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Gobierno de Canarias  
DÍA MUNDIAL DE LA TUBERCULOSIS - 2004

24 de marzo: Día Mundial de la Tuberculosis

La incidencia de la tuberculosis disminuye en Canarias durante los dos últimos años

 

Entre las enfermedades infecciosas, la tuberculosis es todavía la segunda causa de muerte entre los adultos del mundo, con más de dos millones de muertes relacionadas con la patología cada año.

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, aprovechando la celebración del Día Mundial de la Tuberculosis, informa a la población acerca de la amenaza internacional contra la salud que representa esta enfermedad, de la que se notificaron en Canarias 284 casos en 2001 y 252 durante 2002, con una tasa específica para Canarias de 16,6 y 14,7 casos por 100.000 habitantes respectivamente, según el Programa de Control y Prevención de la Tuberculosis de la Dirección General de Salud Pública.

El 24 de marzo, fecha elegida para esta celebración por la Organización Mundial de la Salud, conmemora el descubrimiento en 1882 del bacilo de la tuberculosis (micobacteryum tuberculosis) por el doctor Robert Koch. Este descubrimiento fue el paso más importante efectuado hasta ese momento para el control de una enfermedad que causaba la muerte a una de cada siete personas en Europa. La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que normalmente afecta primariamente a los pulmones pero puede extenderse a otros órganos. Actualmente sigue siendo una amenaza para la salud y el bienestar de la población en todo el mundo. Entre las enfermedades infecciosas, la tuberculosis es todavía la segunda causa de muerte entre los adultos del mundo, con más de dos millones de muertes relacionadas con la enfermedad cada año.

 

  Tuberculosis en Canarias 2002  

En Canarias, la tasa de incidencia ha descendido en los últimos años hasta situarse en 14,7 casos por 100.000 habitantes en 2002; sin embargo, Fuerteventura y Lanzarote, con unas tasas de 29,9 y 27 casos por 100.000 habitantes en 2002, respectivamente, constituyen las áreas más afectadas por esta enfermedad.

Por el contrario, las islas occidentales y especialmente La Gomera, El Hierro sin casos y La Palma con tres casos, son las áreas de menor incidencia. Los municipios más afectados de Canarias fueron La Oliva (Fuerteventura) con 43,95 casos y Arrecife (Lanzarote) con 41,71 casos por 100.000 habitantes.

Según grupos de edad, durante 2002 en Canarias la tuberculosis afectó predominantemente a adultos entre 35 y 44 años y entre 50 y 54 años, con tasas superiores a 20 casos por 100.000 habitantes. Además, los grupos de edad entre los 60 y 85 años presentan tasas entre 10 y 15 casos por 100.000 habitantes. Por otra parte, hay que destacar el grupo de 0 a 4 años, con una tasa de 11,4 casos por 100.000 habitantes, normalmente son casos a los que no se ha administrado la quimioprofilaxis.

Por sexo, en general, los casos en mujeres se presentan más tempranamente (a partir de 10 años) que en los hombres, invirtiéndose esta distribución a partir de los 25 años. A partir de los 75 años es cuando las mujeres vuelven a ser las más afectadas.

 

  La Red de Vigilancia Epidemiológica  

La Red Canaria de Vigilancia Epidemiológica incluye la tuberculosis respiratoria y la meningitis tuberculosa como enfermedades de Declaración Obligatoria Individualizada de notificación semanal.

Con la puesta en marcha en el año 2000 de un Sistema Regional de Vigilancia Epidemiológica de la Tuberculosis se consolida uno de los pilares básicos para el control de la enfermedad. La progresiva incorporación de todos los centros de salud, y, especialmente, de la red de hospitales públicos y privados de toda Canarias, así como la red de laboratorios, ha permitido contar con una información epidemiológica más real y exhaustiva de la que se disponía en ese momento.

El objetivo del Servicio de Epidemiología es disponer de un sistema de Vigilancia Epidemiológica que refleje la realidad del problema y permita evaluar las actividades de control y prevención que se desarrollan en Canarias.

  El contagio  

La enfermedad se propaga a través del aire mediante pequeñas gotitas de secreciones de la tos o estornudos de personas infectadas. Para contagiarse de la tuberculosis debe haber un contacto frecuente, familiar o una convivencia con personas infectadas. Es muy raro contagiarse de forma casual por un contacto esporádico en la calle.

 

  Los síntomas  

En principio, el comienzo de la enfermedad suele ser con afectación pulmonar y los síntomas son: tos débil persistente, fiebre de 38ºC, cansancio constante, pérdida de peso, sudores nocturnos, pérdida del apetito. Los síntomas pasan bastante desapercibidos excepto el gran cansancio, que sí es llamativo.

 

  El tratamiento  

Con el tratamiento adecuado, la tuberculosis se cura y el paciente se recupera totalmente. El tratamiento combinado de varios fármacos es necesario para evitar la aparición de resistencias por mutaciones naturales, y debe prolongarse en el tiempo para terminar con toda la población bacilar.

 

  Una enfermedad reemergente  

La tuberculosis es una enfermedad infecciosa reemergente después de un periodo en que se pensaba que estaba bajo control y en franca regresión, como consecuencia de que, si bien no se dispone de una vacuna eficaz para su erradicación, sí se dispone de medios terapéuticos para su control, del cual no se disponía hace algunos años.

La irrupción de fenómenos como el sida, la resistencia a ciertas drogas, así como el trasvase de personas de unas fronteras a otras de diferentes culturas y niveles de infección tuberculosa han venido poco a poco a engrosar la nueva incidencia de casos de tuberculosis.

 

  Tuberculosis y sida  

En las personas infectadas por el VIH existe una alta incidencia de tuberculosis, ya sea por la reactivación de una infección previa o por una infección tuberculosa primaria.

Como la infección por VIH debilita el sistema inmunológico, una persona con las dos infecciones (por VIH e infección tuberculosa) tiene mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de la tuberculosis. Sin tratamiento, estas dos infecciones pueden trabajar juntas para acortar la vida de la persona que tenga ambas infecciones.

En la actualidad, estar infectado por el VIH constituye el factor de riesgo más importante para sufrir una tuberculosis.