RSS
Inicio
Intervenciones
15 de mayo del 2015 - 12:45
15/05/2015

Toma de posesión de Daniel Cerdán Elcid como Comisionado de Transparencia

Intervención del presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero Baute

Una democracia sana, madura y responsable exige que los canales que discurren entre las instituciones y los ciudadanos sean claros y accesibles

Cercanos, comprensibles.Rigurosos, fiables.

Vivir en democracia (ejercer democráticamente) exige honestidad y compromiso.

Y escuchar a las personas, estableciendo los canales adecuados para que así sea.

Para atender sus demandas.

Para responderles en tiempo y forma

Desde lo público debe garantizarse que los procesos de la gestión pública sean conocidos.

Hay que definir un cauce de actuación y funcionamiento que permita al ciudadano contar con mecanismos de control de la acción pública (y también de la privada, si reciben dinero público), y de los recursos que sostienen su funcionamiento.

La Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública (aprobada en el Parlamento de Canarias, por unanimidad) nació como deben nacer los procesos en democracia:

De abajo a arriba, del ciudadano a la institución.

En primer término, con la aportación directa de propuestas por parte de más de 2.000 ciudadanos de todas las Islas.

Reunidos en foros en los que se analizaron y debatieron todas las sugerencias.

En segundo lugar, con un debate parlamentario en el que todos los grupos se mostraron dispuestos a mejorar el proyecto de ley presentado por este Gobierno.

Una ley que fue aprobada por unanimidad (algo, por cierto, que no se consiguió en la homónima estatal).

Una ley de todos. Para todos.

Una ley para mejorar la convivencia y las garantías democráticas.

Una Ley, la Ley de Transparencia del Gobierno de Canarias, que va más allá.

En respuesta a la firme voluntad y al compromiso del Gobierno con la transparencia, el texto legal vigente en nuestro Archipiélago es el más avanzado de cuantos han sido aprobados en España con el mismo objetivo.

Esta ley ha buscado el consenso, pero también el rigor.

También recuperar valores y garantías para que, a su vez, la ciudadanía recupere la confianza.

Un objetivo, éste, que se plasma en la misma exposición de motivos de la ley.

Esa confianza de la ciudadanía en las instituciones públicas se ha ido deteriorando en las últimas décadas.

La crisis, que empezó siendo económica y financiera, finalmente hizo tambalear cimientos políticos y sociales (valores) que hasta entonces habían sustentado nuestra convivencia.

La inmensa mayoría de los ciudadanos (y quienes defendemos que la acción política debe ser honesta, ejemplar) estamos convencidos de la necesidad de articular mecanismos de control y transparencia, fórmulas que garanticen que se atienda efectivamente esa demanda de honestidad y ejemplaridad.

Para ello, era imprescindible acercar y abrir las instituciones a la sociedad.

Facilitar que el acceso a la información sobre objetivos y acciones ejecutados en el ámbito de lo público –o financiadas con dinero público- fuera ágil, fluido y accesible a todos.

Impulsar que se facilitara la participación activa y continua de los ciudadanos en la marcha política, social y económica de la sociedad de la que forma parte.

Objetivo éste último que se articula también con el desarrollo reglamentario de la Ley de Fomento a la Participación Ciudadana.

Hoy damos un nuevo paso en el desarrollo y aplicación de esa voluntad de transparencia hecha ley.

Al Comisionado de Transparencia y Acceso a la Información Pública le corresponde el fomento, análisis, control y protección de la transparencia pública, y del derecho de acceso a la información pública en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Canarias.

Configurándose como una autoridad independiente, de reconocido prestigio y competencia profesional, y estableciéndose además que su elección corresponderá al Parlamento.

Daniel Cerdán es ya el primer Comisionado de Transparencia y Acceso a la Información Pública de la historia de Canarias.

Daniel cumple (y tanto que cumple) con los requisitos establecidos para el desempeño de esta importante función.

Más de cuarenta años de profesión a sus espaldas (veinte de los cuales han sido en el sector público) avalan la impecable trayectoria de Cerdán.

De su rigor, honestidad, minuciosidad y capacidad de trabajo podemos dar fe todos los que en algún momento de la vida hemos tenido (como es mi caso) el honor de coincidir con él.

Por eso, estoy convencido de que su elección por parte del Parlamento es un acierto que beneficia no solo a la ciudadanía y el derecho que le asiste a acceder a una información rápida, transparente y cercana por parte de las administraciones públicas.

Estoy seguro que, además, revertirá también en el mejor funcionamiento de nuestro autogobierno y nuestra democracia.

Enhorabuena y, de corazón, toda la suerte del mundo, Daniel

Muchas gracias a todos.

 
ÚLTIMAS NOTICIAS  |  LO MÁS LEIDO