Con el Proyecto Medusa de la Consejería de Educación, se puso de manifiesto que las necesidades educativas de los Centros de Enseñanza y sus características, necesitaban una ligera adaptación del modelo. Por ello, se ha hecho una división “lógica” en la organización de modo que, a través del mismo entramado de interconexiones, se dispone de dos redes diferentes:
La originaria Red Corporativa con una manifiesta finalidad de organización y funcionamiento administrativo.
Y la nueva Red Educativa para proporcionarles servicios de acceso a Internet y a los servicios educativos del proyecto.
Esa separación “lógica” permite garantizar mejor la seguridad Corporativa y, a la vez, diferenciar los servicios que se prestan desde el punto de vista Administrativo y desde el punto de vista Educativo. Así, los centros educativos de Canarias se encuentran accediendo a la red Corporativa para los servicios de Administración y a la red Educativa para la aplicación en el aula, garantizando la independencia, la seguridad y, a la vez, utilizando el mismo soporte, la Intranet del Gobierno de Canarias.
Dentro de la red local de cada uno de los centros educativos se ha realizado una separación de la misma en dos subredes bien diferenciadas. Una de uso educativo y otra de uso corporativo. Con esta separación se consigue lo siguiente:
Evitar intrusiones entre una red y otra. Evidentemente es necesario eliminar la posibilidad que desde un equipo donde se siente un alumno, exista la posibilidad de acceder aplicaciones corporativas.
Existen
ciertos servicios, de Internet fundamentalmente, que en la red corporativa no
se pueden dar por razones de seguridad y confidencialidad de la misma y que
sin embargo sí es posible ofrecerlos desde una red educativa.
El servidor del centro estará accesible desde ambas redes de forma que se puedan ofrecer servicios a todos los equipos instalados en la red local del centro.