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Los pacientes diabéticos/as adquirirán los conocimientos y habilidades
necesarios para administrarse correctamente la insulina.
- Exponer los conocimientos y creencias sobre la insulina (actividades
1).
- Enumerar las normas de conservación de la insulina (actividad
2).
- Describir los pasos previos a la administración de insulina
(actividad 2).
- Cargar adecuadamente la insulina (actividad 2).
- Realizar la técnica de inyección de forma correcta (actividad
3).
- Mostrar los lugares adecuados de la inyección (actividad 4 ).
- Describir la variabilidad de la absorción (actividad 5).
- Explicar los problemas de una técnica incorrecta (actividad
6).
Antes de plantear cualquier tipo de aprendizaje sobre la técnica
de administración de insulina es imprescindible que el educador
posea un conocimiento exacto de la edad del paciente, nivel cultural,
situación familiar, tipo y horarios laborales, de manera que pueda
crear un clima apropiado, cómodo, cordial y, en definitiva favorable,
para darle la oportunidad de expresar sus dudas, temores e incluso
su rechazo.
Si el paciente presenta rechazo a la administración de insulina,
se debe conocer el motivo de dicho rechazo; puede que tenga miedo
a la inyección propiamente dicha o que por error crea que la insulina
es una droga, o bien que puede ser la causa de la ceguera. En la
medida que plantee sus dudas se le irán resolviendo progresivamente.
En caso de que el paciente persista con un rechazo absoluto, se
esperará el tiempo adecuado a que acepte el tratamiento, intentando
convencerle de los beneficios a corto plazo, como sentirse mejor,
sin sed, menos cansado, etc.
Una vez haya aceptado la insulinoterapia, consideraremos las distintas
ventajas e inconvenientes de utilizar jeringa o pluma y, en tal
caso, cuál de las existentes en el mercado es más apropiada para
el caso particular.
La insulina que se utiliza diariamente, ya sea en vial (frasco)
o en bolígrafo, no es necesario guardarla en la nevera, basta con
que no se halle constantemente expuesta al sol. Sí deben conservarse
en frío los viales restantes. En caso de guardar en la nevera la
insulina de uso diario, es conveniente sacarla unos minutos antes
de su administración y/o agitarla suavemente con las manos, ya que
fría aumenta la sensación de dolor.
- Desinfectar el tapón de goma con una pequeña cantidad de alcohol
- Invertir la posición del vial y dejar caer el émbolo hasta obtener
algunas unidades más de las necesarias.
- Retirar la aguja del frasco y dar pequeños golpes en la jeringa,
con lo que las burbujas alcanzan la parte superior, haciéndolas
desaparecer con una pequeña presión sobre el émbolo.
- Si es necesario utilizar distintos tipos de insulina, primero
se extraerá del vial de la insulina rápida las unidades que se
precise y luego, las unidades del vial de insulina intermedia.
Se debe realizar de forma cuidadosa para evitar las mezclas de
insulina en los viales.
Se seguirán las instrucciones de cada uno de ellos para su manejo,
pero se debe considerar:
- Las plumas con insulinas intermedias y mezclas deben agitarse
bien en sentido vertical (de arriba a abajo o a 180°
) para asegurarse de que se mezclan correctamente.
- Según el peso del sujeto, la inyección será perpendicular, pero
estirando la piel (personas obesas), o bien cogiendo el pliegue
cutáneo en personas muy delgadas.
- La aguja debe mantenerse debajo de la piel unos diez segundos
para asegurar una correcta difusión de la insulina.
- NO SE CARGARÁ NUNCA la jeringa con insulina del cartucho del
bolígrafo, ya que las concentraciones son distintas: VIAL = 40
UI/ml y CARTUCHO DE BOLIGRAFO = 100 UI/ml.
- Las unidades indicadas serán las mismas en jeringa que en pluma.
- Al cambiar la aguja es necesario sacar siempre el aire, dado
que una pequeña burbuja puede representar unas unidades de insulina.
Lavarse previamente las manos y mantener limpia la zona de punción.
La inyección se realiza con un ángulo de 90º o perpendicular a la
piel, ya que la longitud actual de las agujas está calculada para
dicho ángulo de superficie a tejido celular subcutáneo. Una vez
clavada la aguja se aspira levemente para comprobar que no entre
sangre y se procede a la inyección.
Los lugares más apropiados para la inyección de insulina son: muslos,
región abdominal, zona glútea y brazos. La absorción más regular
por ser la zona más vascularizada es la región abdominal. Se debe
tener en cuenta también el tipo de actividad del paciente, pues
la absorción de insulina aumenta de manera manifiesta si después
de la inyección se realiza un ejercicio intenso (ej. ir en bicicleta
después de la administración de insulina en los muslos) con un grave
riesgo de hipoglucemia en ocasiones no explicada.
Una técnica incorrecta puede desencadenar la aparición de hematomas,
hipoglucemias/hiperglucemias no justificadas, lipodistrofias (pérdida
o aumento del tejido celular subcutáneo), hechos que se subsanan
con una técnica adecuada y dejando sin inyectar las zonas afectadas
durante un período de tiempo.
Por fácil y sencilla que parezca la técnica, es imprescindible
REVISARLA periódicamente, ya que con facilidad se olvida algún paso
o se crean hábitos erróneos.
Metodología:
Interrogatorio al grupo. Previo conocimiento del perfil de los
pacientes, el educador/a creará un clima favorable escuchando y
resolviendo cada una de las dudas y temores que surjan acerca de
la aceptación o rechazo a la administración de insulina. Si los
pacientes no expresan sus dudas, el/la educador/a puede inducirles
a hablar sobre los tópicos que rodean la insulina,
Metodología:
Demostrativa. El educador/a demostrará a los pacientes cada uno
de los pasos a realizar previos a la inyección de insulina. A continuación,
cada paciente ejecutará cada uno de los pasos, que serán corregidos
por el educador/a hasta que realicen correctamente la técnica.
Material didáctico:
Insulina, jeringas, algodón, alcohol, toalla y un armario como
simulador de nevera.
Metodología:
Demostrativa. Cargada correctamente la insulina, el educador/a
demostrará cada uno de los pasos a seguir para la inyección propiamente
dicha de insulina. Se puede utilizar una almohada o incluso un grueso
de celulosa para la inyección. En ocasiones los pacientes tienen
temor al propio pinchazo, por lo que es conveniente realizar el
aprendizaje coincidiendo con el momento del día que requiera la
autoadministración de insulina. En caso de inseguridad puede ser
ayudado por el educador/a.
Material didáctico:
Jeringas, plumas, insulina, almohada y/o celulosa como simulador.
Metodología:
Demostrativa: El educador/a mostrará los lugares apropiados para
la administración de insulina de acuerdo con una lámina en la que
se dibuje el cuerpo humano. A continuación los pacientes repetirán
sobre su propio esquema corporal las zonas indicadas.
Material didáctico:
Lámina del cuerpo humano con las zonas indicadas de inyección de
la insulina.
Metodología:
Interrogativa y discusión grupal. El educador/a mostrará una lámina
con tres dibujos que representan un paciente que va en bicicleta
después de inyectarse la insulina en el muslo, un segundo paciente
que pasea tras administrarse la insulina en el brazo y un tercero
que trabaja de jardinero y acaba de pincharse en el abdomen. Promoverá
el diálogo acerca de la forma o velocidad de la absorción de insulina
y reconducirá el tema hasta que los pacientes lleguen a establecer
las diferencias.
Material didáctico:
Lámina con dibujos de las tres situaciones y preguntas para establecer
el diálogo (¿cómo será la absorción?, ¿qué riesgo tiene el paciente?
¿por qué?).
Metodología:
Interrogativa. El educador/a mostrará tres fotografías o láminas
de las consecuencias de una técnica incorrecta (hematoma, lipodistrofia
e hipoglucemia). Favorecerá el diálogo sobre la observación de las
láminas y provocará que los pacientes deduzcan las causas de cada
una de ellas.
Material didáctico:
Láminas con fotos y preguntas.
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- ¿Por qué cree que se ha producido este hematoma?
- ¿Cómo se puede evitar?
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- ¿A qué cree que es debida esta alteración de la piel?
- ¿Cómo la evitaría?
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- ¿A qué se debe esta hipoglucemia?
- ¿Cómo se evitaría?
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Evaluación inicial
Con el interrogatorio inicial (actividad 1), se identifica la actitud
del paciente.
Evaluación continuada
El educador/a observa e interpreta el proceso de aprendizaje en
cada una de las actividades para evaluar si se alcanzan los objetivos
correspondientes.
Evaluación a largo plazo
El educador/a, cuando lo crea oportuno, aprovechando las visitas
a la consulta, preguntará y revisará los puntos clave de la unidad.
Modelo de unidad didáctica: "Técnica
de administración de la insulina"
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OBJETIVO GENERAL:
Los pacientes adquirirán conocimientos y habilidades necesarios
para administrarse correctamente la insulina.
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1. Exponer
conocimientos y creencias sobre la insulina.
2. Enumerar normas de conservación de insulina. |
Explicación
normas conservación insulina. |
Creencias
sobre administración insulina. |
Interrogatorio
al grupo.
Explicativa. |
Simulador
de nevera. |
A través
de las preguntas y respuestas de los asistentes.
Observación y habilidad de cada paciente. |
3. Describir
pasos previos a administración.
4. Cargar adecuadamente la insulina.
5. Realizar técnica de inyección correcta. |
Explicación
de pasos previos a la inyección.
Explicación técnica de inyección. |
Técnicas
para cargar insulina.
Inyección de insulina. |
Explicativa.
Demostrativa.
Explicativa y demostrativa. |
Insulina,
jeringas, algodón, alcohol, toalla.
Plumas de insulina. Almohada o celulosa como simulador. |
Cuestionario
oral o escrito.
Observación y habilidad de cada paciente. |
6. Mostrar
lugares adecuados de inyección.
7. Describir la variabilidad de absorción. |
Explicación
de zonas adecuadas de inyección. |
Variabilidad
de la absorción. |
Explicativa
y demostrativa.
Interrogatorio y discusión grupal. |
Lámina del
cuerpo humano.
Láminas con representación de las tres situaciones. |
Cuestionario
oral o escrito. |
| 8. Explicar
problemas de técnica incorrecta. |
Problemas
de una técnica incorrecta. |
Interrogatorio
y discusión grupal. |
Láminas
con fotos. |
Resolución
de problemas. |
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