Revista de Medio Ambiente



José García Casanova*

Biólogo de la Sección de Flora y Fauna. Viceconsejería de Medio Ambiente




Revista 1 / Año 1996




Canarias ya tiene su Libro Rojo de Especies Vegetales Amenazadas




Las islas del mundo son importantes centros de diversidad florística ya que, debido al aislamiento de las especies de sus parientes continentales, los procesos evolutivos actúan de forma muy potente en dichos ámbitos. Como resultado de esta rápida evolución, alrededor de un sexto de las especies vegetales terrestres crecen en islas oceánicas. Por otra parte, un tercio de todas las plantas amenazadas que se conocen son endemismos insulares. Todo lo anterior demuestra la elevada diversidad y gran fragilidad de los ecosistemas insulares y, en consecuencia, la importancia de conservación para el mantenimiento del patrimonio natural del planeta.

Canarias, con una superficie de apenas 7.500 km2, alberga una flora vascular estimada en unas 2.000 especies, de las que algo más de 500 son exclusivas de las Islas. La elevada proporción de endemismos es extraordinaria si pensamos que, por ejemplo, algunos territorios europeos como Gran Bretaña, con una extensión 34 veces mayor que Canarias, sólo posee 16 plantas endémicas. Pero, desafortunadamente, las actividades humanas han destruido o alterado de forma significativa los hábitats naturales, a la vez que se han introducido plantas y animales exóticos que inciden negativamente sobre la flora nativa. Si a lo anterior se añade la explotación selectiva de algunas especies por su valor comestible, medicinal o de otro tipo, es fácil comprender que en la actualidad gran parte de este legado natural se encuentre amenazado en mayor o menor grado, temiéndose que unas pocas especies hayan desaparecido ya para siempre y que otras varias puedan extinguirse a corto o medio plazo si continúan actuando sobre ellas los actuales factores de amenaza.


La presencia de herbívoros introducidos (conejos y muflones) constituye la principal amenaza para el cardo de plata (Stemmacantha cynaroides), raro endemismo vegetal que crece exclusivamente sobre suelos volcánicos de la alta montaña de Tenerife.
J. García Casanova
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Herramienta para la conservación


Las políticas conservacionistas que se han de adoptar para evitar la pérdida de esta biodiversidad deben fundamentarse en el creciente conocimiento científico de las especies y sus hábitats, siendo precisamente los denominados Libros Rojos unas útiles herramientas a la hora de orientar aquellas políticas. La información contenida en estos Libros puede contribuir significativamente a la hora de determinar prioridades, establecer normativas (por ejemplo, los Catálogos Nacionales o Regionales de Especies Amenazadas) y desarrollar planes y programas de protección y conservación.

En 1978 se publicó el primer Libro Rojo de Datos de Plantas de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), que tenía como antecedente el Libro Rojo de datos 5: Angiospermas del Dr. Ronald Melville (1970-71). La publicación de la UICN, llevada a cabo con el apoyo financiero del Fondo Mundial para la Vida Silvestre (WWF) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), contenía "fichas rojas" de 250 plantas amenazadas a nivel mundial (entre ellas se incluían once plantas canarias), que se presentaban no sólo como guía y estímulo para la acción sobre dichas especies sino, también y más importante, para resaltar las crecientes y continuas amenazas a los ecosistemas naturales mundiales y a la diversidad de plantas que contienen. Desde entonces se han venido elaborando documentos de este tipo en diferentes continentes, países y regiones, contribuyendo con su información a orientar y perfeccionar las correspondientes políticas conservacionistas.

En este sentido, desde principios de la década de los 80, el Departamento de Biología Vegetal de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid, bajo la dirección del Dr. César Gómez Campo, y con la ayuda económica de la Comisión Asesora de Investigación Científica y Técnica (CAICYT), abordó el proyecto de la elaboración del Libro Rojo de las Plantas de la Península y Baleares. En 1987, el ICONA publicó esta obra, integrada por 300 fichas rojas elaboradas por numerosos expertos, buenos conocedores de las distintas regiones del país y de la problemática de las especies que en ellas se encuentran. Los objetivos que se perseguían con dicha Publicación eran ayudar a los responsables de la conservación de la naturaleza a calibrar mejor la problemática que afecta a la flora, animar a los aficionados y ecologistas a proseguir la vigilancia y defensa de los endemismos y contribuir a desarrollar la conciencia conservacionista de los ciudadanos.

La rica flora endémica de nuestras Islas, en gran parte amenazada, quedó excluida de aquel Libro Rojo, con el propósito de realizar un segundo proyecto específico para Canarias. Con esta idea, botánicos pertenecientes a diversas instituciones y centros de investigación canarios, coordinados por Gómez Campo, han redactado un total de 300 fichas rojas con otras tantas especies amenazadas del Archipiélago. La Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, consciente de la importancia de contar con información básica para el desarrollo de medidas de conservación de la biodiversidad de nuestro territorio, ha asumido la publicación de este documento, que aporta una valiosa información sobre la mayor parte de las especies canarias amenazadas.

El libro Rojo de Especies Vegetales Amenazadas de las Islas Canarias facilita, sobre cada especie tratada, información relevante para su conservación y supervivencia, con el fin de que pueda servir de base para acciones o políticas futuras de protección. Dicha información se centra sobre los siguientes aspectos: categoría de amenaza, inclusión en instrumentos internacionales de conservación, existencia de semillas en bancos de germoplasma, factores de riesgo, corología y ecología, biología, valor potencial, protección "in situ", protección "ex situ", propuestas de medidas de conservación y referencias bibliográficas específicas. Además, cada ficha incluye un mapa de distribución en el Archipiélago de la especie correspondiente. En total, este Libro Rojo de plantas canarias considera 105 especies "en peligro de extinción", 118 "vulnerables", 57 "raras", 8 "insuficientemente conocidas" y 12 "no amenazadas" (categorías UICN que se explican en el recuadro). Una situación que, sin duda, requiere el máximo esfuerzo y compromiso de las administraciones públicas y de todos los ciudadanos si queremos transmitir a las generaciones venideras el mítico "Jardín de las Hespérides" de nuestros antepasados.


Hierbamuda (Lotus kunkelii), endemismo de la costa oriental de Gran Canaria.
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Flora amenazada
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Categorías de amenaza utilizadas por la UICN