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Información
de interés sobre la salud del escolar
CURSO 2004 - 2005
Sanidad ofrece nueve consejos para que los alumnos
afronten el curso escolar de forma saludable
Un desayuno equilibrado basado en lácteos,
cereales y frutas, respetar las horas de sueño y realizar
ejercicio físico son, entre otras, las recomendaciones que
ayudan a mejorar el rendimiento escolar de los estudiantes
Esta semana comienza el curso escolar 2004/2005, en el que 121.090
alumnos de Primaria, 92.225 de Secundaria y 58.381 de Infantil se
incorporan a las aulas en el Archipiélago. La Consejería
de Sanidad aprovecha la ocasión para ofrecer una serie de
recomendaciones en aras a que los estudiantes afronten la etapa
académica de forma saludable.
Se trata de nueve recomendaciones, pautas y hábitos que
los padres deben tener muy presentes dada la importancia que para
la salud de los hijos tienen una adecuada alimentación, higiene
corporal, elección de calzado, ropa y accesorios, entre otros,
tanto en el ámbito escolar como en el doméstico.
El desayuno es la comida más importante del día,
ya que proporciona la energía necesaria para afrontar las
tareas matinales y equilibra el reparto diario de alimentos. Los
niños que van al colegio sin desayunar se duermen en clase,
rinden menos, y tienen mucha mayor tendencia a la obesidad.
Un desayuno equilibrado debe estar compuesto por lácteos
(leche, yogures, quesos), cereales (copos, gofio, pan) y frutas
frescas o zumos naturales.
Es importante evitar la sal, las grasas, las bebidas estimulantes
y refrescos, y la bollería industrial (utilizan grasas saturadas).
Jamás debe proporcionarse a un niño ningún
tipo de bebida alcohólica, aunque tenga una baja graduación,
o esté rebajada con agua. Festividades familiares o sociales
de cualquier tipo no son excusa: un niño nunca debe tomar
alcohol.
El cuero es el material más adecuado en el calzado. El zapato
deberá tener puntera redondeada y con un tacón de
0,6 a 0,9 cm de alto para los niños de entre 3 y 9 años.
Para niños mayores, la parte posterior del zapato debe ajustarse
con comodidad al talón y ha de eliminarse el uso de tacones
altos, cuyo uso parece ir en aumento especialmente entre las niñas
de 12 a 16 años.
Debe quedar distancia ente la puntera del zapato y el dedo más
largo. El crecimiento nos obliga a evaluar el ajuste del calzado
con frecuencia, cada 3 o 4 meses, porque en ese tiempo puede quedar
pequeño para los pies del niño.
La ropa debe ser cómoda y holgada, preferentemente de tejidos
naturales que permitan transpirar con normalidad. Es conveniente
evitar cinturones, elásticos apretados o prendas ajustadas
que se incrustan y oprimen al permanecer sentados, dificultado una
buena circulación sanguínea.
El peligro de las mochilas con ruedas
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La mochila debe adecuarse al tamaño y peso del escolar,
no debiendo superar su peso el diez por ciento del peso corporal,
con lo que se evitan sobrecargas en espalda, caderas y pies.
Debe disponer de tirantes regulables de un ancho mínimo
de 4 cm a la altura de los hombros, y con sujeción a la cintura
para evitar golpes por oscilación. El respaldo debe ser acolchado
y la mochila debe caer sobre la zona lumbar (por encima de las nalgas).
La carga debe repartirse en el interior de la mochila, poniendo
lo más pesado y voluminoso lo más cerca posible de
la espalda, y lo más ligero, más lejos en la parte
exterior.
Las bolsas y carteras que se llevan con una sola mano o sobre un
hombro no son aconsejables para cargar peso, y provocan desequilibrio
en la correcta postura de la columna y hombros.
Las mochilas con ruedas son poco manejables y producen una rotación
forzada de la columna que da lugar a dolores de espalda y hombros.
Los niños pasan la mayor parte del día en el colegio
y, en él, la mayor parte del tiempo sentados. Es importante
garantizar una postura correcta y un mobiliario adecuado tanto en
la escuela como en casa para evitar problemas de espalda.
Hay que cerciorarse de que, tanto en la escuela como en casa, las
mesas y sillas de trabajo tienen las proporciones y altura adecuadas
para el escolar: las sillas deben ser regulables en altura y con
un respaldo alto.
La espalda debe apoyarse bien en el respaldo y los pies deben llegar
al suelo de manera que cadera y rodillas estén a la misma
altura. La mesa debe estar lo más cerca posible y es muy
importante no inclinarse sobre ella ni arquear la espalda, que debe
permanecer erguida y derecha.
El cuidado de axilas, pies y genitales
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En cuanto a la higiene personal es indispensable una ducha diaria,
mejor si es antes de acostarse, insistiendo en axilas, pies, genitales
y pliegues de la piel.
El lavado del cabello con un champú normal y el cepillado
frecuente nos permiten revisar con frecuencia la cabeza del niño,
en especial la zona de la nuca y sobre las orejas. En caso de detectar
piojos o liendres, deberá instaurarse tratamiento antiparasitario
en forma de loción con tiempo de posado, mejor que en forma
de champú, y cerciorase de que se eliminan las liendres con
el peine fino o liendrera.
Las manos deben lavarse con frecuencia, en especial después
de ir al baño, antes de cada comida, tras acariciar a cualquier
tipo de animal, y siempre que se toquen objetos sucios y el suelo.
Las uñas deben cepillarse con cepillo suave y recortarse
semanalmente, dándoles forma redondeada a las de las manos
y recta a las de los pies. Los dientes deben cepillarse cuidadosamente
(mínimo 2 minutos) después de cada comida, tras consumir
golosinas o refrescos, y antes de acostarse.
El sueño y el rendimiento escolar
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La falta de sueño provoca falta de atención en la
escuela y bajo rendimiento escolar, además de favorecer la
inseguridad, la timidez y el mal carácter. Aumenta también
la propensión a sufrir accidentes.
Los niños de 4 a 6 años necesitan un descanso nocturno
de 11 a 12 horas, y una siesta de una hora y media. Los de edades
entre 6 y 14 años requieren un descanso de 10 a 11 horas,
y a partir de los catorce años, debe descansar un mínimo
de 8 a 9 horas.
Es importante instaurar una rutina con respecto a la hora de acostarse
y de levantarse. Los padres, y no el niño, deciden la hora
de acostarse. El niño debe dormir en su habitación,
en su propia cama, y en entorno acogedor (con sus cosas) y limpio,
sin ruidos y con oscuridad.
El pijama ideal es aquel que permite la transpiración y
los movimientos durante el sueño, evitando que el niño
pase frío durante la noche si se destapa.
Ejercicio físico y obesidad
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La realización de ejercicio físico adecuado a la
edad y capacidades del escolar nos permite evitar o controlar la
obesidad, en constante aumento entre la población infantil.
Limite el tiempo que el niño dedica a permanecer sentado
ante el ordenador o ante el televisor y foméntele actividades
que conlleven ejercicio.
Respetar el calendario de vacunas
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Finalmente, recuerde la importancia de vacunar a su hijo respetando
escrupulosamente el Calendario de Vacunas. Las vacunas han permitido
erradicar enfermedades de graves consecuencias como la poliomielitis,
y nos permiten evitar la transmisión y el contagio de muchas
otras como la difteria, tos ferina, tétanos, rubéola,
parotiditis (paperas), hepatitis, o sarampión. Consulte con
su pediatra.
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