El Parque Nacional de La Caldera de Taburiente tiene como mejor representante al pino canario (Pinus canariensis), siendo éste símbolo vegetal de la isla de La Palma. La orografía y las condiciones climáticas presentes en el parque determinan la vegetación existente. El pinar, que ocupa la franja altitudinal comprendida entre los 1.200 y los 2.000 m.s.n.m. en las vertientes de barlovento de los alisios, en el parque está desde los 400 m llegando a alcanzar los 2.400 m en el Roque de Los Muchachos. Se asocia con otras especies formando comunidades vegetales.

En las zonas altas el acompañante principal es el codeso (Adenocarpuus viscosus), en cotas medias el amagante (Cistus symphytifolius). En los espacios abiertos con humedad edáfica le acompañan el brezo (Erica arborea) y la faya (Morella faya), mientras que en las zonas bajas, más secas, se puede observar el escobón (Spartocytisus filipes).

La presencia de la laurisilva es mínima, debido principalmente a que la elevada altitud que se alcanza en La Caldera no permite el paso del alisio y, por tanto, la humedad no es suficiente para que se desarrolle con plenitud.

A partir de los 2.000 m predomina el codeso de cumbre (Adenocarpus viscosus), adaptado a inviernos muy fríos y veranos muy calurosos, conviviendo con retamón (Genista benehoavensis), tajinaste azul (Echium gentianoides) y pensamiento de cumbre (Viola palmensis).

El número total de especies de flora presentes en el parque nacional asciende a 1.451, de las cuales 994 son criptógamas (447 líquenes, 27 hongos liquenícolas, 177 briófitos y el resto son hongos) y 457 fanerógamas (28 de ellas cultivadas).

La flora vascular de La Caldera cuenta con 4 especies endémicas del parque (3 de ellas aún sin describir), 37 endémicas de La Palma, 85 endémicas de Canarias y 24 especies endémicas de Macaronesia, además de algunos géneros también endémicos de Macaronesia (Aichryson,  Argyranthemum,  Bencomia,  Bystropogon,  Monanthes, Pericallis y Schizogyne) y de Canarias (Gonospermum, Greenovia, Spartocytisus, Tinguarra y Todaroa).

La siguiente tabla recoge los taxones catalogados en "peligro de extinción" (EX) y "vulnerables" (VU), según aparecen recogidos en el Catálogo Español de Especies Amenazadas o en el Catálogo Canario de Especies Protegidas:


Especie

Categoría

Nombre común

Bencomia exstipulata

EX

bencomia de cumbre

Christella dentata  ssp. cedrus

VU

helecha

Cheirolophus arboreus

VU

cabezote

Cicer canariense

VU

garbancera

Pteris incompleta

VU

helecha de monte

Salix canariensis

VU

sauce

Teline splendens

VU

gacia blanca

Viola pamensis

VU

pensamiento de cumbre

 

Las especies se distribuyen en comunidades vegetales, donde el pinar constituye la formación vegetal más característica de este parque.


El pinar

Gran parte del parque nacional se encuentra tapizado por un bosque maduro y bien conservado de pino canario, en altitudes comprendidas entre los 450 y los 2.000 m. Los ejemplares pueden llegar a alcanzar los 40 m de altura y superar los 500 años, y se han adaptado a la escasez de agua desarrollando largas raíces que le permiten obtenerla en profundidad. La principal característica del pino canario es su resistencia al fuego, siendo capaz de soportar las elevadas temperaturas debido a la protección que le proporciona su gruesa corteza.

El pinar predominante en La Caldera es un pinar seco, acompañado de matorral compuesto por amagante (Cistus symphytifolius), arbusto perenne de flores vistosas de color rosado, y especies rastreras como el corazoncillo (Lotus hillebrandi), endemismo insular. Al pie de los escarpes rocosos, donde se concentra la humedad, el pinar se dispone con el brezo (Erica arborea), y en las zonas de mayor altitud se rodea del codeso (Adenocarpus viscosus), que determinan la cota superior del pinar.

En zonas más bajas en altitud, donde las temperaturas son más suaves, el pinar se combina con el escobón (Spartocytisus filipes), endemismo canario con flores en racimo, muy olorosas y de color blanquecino.

 

Vegetación rupícola

Se trata de un conjunto de especies que vive en rocas compactas, prácticamente desnudas y paredes escarpadas, caracterizadas por una adaptación a condiciones extremas en cuanto a disponibilidad de suelo y agua. La variedad y riqueza de especies capaces de adaptarse a estas condiciones es notable en La Caldera, con lo que se puede disfrutar de bejeques (géneros Aeonium y Greenovia), cerrajones, cabezotes, tagasastes, pimpinelas, coles de risco, vinagreras y otras muchas que se encuentran perfectamente conservadas por ser de difícil acceso a los herbívoros.

  

Vegetación de cumbre

En las zonas de cumbre, con escasas precipitaciones y mucha variación en temperatura y humedad relativa, donde el verano es templado y muy seco y el invierno deja a su paso hielo y nieve, las especies adoptan formas semiesféricas y se disponen a ras de suelo para ofrecer menos resistencia al viento; otras, recubren su superficie con gruesas cutículas o se cubren de pelo. Entre todas las especies domina el codeso (Adenocarpus viscosus), leguminosa con vistosas flores amarillas, y menos frecuentemente la retama del Teide (Spartocytisus supranubius). En la misma franja altitudinal, en escarpes rocosos, se puede encontrar el cabezón de cumbre (Cheirolophus teydis), el alhelí del Teide (Erysimun scoparium), la hierba tonática (Nepeta teydea), la bencomia de cumbre (Bencomia exstipulata), y en los límites del parque, el tajinaste rojo (Echium wildpretii). Cabe destacar la presencia de endemismos exclusivos de La Palma, tales como el retamón (Genista benehoavensis), el tajinaste azul (Echium gentianoides) y la violeta de cumbre (Viola palmensis). La floración de todas estas especies es realmente espectacular debido principalmente a la necesidad de conseguir gran cantidad de semillas para que, al menos, una parte de ellas pueda germinar en estas condiciones extremas.


Plantas asociadas a cursos de agua

En aquellas zonas en las que el agua está disponible y fluye continua y abundantemente es donde se pueden observar especies típicas de la laurisilva, como la faya (Morella faya), el brezo (Erica arborea), el viñátigo (Persea indica) y el follao (Viburnum rigidum), además de helechos como la píjara o helecho de cumbre (Woodwardia radicans).

El sauce (Salix canariensis) es una de las especies arbóreas que se desarrolla en cauces de barrancos y manantiales. Es un árbol autóctono frecuente en áreas de bruma que produce el alisio y en los cauces de los barrancos. En el parque se puede observar una mancha grande en las cercanías de la zona de acampada, y disperso por todos los cauces con agua. Se han realizado labores de repoblación de la especie, por encima de la Playa de Taburiente.

 

Especies introducidas

Ya sea intencionadamente o de forma voluntaria, en el parque nacional se puede observar la presencia de especies como el rabo de gato (Pennisetum setaceum), gramínea invasora que ocupa todas las partes bajas de la isla y de la que ya se encuentran ejemplares aislados en el interior de La Caldera, y mucho más importante en cuanto a agresividad aparece el haragán (Ageratina adenophora), que ha colonizado todos los humedales del parque.