Incontinencia urinaria  

El propósito de esta publicación

A muchas personas se les escapa la orina sin que se den cuenta de ello, aun cuando traten de aguantarse. Cuando esto ocurre con tanta frecuencia que se convierte en un problema, la persona padece de incontinencia urinaria.

La incontinencia urinaria es muy frecuente, sin embargo no lo parece porque a bastantes personas les da vergüenza comentarlo y buscar ayuda. Por esto es importante que todos conozcamos que millones de mujeres y hombres han recibido tratamiento eficaz y han mejorado de este problema de salud.

La información que puede encontrar en esta publicación le será útil, pero es muy importante que le hable a su médico o enfermera si usted padece este problema. Es probable que llevar este documento con usted le ayude a hablar sobre su problema de incontinencia, bien con su médico o con su enfermera.

La manera en que su cuerpo produce, guarda y expulsa la orina.

Cuando come y bebe, su cuerpo absorbe líquidos, por medio del intestino. Los riñones filtran y eliminan los desperdicios de estos líquidos y producen la orina.

La orina se transporta a una bolsa formada por músculos llamado vejiga de la orina a través de unos tubos conocidos como uréteres. La orina se acumula en la vejiga.

La orina sale de la vejiga a través de un tubo llamado uretra. Cuando orina, usted relaja el esfínter de la uretra y aprieta los músculos de la vejiga. El esfínter de la uretra es un grupo de músculos que se contraen para guardar la orina, y se relajan para dejarla salir.

Las causas de la incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria no es algo que tenga que aparecer normalmente en las personas de edad avanzada.

La incontinencia urinaria puede aparecer a cualquier edad y puede ser el resultado de diferentes problemas físicos. Con frecuencia la incontinencia urinaria en transitoria (es decir que aparece durante un tiempo limitado) y se pueden controlar con tratamientos sencillos. Algunas de las causas de la incontinencia son:

  • Infección de las vías urinarias.
  • Irritación o infección vaginal.
  • Estreñimiento.
  • Efectos secundarios de algún medicamento que usted pueda estar tomando.

En otros casos la incontinencia puede ser el resultado de otros problemas que no son temporales. Tal como ocurre en :

  • La debilidad de los músculos que sostienen a la vejiga en su lugar.
  • La debilidad de la vejiga misma. Debilidad de los músculos del esfínter de la uretra.
  • El aumento de la actividad de los músculos de la vejiga.
  • El bloqueo de la uretra urinaria (puede resultar del agrandamiento de la próstata).
  • Problemas hormonales de la mujer.
  • Algunos trastornos neurológicos.
  • La inmovilidad (que la persona no se puede mover).

En casi todos los casos que se han mencionado existen tratamientos disponibles. Su médico le ayudará a encontrar la causa exacta de su incontinencia y a seleccionar, con su colaboración, el tratamiento más efectivo y seguro para usted.

Tipos de incontinencia de orina

Existen varios tipos de incontinencia urinaria. Algunas personas padecen de más de uno. Comparar sus síntomas con la lista que se muestra a continuación le puede ayudarle a identificar el tipo de incontinencia que padece.

  1. Incontinencia de urgencia

    A las personas que padecen de incontinencia de urgencia se les escapa la orina tan pronto cuando sienten la necesidad de ir al baño.

    Esto puede ocurrir :

    • Cuando no pueden llegar al baño rápidamente.
    • Cuando toman aunque sea una pequeña cantidad de líquido; o cuando oyen o tocan agua corriente.

    Es probable que también:

    • Tengan que ir al baño frecuentemente. Por ejemplo, cada dos horas, tanto durante el día como en la noche.
    • Probablemente también mojan la cama.

  2. Incontinencia de tensión

    A las personas que padecen de incontinencia de tensión se les escapa la orina cuando hacen ejercicio o cuando se mueven de cierta manera.

    Se les puede escapar la orina:

    • Cuando estornudan, tosen o ríen
    • Cuando se levantan de una silla o de la cama.
    • Cuando caminan o hacen ejercicio.

    También:

    • Van al baño frecuentemente durante el día, para evitar escapes de orina.

  3. Incontinencia por sensación de sobrecarga

    Las personas que padecen de incontinencia por sensación de sobrecarga pueden sentir que nunca llegan a vaciar sus vejigas cuando van al baño.

    Los que la padecen pueden:

    • Perder pequeñas cantidades de orina durante el día y la noche.
    • Levantarse frecuentemente en la noche para ir al baño.
    • Sentir que tienen que vaciar su vejiga frecuentemente, pero no pueden.
    • Orinar sólo un poco, y sentir como si la vejiga estuviera aún parcialmente llena.
    • Estar en el baño por largo tiempo, pero producir sólo un flujo débil y escaso de orina.

    Algunas personas que padecen de esta incontinencia no tienen la sensación de tener la vejiga llena, pero pueden tener escapes de orina durante el día y la noche.

Pasos para determinar la causa de la incontinencia urinaria

Una vez que haya hablado sobre su problema de incontinencia con el médico, el siguiente paso es identificar la causa.

Su médico le hará preguntas sobre su historial médico (antecedentes) y sus costumbres de ir al baño. Probablemente le pedirá que tome notas sobre su horario de ir al baño (vea el ejemplo de itinerario al final de la publicación). También es probable que le hagan un examen médico y exámenes de orina y otros exámenes indicados. Estos ayudarán a identificar la causa de su incontinencia urinaria, a la vez que a seleccionar el mejor tratamiento para su caso. La tabla al final del folleto tiene una lista de algunas de las pruebas o exámenes médicos más frecuentes.

Tratamientos para la incontinencia urinaria

Una vez que se ha determinado el tipo y la causa de su incontinencia urinaria, se puede empezar el tratamiento. La incontinencia urinaria se puede tratar de una de las tres formas siguientes: Técnicas de control, medicamentos y cirugía.

  1. Técnicas de control:

    Estas técnicas le enseñan formas de controlar su propia vejiga y los músculos del esfínter de la orina (vea la ilustración al principio de la publicación). Estas técnicas son sencillas y eficaces en el tratamiento de ciertos tipos de incontinencia urinaria. Existen dos tipos de técnicas de control que se usan mas frecuentemente: el entrenamiento de control de la vejiga y los ejercicios del músculo pélvico. También es posible que le recomienden que cambie la cantidad de líquidos que bebe; ya sea para que beba más, o menos agua, dependiendo de su tipo de problema.

    • Entrenamiento de control de la vejiga.

      Esta técnica se usa para dar tratamiento a la incontinencia de urgencia y también puede usarse en el tratamiento de la incontinencia de tensión. Las personas aprenden diferentes maneras de controlar su urgencia por orinar. Un ejemplo es la distracción (pensar en algo diferente). Otra técnica que también se usa es conocida como horario para vaciar la vejiga; que quiere decir que la persona tiene un horario específico para ir al baño.

      Esta técnica ha resultado ser muy eficaz para ayudar a los pacientes en asilos de ancianos.

    • Ejercicios del músculo de la pelvis.

      También conocidos como ejercicios de Kegel, se usan para el tratamiento de la incontinencia de tensión. Estos ejercicios ayudan al paciente a fortalecer los músculos que rodean a la vejiga.

  2. Medicamentos

    Algunas personas necesitan tomar medicamentos para el tratamiento de las causas que ocasionan el problema. Los que se usan con mayor frecuencia son para el tratamiento de: infecciones, para reemplazar hormonas, para evitar que el músculo de la vejiga tenga contracciones anormales, o para fortalecer los músculos del esfínter. Su médico le dirá si necesita usar medicamentos y cómo y cuándo tomarlos.

  3. Cirugía

    La cirugía (una operación) a veces es necesaria para ayudar a dar tratamiento a las causas de la incontinencia. La cirugía puede:

    • Volver a colocar el cuello de la vejiga en su lugar adecuado (en las mujeres que padecen de incontinencia de tensión).
    • Quitar el tejido (prostata) que provoca un bloqueo.
    • Recomponer los músculos débiles de la pelvis.
    • Agrandar la vejiga para que pueda guardar más orina.

    Existen muchos y diferentes procedimientos de cirugía que se pueden usar en el tratamiento de la incontinencia urinaria. El tipo de operación que le recomendarán depende del tipo y causa de su incontinencia. Su médico podrá hablarle sobre el procedimiento específico que es necesario para su tratamiento, seleccionándolo por ser el más efectivo y seguro para usted.

    Es importante que usted haga todas las preguntas necesarias hasta que entienda claramente en que consiste la operación y las probabilidades reales de que mejore. También es importante que se interese por las complicaciones que pudieran presentarse tras la operación.

Otras medidas y materiales para la incontinencia de orina

Hay otros productos que se pueden usar para ayudar a controlar la incontinencia, tales como las toallas sanitarias o absorbentes y los catéteres o sondas para la vejiga de la orina.

Los catéteres o sondas se usan cuando la persona no puede orinar. Es un tubo que se introduce en la vejiga para sacar la orina a una bolsa de plástico fuera del cuerpo. Normalmente el catéter o sonda se deja dentro de la vejiga, pero no siempre. Se introducen o se sacan de la vejiga según sea necesario vaciarla después de algunas horas. Las sondas de condón (que se usan principalmente en hombres) se sujetan a la parte exterior del cuerpo (en torno al pene) y no necesitan introducirse directamente dentro de la vejiga. Existen toallas sanitarias especiales que usan los hombres y las mujeres para la incontinencia urinaria, y que permiten absorber escapes de orina.

Las sondas y las toallas sanitarias no son los únicos tratamientos para la incontinencia. Sólo se deben usar como ayuda para que otros tratamientos sean más eficaces, o cuando otros tratamientos no han tenido éxito.

El siguiente paso

Su médico o enfermera le hablará sobre el tipo de incontinencia urinaria que padece y le dará recomendaciones sobre el tratamiento. Mientras que recibe tratamiento, usted tiene que:

  • Hacer todas las preguntas que le vengan a la mente.
  • Seguir las instrucciones que el médico le recomiende, una vez que usted aclare todas sus dudas.
  • Cumplir, por su propio beneficio, con la toma de todos los medicamentos que le recomienden.
  • Llamar a su médico o enfermera y decirle sobre cualquier efecto secundario (molestia) que le ocasione el medicamento.
  • Llamar a su médico o enfermera y decirle sobre cualquier cambio, bueno o malo, de su incontinencia de orina.

...y recuerde, la incontinencia urinaria no es algo normal que ocurre de la edad avanzada. En la mayoría de los casos, se puede dar tratamiento.

Riesgos y beneficios de los tratamientos

Se recomiendan tres tipos de tratamiento para la incontinencia urinaria:

  • Técnicas de control
  • Medicamentos
  • Cirugía

La eficacia de estos tratamientos depende de la causa de la incontinencia y, en algunos casos, del esfuerzo y de la colaboración que el paciente esté dispuesto a poner de su parte.

Los riesgos que se describen a continuación se basan en el conocimiento médico actual. El éxito del tratamiento también depende de cada individuo. Un tratamiento que ha sido eficaz con un paciente pueda que no lo sea tanto con otro. Es por esto que es importante hablar con su médico sobre las diferentes opciones de tratamiento disponibles.

  • Técnicas de control. No existen riesgos para el paciente con este tipo de tratamiento.
  • Medicamentos. Con cualquier medicamento, existe la posibilidad de tener efectos secundarios. Si usted está tomando medicamentos para otros problemas de salud, la combinación con la medicamentos para la incontinencia puede causar una reacción; por eso es importante que hable con su médico o enfermera sobre todos los medicamentos que toma, y que le comunique de inmediato sobre cualquier efecto secundario que usted pueda presentar.
  • Cirugía. Como podría ocurrir con cualquier operación de cirugía, existe el riesgo de que se presenten complicaciones; por eso es importante que usted solicite esta información a su médico y cirujano antes de someterse a la misma.

Organizaciones de apoyo para personas con incontinencia urinaria

Existen varias organizaciones nacionales que ayudan a las personas que padecen de incontinencia urinaria. Estas organizaciones le pueden poner en contacto con grupos locales que le proporcionarán más información, ideas, y apoyo emocional para tolerar la incontinencia urinaria. Pregunte si cuentan con servicios en español.

Tablas y dibujos

Los exámenes médicos más frecuentes para diagnosticar la incontinencia urinaria

Nombre de la prueba Propósito
Examen de la sangre Analiza el nivel de ciertas sustancias químicas en la sangre.
Cistoscopia Con este examen se buscan anormalidades en la vejiga en la parte baja de las vías urinarias. El médico mira en el interior de la vejiga urinaria usando un tubo que tiene un telescopio (una pequeña cámara) que se introduce en la vejiga[*].
Medida de orina después de orinar Se mide la cantidad de orina que queda en la vejiga después de que la persona orina. Se usa un pequeño y suave tubo que se introduce en la vejiga o el ultrasonido (ondas de sonido).
Prueba de tensión Se observa la pérdida de orina cuando se pone presión en los músculos de la vejiga, normalmente haciendo que la persona tosa, levante algo, o haga ejercicio.
Análisis de orina Se analiza la orina para buscar infecciones, sangre, u otras cosas fuera de lo normal.
Prueba de dinámica vesical Se examina el funcionamiento de la vejiga y el esfínter de la orina (probablemente se use un tubo que se introduce en la vejiga, o rayos-x).
[*]Como es probable que esta parte del examen le cause molestias, es factible que le den medicamentos para tranquilizarlo(a).

Ejemplo de las notas sobre los hábitos para ir al baño

Para más información

La información en este folleto se tomó de la Guía de práctica clínica sobre la incontinencia urinaria en los adultos.

La Guía fue escrita por un panel de médicos, enfermeras, otros profesionales de la salud y consumidores patrocinados por la Agency for Health Care Policy and Research, en los Estados Unidos de América, siendo modificada por el Servicio Canario de Salud (Servicio del Plan de Salud e Investigación) y validada por expertos.