Instituto Canario de Igualdad

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Evaluación: Elementos y Procesos

La evaluación del plan de igualdad es, ante todo, una actividad instrumental inherente al proceso de planificación y ejecución del mismo. Busca, prioritariamente, una utilidad práctica con la proyección de las conclusiones en la adopción de decisiones políticas y metodológicas posteriores.

En general, la evaluación de las políticas de intervención social presenta diversas dificultades, derivadas de la escasa experiencia y, consecuentemente, escaso desarrollo de los instrumentos para abordarla.

En el caso de las políticas de igualdad de oportunidades, a la dificultad anteriormente mencionada se suma su reciente puesta en marcha y el hecho de que muchas de las acciones propuestas en los planes de igualdad implican cambios de actitudes y comportamientos que sólo son apreciables a largo plazo y medibles de forma cualitativa.

A esto se une la característica esencial de las políticas de igualdad, la transversalidad, es decir, la implicación de todos los departamentos de las Administraciones Públicas en su ejecución y, consiguientemente, en su evaluación, que se hace cada vez más compleja. Por ello, es necesario una evaluación participada, en la que todas las entidades responsables determinen los tipos de evaluación a emprender, las técnicas a emplear y los tiempos de las mismas. A la vez habrá de diseñarse una evaluación cualitativa destinada a medir el impacto del Plan en la población en general y específicamente en la población destinataria.

Con la evaluación así definida, se pretende plantear y responder preguntas sobre la actividad del plan de igualdad, sobre la gestión del propio organismo de igualdad -autoevaluación- y sobre la gestión de los otros entes implicados en su desarrollo. Evaluamos porque queremos determinar cómo ha funcionado el instrumento de actuación puesto en marcha, saber si lo realizado ha respondido a los objetivos planteados; en suma, lograr un saber interno con fines metodológicos, en una búsqueda de la calidad de las políticas. Evaluamos también para dar transparencia a la gestión pública, para explicar qué se ha hecho, cómo y con qué medios, qué alcance ha tenido; en definitiva, por un saber público que se busca con un sentido de responsabilidad de la gestión. Evaluamos porque cada vez es mayor la interdependencia entre las políticas públicas y cada vez menor la autonomía de los planes sectoriales. Porque ninguno de éstos es suficiente por sí mismo y se necesita conocer uno para planificar y ejecutar otro.

La evaluación del III PCIOMH, en función de la naturaleza del agente que realiza la evaluación, puede ser de carácter interno, desarrollada por el Servicio de Planificación y Programas del Instituto Canario de Igualdad, o mixto con un departamento universitario, equipos o personas expertas en evaluación de planes de igualdad. Se tratará de generar un conocimiento útil y significativo sobre el objeto de evaluación, más allá de la simple cuantificación de acciones emprendidas o el rendimiento de cuentas sobre lo ejecutado. Será objetiva y proactiva, orientada fundamentalmente a la obtención de información útil para la toma de decisiones en el desarrollo del plan y en las políticas generales y sectoriales a las que se apliquen las conclusiones de la evaluación.

Se desarrollará evaluación de ejecución en curso mediante los cortes evaluativos anuales, que podrán indexarse bajo diferentes criterios: por entidad responsable, por programa, por proyecto, por tipología de medidas, o por cualesquiera variables registradas: población destinataria; ámbito geográfico; inversión económica; agentes de ejecución; fórmulas aplicadas, etc.

Para medir la incidencia del Plan en la percepción y el estado de la igualdad de oportunidades, se hace necesario plantear una evaluación cualitativa, destinada a conocer la percepción de los/as responsables públicos, de las entidades sociales y profesionales y de la sociedad canaria sobre este aspecto, así como la aplicación de indicadores objetivos para medir la incidencia del plan en las modificaciones de estructuras sociales, esquemas mentales, conductas y relaciones sociales, y desarrollo de las personas en igualdad.
Por último, se llevará a cabo la evaluación final o a posteriori, tal como se expone más abajo, en el epígrafe de "Proceso".

12.1. Objeto de la evaluación

12.2. Proceso de evaluación: instrumentos y rutinas

12.3. Variables e indicadores

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