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Sostenibilidad
04 de abril del 2018 - 14:32

Los trabajos de recuperación medioambiental tras el incendio de Gran Canaria han restaurado 300 mil metros cuadrados de espacios naturales protegidos

Política Territorial destinó 664.000 euros a labores de regeneración de la cumbre en cuatro meses de trabajos

La consejera de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad del Gobierno de Canarias, Nieves Lady Barreto, informó hoy en comisión parlamentaria de que los trabajos de restauración medioambiental y lucha contra la erosión desarrollados por el Gobierno de Canarias tras el incendio que afectó a las cumbres de Gran Canaria el pasado verano han cubierto una superficie de 293.283 m².

Todos los espacios de actuación forman parte de la Red Natura 2000. En concreto, según explicó Barreto, se trabajó en las Zonas de Especial Conservación (ZEC) de El Gamonal y El Nublo; en los paisajes protegidos de Las Cumbres y Parque Rural El Nublo, pertenecientes a Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos, y en el Cortijo de Las Hueras, dentro de la Reserva de la Biosfera.

"El Gobierno de Canarias presupuestó en un primer momento 500.000 euros para tres meses de trabajos que, finalmente se ampliaron a cuatro con un coste toral de 664.000 euros. Los trabajos fueron encomendados a la empresa pública Gesplan y dieron empleo a 71 operarios", señaló la consejera.

Asimismo, con fecha de 25 de septiembre, se solicitó al Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente la ayuda y participación en la urgente restauración de los terrenos afectados por el incendio. En respuesta a esta solicitud, el Ministerio aprobó actuaciones hidrológico forestales de emergencia en el área afectada, con un presupuesto de 250.000 euros.

Estas actuaciones, que continúan la labor desarrollada por Gesplan y aumentarán la superficie restaurada, empezaron a mediados de febrero y están siendo ejecutadas por la empresa Tragsa bajo la dirección técnica del Servicio de Planificación del Medio Natural de la Consejería de Política Territorial del Gobierno de Canarias y se estima que concluyan en el mes de junio.

Las labores llevadas a cabo en las cumbres de Gran Canaria se han centrado en paliar el riesgo de degradación de los terrenos y los posibles impactos de aguas abajo en las laderas quemadas. Así, tal y como detalló Nieves Lady Barreto, con el tratamiento selvícola sobre la masa forestal afectada, con cortes de árboles quemados y podas, se ha obtenido material para construir estructuras de lucha contra la erosión, como las fajinadas y albarradas, que, en caso de lluvias, interceptan los flujos de las escorrentías y retienen parte de los sedimentos arrastrados.

Los residuos de madera restantes se han astillado para crear una capa de acolchado que también contribuye a paliar la erosión en las laderas quemadas, protegiendo al suelo del impacto de las gotas de lluvia, aumentando la infiltración y dificultando el flujo de la escorrentía. Esta medida también facilita la recuperación de la cubierta vegetal al proteger las semillas y mejorar el microclima edáfico.

También se han llevado a cabo otros tratamientos selvícolas como la plantación de apoyo a la regeneración natural con especies arbóreas propias del pinar canario en zonas con ausencia de rebrote.

 
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