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Educación
04 de octubre del 2017 - 12:54

Educación incorpora 36 educadores sociales a los centros educativos

Implementarán programas de convivencia en los centros educativos y su entorno, buscarán nuevas estrategias de resolución positiva de los conflictos, así como programas de prevención, seguimiento y control del absentismo y del fracaso escolar

La Consejería de Educación y Universidades del Gobierno de Canarias ha suscrito un convenio de colaboración con el Colegio Profesional de Educadores y Educadoras Sociales de Canarias (CEESCAN) que le permitirá incorporar, como experiencia piloto, 36 educadores sociales que formarán parte de los diferentes equipos de orientación educativa y psicopedagógica de diferentes centros públicos del Archipiélago.

La consejera de Educación y Universidades, Soledad Monzón, subrayó esta mañana, durante la rueda de prensa de presentación del convenio, que "la Educación Social, que está recogida en la Ley Canaria de Educación no Universitaria, pero además constituye una demanda general de los propios centros y de la comunidad educativa en general, se convierte en una de las claves para potenciar el desarrollo social y educativo del alumnado, desarrollando y planteando desde el centro educativo propuestas de mediación familiar, de resolución de conflictos, reducción del absentismo escolar, fomento de la convivencia, prevención del acoso escolar, atención a la diversidad y desarrollo comunitario y participativo".

Así, explicó, "el trabajo que realizarán los educadores sociales se desarrollará en el centro educativo pero también en relación con el entorno y estará coordinado con los equipos de orientación psicopedagógica y con los centros del profesorado de cada zona". Además, añadió Monzón, "la figura de los educadores sociales será esencial dentro del proceso participativo que hemos emprendido para desarrollar el Plan Integral contra la Violencia Infanto-Juvenil".

Por su parte, el presidente de CEESCAN, Francisco Rodríguez Reyes, destacó la importancia de la incorporación de los educadores sociales a los centros educativos "para dar respuesta a la demanda social existente en torno a tres ejes esenciales: la comunidad, la escuela y la participación social". En este sentido, aseguró que los educadores sociales "queremos sumar, incorporarnos a los centros y a la comunidad, dentro de un proceso social y participativo". Por último, aseveró que el trabajo de los educadores sociales se vertebrará en torno a la prevención, la mediación y la labor socioeducativa.

El acuerdo con el Colegio Profesional de Educadores y Educadoras Sociales permitirá, por tanto, la colaboración técnica de estos profesionales en el establecimiento de objetivos educativos y actuar en actividades de formación y difusión de materiales, con una intervención con los entornos escolares de diversos centros educativos no universitarios de todas las Islas. La finalidad es pilotar en estos entornos educativos experiencias concretas de modelos, estilos y criterios de intervención que mejoren la calidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje en contextos de especial dificultad.

Esta medida se enmarca en el desarrollo del Plan Estratégico de Atención a la Diversidad con el que la Consejería de Educación y Universidades pretende potenciar en el sistema educativo canario la generación y difusión de prácticas inclusivas en todos los ámbitos- atención a la diversidad, prevención y erradicación del absentismo y reducción del abandono escolar temprano-, desde la Administración educativa hasta el aula, impulsando la participación y colaboración de las familias y la comunidad en los centros educativos.

En este sentido, el citado Plan contempla también las funciones de los educadores sociales y su necesaria intervención en los centros públicos de enseñanza para contribuir a la educación integral del alumnado, por lo que les otorga la consideración de agentes educativos.

Funciones de los educadores sociales

Así, entre las actuaciones de los educadores sociales, que estarán distribuidos por todas las Islas, está la de favorecer la implementación y experimentación de los programas de convivencia en el centro educativo y su entorno, para la prevención y afrontamiento de la conflictividad escolar y la violencia infanto-juvenil.

También se encargarán de la creación de espacios y de equipos de trabajo en la búsqueda de nuevas estrategias de resolución positiva del conflicto, de la implementación y colaboración en propuestas de programas de prevención, seguimiento y control del absentismo, así como del fracaso escolar.

Otra de las funciones que tendrán los educadores sociales serán la implementación, dinamización y evaluación de propuestas para fomentar las relaciones del centro con el entorno social en el que está encuadrado, así como la colaboración en la planificación, coordinación y desarrollo de actividades complementarias y extra-escolares, y actividades socioculturales contextualizadas que mejoren las relaciones centro-entorno y que propicien la creación de redes de comunicación estables.

Plan Integral contra la Violencia Infanto-Juvenil

Asimismo, los agentes sociales podrán informar, orientar y asesorar al alumnado, la comunidad educativa y su entorno en el desarrollo de programas socioeducativos y participar en el proceso participativo, impulsado por la Consejería de Educación y Universidades, para la elaboración, junto a los diferentes agentes sociales implicados, del Plan Integral contra la Violencia Infanto-Juvenil cuyo fin es fomentar una convivencia positiva en la que el enfoque de los conflictos que se generen en el centro se oriente desde el diálogo o la mediación.

La colaboración entre el departamento autonómico de Educación y el CEESCAN permitirá programar, de forma conjunta, acciones de formación para los miembros de las comunidades educativas, destinatarios de esta experiencia piloto, bien de forma presencial o virtual, a través de jornadas, encuentros o congresos para la actualización permanente. Asimismo, se promoverá la coordinación e intercambio de experiencias e innovación en el campo de la educación social y los centros educativos.

Pero la introducción de la figura de los educadores sociales en los centros educativos es tan solo una de las medidas contempladas dentro de un ambicioso Plan Estratégico de Atención a la Diversidad, cuyo propósito general es adecuar la atención y orientación al alumnado en los diferentes niveles del sistema educativo, integrando los principios de la escuela inclusiva en la organización y gestión de la atención a la diversidad, partiendo de una cultura y política inclusivas.

Todo ello conlleva mejorar la dotación de los recursos personales para la atención a la diversidad, por lo que para el curso 2017-18, además de los 36 educadores sociales, se han incorporado también a los Equipos de Orientación Educativos y Psicopedagógicos, 12 orientadores más, además de 11 maestros de audición y lenguaje y 13 terapeutas ocupacionales, unas cifras que irán aumentando a lo largo del período de implementación del Plan, con un desarrollo previsto desde el curso escolar 2016-17 hasta el 2019-2020. Asimismo, se diseñarán modelos inclusivos de escolarización que den respuesta al alumnado con Trastornos Graves de Conducta y Trastorno de Espectro Autista y se actualizará la normativa vigente en materia de atención a la diversidad.