Gobierno de Canarias

Consejería de Economía y Hacienda

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Presentación

Este documento se ha elaborado tras la consulta a los distintos agentes económicos y sociales de Canarias y refunde un primer borrador del Plan de Dinamización propuesto por el Gobierno de Canarias frente a la desaceleración de la economía canaria, con las observaciones formuladas por dichos agentes, por lo que tiene un contenido sintético en la mayor parte de las medidas propuestas.

Introducción

En los primeros meses del año, la incertidumbre en torno a las perspectivas de crecimiento económico a nivel global ha sido excepcionalmente elevada y se ha confirmado que los riesgos para las perspectivas relativas a la actividad económica apuntan a la baja. No se descarta que se pueda producir un impacto más generalizado de la inestabilidad de los mercados financieros sobre las condiciones de financiación y el clima económico. Este entorno provoca que las distintas autoridades monetarias centrales estén permanentemente dispuestas a inyectar liquidez en los mercados, para evitar nuevos repuntes de los tipos de interés, así como a considerar una relajación de sus políticas monetarias.

La situación económica internacional no parece que vaya a invertirse, al menos en lo que resta del primer semestre del año, lo cual dependerá, en buena medida, de la magnitud y duración de la desaceleración de la economía norteamericana y, en especial, de la evolución del mercado de la vivienda en ese país. Así, se prevé un débil crecimiento de la actividad económica norteamericana en el primer semestre del año y no se espera una cierta mejoría de la misma hasta el segundo semestre, que estaría condicionada por el alcance de las medidas previstas de estímulo fiscal y monetario.

La economía europea, aunque ha demostrado hasta el momento una mayor resistencia a la desaceleración, no es ajena a ella, viéndose afectada por los efectos de la apreciación del euro y por el incremento del precio de las materias primas y del petróleo.

En España, los datos correspondientes a los dos primeros meses de 2008 apuntan hacia una desaceleración algo más pronunciada de la actividad respecto de la que se produjo a finales del año anterior, en un entorno en el que se intensificaron las tensiones en los mercados financieros internacionales.

Como partícipe de la economía española, la economía canaria también muestra signos de desaceleración, particularmente el sector de la construcción y la demanda interna.

Con un mayor nivel de detalle, las características de la situación económica actual de Canarias son las siguientes:

  • La desaceleración de la tasa de crecimiento del PIB de la economía canaria en el segundo semestre de 2007 y los indicadores correspondientes a los primeros meses de 2008, apuntan cada vez más a una situación crítica, cuya tendencia es preciso contrarrestar si queremos disminuir los efectos de la misma en los niveles de bienestar de las personas.
  • Una de las causas es la disminución del ritmo de crecimiento del consumo de las familias, que cayó en 2007 por dos razones:
    • La disminución en los niveles de renta disponible provocada por el fuerte endeudamiento familiar y los efectos sobre el mismo de las subidas en los tipos.
    • El incremento de los precios derivado de los precios del petróleo y de otras materias primas en los mercados internacionales.
  • Otra de las razones de la desaceleración económica estriba en que las exportaciones al exterior de Canarias siguen mostrando una debilidad estructural preocupante, a pesar de los instrumentos de fomento a la exportación disponibles.
  • Finalmente, también influye el agotamiento que se percibe en la función de inversión de las empresas debido, entre otras razones a la propia debilidad del consumo privado.
  • La previsión de crecimiento para 2008 se sitúa cerca del 2,4% y no son descartables nuevas revisiones a la baja en función de cómo evolucionen los mercados financieros internacionales y sus repercusiones en la economía española en general y el sistema crediticio en particular.
  • Si no se reactiva el consumo será difícil recuperar la inversión, lo que dificultará recomponer la tasa de crecimiento del PIB.
  • Se dan en esta situación económica algunos hechos que la hacen singularmente seria:
    • Los incrementos de precios no se están produciendo a consecuencia de presiones en la demanda sino que son producto de ineficacias y rigideces en los mercados internacionales, de los incrementos en los precios del petróleo y otras materias primas y, en el caso de la economía española, por no haber acometido reformas estructurales necesarias durante la fase alcista del ciclo económico.
    • Los incrementos de precios se producen con una desaceleración económica, situación novedosa que no se daba desde los años setenta en la que el fenómeno predominante en las crisis de 1973 y de 1979 fue el de la estanflación. (paro con inflación)
  • Todo ello está generando en las familias canarias una caída en su poder de compra, que lógicamente quieren recuperar, por lo cual se produce una presión al alza los salarios.
  • Si las empresas aceptan esa alza en los salarios se alimenta la espiral inflacionista de precios/salarios (debido a que los aumentos salariales terminan por ser repercutidos en los precios).
  • Si los salarios no aumentan, las familias ven deteriorado progresivamente su poder adquisitivo al disminuir su renta disponible.
  • No es deseable plantear que sean las rentas salariales las que tengan que asumir el coste del ajuste.
  • La solución para evitar la espiral inflacionista que reste competitividad a nuestra economía agravando más el problema, es que se produzcan transferencias de renta desde las administraciones públicas a los ciudadanos, sobre todo en los tramos más bajos, lo cual, si se quiere hacer en condiciones de eficiencia, implica proceder a nuevas rebajas fiscales y a un control del crecimiento del gasto público corriente ajustándolo al PIB nominal.

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