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En diciembre de 2000 el Instituto Canario de Igualdad presentó al Consejo Rector el Informe de Evaluación del II Plan Canario de Igualdad de Oportunidades de las Mujeres. Para el estudio de evaluación, realizado a iniciativa del Instituto, además de la investigación interna en fuentes documentales propias, se puso en marcha un procedimiento de consulta a todos los organismos del Gobierno de Canarias y otras entidades participantes en el desarrollo del plan, mediante cuestionarios cerrados y variables significativas sobre su ejecución por cada sector competencial. En consecuencia, si bien esta evaluación se puso en marcha a iniciativa del Instituto, el cual redactó el informe final, cada centro directivo realizó a su vez su propia evaluación de ejecución, que aportó al informe global.
Los resultados de este estudio aportan, pues, datos y valoraciones de análisis interno del equipo redactor, al tiempo que de las personas responsables públicas/os que colaboraron con estos cuestionarios en relación con la ejecución de cada departamento, las cuales se volcaron en el informe final en forma de conclusiones con base estadística y valorativa.
Con el Informe de Evaluación del II Plan
Canario de Igualdad de Oportunidades, 1997-2000, se dispone de un instrumento
útil para la proyección de los resultados de la evaluación
a la planificación de las políticas de igualdad. Por su
propia naturaleza de informe, aunque pueda llegar a identificar y describir
fenómenos, o realizar valoraciones, tiene un techo, y este límite
es la distancia que separa las observaciones y conclusiones rigurosamente
técnicas de la adopción de decisiones políticas.
El trabajo real de evaluación, como proceso útil, se inicia
con el análisis de los resultados y la proyección de las
conclusiones en la reflexión y la toma de decisiones por los
equipos directivos.
A lo largo del estudio de evaluación se hizo notorio que los
resultados del plan de igualdad no sólo aportaban información
útil sobre la ejecución de este instrumento de planificación,
sino sobre todo el sistema que pone en marcha y hace posible dicho instrumento.
Los resultados guardan estrecha relación con el tipo de organización
que lo impulsa, le hace seguimiento y lo evalúa -el Instituto Canario de Igualdad-; con las capacidades que tiene en función
de su competencia orgánica; con su constitución, estructura
y dotación; con los criterios y fórmulas de intervención
que aplica; con los instrumentos de sistematización del trabajo
que utiliza; con las características que tienen sus órganos,
e, indiscutiblemente, con la mayor o menor iniciativa en la proposición
y desarrollo de acciones.
Los resultados también guardan relación con la organización del Gobierno de Canarias: con sus criterios, medios e instrumentos; con la formación de sus agentes; con la estructura orgánica y funciones de sus departamentos; con su capacidad, y con la sensibilización y la voluntad política de sus responsables.
Finalmente, tienen que ver con el resto de las entidades que colaboran en el desarrollo del plan: con la formación con la que cuentan; con los medios de los que disponen; con el tipo y grado de participación social que existe en Canarias, con la sensibilización y la información.
En síntesis, las conclusiones de la evaluación
son las siguientes:
1. Evaluación de necesidades: la pertinencia.- En el momento
de redactarse el segundo plan de igualdad, en 1997, no se disponía
de un diagnóstico del sector, aunque sí de estudios parciales
cuya suma nos permitió una definición de objetivos y acciones.
A la vista de los resultados y de las investigaciones que se han ido
realizando con el propio desarrollo del plan, con el fin de paliar esta
deficiencia, se ha visto que aquellos estudios proporcionaron información
válida y precisa acerca de cuáles eran las prioridades
que debía acometer el II Plan de Igualdad, y, por tanto de su
pertinencia.
2. Evaluación de recursos y organización que desarrolla
el plan: la viabilidad.- Los recursos más directamente implicados
en la ejecución del II Plan de Igualdad han sido los departamentos
del Gobierno de Canarias, en tanto el Instituto Canario de Igualdad
asume el impulso, seguimiento y evaluación del mismo; además,
han intervenido en su desarrollo las corporaciones locales, los centros
especializados de estudios de género de las universidades canarias
y las asociaciones de iniciativa social.
En cuanto a la capacidad técnica y orgánica de los recursos
implicados y, especialmente, del ICM, se debe destacar que, habiéndose
definido diferentes niveles de implicación con respecto a la
ejecución del plan, su compromiso a lo largo de los años
de vigencia de éste ha ido aumentando y mejorando cualitativamente.
Se ha incrementado el volumen de los presupuestos del organismo de igualdad
autonómico y se ha incrementado el número de ayuntamientos
que disponen de estructuras, formales o informales, para las políticas
de igualdad de oportunidades.
3. Evaluación del diseño y la planificación del
instrumento: la suficiencia.- El diseño del II Plan de Igualdad
fue fruto de un proceso participativo de comisiones asesoras por áreas
del plan, constituidas al efecto; del trabajo especializado del equipo
de planificación y programas del ICM y de las aportaciones realizadas
por agentes sociales: ayuntamientos, entidades de iniciativa social,
grupos políticos, universidades, colegios profesionales... que
participaron en las reuniones de trabajo organizadas con este propósito
en noviembre de 1997. La estructura elegida para la sistematización
de este documento fue similar a la existente en los planes de igualdad
de otras comunidades autónomas, y la concreción de acciones
y objetivos se realizó atendiendo a criterios de amplitud y no
restricción de posibles iniciativas a incorporar a lo largo de
su vigencia. El documento debía constituir un marco declarativo,
flexible, que marcara las directrices al mismo tiempo que permitiera
una programación anual ajustada a las modificaciones de la realidad
sociológica del sector y las políticas sociales del entorno.
Es importante señalar que en cada área se alcanzó
un diferente grado de precisión de los objetivos, dependiendo
de la cantidad y calidad de los datos que poseíamos para su definición.
La evaluación de la estructuración mostró que en
el curso de la ejecución de las acciones se producía un
frecuente solapamiento de áreas, mostrándose más
operativa la estructuración en programas.
4. Evaluación de la evaluabilidad del plan.- El hecho de que
la finalidad del documento fuera recoger las claves y directrices de
actuación prioritarias para la consecución de la igualdad
en la sociedad canaria, requería planteamientos finalistas que
no obstaculizaran las posibilidades de intervención cambiantes
en el curso de la vigencia del plan.
Ello dificultó en cierta medida el establecimiento de indicadores
de partida exhaustivos para su posterior evaluación. No obstante,
dicha carencia se subsanó con la aplicación sistemática
de diversos indicadores de evaluación adaptados a posteriori
a las especificidades de las acciones ejecutadas por cada agente implicado,
lo que aportó una estimable precisión.
5. Evaluación de la metodología de ejecución del
plan: la viabilidad.- Han sido varios los mecanismos formales e informales
de ejecución puestos en marcha para el desarrollo del II Plan
de Igualdad. Además de la ejecución directa de programas
y proyectos por el ICM y por los diferentes departamentos del Gobierno
de Canarias, con presupuesto de la comunidad autónoma o del Fondo
Social Europeo, deben destacarse varios convenios y acuerdos marco suscritos
por el ICM con otras entidades de Canarias, cabildos, universidades,
así como con el Instituto de la Mujer estatal. Es importante
señalar el alcance cuantitativo y cualitativo de la ejecución
de acciones por entidades de iniciativa social mediante subvención
del ICM, inversión que ha permitido llegar a sectores poblacionales
e intervenir en fenómenos sociales de difícil acceso por
vía institucional. Estas subvenciones han apoyado, además,
la consolidación de las organizaciones sociales como tales, disminuyendo
el riesgo potencial de surgimiento y desaparición en cortos periodos
de tiempos, por falta de recursos de apoyo.
6. Evaluación del grado de ejecución del Plan.- Para evaluar
el grado de ejecución del II Plan de Igualdad, es necesario atender
a la suma de las actuaciones directamente ejecutadas por los departamentos
del Gobierno de Canarias por propia iniciativa y de manera independiente
o en colaboración con otras instituciones, y de todos aquellos
proyectos que han sido subvencionados por el ICM para su desarrollo
por entidades de iniciativa social, universidades, colegios profesionales,
sindicatos y otras... De esta suma de actuaciones, que asciende a 489,
correspondientes a 162 acciones de las 193 definidas en el Plan, se
desprende que se puede hablar de un 83% de abordaje material en la ejecución
del plan, si bien no de cumplimiento efectivo de las acciones en su
totalidad, al ser muy variada la gama de actuaciones que implica cada
una de ellas. De este porcentaje, un 61% fue abordado por el Gobierno
de Canarias y un 39% por los proyectos subvencionados a entidades sin
ánimo de lucro.
a) De la ejecución directa por los órganos públicos
vinculados al Plan:
7. Evaluación del impacto del plan.- Evaluar el impacto de las políticas de igualdad, atendiendo a los cambios apreciados en los diferentes indicadores sociales, requiere mucho rigor y prudencia, pues, tanto si estos datos son positivos en cualesquiera de sus variables, como si son negativos, es muy difícil afirmar que ello sea sólo producto del plan de igualdad y no de la conjunción de todas las políticas sociales, el desarrollo económico y la evolución cultural y de las mentalidades. Es evidente que sobre la realidad social, que sería nuestro objeto de estudio, inciden permanentemente muy diferentes factores de cambio: políticos, económicos, sociales y culturales, hecho que ha determinado la opción de la mayoría de los organismos de igualdad por definir una evaluación de ejecución: objetiva, cierta, precisa y significativa, al tiempo que por realizar una aproximación a determinados fenómenos, tendencias y estadísticas observadas en la evaluación de impacto, en las que sin duda ha tenido incidencia el plan de igualdad, al tiempo que el resto de las políticas, tanto estatales como autonómicas y locales, y la evolución de las estructuras sociales. En todo caso, es importante destacar que durante la vigencia de las anteriores fases del Plan de Igualdad, y con el impulso constante del ICM como órgano específicamente responsable de la promoción de la igualdad de oportunidades en el Gobierno de Canarias, se han registrado diferentes cambios en las propias estructuras y dinámicas institucionales, que deben mencionarse:
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