Flora

Las severas condiciones ambientales del Parque Nacional del Teide, a las que la gran mayoría de las especies vegetales no pueden adaptarse, son las que ocasionan en la alta montaña tinerfeña un proceso de radiación adaptativa que ha conducido al surgimiento de un importante número de especies endémicas. De las 168 especies de plantas vasculares que han sido citadas hasta ahora para el parque nacional, 58 son endémicas de Canarias, y entre estas 33 son exclusivas de Tenerife y 12 lo son del propio parque.

El territorio del parque está a una altitud de entre los 2.000 m.s.n.m. en sus planicies y los 3.718 de la cima del Teide. Por ello, durante gran parte del año se pueden alcanzar temperaturas muy bajas, siendo las heladas muy frecuentes. Por otra parte Las Cañadas se encuentran por encima de la influencia del alisio, por lo que el clima es en general seco y se registra una elevada insolación. Además las precipitaciones son inferiores a los 500 mm al año, siendo muchas veces en forma de nieve y la frecuencia e intensidad del viento incrementan la evapotranspiración.

Como adaptaciones a estos rigores presentan un denso recubrimiento de pelos que protege a las plantas de la elevada radiación solar, a la vez que permite conservar la humedad; hojas pequeñas para disminuir la perdida de agua por transpiración; formas almohadilladas, que al ser compactas y densas, mejoran la resistencia ante los grandes cambios de temperaturas y ante el intenso viento. 

La formación vegetal que domina el paisaje de Las Cañadas es el retamar-codesar, cuyas especies más representativas son la retama del Teide (Spartocytisus supranubius) y el codeso de cumbre (Adenocarpus viscosus). En el límite inferior de su distribución se mezcla con el pinar y por el superior, en el caso de la retama, hasta los 3.000 metros en las laderas del Teide y Pico Viejo. Otras especies que enriquecen la formación son  la hierba pajonera (Descurainia bourgeauana) con su amarillo espectacular y el rosalito de cumbre (Pterocephalus lasiospermus) con su coloración azulada y gran abundancia. Estos arbustos fueron muy explotados en el pasado tanto como alimento y cama para el ganado como para leña (especialmente en el caso de la retama). Actualmente la producción de miel es el único uso que se permite.

Flora

Como plantas singulares citar el endémico alhelí del Teide (Erysimum scoparium), de bellas flores malva y típico de parajes pedregosos. Tanto esa planta como la tonática (Nepeta teydea), otro endemismo compartido con las cumbres palmeras, han acreditado sus propiedades medicinales. La tonática (Nepeta teydea), fácil de distinguir por sus pequeñas flores violeta crece en grietas de zonas rocosas. La margarita del Teide (Argyranthemum teneriffae) de llamativas flores es una de las especies que llega a mayor altitud, pues en las laderas del Teide alcanza los 3.500 m.s.n.m.

Precisamente esos son los dominios de uno de los mayores tesoros del parque, la violeta del Teide (Viola cheiranthifolia). Esta planta de pequeño porte luce sus hermosas flores bien avanzada la primavera. Es el más característico y emblemático representante de la flora de las cumbres, pues únicamente puede ser observada entre los 2.400 y los 3.600 m. de altitud. A esa altitud coincide con el raro edelweiss del Teide (Laphangium teydeum) una pequeña planta de tonos claros y flores amarillas que vive asociada a las tierras calientes afectadas por el vapor de agua emanado de las fumarolas.

Otra especie muy característica es el tajinaste rojo (Echium wildpretii), que con sus tallos florales de forma cónica de hasta 1,5 m. de altura y abundantes flores rojas destacan en el paisaje en los meses de mayo y junio. Más pequeño y más escaso es el tajinaste picante (Echium auberianum) de bellas flores azules que crece preferentemente en terrenos pumíticos.
No puede terminarse esta breve descripción de la riqueza florística del Parque Nacional del Teide sin una mención a algunos taxones especialmente escasos como es el cedro canario (Juniperus cedrus) y el moralito (Rhamnus integrifolia) propias de los riscos. El escasísimo cardo de plata (Stemmacantha cynaroides) protagonista de numerosos trabajos de conservación al igual que el rosal del guanche (Bencomia exstipulata), vistoso arbusto perteneciente a un género exclusivo de Canarias.

La siguiente tabla recoge los taxones catalogados en "peligro de extinción" (EX) y "vulnerables" (VU), según aparecen recogidos en el Catálogo Español de Especies Amenazadas o en el Catálogo Canario de Especies Protegidas:

 

Especie

Categoría

Nombre común

Juniperus cedrus cedrus

VU

cedro canario

Silene nocteolens

VU

canutillo del Teide

Bencomia exstipulata

EX

rosalito

Helianthemum juliae

EX

jarilla de Las Cañadas

Salix canariensis

VU

sauce

Stemmacantha cynaroides

EX

cardo de plata

Dactylis metlesicsii

VU

jopillo de cumbre

 

De todas ellas se puede apreciar una buena muestra en el jardín botánico de El Portillo.