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Educación para la igualdad

La educación es un ámbito sensible para las políticas de igualdad porque es el proceso mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres y modos de actuar y se produce la vinculación cultural, moral y conductual en la sociedad. La desigualdad entre los sexos se ha reproducido históricamente mediante esa transferencia. Si el proceso de enseñanza-aprendizaje es el que ha permitido la continuidad de la desigualdad, el mismo intercambio es el único medio eficaz para frenarla y para construir la igualdad.

En la enseñanza en Canarias, los datos ponen de manifiesto un perfil desigual de alumnado por sexos: las mujeres están más presentes en todos los ciclos del sistema educativo y en las universidades canarias y se gradúan en mayor número y con mejores resultados; los hombres abandonan antes la educación y hay un menor número de universitarios. Las mujeres optan en mayor número por áreas de conocimiento de humanidades, ciencias sociales y ciencias de la salud, en tanto que los hombres escogen en mayor medidas carreras tecnológicas. Los efectos en el mercado de trabajo se proyectan en una menor inserción laboral de las mujeres y con salarios más bajos. La paridad educativa o el mayor porcentaje actual de mujeres tituladas superiores no se corresponde con la cantidad y calidad de la inserción laboral y profesional ni con la presencia femenina en los niveles de representación social, política y económica. Los estereotipos culturales siguen condicionando las elecciones académico-profesionales y añadiendo barreras sociales diversas (insuficiente corresponsabilidad familiar, escasos recursos y medidas de apoyo a la conciliación, violencia de género...).

La consolidación en los centros educativos de una perspectiva de género que contribuya a identificar y desmontar los componentes sexista, muchos de los cuales se suelen tolerar con normalidad, por su carácter sutil, oculto o encubierto, constituye una tarea ardua y compleja, no exenta de resistencias. Se trata de elementos que pueden estar presentes en el currículo explícito y oculto, en el lenguaje del centro, en los planteamientos de los contenidos, objetivos, aspectos normativos y axiológicos, organizativos, en la distribución y el uso de los espacios, en el sistema de valores, en las metodologías, en los libros de texto, materiales educativos, en las tareas del aula, etc. Las huellas de la desigualdad, del androcentrismo, del sexismo, de la violencia de género, de las discriminaciones hacia las distintas orientaciones e identidades sexuales son múltiples y variadas y no siempre fáciles de detectar.

Al amparo de marcos legales internacionales, nacionales y autonómicos, en los últimos años se ha venido desarrollando una intensa labor coeducativa, que ha tenido amplia repercusión en Canarias, en las distintas vertientes, normativa, presupuestaria, organizativa, curricular y formativa. Destacan el esfuerzo realizado en la formación del profesorado, la implementación de programas y proyectos específicos, la revisión curricular, así como la elaboración y edición de materiales y recursos didácticos en materia de igualdad de género con la finalidad de asesorar, acompañar, estimular y consolidar los procesos de cambio en materia de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. En la universidades canarias, se constituyeron el Instituto Universitario de Estudios de las Mujeres (Universidad de La Laguna) y el Aula de Igualdad (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria) y, más recientemente, las unidades de igualdad de género, que impulsan la investigación específica y realizan actividades formativas, incluidos cursos de postgrado universitario. Toda esta trayectoria de trabajo ha permitido incorporar modificaciones en las mentalidades de niñas y niños, chicos y chicas, aunque persisten los roles y estereotipos desiguales, así como la violencia observada en las relaciones de pareja desde muy temprana edad.

El marco presente de actuación en materia de igualdad en materia de educación en Canarias remite a dos instrumentos: la Ley 1/2010, de 26 de febrero, canaria de igualdad entre mujeres y hombres (LCIMH), con un capítulo específico (el primero) dedicado a la “Igualdad en la Educación”; y la Estrategia para la Igualdad de Mujeres y Hombres 2013-2020, que tiene un eje sobre “Educación para la igualdad entre ambos sexos y la plena ciudadanía”.

La educación en la Ley canaria de igualdadDesplegar

La educación en la Estrategia autonómicaDesplegar

La acción coeducativa del organismo de igualdadDesplegar

Recursos para la coeducación en CanariasDesplegar