Uno de los efectos más comunes de la contaminación
del aire es la reducción de la visibilidad, como resultado
de la absorción y dispersión de los materiales líquidos
y sólidos arrastrados por el aire que inciden en la vegetación
y en los materiales.
Pero los efectos más importante son los que la contaminación
produce en la salud humana. La naturaleza de la respuesta pulmonar
depende de la concentración de los contaminantes, duración
de la exposición a estos, y volumen del aire inspirado.
Los efectos más importantes producidos por los contaminantes
atmosféricos son:
Dióxido de Azufre
El dióxido de azufre tiende a presentarse en los mismos
tipos de atmósfera contaminada con partículas y alta
humedad relativa. Es un gas irritante que a concentraciones muy
altas, se relaciona con broncoconstricción, especialmente
en asmáticos, debido a la contracción de la musculatura
lisa e irritación de ojos y garganta.
Los compuestos de azufre son responsables de los daños más
importantes ocasionados a los materiales, por lo general los óxidos
de azufre aceleran la corrosión del metal.
El dióxido de azufre, produce daños a la vegetación.
La principal fuente del dióxido de azufre proviene del consumo
de combustibles que contengan azufre. La mayor concentración
la aporta la industria que consume grandes cantidades de combustible.
Oxidos de Nitrógeno
Los óxidos de nitrógeno se forman en el proceso de
combustión, cuando el nitrógeno del aire o del combustible
se combina con el oxígeno a elevadas temperaturas.
Los óxidos de nitrógeno en combinación con
hidrocarburos no quemados y en presencia de la luz solar, forman
oxidantes fotoquímicos.
El dióxido de nitrógeno, que es altamente reactivo
y el más tóxico de los compuestos de Nitrógeno,
se ha relacionado con el estrechamiento de las vías aéreas
en personas asmáticas y en población no asmática.
El óxido de nitrógeno y el dióxido de nitrógeno
no causan daños a los materiales, sin embargo, el dióxido
de nitrógeno puede reaccionar con la humedad presente en
la atmósfera para formar ácido nítrico que
puede causar corrosión en la superficie de los materiales.
Los óxidos de nitrógeno producen daños en
la vegetación.
Ozono
El ozono, presente de manera natural en las capas altas de la atmósfera
formando la capa de ozono, es al mismo tiempo en las capas bajas
un contaminante.
El ozono se forma como consecuencia de la emisión de otros
contaminantes primarios como los óxidos de nitrógeno
y los hidrocarburos, emitidos principalmente por el tráfico
rodado y por la actividad industrial.
Las concentraciones elevadas de ozono perjudican la salud ya que
produce una inflamación de todo el tracto respiratorio produciendo
irritación de ojos, nariz y garganta, tos y dolor de cabeza.
El ozono produce daños en la vegetación.
Monóxido de Carbono
El monóxido de carbono, es generado principalmente por la
combustión incompleta de los combustibles en motores de automóviles.
El monóxido de carbono es un contaminante muy tóxico
a concentraciones altas, eleva las concentraciones de carboxihemoglobina
relacionandose con efectos adversos como dolor de cabeza y vómitos.
Partículas
Las partículas pueden clasificarse en dos grandes grupos:
Partículas primarias y secundarias.
Las partículas primarias son aquellas emitidas directamente
a la atmósfera por focos de emisión naturales o antropogénicos
concretos.
Las partículas secundarias son aquellas cuyo origen radica
en la conversión de gas a partícula a partir de un
foco de emisión de contaminantes gaseosos.
En Canarias el mayor aporte de partículas son de origen
natural, como resultado de la invasión episódica de
partículas del desierto del Sahara y del Sahel
Las partículas más finas tienden a depositarse en
el alveolo, ya que no pueden ser filtradas por la mucosa de la nariz.
En grupos sensibles de sujetos con enfermedades pulmonares crónicas,
estos aumentos en las concentraciones de partículas exacerban
sus enfermedades.
Las partículas causan daños a los materiales ensuciándolos.
Inquemados
Los hidrocarburos no quemados, en combinación con los óxidos
de nitrógeno y en presencia de la luz solar, dan lugar a
la formación de oxidantes fotoquímicos.
Los principales efectos en la salud son: irritación de ojos,
nariz, garganta, dolor de cabeza y nauseas.
El metano, el hidrocarburo más simple, junto con el dióxido
de carbono y los óxidos de nitrógeno, son los principales
causantes del efecto invernadero.
Los hidrocarburos no parecen causar daños en los materiales,
aunque el hollín o las partículas procedentes de los
hidrocarburos no quemados, ensucian la superficie.
Los hidrocarburos no quemados resultan de la combustión
incompleta y de los procesos de refinación del petróleo. |