Rueda de prensa
Desarrollo
de las jornadas
Conclusiones
Encuesta
de evaluación
Normas
generales de protección
El avance de las epidemias, exige de los profesionales de
la salud un esfuerzo por actualizar conocimientos y dotarse de los
medios de protección necesarios, tanto para preservar la salud de
sus pacientes como la suya propia.
Con esta finalidad, se organizaron las Segundas Jornadas Canarias
de Salud Bucodental, en parte como continuidad del compromiso
asumido por los Colegios Profesionales de Odontólogos y Estomatólogos
de Canarias, la Dirección General de Salud Pública y la Dirección
General de Programas Asistenciales, para realizar un trabajo conjunto
de estudio e información a la Comunidad Científica, surgido a raíz
de las primeras jornadas, celebradas en 1997.
En general, los profesionales de la salud en riesgo de sufrir un
contacto accidental con los virus del SIDA o de la
HEPATITIS, por manipulación de la sangre o instrumentos
quirúrgicos,han podido encontrar en estas Jornadas la orientación
sobre la conducta a seguir, especialmente sobre la conveniencia,
ventajas y riesgos de someterse a tratamiento profiláctico post
exposición, en el estrecho margen de tiempo después del contacto
accidental.
De acuerdo con el Programa previsto, las II Jornadas Canarias de
Salud Bucodental, se desarrollaron en el Aulario del campus universitario
de Guajara, cedido al efecto por la Universidad de La Laguna.
Paralelamente al comienzo de las Jornadas, en la misma mañana del
viernes, se celebró una rueda de prensa convocada por los presidentes
de los órganos colegiales de Odontoestomatólogos y el Comité Organizador
de las Jornadas, donde se insistió en la importancia de informar
al usuario de las consultas odontológicas de la seguridad que las
mismas ofrecen, sin temor de que las enfermedades infecciosas pongan
en riesgo su salud.
Naturalmente, una atención odontológica segura desde el punto de
vista de la prevención de contagios infecciosos, sólo puede garantizarse
en aquellas consultas que cuentan con la acreditación y el respaldo
de la Administración Sanitaria y de los Colegios Profesionales.
Se abordó así el tema del intrusismo profesional y su influencia
en la transmisión de enfermedades, al ser practicado desde la clandestinidad
o por personas poco formadas.
Se resaltó también en la rueda de prensa, la importancia de la confianza
mutúa en la relación médico-paciente, como elemento fundamental
para minimizar los riesgos de la intervención.
A las las II Jornadas de Salud Bucodental se inscribieron oficialmente
172 personas, provenientes en su mayoría del sector de la odontoestomatología,
en todas sus ramas profesionales, y expertos en medicina preventiva
y salud pública. Se confirmó la asistencia mediante la firma de
139 personas.
Entre las personalidades foráneas invitadas, destacó la presencia
del Prof. Alfonso Villa Vigil, Catedrático de Estomatología de la
Universidad de Oviedo y presidente del Ilustre Consejo General de
Odontólogos y Estomatólogos de España, junto a la de los Dres. José
Ramón de Juanes Pardo, Jefe del Servicio de Medicina Preventiva
del Hospital 12 de octubre y Daniel Zulaika Aristi, Coordinador
del Programa de Prevención del SIDA del País Vasco.
Las Jornadas fueron inauguradas por la Ilustrísima Directora General
de Salud Pública, Dña. María del Mar Dorta Sáenz, quién destacó
el interés de las Jornadas. Le acompañaron en la mesa inaugural,
el Presidente del Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos
de Santa Cruz de Tenerife, D. Francisco Rodríguez Lozano y Dña.
Miriam Pereira González, representante del Ilustre Colegio Oficial
de Odontólogos y Estomatólogos de Las Palmas, cuyo presidente, D.
José Navarro Cáceres, se incorporó posteriormente a las Jornadas.
Tras el acto inaugural, tomó la palabra el Dr. Álvaro Torres Lana,
Profesor Titular de Microbiología de la Facultad de Medicina de
la Universidad de La Laguna, que expuso la "Etiología, Patogenia
e Historia Natural de la Hepatitis B, C", seguido del Dr. Santiago
Otero López Cubero, Médico Adjunto del Servicio de Digestivo del
Hospital Universitario de Canarias, que completó el estudio de las
Hepatitis desde la perspectiva clínica y terapéutica.
La segunda parte de la mañana, se dedicó a la revisión de la patología
del SIDA, desde el mismo punto de vista anterior, a cargo de los
Dres. Mario Armas Portela, Médico Adjunto del Servicio de Medicina
Interna del Complejo Hospitalario Ntra. Sra. del Pino, y María
Remedios Alemán Valls, Médico Adjunto del Servicio de Medicina Interna
del Hospital Universitario de Canarias.
Los aspectos epidemiológicos de las hepatitis y del SIDA, fueron
tratados respectivamente, por los Dres. Álvaro Torres Lana y Domingo
Núñez Gallo, Coordinador del Programa de Prevención del SIDA de
Canarias.
La tarde del viernes se cerró con la primera mesa redonda dedicada
a los aspectos asistenciales, éticos y jurídicos, moderada por el
Prof. Dr. D. Antonio Sierra López, Catedrático de Medicina Preventiva
y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de
La Laguna. La mesa contó con la presencia del Dr. D. Esteban Sola
Reche, Profesor Titular de Derecho Penal, de la Facultad de Derecho
de la Universidad de La Laguna y los representantes de UNAPRO y
de la Unión de Consumidores de Santa Cruz de Tenerife, D. Raúl J.
Alonso Fernández.
El sábado se trataron los riesgos profesionales de contraer hepatitis
o SIDA, por los Dres. De Juanes y Zulaika, respectivamente.
Las Jornadas concluyeron con la segunda mesa redonda dedicada a
la profilaxis pre y post-exposición, haciendo especial referencia
a las recomendaciones del Centro para el Control de Enfermedades
de Atlanta (CDC). Fue moderada por el Dr. D. Francisco Rodríguez
Lozano.Además de otros ponentes, ya citados, intervino la Dra. Ana
Martín Velázquez, Odontóloga del Programa de Asistencia Odontológica
a enfermos de SIDA de Madrid.
Si bien las conclusiones oficiales de las II Jornadas Canarias
de Salud Bucodental, estarán disponibles una vez realizada la transcripción
de las cintas grabadas, se adelantan aquí los principales comentarios,
a modo de conclusiones.
- La profilaxis general de las infecciones en la consulta dental,
no difiere de las normas de buena praxis y de seguridad que rigen
en otros servicios sanitarios.
- Las medidas son tanto más eficaces cuanto más precozmente se
adopten e involucran a todo el personal de la consulta.
- La relación médico-paciente cordial y sincera, favorece la buena
praxis, sin vulnerar la intimidad del paciente ni atentar a la
seguridad del médico.
- El conocimiento de las patologías y del estado inmunitario del
paciente, es especialmente importante para el diagnóstico, tratamiento
y pronóstico de algunas enfermedades periodontales y de otras
lesiones de la mucosa oral.
- En muchos casos, el tratamiento precoz de las infecciones es
capaz de modificar la historia natural de la enfermedad. Esto
es especialmente cierto en el caso de la infección por VIH, gracias
a la existencia de protocolos terapéuticos que permiten reducir
la gravedad de la enfermedad y aumentar la supervivencia.
- Respecto a la hepatitis, se consideran válidas las pautas de
prevención que han regido hasta ahora, siendo especialmente importante
recomendar la vacunación sistemática contra la hepatitis B de
todos los profesionales sanitarios y verificar la inmunidad tras
la vacunación.
- La hepatitis C presenta más dificultad de control que cualquiera
de las otras formas de hepatitis, dada la mayor resistencia del
agente infeccioso y de la inexistencia de una vacuna eficaz.
- El riesgo de contagio disminuye cuando existe un diagnostico
y tratamiento de la afectación por VIH, previo a la intervención
odontológica.
- El riesgo de contagio percutáneo en profesionales sanitarios
por el VIH es muy bajo, estimándose en 0,3 %. Sin embargo, el
riesgo en el caso de la hepatitis oscila entre el 6 y el 30 %.
El colectivo más expuesto es el de enfermería.
- La eficacia de la administración de gammaglobulina inespecífica
tras un a exposición al virus de la hepatitis C no está bien determinada.
- En caso de contagio accidental por el VIH, los profesionales
sanitarios disponen de protocolos terapéuticos, avalados por el
Centro para el Control de Enfermedades de Atlanta (CDC), que establecen
las pautas recomendadas según los diferentes supuestos.
- Los fármacos más utilizados para la profilaxis post-exposición
al VIH son la zidovudine y la lamivudine. La actuación debe iniciarse
en las primeras 72 horas después del accidente, para evitar la
seroconversión.
- En cualquier caso, la indicación de la profilaxis post-exposición
debe ser hecha desde un servicio de Medicina Interna Hospitalario,
después de informar detalladamente al afectado sobre sus ventajas
e inconvenientes y nunca de forma indiscriminada.
- Se ha considerado necesario establecer un sistema de registro
de contactos percutáneos accidentales, a efectos de vigilancia
y garantía del derecho del profesional, estimándose que el lugar
de ubicación del mismo pueden ser las sedes colegiales.
En la mañana del sábado, se solicitó a los asistentes a las Jornadas
que cumplimentaran un cuestionario de evaluación y opinión de las
mismas. Se formularon doce preguntas, obteniéndose los siguientes
resultados, en términos porcentuales redondeados sobre el total
de respuestas:
- El 91 %, se declaró satisfecho con las expectativas previas.
- El 100 % recomendó la continuación de las Jornadas.
- El 100 % manifestó que el interés de los temas fue alto.
- Para el 91 % la calidad de los ponentes cubrió sus expectativas.
- El interés de la mesas redondas fue "alto" para el
61 %, y "medio" para el 39 %.
- El 97 % opinó que la organización de las Jornadas fue eficiente.
- Un 60 % asistiría igualmente a unas próximas Jornadas si se
cobraran 5.000 pesetas de matrícula, un 24 % si se cobraran 10.000
pesetas y un 16 % si el coste fuera de 15.000 pesetas.
- El 99 por ciento estuvo a favor de la elaboración de un documento
de conclusiones de las Jornadas.
- El 84 % opinó que la periodicidad de las jornadas debería ser
anual.
- El 48 % se mostró a favor de la alternancia por sedes colegiales,
frente al 52 % que manifestó lo contrario.
- Respecto a los temas sugeridos para las próximas jornadas, destacaron
por su frecuencia los relacionados con la prevención, la higiene
y la educación para la salud, seguidos de otros de carácter profesional,
fundamentalmente referidos a la enfermedad periodontal, el manejo
de pacientes con patologías específicas (sobre todo gerontológicos),
la bioseguridad y eliminación de residuos biológicos o contaminantes,
y los nuevos materiales en odontología. También se han citado,
en menor proporción, temas referentes a economía y legislación
sanitaria.
- Finalmente, los participantes hicieron observaciones referidas
a la conveniencia de difundir los resultados la falta de idoneidad
del lugar de reunión, o la posibilidad de variación del precio
según el lugar de residencia de los asistentes.
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VACÚNESE CONTRA LA HEPATITIS B Y CONTROLE SU ESTADO INMUNITARIO
EN EL FUTURO. ADOPTE PRECAUCIONES SIEMPRE, Y NO SÓLO ANTE
PACIENTES DE RIESGO. PARA EVITAR EL CONTAGIO DE LOS VIRUS
TRANSMITIDOS POR SANGRE, ADOPTE LAS SIGUIENTES NORMAS:
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Extreme la higiene personal.
Realice el lavado de manos antes y después de atender al paciente,
durante al menos 20 segundos, utilizando jabón líquido y secando
con toallas de papel desechables.
Use barreras protectoras.
Guantes.
Reducen el riesgo de contagio hasta en un 50 %. Se recomiendan
siempre y son obligatorios en caso de lesiones en las manos que
no requieran la baja laboral del profesional sanitario, al manipular
sangre, fluidos o material contaminado. Adquiera guantes con registro
sanitario. Use guantes nuevos para cada paciente y deséchelos una
vez finalizada la intervención o antes si sufren algún deterioro.
Mascarillas.
Se recomienda su uso siempre que exista proximidad al paciente.
Son obligatorias cuando exista tos o rinorrea, aún cuando no sea
suficiente motivo de baja laboral. Son obligatorias durante los
actos quirúrgicos, exploraciones invasivas y durante el uso de instrumental
rotatorio.
Protección ocular.
Las recomendaciones de uso se hacen sobre supuestos similares a
los anteriores. Es obligatorio usar protección ocular cuando se
prevea la producción de salpicadura de sangre, saliva o fluidos,
que puedan alcanzar los ojos.
Bata.
El uso de pijama y bata es siempre recomendable en el consultorio
médico-dental, debiendo tenerse en cuenta que este ropa es para
uso exclusivo en el centro asistencial, estando desaconsejado, por
tanto, exponerla a la acción de agentes externos a la consulta.
Es importante que la bata sea de manga larga. Cuando se realicen
actos quirúrgicos, invasivos o con riesgo de salpicaduras, conviene
usar delantales especiales.
Vigile el uso de instrumentos cortantes.
Evite dejar instrumentos cortantes fuera de control o en lugares
inadecuados. Nunca deposite instrumentos cortantes en la bata o
entre ropas de trabajo. Disponga de contenedores especiales para
el depósito de intrumentos cortantes usados y manténgalos al alcance
de la mano. Nunca intente reencapuchar una aguja usada.
Esterilice y desinfecte correctamente los instrumentos y
superficies de trabajo.
Cuando no sea posible utilizar material de un solo uso, el instrumental
debe ser enjabonado y aclarado con agua, antes de proceder a su
esterilización en autoclave. Para la limpieza de superficies contaminantes,
utilice lejía diluida al 10 % (una parte de lejía doméstica en 9
de agua).
En caso de exposición accidental a sangre.
Retire el objeto de corte o punción. Lave la herida durante 2 ó
3 minutos con agua corriente. Desinfecte con povidona yodada, gluconato
de clorhexidina u otro desinfectante. Cubra la herida con un apósito
impermeable. Para las mucosas será suficiente un lavado con agua
abundante. Comunique el accidente al servicio de Registro correspondiente.
Si existe evidencia de contagio desde un portador del VIH, siga
los protocolos del CDC para profilaxis postexposición, siempre bajo
supervisión especializada.
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