
|
Saluda
Estamos inmersos en un mundo trepidante, de continuos cambios, con fuerte competitividad y deseo de triunfo rápido que nos obliga a un permanente estado de alerta para seguir el ritmo de vida que nos impone. Si no somos capaces de tener el equilibrio personal suficiente para no dejarnos influir por la vorágine del mundo que nos rodea, seremos caldo de cultivo para todo tipo de sustancias psicoestimulantes, engañándonos al pensar que nos pueden ayudar a mantener ese ritmo que la vida nos quiere imponer. Desde esta Dirección General animo a todos los canarios a ser los dueños de nuestro ritmo vital y ser felices por lo que somos y lo que tenemos, sin necesidad de sustancias ajenas para lograr esa felicidad.
Ilmo. Sr. D.Fernando Gómez-Pamo Guerra del Río |