento para aliviar sus síntomas al orinar, pero al mismo tiempo tiene más riesgos que los demás tratamientos. Usted puede elegir entre varios tratamientos y debe optar por la cirugía sólo cuando sufra complicaciones serias debidas al crecimiento de su próstata que hagan necesaria la operación. El tipo de tratamiento que elija dependerá de en qué medida le molestan los síntomas. Su decisión también dependerá del riesgo que está dispuesto a correr para aliviarse de ellos. Usted y su médico elegirán la mejor opción para su caso.
Observación médica, sin tratamiento: Si no presenta síntomas molestos, usted y su médico probablemente decidirán esperar sin dar tratamiento, es decir que no tomará ningún medicamento ni le harán ninguna operación. Lo que le harán será un examen cada año, para determinar si el crecimiento de su próstata ha empeorado o si le causa otros problemas. El médico le preguntará si tiene algún otro problema y probablemente le recomendará algunos otros exámenes médicos para determinar si este problema ha afectado los riñones o la vejiga. Los problemas serios son poco frecuentes entre los pacientes que deciden no llevar tratamiento. En las ocasiones en que se dan, pueden consistir en: infecciones, sangrado o daño en los riñones y la vejiga. Unos pocos pacientes podrán sufrir retenciones agudas de orina, que consiste en que bruscamente quieren y no pueden orinar. Esta situación necesita ayuda médica. Algunas de las recomendaciones del médico para controlar los síntomas producidos por el crecimiento de la próstata son que el paciente beba menos líquidos antes de acostarse. También les aconsejan que no tomen medicamentos para el tratamiento de problemas de sinusitis y la congestión nasal sin supervisión médica, ya que estos medicamentos pueden empeorar los problemas de la próstata. Los síntomas de los pacientes que no reciben tratamiento pueden mantenerse iguales, mejorar o empeorar. Si usted nota que sus problemas empeoran, hable con su médico sobre las alternativas de tratamiento.
Tratamiento con medicamentos "bloqueador alfa" Los bloqueadores alfa se toman por la boca una o dos veces al día. Estos medicamentos relajan los músculos en la próstata, de tal manera que algunos pacientes notan una mejoría en sus síntomas al orinar. Probablemente el médico le verá con más frecuencia durante las 3 ó 4 primeras semanas para asegurarse de que el tratamiento va bien. El revisará sus síntomas y la dosis del medicamento (cuánto y cuándo lo toma). Después de esto, las visitas serán menos frecuentes, y entonces el médico lo revisará y le dará una receta médica para obtener más medicamento. No existe evidencia de que los medicamentos bloqueadores alfa reduzcan el porcentaje de complicaciones causadas por el crecimiento de la próstata ni la probabilidad de que se tenga que hacer cirugía en el futuro. Los efectos secundarios incluyen dolores de cabeza, mareos, cansancio o un descenso o bajada de la presión arterial. Debido a que el uso de bloqueadores alfa es reciente, los médicos aún no conocen los riesgos ni los beneficios a largo plazo. Los bloqueadores alfa incluyen el "doxozosin" ("Cardura"), el "prazosin" ("Minipress"), y el "terazosin" ("Hytrin;").
Tratamiento con el medicamento "finasteride" El finasteride ("Proscar") es un medicamento que se toma por la boca una vez al día para reducir el tamaño de la próstata. Algunos pacientes notan una mejoría en sus síntomas para orinar. Pueden pasar 6 meses o más antes de que usted note todos los beneficios del medicamento y es necesario que visite a su médico regularmente mientras que lo siga tomando. Hasta hoy en día no existe evidencia de que el medicamento "finasteride" reduzca el porcentaje de complicaciones causadas por el agrandamiento de la próstata ni la probabilidad de que se tenga que hacer una cirugía en el futuro. Este es también un tratamiento nuevo, así es que los médicos aún no conocen sus beneficios ni sus riesgos a largo plazo. El finasteride reduce el nivel en sangre del antígeno específico de próstata, de tal manera que los médicos no saben si esto puede afectar los resultados del examen de sangre para detectar el cáncer de próstata. Los efectos secundarios del finasteride incluyen un menor interés en tener relaciones sexuales, problemas en lograr una erección y problemas para eyacular.
Dilatación con el uso de un globo (balón) La dilatación se realiza en una sala de operaciones o en la consulta de un médico. Se le da anestesia al paciente (para que no sienta dolor) y el doctor inserta en el pene un catéter (tubo) con un globito desinflado en uno de sus extremos. El catéter se pasa a través del pene y de la uretra hasta la vejiga. El médico infla el globito que, a su vez, abre y dilata la uretra en el lugar que ésta ha sido presionada por la próstata. Esto ayuda a algunos pacientes a orinar mejor. El procedimiento puede causar sangrado o infección y algunos pacientes pueden tener dificultades para orinar por un período de tiempo. Si no hay ningún problema, el paciente puede irse a casa el mismo día, pero algunos pacientes se tienen que quedar en el hospital por una noche. La dilatación es un procedimiento relativamente nuevo y los médicos aún no tiene suficiente experiencia sobre sus beneficios y riesgos a largo plazo. En muchos de los pacientes este tratamiento sólo funciona por un corto período de tiempo.
Cirugía La cirugía para tratar el crecimiento benigno de la próstata se viene realizando desde hace muchos años, así es que los médicos conocen bastante bien los riesgos y beneficios que presenta. En comparación con los demás tratamientos, la intervención quirúrgica da resultados más rápidos, pero también es más probable que cause problemas serios. Sin embargo, la mayoría de los hombres que se someten a ella no presentan problemas. El que la próstata crezca de tamaño no necesariamente quiere decir que se necesite de una operación, ya que es posible que ésta no siga creciendo más. Además, la operación para este problema no tiene ninguna repercusión en la probabilidad de que el paciente padezca de cáncer de próstata en el futuro. La cirugía se recomienda en casi todos los casos en que los pacientes tienen los siguientes síntomas:
Si usted no padece de estos problemas serios, pero no obstante siente molestias causadas por el crecimiento de la próstata, probablemente considerará la posibilidad de la cirugía. Existen tres tipos de cirugía:
La operación de resección transuretral es la más común y se ha comprobado que es eficaz en el tratamiento del crecimiento de la próstata. El paciente mejora cuando la operación reduce la presión de la próstata en la uretra. Después de anestesiar al paciente, sin tener que cortar la piel, el médico introduce un instrumento especial a través del pene y hasta la uretra. Con este instrumento, el médico saca parte de la próstata. Después de efectuado este tipo de cirugía, el paciente ha de usar una sonda para drenar la orina durante 2 ó 3 días y probablemente tendrá que quedarse en el hospital ese período de tiempo. La mayoría de los pacientes notan una pronta mejoría después de la cirugía y permanecen bien por muchos años. La operación de incisión transuretral se puede recomendar cuando la próstata no ha crecido demasiado. En esta cirugía no se saca ningún tejido. Se introduce un instrumento a través de la uretra y se realizan dos pequeños cortes en la próstata. Estos cortes reducen la presión que ésta está ejerciendo sobre la uretra y ayudan a que el paciente pueda orinar. En ciertos casos esta cirugía presenta menores riesgos que la anterior. La prostatectomía se usa cuando la próstata está muy crecida. Se realiza una incisión en la parte baja del abdomen del paciente y se saca parte del interior de la próstata. Este tipo de cirugía mejora los síntomas de el agrandamiento de próstata en la mayoría de los pacientes, pero algunos síntomas pueden persistir. Por ejemplo, los músculos de la vejiga pueden quedar débiles después de la operación y esto quiere decir que el paciente probablemente seguirá teniendo problemas para orinar.
Nuevos tratamientos Cada año surgen nuevos tratamientos como la cirugía con rayos láser, la cirugía termal con microondas, la férula prostática y nuevos medicamentos. La cirugía de rayos láser presenta los riesgos de cualquier cirugía y los médicos aún no saben si los beneficios y los riesgos de ésta son mayores o menores que los de las cirugías ya conocidas. Aún no existe información definitiva que podamos incluir en esta publicación sobre estos y otros nuevos tratamientos. Si su médico le recomienda un tratamiento nuevo, pídale que le explique los riesgos y los beneficios de cada uno de ellos, de la misma manera en que se le presentan a continuación sobre los tratamientos ya conocidos.
¿Cuáles son los beneficios y los riesgos? Cada uno de los tratamientos puede mejorar sus síntomas, pero cada uno de ellos tiene diferentes probabilidades de éxito. Todos los tratamientos, incluyendo la decisión de no dar ninguno, tienen algunos riesgos. Hágale al médico las siguientes preguntas sobre cada uno de los tratamientos:
A continuación se presentan los beneficios y los riesgos de cada tratamiento para que los pueda consultar con su médico. La Tabla 1 muestra que la probabilidad de que mejoren sus síntomas con la cirugía de resección transuretral, cuando estos síntomas son importantes, es mejor que si decide que no le den tratamiento (sólo observación médica). Sin embargo recuerde que el tratamiento elegido debe estar en relación a la intensidad de los síntomas y que siempre se puede llegar a la cirugía. Incluso con la resección, sus probabilidades de mejoría no son definitivas. Esto es así porque los médicos no pueden saber las probabilidades exactas de mejoría de cada paciente. Por lo general, los pacientes que presentan la mayor mejoría después del tratamiento son los que tenían los peores síntomas. El éxito de la incisión transuretral y de la prostatectomía es similar al de la resección transuretral. La Tabla 2 muestra el grado de mejoría de los síntomas con cada uno de los tratamientos. Nuevamente la resección proporciona la mayor mejoría, mientras que la observación médica da la menor. La Tabla 3 muestra las probabilidades de que se presenten problemas durante el tiempo en que se proporciona el tratamiento o poco después de terminado éste. En la mayoría de los casos, los tratamientos no ocasionan problemas y aquéllos que se presentan no son serios. Algunos de los problemas serios de la resección transuretral son: enfermedad del corazón, sangrado que requiere una transfusión, o bloqueo del flujo de la orina. Sólo unos pocos de los pacientes que se someten a esta cirugía tienen estos problemas (vea la tabla 1). Los efectos secundarios más comunes entre los pacientes que toman los medicamentos bloqueadores alfa son los mareos, el cansancio y los dolores de cabeza. El finasteride causa problemas sexuales tales como un menor deseo sexual o problemas para lograr una erección en aproximadamente 5 de cada 100 pacientes. Con la observación médica sin tratamiento no existe la probabilidad de que se presenten problemas de inmediato, pero el crecimiento mismo de la próstata puede hacer que los síntomas empeoren, o causar otros problemas. Solamente la resección transuretral reduce significativamente este riesgo. Los doctores no saben si los medicamentos bloqueadores alfa, el finasteride, o la dilatación con globo pueden reducir las probabilidades de problemas futuros causados por el agrandamiento de la próstata.
Recibir sólo una cuidadosa observación médica es lo indicado para muchos pacientes. La Tabla 4 muestra las probabilidades de morir como resultado del tratamiento. Probablemente no hay mayor riesgo de muerte con sólo la observación médica, los medicamentos bloqueadores alfa y el finasteride. No existe información a este respecto en cuanto al uso de la dilatación con globo. La edad media de los pacientes que padecen de crecimiento benigno de la próstata es 67 años. La probabilidad de que una persona de esta edad muera por cualquier razón es de aproximadamente 8 de cada 1,000 en un período de tres meses. Existe una muy pequeña probabilidad de morir dentro de los tres meses siguientes a la operación de resección transuretral (15 de cada 1,000) pacientes. Si usted tiene buena salud general, la probabilidad de morir debido a la cirugía es aún más baja. Algunos de los tratamientos para el crecimiento de la próstata pueden causar incontinencia urinaria, es decir, orinar cuando usted no lo quiere. Con el tiempo, el mismo crecimiento de la próstata puede ocasionar también este problema. Los pacientes que reciben tratamiento con bloqueadores alfa, finasteride, o la dilatación con globo también corren el riesgo de tener incontinencia urinaria en el futuro. Raramente, algunos pacientes presentan incontinencia urinaria severa después de recibir tratamiento (vea la Tabla 5). Aproximadamente entre 7 a 14 pacientes de cada 1,000 tienen este problema después de la operación de resección transuretral. Sólo los pacientes que no reciben tratamiento no presentan este problema. La probabilidad de tener que hacerse una operación en el futuro varía de un tratamiento a otro. Algunos de los pacientes que en un principio eligen sólo la observación médica sin tratamiento, o que usan medicamentos, pueden decidir más tarde que quieren hacerse la cirugía para aliviar los síntomas molestos. Algunas veces, los pacientes que ya se han hecho una operación, necesitan otra más porque la próstata vuelve a crecer. Otra razón es que el tejido de cicatrización de la primera cirugía bloquee el conducto urinario. En el transcurso de los primeros 8 años después de la operación de resección, entre 5 a 15 pacientes de cada 100 necesitarán otra cirugía. Los médicos no están seguros de que el uso de los tratamientos con bloqueadores alfa, finasteride o la dilatación con globo reduzcan la probabilidad de que los pacientes necesiten la cirugía en el futuro. La Tabla 6 muestra la posibilidad de sufrir de impotencia sexual (no poder tener una erección) debido al tratamiento para el agrandamiento de la próstata. Aproximadamente 2 de cada 100 hombres a partir de los 67 años de edad en adelante, se vuelven impotentes, aunque no padezcan de la próstata y, por lo tanto, no reciban ningún tratamiento. Probablemente no haya mayor riesgo de impotencia entre los pacientes que están sólo bajo observación médica o los que usan los medicamentos bloqueadores alfa. Los que usan el finasteride tienen un riesgo un poco más alto de sufrir de impotencia pero el problema se debe aliviar después de suspender el medicamento. El riesgo para los pacientes que se someten a la dilatación por globo es desconocido, pero probablemente bajo. Finalmente, la probabilidad de impotencia para los pacientes que pasan por la cirugía de resección es de entre 3 a 35 de cada 100 pacientes que deciden operarse. Para la mayoría de los pacientes que se someten a la operación y tienen un funcionamiento sexual normal, el riesgo probablemente no es más alto que el de los pacientes que no reciben ningún tratamiento. La Tabla 7 muestra el número de días de incapacidad que es probable tendrá que tener en su trabajo y en su vida normal durante el primer año después de recibir el tratamiento. Esto incluye el tiempo que necesitará para visitar al médico y los servicios en el hospital. También se puede presentar otro problema conocido como eyaculación inversa. Este problema es común entre los pacientes que han pasado por la operación y raro entre los que toman medicamentos bloqueadores alfa. Lo que sucede con la eyaculación inversa es que, durante el clímax sexual, el semen fluye inversamente hacia la vejiga en vez de salir a través del pene. Los hombres que tienen este problema probablemente no podrán concebir hijos; pero no les afecta en su capacidad de tener una erección y lograr satisfacción sexual y no ocasiona otros problemas. Probablemente deseará hablar más sobre este tema con su médico. La eyaculación inversa se presenta entre unos 40 a 70 pacientes de cada 100 que pasan por la cirugía. En unos 7 de cada 100 pacientes que toman los bloqueadores alfa también se presenta este problema. Los que están sólo bajo observación médica y los que toman el finasteride no presentan el problema, aunque algunos de los que toman este medicamento notan que producen menos semen de lo normal.
Considere cuidadosamente todos los beneficios y los posibles problemas que se derivan de cada uno de los tratamientos. La tabla 1 presenta los beneficios y posibles riesgos de cada tratamiento. Puede usar esta tabla para comparar los tratamientos. Por ejemplo, tanto los pacientes que toman los bloqueadores alfa como los que pasan por la cirugía de resección tienen problemas, pero algunos de éstos son leves y otros son serios, la tabla le ayudará a compararlos. ¿Cuál es el siguiente paso? Antes de elegir un tratamiento, hágale a su médico las importantes dos preguntas siguientes:
No importa lo que decida, consúltelo con su médico. Puede llevar esta publicación con usted para que le ayude. Hágale todas sus preguntas y, junto con él, tome la decisión final.
La información de esta publicación se obtuvo de la Benign Prostatic Hyperplasia: Diagnosis and Treatment. Clinical Practice Guideline. La guía fue desarrollada por un panel de expertos patrocinados por la Agency for Health Care Policy and Research (AHCPR), una agencia del Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos. Existen y se están desarrollando otras guías para pacientes en inglés y en español sobre diversos problemas de la salud.
Tabla de comparación: resultados de tratamientos
Figura: Sistema urinario del hombre
Tabla 1. Mejoría de los síntomas con cada tratamiento
Tabla 2. Grado de mejoría de los síntomas con cada tratamiento
Tabla 3. Probabilidad de problemas inmediatos de cada tratamiento
Tabla 4. Probabilidad de morir durante los 3 meses después del tratamiento
Tabla 5. Probabilidad de tener incontinencia urinaria (orinar sin quererlo)
Tabla 6. Impotencia sexual (no tener erecciones)
Tabla 7. Tiempo de incapacitación durante el primer año despué del tratamiento
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