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Gobierno de Canarias  
Elaboración del Plan Estratégico ( 2004-2005 )

   En este año se cumplen 25 años de la reforma de la APS en España y 20 años de la puesta en marcha de los primeros centros de salud en Canarias, momento idóneo para iniciar un proceso de análisis de la situación real de la atención primaria que permita la reorientación de los servicios de forma que se adapten a las necesidades de la sociedad del siglo XXI



   El Plan deberá permitir la evolución de la APS partiendo de la situación actual, con la participación activa de profesionales, usuarios y directivos, con el fin de alcanzar una APS de calidad, con servicios que respondan a las necesidades de la población, a un coste asumible

 

   La Atención Primaria de Salud (APS) en Canarias tiene su base legal en la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias (Ley 11/1994 de 26 de julio, BOC de 5 de agosto), recogida en su artículo 30: "La atención primaria de la salud constituye la base del Sistema Canario de la Salud. Comprende el conjunto de actividades médico-asistenciales y de salud pública, desarrolladas de manera individual, familiar y comunitaria por el conjunto de profesionales sanitarios y no sanitarios del Servicio Canario de la Salud en la Zona Básica de Salud".

   Esta misma ley define, en su artículo 75, el equipo de atención primaria como "el conjunto de profesionales sanitarios y no sanitarios del Servicio Canario de la Salud que desarrolla en el ámbito de la Zona Básica de Salud de manera integrada, mediante el trabajo en equipo y bajo la dirección del Director de la Zona, actividades relativas a la promoción y protección de la salud"

   Asimismo, en su introducción, el Reglamento de Organización y Funcionamiento de las Zonas Básicas de Salud (Decreto 117/1997 de 26 de junio, BOC de 25 de julio) define entre sus objetivos "organizar el funcionamiento de las Zonas Básicas de Salud y de los Equipos de Atención Primaria, atendiendo igualmente a sus necesidades diferenciales, así como promover un tipo de ordenación que responda a las necesidades de la población y de los profesionales, y a la eficiencia y calidad asistencial prestada, a la coordinación entre los diversos niveles asistenciales y entre los distintos grupos de personal sanitario, así como en materia de salud pública, elementos todos ellos que revelan la oportunidad y justificación del presente Decreto en orden a garantizar el derecho constitucional a la protección de la salud a través de una concepción integral de los servicios sanitarios en la que la atención primaria constituye un eslabón fundamental".

   En el mismo apartado el Decreto recoge que "el modelo de asistencia primaria que se pretende ha de estar basado en criterios de accesibilidad y continuidad de los servicios y de coordinación con los demás niveles de atención, integrando el conjunto de actividades médico - asistenciales y de salud pública dirigidas tanto al individuo como a la comunidad. Este modelo de Atención Primaria de la salud se fundamenta en la consideración del primer nivel asistencial como la base del Sistema Canario de la Salud, pasando de una relación individual entre médico y usuarios a una consideración del trabajo en equipo multidisciplinar, el Equipo de Atención Primaria que asume la responsabilidad de la atención en la Zona Básica de Salud".

   La eficiencia de los sistemas de salud y la de la APS como primer nivel de atención, se basa en que cada persona sea atendida en el nivel de asistencia adecuado, en la continuidad y longitudinalidad de la atención, en el papel distribuidor hacia la atención especializada y en la visión global del paciente. Es importante que los ciudadanos sepan que para la mayor parte de sus problemas de salud el nivel adecuado para su resolución es el de la APS.

   En Canarias, con las transferencias sanitarias (1994), comenzó una fase de consolidación de la APS, produciéndose durante estos años diferentes hechos que han originado un aumento de la demanda de consultas por parte de la población, que como consecuencia ha dado lugar a una mayor presión asistencial sobre los profesionales. Entre otros hechos cabe destacar los siguientes:

1. Incremento de la población en Canarias por encima de la media nacional

2. Envejecimiento progresivo de la población

3. Incremento de los servicios ofertados a la población con el consiguiente desarrollo de los programas que los sustentan. El incremento de esta oferta se ha realizado de forma progresiva

4. Mejora de la accesibilidad horaria e incremento de las prestaciones (cita previa, tarjeta sanitaria individual, visado de recetas, transporte sanitario, etc.), que han ocasionado un aumento de la carga burocrática de los profesionales

   Probablemente, la APS en su papel de "puerta de entrada" al sistema sanitario, ha promovido actuaciones para identificar las necesidades de salud de los ciudadanos y favorecer la captación y el diagnóstico precoz de enfermedades crónicas, produciéndose una excesiva dependencia de los ciudadanos a los servicios sanitarios tanto de APS como de atención especializada. Esta excesiva medicalización conlleva un aumento de la presión asistencial en ambos niveles.

   La suma de todos los factores señalados -aumento y envejecimiento de la población, mayor oferta de servicios y prestaciones a los pacientes- sin la adecuada reorganización de recursos humanos ni la actualización de los ratios de profesionales por población, ha ido creando un creciente clima de insatisfacción en todos los sectores implicados en la APS: usuarios, profesionales y directivos / gestores sanitarios.

   Por otro lado, con el proceso que iniciamos queremos recuperar la satisfacción de los profesionales por su trabajo, por lo que será preciso analizar y resolver las causas de su desmotivación. Un hecho importante es recuperar el prestigio y la imagen social de los profesionales de APS, para lo cual deberá mejorar la capacidad resolutiva de los equipos y la coordinación con la atención especializada, estableciendo relaciones de igualdad y apoyo entre ambos niveles.

   Se debe reflexionar si la APS ha dado la respuesta que la sociedad esperaba, o si a veces se han confundido las necesidades de los propios profesionales con las de los ciudadanos y viceversa, hablando los unos en nombre de los otros según la situación. En la sociedad actual, donde el tiempo es un recurso valioso y escaso, tal vez el ciudadano no se identifique con una filosofía, sino que busca respuestas satisfactorias en un tiempo aceptable, en un entorno de una mayor relación médico/a-enfermero/a y el paciente y entre los profesionales de APS y especializada.

   En concordancia con lo expuesto, parece evidente la necesidad de una revisión de la situación de la APS y la formulación de un plan estratégico consensuado que reoriente las actuaciones futuras en el nivel de la APS, de acuerdo con las propias capacidades del sistema y como respuesta a las necesidades de la población.

   El documento resultante debe recoger los legítimos intereses de usuarios, profesionales y administración sanitaria, orientando las actuaciones para la consecución de centros de salud de excelencia, conforme a metas previamente establecidas.

Contar con un plan estratégico nos permitirá desarrollar un modelo de APS que se adapte a un entorno social y científico tan cambiante como el del siglo XXI, ya que permitirá la identificación de los principales problemas y oportunidades del sector.

OBJETIVOS DEL PLAN ESTRATÉGICO DE ATENCIÓN PRIMARIA

   El Plan Estratégico de APS es un programa de trabajo que recogerá sus principales problemas y oportunidades, así como las relaciones de ésta con su entorno. Así pues, el verdadero objetivo es establecer el proceso de cambio que debe efectuar la APS para alcanzar una situación de excelencia en el futuro.

   Fundamentalmente, se pueden definir los siguientes objetivos:

1.- Definir la misión de la APS en la sociedad actual
2.- Analizar las distintas alternativas de evolución de la APS
3.- Definir las metas a alcanzar
4.- Enunciar los objetivos estratégicos
5.- Sistematizar la medición de resultados
6.- Definir las reglas de adaptación que permitan cambiar de estrategias a lo largo del proceso