Tratar sobre la prevención de los comportamientos de riesgo, en general, supone asumir dos dificultades: la complejidad del comportamiento humano y la imposibilidad de eliminar totalmente los riesgos inherentes al hecho de vivir. El estudio de los comportamientos sexuales de riesgo para la salud, presenta además la característica añadida de que pertenecen al ámbito más íntimo de la privacidad del individuo, lo que dificulta acceder a su conocimiento y propiciar su modificación.
Aunque las dificultades señaladas existen, la intervención preventiva es posible y, los comportamientos de riesgo frente a las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), pueden ser modificados.
En este bloque se incluyen conocimientos e información que ayudan a entender los comportamientos de riesgo sexual e identificar las variables que los favorecen y sobre las que se puede intervenir para fomentar comportamientos preventivos.
Si bien la existencia de factores de riesgo no supone la certeza de que el daño (ITS) se vaya a producir sí nos indica una mayor probabilidad de que ocurra y por lo tanto la necesidad de atenderlos. Cuanto mayor sea el conocimiento sobre los factores que favorecen las ITS mayores serán las posibilidades de intervenir para su eliminación o minimización. Estas intervenciones optimizarán sus resultados si se enmarcan en estrategias integrales que tengan en cuenta variables como la edad, género o contexto sociocultural y socioeconómico de los destinatarios.
A continuación se definen algunos conceptos con el fin de delimitar el significado con el que son utilizados en el presente bloque de contenidos:
Se recogen en la siguiente tabla las prácticas sexuales más frecuentes y los riesgos de ITS que conllevan:
| Práctica sexual | Infección de Transmisión Sexual |
|---|---|
|
Penetración sin preservativo
|
Infección Gonocócica, No gonocócica |
|
Felación (Chupar el pene) |
Gonococia faríngea |
|
Cunnilingus (Chupar, lamer el clítoris) |
Infección gonocócica, no gonocócica |
|
Anilingus (Lamer el ano) |
Infecciones por gérmenes intestinales (enterocolitis, amebiasis,
giardiasis) |
|
Contacto directo piel c/ piel (o mucosa c/ piel) |
Herpes |
El hecho de que personas bien informadas, con capacidad para pensar de forma lógica, inteligentes y que se comportan de forma eficaz y coherente en otras áreas de su vida, mantengan comportamientos de riesgo que pueden comprometer de forma grave su salud, su economía e incluso su supervivencia, ilustra la naturaleza aparentemente contradictoria del comportamiento humano. Ejemplos de ello son el importante número de médicos que fuman; el amplio porcentaje de fumadores que sobreviven a un infarto y retoman el hábito tabáquico al cabo de un tiempo o la cantidad de personas que estando bien informadas sobre ITS y métodos de prevención tienen prácticas sexuales sin protección, con personas de las que desconocen su situación serológica.
El análisis funcional del comportamiento de riesgo realizado por Ramón Bayés enfatiza la naturaleza hedonista del ser humano y la importancia del tiempo transcurrido entre la conducta y sus consecuencias. Según esto, los comportamientos de riesgo sexual (por ejemplo: penetración sin preservativo o lamer los genitales sin protección) son seguidos de forma inmediata y cierta por consecuencias positivas (obtención de placer), mientras que las consecuencias negativas ( por ejemplo: herpes, sífilis o VIH) son tan sólo probables (“puede que sí y puede que no”) y además a largo plazo (semanas, meses e incluso años después). Esta relación temporal y la influencia que las consecuencias tienen sobre el comportamiento que las produce, dificulta el cambio de conducta.
|
Práctica sexual de riesgo |
|
|---|---|
|
Consecuencias Positivas (Placer) |
Consecuencias negativas (ITS, VIH) |
|
Inmediatas Seguras |
A Largo plazo Solo probables |
Según este planteamiento las consecuencias positivas inmediatas, breves pero seguras, tienen más peso sobre nuestro comportamiento que la posibilidad de tener consecuencias negativas, graves, en el futuro.
Práctica sexual de riesgo es toda aquella que supone contacto oral o genital directo con piel o mucosas genitales, semen, flujo vaginal o sangre
Esta perspectiva de análisis comportamental, no solo explica los comportamientos sexuales de riesgo sino que puede ser aplicado a los comportamientos de riesgo en general: consumo excesivo de grasas de origen animal, la vida sedentaria, conducir a alta velocidad, consumo excesivo de alcohol u otras drogas, etc.
Aunque las prácticas sexuales de riesgo van seguidas de consecuencias positivas a corto plazo y esto influye de forma importante sobre el comportamiento, no estamos “condenados” a exponernos de forma inevitable al riesgo. De hecho hay personas que disfrutan de una sexualidad placentera y segura mediante comportamientos preventivos como:
La pregunta “¿por qué tenemos comportamientos de riesgo?” nos predispone a recibir una respuesta inmediata y clarificadora. Sin embargo, las respuestas inmediatas que solemos encontrar son tan genéricas que ni clarifican ni nos orientan acerca de los objetivos de prevención que podrían plantearse (ejemplos de ese tipo de respuestas son: “forman parte de la vida”, “la seguridad absoluta no existe”, “somos humanos”, etc). La realidad es que sobre nuestro comportamiento inciden múltiples factores que lo mediatizan y que una vez identificados nos permiten explicar, parcialmente, los comportamientos de riesgo, entenderlos mejor y planificar su modificación mediante intervenciones preventivas.
Entre las variables que se han identificado como factores de riesgo, atendiendo al comportamiento individual, están las que a continuación se describen. Las agrupamos en variables actitudinales, instrumentales y justificaciones más frecuentes. Sobre las primeras y las últimas es más difícil intervenir directamente para su modificación, no así sobre las instrumentales que son directamente abordables en intervenciones preventivas.
Este grupo de variables son complejas y se relacionan con las actitudes y valores preponderantes que se adoptan a nivel individual (percepción de riesgo) o colectivo (refuerzo del entorno).
Tener percepción de riesgo, en este contexto, es ser consciente de la probabilidad que uno tiene de adquirir una ITS, en una situación determinada. Hay algunos factores que hacen que esta percepción disminuya e incluso que desaparezca, como son:
Tener percepción de riesgo es ser consciente de que existe la probabilidad de infectarse en una situación determinada.
Otro factor que contribuye a disminuir o eliminar la percepción de riesgo es el tipo de relación: en las relaciones esporádicas, la percepción de riesgo suele ser mayor, pero en las relaciones estables disminuye o desaparece, al sentirse los miembros de la pareja seguros.
No obstante existen dos situaciones de relación estable donde la sensación de seguridad es en realidad una falsa seguridad:
Los comportamientos de riesgo son reforzantes por sí mismos debido a las consecuencias positivas e inmediatas que conllevan (placer, alivio de tensión, comunicación íntima), pero además en muchas ocasiones son reforzados por la propia pareja, el grupo de amigos o el contexto socio cultural del individuo. Ejemplos de ello serian: la pareja para la que no usar preservativo es un símbolo de amor y confianza o el grupo de amigos que considera la satisfacción sexual mediante prácticas sin penetración como de “segunda categoría” o el entorno social donde se produce la misma desvalorización del coito con preservativo.
No atribuir un valor positivo a los comportamientos preventivos supone dificultar su adopción, dada la influencia que sobre el comportamiento de las personas tiene la respuesta o reacción de los otros.
Son variables que favorecen los comportamientos de riesgo y sobre las que se puede intervenir directamente e instrumentalizar con fines preventivos.
Si bien se ha comprobado que la información es una “condición necesaria pero no suficiente” para adoptar comportamientos preventivos, la desinformación o información errónea dificulta la prevención aún cuando existiera voluntad de protegerse. Por ejemplo, si no se sabe que existen determinadas infecciones (como los condilomas, herpes, etc), no se sentirá la necesidad de hacer nada para protegerse de ellas. Si no se conocen los síntomas que producen será más difícil identificar una posible infección adquirida. Asimismo si se desconocen los métodos preventivos adecuados para las diferentes prácticas sexuales lo más probable es que no sean utilizados.
Por otro lado, si la información no es correcta, también va a dificultar los comportamientos preventivos adecuados. Por ejemplo si se considera que solo existe riesgo de ITS cuando hay penetración, aumentará el riesgo de exponerse a todas aquellas ITS que se pueden producir en juegos sexuales en los que no se llega a penetrar pero que incluyen contacto con la piel o mucosas genitales de la pareja.
Los comportamientos de riesgo son más probables cuando se carece de las habilidades necesarias para realizar conductas preventivas. Estas habilidades son de dos tipos:
Además de información, se necesita aprender habilidades prácticas para realizar sexo más seguro
Las dificultades para hablar de sexualidad dificultan la comunicación del deseo y las intenciones sexuales, impidiendo la planificación y favoreciendo la “espontaneidad”, dejando que la conducta sexual “ocurra” como algo en lo que no se debe intervenir.
En muchas ocasiones se mantienen comportamientos de riesgo por no disponer de los útiles necesarios para la protección. Ello puede ser debido a lo inesperado del encuentro sexual, pero más importancia adquiere cuando la carencia de métodos preventivos se debe a la inexistencia en el entorno cercano de los referidos métodos (por ejemplo, no se venden ni facilitan preservativos) o bien el acceso a ellos es difícil por diversas razones como pueden ser el precio, número de lugares y horarios de venta, lejanía, etc.
Las variables siguientes disminuyen de forma importante la percepción de riesgo y favorecen los comportamientos de exposición al mismo. Se agrupan es este bloque porque aparecen muy frecuentemente como justificación explicativa “a posteriori” de los comportamientos sexuales de riesgo.
(“Tenía un aspecto sano”; “Tenía buena pinta”; “No parecía drogadicto/a, era una persona decente”, etc.)
El aspecto, la imagen, las características externas son la primera información que normalmente tenemos sobre alguien en el momento de conocerle. Los signos externos poseen un significado socioculturalmente asignado, que se suele generalizar a la valoración global que hacemos de las personas. Pero, en realidad, no indican nada acerca de los riesgos a los que estas se han expuesto, en sus relaciones sexuales, ni las infecciones que puedan portar.
(“Era amigo mío”; “Le conozco desde hace mucho tiempo”; “Es un tipo muy legal”, etc.)
Todos solemos sentirnos más seguros ante personas conocidas, con las que se ha generado confianza. Ante ellas la percepción de riesgo disminuye. Hay personas que se protegen cuando tienen relaciones con personas a las que no conocían previamente y que tienen prácticas de riesgo sexual con personas a las que ya conocían. Asímismo, como se dijo al hablar de los casos de la infidelidad no confesada o la monogamia serial, en las relaciones estables la percepción de riesgo desaparece, pudiendo uno de los miembros de la pareja o ambos, estar exponiéndose a adquirir una ITS sin ser conscientes de ello.
Que alguien sea conocido nuestro o que nos resulte atractivo, disminuye nuestra percepción de riesgo.
Otra situación, en que la confianza personal favorece los comportamientos de riesgo, es el caso de parejas que al inicio de la relación utilizan el preservativo como anticonceptivo, pero que a medida que la relación se estabiliza y aumenta la confianza entre ellos cambian el método anticonceptivo por otro, sin comprobar previamente la ausencia de infecciones y comenzando a exponerse a posibles ITS que pudiera tener su pareja.
(“Había bebido mucho”; “Estaba colocado”; “No me acuerdo si me lo puse o no”, etc. )
El consumo de alcohol y/u otras sustancias psicoactivas (cocaína, cánnabis, éxtasis, etc) reduce la percepción de riesgo, aumenta la desinhibición sexual y disminuye los mecanismos de control, favoreciendo las relaciones sexuales de riesgo. El consumo de alcohol asociado al mantenimiento de relaciones sexuales aumenta la probabilidad de exposición al riesgo de ITS.

En definitiva son muchas las variables que influyen en el comportamiento humano haciéndolo tan complejo. Algunas han sido señaladas a lo largo de este capítulo, en su relación con los comportamientos sexuales de riesgo.
Los factores relacionados con el riesgo, no son exclusivamente de índole individual. Hay factores de tipo sociocultural y económico que generan situaciones favorecedoras de los comportamientos de riesgo y dificultan la intervención preventiva, como son: la exclusión social, la pobreza extrema, el hacinamiento o el desarraigo, entre otros.
La minimización de los riesgos es posible. Se puede aprender y resulta eficaz para prevenir las ITS.
Variables que junto a la edad, género y valores culturales de los destinatarios, hay que tener presentes al plantearse las intervenciones preventivas, para establecer las estrategias más adecuadas a cada situación.
Objetivo
Ilustrar como influyen las consecuencias inmediatas del comportamiento sobre el mismo.
Es sábado y Juan se ha reunido con sus compañeros de curso para celebrar el fin de los exámenes. Después de cenar, van a una discoteca de moda donde bailan y toman algunas copas. Todos están eufóricos.
En un momento dado, se acerca a Juan una chica desconocida que no ha parado de mirarlo en toda la noche y que él encuentra atractiva. Hablan y ríen un buen rato y, finalmente, deciden ir al apartamento donde vive Juan ya que aquella noche se encuentra vacío.
En pleno apasionamiento, se dan cuenta de que no tienen preservativos.
¿Qué crees que harías tú si fueses Juan? (subraya lo que corresponda)
Carlos salía con Eva desde hacía un año pero al final lo dejaron. Dos meses más tarde empezó a salir con Carmen. Desde hace tres meses mantienen una relación estable y los dos están satisfechos con ella. A pesar de todo, no hacen planes para el futuro. Ambos han vivido diferentes relaciones afectivas y han aprendido que no deben hacerse planes prematuramente.
Este fin de semana un amigo les ha dejado una casita aislada en el campo. Se presentan dos días maravillosos.
Llega la noche. Después de una cena romántica se van al dormitorio y en pleno apasionamiento se dan cuenta que han olvidado los preservativos… los buscan por toda la casa pero no los encuentran.
¿Qué crees que harías tú si fueses Carlos?(subraya lo que corresponda)
Continuaría / No seguiría. Otro día será / Seguiría pero sin penetración /Continuaría con penetración pero sin eyaculación (marcha atrás) / Continuaría pero solo con penetración anal.
Paco y María salen juntos desde que tenían diecisiete años. Ahora ya tienen veinticinco y hace dos que están casados. Se casaron pronto porque los padres de Paco les regalaron un apartamento y se sentían muy seguros del cariño que mutuamente se profesaban. De todas formas, piensan que todavía son muy jóvenes para pensar en tener hijos y, por esto, María toma la píldora anticonceptiva.
El sábado último, Paco asistió a la despedida de soltero de su mejor amigo. Fue una noche de locura y alcohol y él se sentía muy desinhibido. Tanto que apenas sin darse cuenta, se encontró manteniendo relaciones sexuales sin ningún tipo de protección con una muchacha desconocida.
Ahora no sabe que hacer…
¿Qué crees que harías tú si fueses Paco? (subraya lo que corresponda)
Creo que se lo diría a María / Creo que no se lo diría a María.
Es sábado por la noche y Rosa se ha reunido con sus compañeras de curso para celebrar el fin de los exámenes. Después de cenar, van todas a una discoteca de moda donde bailan y toman algunas copas. Todas están eufóricas.
En un momento dado, se acerca a Rosa un chico desconocido que no ha parado de mirarla en toda la noche y que ella encuentra atractivo. Hablan y ríen un buen rato y, finalmente, deciden ir al apartamento donde vive Rosa ya que aquella noche se encuentra vacío.
En pleno apasionamiento, se dan cuenta de que no tienen preservativos.
¿Qué crees que harías tú si fueses Rosa? (subraya lo que corresponda)
Continuaría / No seguiría. Otro día será / Seguiría pero sin penetración / Continuaría con penetración pero sin eyaculación (marcha atrás) / Continuaría pero solo con penetración anal.
Eva salía con Carlos desde hacía un año pero al final lo dejaron. Dos meses más tarde empezó a salir con Julio. Desde hace tres meses mantienen una relación estable y los dos están satisfechos con ella. A pesar de todo, no hacen planes para el futuro. Ambos han vivido diferentes relaciones afectivas y han aprendido que no deben hacerse planes prematuramente.
Este fin de semana un amigo les ha dejado una casita aislada en el campo. Se presentan dos días maravillosos.
Llega la noche. Después de una cena romántica se van al dormitorio y en pleno apasionamiento se dan cuenta que han olvidado los preservativos… los buscan por toda la casa pero no los encuentran.
¿Qué crees que harías tú si fueses Eva? (subraya lo que corresponda)
Continuaría / No seguiría. Otro día será / Seguiría pero sin penetración / Continuaría con penetración pero sin eyaculación (marcha atrás) / Continuaría pero solo con penetración anal.
María y Paco salen juntos desde que tenían diecisiete años. Ahora ya tienen veinticinco y hace dos que están casados. Se casaron pronto porque los padres de María les regalaron un apartamento y se sentían muy seguros del cariño que mutuamente se profesaban. De todas formas, piensan que todavía son muy jóvenes para pensar en tener hijos y, por esto, María toma la píldora anticonceptiva.
El sábado último, María asistió a la despedida de soltera de su mejor amiga. Fue una noche de locura y alcohol y ella se sentía muy desinhibida. Tanto que apenas sin darse cuenta, se encontró manteniendo relaciones sexuales sin ningún tipo de protección con un muchacho desconocido.
Ahora no sabe que hacer…
¿Qué crees que harías tú si fueses María? (subraya lo que corresponda)
Creo que se lo diría a Paco/Creo que no se lo diría a Paco.
Desde el punto de vista de la posible transmisión de una ITS o SIDA ¿qué grado de riesgo crees que tiene el/la protagonista de cada historia? (Marcar con una X).
| Historia 1 (discoteca) |
Historia 2 (casita de campo) |
Historia 3 (despedida soltero) |
|
| Nada |
|||
| Un poco |
|||
| Bastante |
|||
| Mucho |
|||
| Muchísimo |
Realizar el cómputo de las respuestas haciendo una raya en el recuadro correspondiente de las tablas, sumarlo y escribir el total, bajo la T (total).
¿Qué grado de riesgo crees que tiene el/la protagonista de la historia?.
| Historia 1 |
T |
Historia 2 |
T |
Historia 3 |
T |
|
| Bajo |
||||||
| Alto |
Nota: Se computan como de riesgo “Bajo” las respuestas “Nada” o “Un poco”. Se computan como de riesgo “Alto” las respuestas “Bastante”, “Mucho” y “Muchísimo”
Cuestionario de las fotografías.
Descargar el material de esta actividad en documento PDF. ![]()
¿Quiénes, de las personas que aparecen en las fotografías, crees que pueden tener el virus del SIDA?
SI NO NS
-Fotografía 1 ¨ ¨ ¨
-Fotografía 2 ¨ ¨ ¨
-Fotografía 3 ¨ ¨ ¨
-Fotografía 4 ¨ ¨ ¨
-Fotografía 5 ¨ ¨ ¨
-Fotografía 6 ¨ ¨ ¨
-Fotografía 7 ¨ ¨ ¨
-Fotografía 8 ¨ ¨ ¨
-Fotografía 9 ¨ ¨ ¨
-Fotografía 10 ¨ ¨ ¨
-Fotografía 11 ¨ ¨ ¨
-Fotografía 12 ¨ ¨ ¨