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Gobierno de Canarias  
MEDICAMENTOS: ¿QUÉ SON? ¿PARA QUÉ SIRVEN? ¿LOS USAS BIEN?
 

 Sigue los consejos de tu médico y tu farmacéutico ES POR TU BIEN
Campaña para el buen uso de los medicamentos

Es muy importante respetar el tratamiento que nos indica el médico y ajustar las tomas a nuestro horario. Por ejemplo, si nos recetan un comprimido cada 12 horas durante una semana, el primer día podríamos tomar la primera dosis (un comprimido), a las 9 de la mañana y la segunda a las 9 de la noche y así todos los días hasta completar la semana. Si tuviéramos que tomar un jarabe cada 8 horas, el horario ideal sería tomar la primera dosis a las 8 de la mañana, la segunda a las 4 de la tarde y la tercera a las 12 de la noche.

Es necesario respetar la duración del trata-miento que nos indica el médico aunque desaparezcan los síntomas de la enfermedad o nos sintamos mejor, pues corremos el riesgo de recaer y en este caso, un segundo tratamiento podría ser más molesto, largo y costoso para nuestra salud.

 ¿Qué hemos de hacer si olvidamos una dosis?

Dependerá del tiempo que haya pasado, si es poco tiempo la podemos tomar, si no es así es preferible esperar hasta la próxima toma. Nunca se ha de recuperar duplicando la dosis.

Lo mejor, en caso de duda, es consultar con tu médico o farmacéutico antes de tomar una decisión.

Durante el tratamiento, respeta las condiciones de conservación de los medicamentos normalmente en sitios frescos, secos y protegidos de la luz, salvo que el envase nos indique en nevera. Cuando finalices el tratamiento no guardes los medicamentos pues corres el riesgo de utilizarlos mal o que caduquen. No tires los medicamentos a la basura. Consulta a tu farmacéutico.

Los medicamentos son sustancias con propiedades curativas que sirven para tratar o prevenir las enfermedades.

Los medicamentos pueden actuar sobre las causas de la enfermedad. Tal es el caso de los antibióticos, que actúan directamente sobre los microbios. Los calmantes pueden mejorar o suprimir síntomas como el dolor o la inflamación. Las vacunas, por su parte, sirven para prevenir enfermedades como la gripe.

Los medicamentos pueden estar compuestos de uno o varios principios activos (que son los que ejercen el efecto curativo), y de otros ingredientes llamados excipientes, necesarios para su elaboración y para facilitar su acción.

 ¿Qué nombres tienen los medicamentos?

Los medicamentos se pueden nombrar por el nombre científico del principio activo, como por ejemplo el antibiótico amoxicilina, esta denominación es la que suelen emplear médicos y farmacéuticos.

También se pueden denominar por la marca comercial que le pone el laboratorio que posee los derechos de fabricación. Este es el nombre que aparece en la receta y el que suele conocer el usuario.

 ¿Qué es un medicamento genérico?

Es un medicamento con la misma composición, eficacia y seguridad que un medicamento original con marca comercial, pero que se denomina con el nombre científico y el nombre del laboratorio que lo fabrica con las siglas E.F.G (Especialidad Farmacéutica Genérica).

Por esta razón, cuando el médico nos cambia por un genérico el medicamento de marca que habitualmente tomamos, podemos estar seguros de que es igualmente eficaz.

Cuando los medicamentos se usan bien, siguiendo las instrucciones del médico y el farmacéutico, son muy eficaces. Pero el uso inadecuado puede dar lugar a efectos indeseados, trastornos e incluso el empeoramiento de la enfermedad.

Las formas farmacéuticas y las vías de administración

La forma farmacéutica es la manera en la que se presentan los medicamentos para que puedan alcanzar la máxima eficacia cuando se administran. Cada forma farmacéutica tiene su vía de administración y así por ejemplo:

  • Los comprimidos, cápsulas y jarabes se administran por vía oral (boca).
  • Las pomadas y cremas por vía tópica (sobre la piel).
  • Los colirios por vía oftálmica (sobre el ojo).
  • Las ampollas inyectables por vía parenteral (inyección a través de la piel y músculo).
  • Los supositorios por vía rectal (orificio anal).
  • Los óvulos por vía vaginal.
Es importante saber que:

Los comprimidos y las cápsulas se han de tragar acompañados de un vaso de agua, salvo que nos indiquen que hemos de mantener el comprimido bajo la lengua hasta que se disuelva o que podemos masticarlo.

No se debe vaciar el contenido de la cápsula, ni partir o triturar el comprimido sin consultarlo con el farmacéutico.

Para aplicar los colirios o pomadas oftálmicas sobre el ojo hemos de bajar ligeramente con un dedo el párpado inferior y una vez administradas las gotas del colirio parpadear ligeramente. En el caso de las pomadas hemos de mantener el ojo cerrado durante un minuto. Estos preparados son estériles pero dejan de serlo una vez abiertos, por ello no se deben guardar cuando se acabe el tratamiento.

Sólo el personal especializado puede administrar medicamentos por inyección parenteral (intramuscular, intravenosa, subcutánea o intradérmica).

¿Qué cantidad de medicamento hemos de tomar?

Siempre debemos tomar el número de comprimidos, cápsulas o cucharadas de jarabe que nos indique el médico para cada toma. Así, la cantidad de principio activo que se administra, es decir la dosis, es siempre la misma.

¿Cuántas veces hemos de tomar los medicamentos?

No sólo hemos de tomarnos la cantidad de medicamento que nos indica el médico, también debemos hacerlo con la frecuencia necesaria durante todo el tiempo que se nos indique.