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Gobierno de Canarias  
Documento 1 - Líneas estratégicas: atención infanto-juvenil

La salud mental va más allá de los trastornos mentales. La salud mental es un recurso esencial de la vida diaria y se moldea con las experiencias personales, individuales y colectivas. En las familias, escuelas, en las calles, etc...Existe una clara evidencia de que las experiencias en los primeros años de vida, tienen un impacto crucial sobre la salud mental en la vida adulta. El desarrollo de estrategias para promover la salud mental de los niños es de una importancia fundamental para el posterior desarrollo individual y social. La promoción de la salud mental es relevante para todo el mundo, sin distinción de edad, raza, religión, género, estado de salud, habilidades o discapacidades. No hay salud sin salud mental, ni puede esperarse salud mental en el adulto si no ha existido en la infancia. Es primordial, por lo tanto, un modelo que contemple:

  • Al niño como unidad bio-psico-social, atendiendo a sus necesidades y problemas en todos los ámbitos de su vida, considerándolos como un todo y no como aspectos aislados y parciales.
  • Al niño en su contexto familiar, inseparable de él.

Esto no será posible sin una adecuada coordinación y comunicación con todas las organizaciones y recursos que intervienen en la vida del niño: sanidad, educación, servicios sociales, sistema judicial y otras instituciones con las que el niño esté relacionado.

La atención a la salud mental infanto-juvenil ha de tener una especificidad propia. Si bien las actuaciones en salud mental infanto-juvenil han de estar integradas en los planes de salud generales, precisan, para tener éxito, desarrollos específicos que contemplen los aspectos cualitativos propios de la población a la que se dirigen. La infancia y la adolescencia tienen un sentido propio, unas características diferentes a las de los adultos, y es necesario tenerlas en cuenta, remarcando el carácter evolutivo del desarrollo en estos períodos, apreciando que se trata de una población muy influenciable por el entorno, en la que los factores del medio que rodea al niño son fundamentales para la intervención eficaz y la comprensión del origen de su trastorno. Las etapas evolutivas desde el nacimiento a la adolescencia, tienen especificidades que requieren intervenciones y estrategias diferenciadas y propias de cada etapa.

Esto debe reflejarse en la práctica clínica y en la formación y selección del equipo de salud mental que atienda a los niños y jóvenes, que deberán ser especialistas en la materia, ya que se requieren conocimientos y habilidades diferentes de las que se necesitan para atender la población adulta. Así mismo, cobra vital importancia la necesidad de trabajar de modo interdisciplinar con los distintos profesionales de los distintos ámbitos de la vida del niño.

El Servicio Canario de Salud, en su documento "Presente y futuro de la atención de la salud mental en Canarias", en el apartado correspondiente a la línea estratégica infanto-juvenil, configura tres niveles de prevención de acuerdo a los criterios propuestos por la O.M.S., proponiendo la creación de una red que agruparía a todos los recursos sanitarios y no sanitarios de atención y asistencia a la población infanto-juvenil existente en nuestro territorio.


 Prevención Primaria 

Las acciones de prevención de la enfermedad y promoción de la Salud Mental se desarrollarán desde los sectores sanitario, educativo y social, en las que se verán involucrados:

  • Los equipos de Atención Primaria: Pediatras, médicos de familia, personal de enfermería y trabajadores sociales.
  • El profesorado y los equipos de orientación psicopedagógica y, sobre todo, el equipo específico de trastornos generalizados del desarrollo.
  • La Consejería de Sanidad y Consumo a través de campañas de promoción de la Salud Mental.
  • La Consejería de Trabajo y Asuntos Sociales, a través de la Dirección General del Menor y la Familia.
  • Los Ayuntamientos, a través de los equipos psicosociales y los equipos de riesgo e intervención familiar.
  • Los Cabildos, a través de las unidades de infancia y familia.


 Prevención Secundaria 

Las intervenciones a nivel de la patología mental infanto-juvenil estarán centradas en los dispositivos asistenciales comunitarios de Salud Mental (Unidades de Salud Mental Comunitarias) y hospitalarios( pacientes ingresados por el Servicio de Psiquiatría y funciones de interconsulta y enlace). Entre las funciones de estos equipos en este segmento de población estarían las de: consultores de los EAP, interconsultas y derivaciones, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de niños y adolescentes con tratornos mentales, coordinación con los servicios especializados de otras Consejerías como Educación, Justicia y Bienestar Social y colaboración con otros servicios comunitarios dirigidos a la infancia y la adolescencia.

Por su parte, los Equipos de Orientación Psicopedagógica de la Consejería de Educación intervienen en el abordaje de aquellos trastornos con repercusiones escolares. Su ámbito de actuación tiene una demarcación geográfica diferente a la de las Unidades de Salud Mental de referencia, haciéndose necesario la coordinación y realización de programas de actuación conjunta que favorezca la optimización de los recursos. También es importante el papel a desempeñar sobre poblaciones de riesgo por los dispositivos de la Dirección General de Protección del Menor y la Familia y los de la Dirección General de Drogodependencias.


 Prevención terciaria 

Los Hospitales de Día Infanto-Juvenil son los dispositivos específicos de intervención en nuestra Comunidad Autónoma. Están concebidos para dar asistencia a niños y adolescentes con patología mental grave de 0 a 17 años, con espacios diferenciados para cada grupo de edad, y en coordinación con las USMCs (Unidades de Salud Mental Comunitarias) y los hospitales generales de referencia.

Además, existen recursos sociales públicos y privados dependientes de asociaciones de familiares y Organizaciones No Gubernamentales. Sólo desde un principio de complementariedad de los recursos existentes y de coordinación entre los mismos, se consolidará la red de atención a la Salud Mental Infanto-Juvenil.

 

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