El Programa de Escuelas Taller y Casas de Oficios inicia su actividad en el año 1985, con carácter experimental, bajo la dirección del INEM, como una medida de fomento del empleo juvenil a través de la formación en combinación con el trabajo y la práctica profesional en actividades relacionadas con:
La justificación del Programa de Escuelas Taller y Casas de Oficios se centra en la alta tasa de desempleo juvenil, fuente de desinterés, marginación y de falta de realización personal de los jóvenes. El auge de programas ocupacionales de atención a la diversidad, no masificados, y con un seguimiento cuidadoso mediante una formación especializada, basada en la práctica, sirve de cimiento para la generación de empleo en la promoción del patrimonio histórico y artístico y del medio natural, como fuentes de cultura y arraigo en una comunidad carente de estructuras para su conservación y defensa, dentro de los grandes modelos de desarrollo industrial, rígidos y centralizados.
Tras dos años de experimentación, el Programa adquiere carácter permanente con su regulación. Ésta es su normativa actualmente vigente: