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Según la Asamblea General de Naciones Unidas, la violencia
contra las mujeres es un tipo de violencia específica que
puede padecer cualquier mujer por el mero hecho de serlo ; no se
ajusta a perfiles, clases sociales o culturas determinadas y es
producto de una organización social estructurada sobre la
base de la desigualdad entre hombres y mujeres.
La violencia de género tiene lugar con una frecuencia elevada
y es mas común que otros problemas de salud para los que
existen actividades de detección ya establecidas.
Investigar sobre el maltrato sólo cuando hay signos obvios
de lesiones no es suficiente; el maltrato psicológico, que
es el mas frecuente, no se detectaría.
Son más las mujeres que presentan síntomas diversos
para los que están siendo tratadas sin que su malestar sea
relacionado con situaciones de violencia.
No existen "perfiles" que puedan predecir con suficiente
fiabilidad quién es una probable víctima de maltrato
ni un posible agresor. No hay una población de riesgo.
La mayoría de las mujeres están dispuestas a revelar
el maltrato cuando se les pregunta de forma directa y no valorativa
; en realidad muchas están esperando silenciosamente que
alguien les pregunte(OMS).
El simple hecho de preguntar y registrarlo rutinariamente supone
para el y la profesional que con el tiempo lo realice con mayor
soltura y las preguntas sean esperadas y recibidas con naturalidad
por las mujeres.
Preguntar a todas las mujeres sobre violencia permite además
de alertar, hacerla pensar que le puede pasar, transmitir que es
un problema que afecta a la salud y que hay que abordarlo.
"No hacer" es permitir que la violencia continúe
y que la salud de las mujeres empeore. Actuar contribuye, además
de poder resolver el caso, a hacer desaparecer los mitos y creencias
que acompañan a la violencia de género. Frecuentemente
no se interviene por miedo a no saber qué hacer, a hacer
mas daño... pero es importante señalar que el sólo
hecho de escuchar con respeto es un acto terapéutico.
Las y los sanitarios , al igual que otros colectivos profesionales
y debido a la socialización de género y a la interiorización
del imaginario social sobre la Violencia contra las Mujeres pueden
utilizar una serie de creencias y explicaciones habituales sobre
los malos tratos que les impidan identificar a aquellos varones
y aquellas mujeres que acuden a consulta y que ejercen o sufren
malos tratos de su pareja.; por tanto, resulta imprescindible cuestionarse
los mitos, reflexionar, razonar pensar qué puede haber detrás.
MITO "Es una creencia errónea expresada de forma
absoluta y poco flexible"(G:B: Ferreira,1995).
"La violencia contra la mujer sólo se da en familias
problemáticas".
LOS MITOS forman parte de las convicciones sociales, por lo que
las personas se aferran a ellos. Son resistentes al tiempo y al
razonamiento. Tienden a culpar a la mujer y justificar al agresor.
"
algo habrá hecho para merecerlo".
ADEMAS, proponen respuestas simples y tranquilizadoras a cuestiones
sociales complejas y ocultan aspectos de la realidad que la sociedad
no asume.
"
es que está en paro" "
Es alcohólico,
está enfermo".
TIENDEN a influir en las y los profesionales sanitarios.
"
no ocurre entre mis pacientes" "Es una cuestión
privada, no debo intervenir".
La revisión, la identificación y el cuestionamiento
de los mitos es un paso básico y necesario para posibilitar
una ayuda efectiva, para atender la multicausalidad de la violencia
y la multiplicidad de los efectos en la comunidad y en las mujeres
que la sufren.
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