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Cultura
09 de febrero del 2017 - 12:32
La muestra, una producción de TEA se inaugura el viernes 10, a las 20:30 horas y se podrá visitar hasta el 1 de abril

Realidad casi humo de Juan Carlos Batista se exhibe en La Regenta

A través de casi setenta piezas de diverso formato, técnica y materiales ofrece una reflexión sombría e irónica de la condición humana
La directora general de Promoción Cultural, Aurora Moreno, el conservador de TEA, Isidro Hernández, el director del Centro de Arte La Regenta, Alejandro Vitaubet y Juan Carlos Batista

'Realidad casi humo', del artista tinerfeño Juan Carlos Batista (Tegueste, 1960), una producción de TEA -Tenerife Espacio de las Artes-, llega al Centro de Arte La Regenta para ofrecer al público que la visite, desde el 10 de febrero al 1 de abril, una interpretación exhaustiva del trabajo de este artista por medio de nuevas creaciones que conviven con series anteriores. A través de esta muestra, donde predomina la obra conceptual con ciertos recursos formales surrealistas, el creador ofrece una reflexión sombría de la condición humana.

Tras más de dos años de trabajo esta muestra revela cómo Batista -a pesar de su variedad de formalizaciones, y de los aparentes saltos estilísticos- responde a una serie continua de preocupaciones profundas que afronta una y otra vez desde los más variados ángulos y perspectivas. Pese a que en algunas piezas se atisban ciertos aspectos casi jocosos, a modo de pinceladas de humor negro, éstas no restan un ápice a la seriedad de fondo con que el artista trata de resolver o relatar problemas colectivos, tanto de índole social como económico, sociológico o ideológico.

Juan Carlos Batista casi siempre propone en su obra una visión crítica e irónica de algunos aspectos de la sociedad en la que vive, traslada a sus piezas el mundo en el que le ha tocado vivir, dominado por las guerras, las luchas por el poder de todo tipo, incluso en el deporte; así como la destrucción de la naturaleza y del propio ser humano, a la hora de abordar su discurso plástico, tanto en los campos de la fotografía, la escultura o la instalación. Todos estos componentes conforman el argumento que preside la exposición de piezas de diverso formato, técnica y materiales, algunos reciclados, entre los que también hay referencias al patriarcado, a las relaciones de pareja, a los abusos de género o a la decadencia de la masculinidad.

El tronco de un árbol con botas de militar y una metralleta, impresiones digitales de explosiones de bombas que simulan un bosque, collages de paisajes románticos atravesados por trincheras, ciudades y paisajes destruidos, además de esculturas de árboles con formas surrealistas, o animales metamorfoseados con armas conforman el amplio y tétrico universo lleno de originalidad de esta exposición.

Fotografías, instalaciones, esculturas y piezas realizadas en materiales diversos, que van desde la madera hasta el poliuretano, la resina o el hierro, de un autor que lleva en activo más de treinta años y que ha querido dar una visión general de su carrera, su manera de trabajar y sus ideas. Sin embargo, las lecturas que subyacen en sus obras no están cerradas del todo, ya que Juan Carlos Batista cree que es el propio espectador el que debe asumir estas interpretaciones. Por otra parte, cabe destacar que en sus trabajos hay una abundancia de amalgamas y metamorfosis de objetos o imágenes ya dadas, que él revive, rescata o saca de contexto para dar nuevas lecturas, piezas que hablan del carácter destructivo del poder, ya que han sido creadas con imágenes de dos guerras, la de Siria con la de la Primera Guerra Mundial. Intentan llamar la atención sobre el aspecto sórdido de la guerra y que dejan ver de manera clara esa visión ácida y desencantada que tiene de determinados aspectos de la vida.

En sus obras, en las que se puede apreciar una dualidad entre lo real y lo ficticio, se enlazan elementos de diversa procedencia (juguetes, enseres domésticos, piezas de rastrillo o elementos decorativos), tienen en apariencia un carácter de entretenimiento, pero no son lo que aparentan a primera vista sino que al acercarse a muchas de ellas se pueden descubrir nuevos elementos, nuevos matices, otros mundos o hechos del pasado.

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de La Laguna, Juan Carlos Batista tiene en su haber numerosas muestras individuales y colectivas. De las últimas individuales, cabe destacar Crónicas adulteradas (Galería Artizar de La Laguna, 2013), El paisaje amnésico 1999-2011 (Galería Nieves Fernández, incluida en el festival PhotoEspaña off de 2012), Románticos y realistas 2008-2010 (en el Espacio Canarias de Madrid), El animal inconsolable (Sala de Arte Contemporáneo de Santa Cruz de Tenerife, 2007), La mémoire inventée 1991-2005 (Galería de la Fnac de Nancy, Francia, 2005) y Made of sterner staff 1997-2004 (Glass Art Gallery Simona, Bratislava, 2004). La serie Patología de Guerras se exhibió por primera vez en Centro de Fotografía de Tenerife en 2002, se presentó al año siguiente en el CAAM, en la Sala San Antonio Abad de las Palmas de Gran Canarias y ese mismo año viajó -comisariada por Antonio Zaya- a Nueva York para exponerse en Martinez Gallery.

Organizan: Centro de Arte La Regenta y TEA Tenerife Espacio de las Artes

Actividades paralelas

DEAC – Departamento de Educación y Acción Cultural

Inauguración Infantil: 17 de febrero. 18:00 horas.

Otra Mirada: 23 de febrero. 19:00 horas . Con la visión de Jose Luis Luzardo

GuiArte: 15 de marzo. 19:00 horas.

Arte en Familia: 30 de marzo. 18:00 horas.

 
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