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El
término absentismo proviene del
latín “absens-entis” que viene a
significar “ausente”.Según el
Diccionario de la Real Academia
vendría a ser “ la costumbre de
abandonar el desempeño de funciones
anejos a un cargo”. En principio
se utilizó en el mundo laboral.
Tiene dos elementos claves: es una
costumbre, no esporádico y se
abandona una obligación.
El absentismo
entendido como la falta
injustificada al centro escolar para
recibir clases por parte de algún
alumno, no implica necesariamente
un problema escolar si esta
situación no se realiza de forma
continuada. El faltar a clase, es
una actividad que cualquier adulto
recuerda como una de las correrías
que alguna vez todos hemos
realizado, aunque se le denominaba
“novillos” o “jullona”. Lógicamente
esto no producía alarma social ni
hacía intervenir a nadie que no
fuera sus padres. Hoy se ha impuesto
el término absentismo escolar,
que magnifica este hecho y hace que
los miembros de la comunidad
educativa lo perciban como un gran
problema que se sale de la esfera de
lo puramente escolar para adentrarse
en lo personal y comunitario.
Cuando
las faltas de asistencia a clase no
se producen de forma esporádica,
sino que se suceden de forma
reiterada a lo largo de periodos de
tiempos prolongados, el alumnado
empieza a perder su conexión con su
grupo clase y su rendimiento se
resiente. Aparecen problemas de
rendimiento escolar que llevan a
retrasos con respecto a los
compañero de los grupos de los
cuales proviene. Es aquí cuando el
problema se convierte en escolar y
se debe poner solución, ya que no
hacerlo se puede derivar a
situaciones de abandono y fracasos
escolares que cada vez serán mas
difíciles de recuperar.
La
obligatoriedad de la enseñanza y la
permanencia en el centro educativo
de todo el alumnado hasta los
dieciséis años, ha desarrollado otra
forma de absentismo que en algunos
medios denominan como “absentismo
psicológico”. Los alumnos
asisten a clase, pero están
ausentes, se parapetan unos tras
otros, el alumno no sólo no
participa sino que evitan cualquier
tipo de interacción con el profesor
que vaya mas allá de frases como: “
no sé”, “ a mí no me mire”, no hago
nada”, “no estoy molestando”, etc.
Este tipo de conducta siendo un
problema escolar tiene más que ver
con factores didáctico-organizativos
y motivacionales que con el
absentismo propiamente dicho.
Cuando
nos referimos a absentismo escolar
vamos a considerar la situación de
inasistencia a clase sin
justificación de manera prolongada
en el tiempo, muchas veces de manera
consentida, que se nos presenta como
un problema en cuya aparición
inciden factores educativos,
familiares, sociales y cuya solución
precisa de la adopción de diversas
medidas, tanto de tipo educativo
como, esencialmente de carácter
social. Por lo tanto vamos a
considerar el término inasistencia a
las faltas a clase con justificación
y absentismo al resto. Entendiendo
por justificación la valoración
realizada por el centro escolar
sobre los motivos expuestos para no
asistir a clase.
A nivel
educativo ambas situaciones generan
un problema, ya que en ambos casos
se produce una interrupción en la
dinámica del proceso educativo, si
bien en el primero de los casos, la
inasistencia, suele ser recuperada
con proyectos de trabajo, trabajos
dirigidos o a distancia, y en el
segundo su solución suele ser mucho
mas compleja.
La falta de
asistencia del alumnado a los
centros escolares incide
fundamentalmente en varios aspectos
de la vida escolar, de una parte,
en el rendimiento con sus
consecuencias académicas, y por
otra, en su formación personal e
integración, como elementos activos
y participativos de la comunidad
escolar.
En lo
relativo al rendimiento escolar,
éste depende en buena medida,
además de otros factores, de la
asistencia regular a clase, ya que
los nuevos conocimientos se van
sedimentando sobre los que ya se
tiene adquirido, y la interrupción
de este proceso genera lagunas
difíciles de cubrir. Por otra parte
incide en el proceso de evaluación
continua que requiere la asistencia
regular a las clases y a las
actividades programadas por las
distintas áreas que componen el
currículo para que el proceso de
evaluación sea eficaz
Por lo
que respecta a la formación
personal e integración la
inasistencia a clase imposibilita
que el alumno ponga en juego los
mecanismos de socialización que son
necesario para integrase en el grupo
tanto de clase como del centro y en
la sociedad en general.
Ahora
bien, este problema no puede ser
estudiado sólo de la óptica
educativa ,como unas
consecuencia de la obligación de
garantizar el derecho de todos a la
educación, sino que es importante
tomar conciencia de la perspectiva
social y asistencial del mismo. La
existencia de una interacción entre
lo educativo y lo social se observa
al analizar los orígenes y las
causa del problema. El absentismo
puede venir motivado por diversos
factores entre los que destacan los
de tipo social y personal, siendo en
muchas ocasiones una manifestación
en el plano personal y educativo de
la existencia, dentro del ámbito que
rodea al alumno, de un problema de
tipo social o familiar que incide en
su proceso formativo. Impidiendo o
condicionando su asistencia a
clase.
Este
enfoque plurridimensional hace
que para garantizar los derechos de
este colectivo, los cuales están
amparados de forma especial por
nuestro ordenamiento jurídico, sea
necesaria la debida coordinación
entre las distintas esferas de la
administración que cubran todas las
dimensiones. Por tanto podemos
hablar de tres entes administrativos
lo que intervienen en la
problemática del absentismo escolar:
Consejería de Educación Cultura y
Deportes, Consejería de Empleo y
Asuntos Sociales y la Administración
Local, uniéndose a éstas en
algunos casos la Administración
de Justicia.
Por todo
ello se puede concluir que el alumno
absentista, dependiendo de la
gravedad de su situación, va
desarrollando un proceso que puede
ser identificado en tres fases:
escolar, social y judicial.
Fase Escolar,
en la cual se engloba lo relativo a
la detección del problema, análisis
inicial de las causas y puesta en
funcionamiento de mecanismos que
intente paliar el problema y
reconducir al alumnado en
colaboración con la familia y otras
instituciones.
Fase Social,
entendiendo por ésta los procesos a
realizar en el ámbito de asistencia
social realizado por los poderes
públicos, tanto de régimen local
como autonómicos, que asumen
responsabilidad en el campo de la
intervención directa sobre los
problemas sociales de los
ciudadanos, especialmente con
colectivos en situaciones
socio-económicas desfavorecidas.
Fase Judicial,
cuando se plantea la necesidad de
salvaguardar los derechos de los
alumnos a la educación,
especialmente en los casos de un
absentismo consentido y promovido en
algunas ocasiones por la propia
familia del menor.
Detrás de la mayoría
de los casos de absentismo existe
una problemática compleja de muy
diversa índole que muchas veces no
se puede identificar como una
cuestión puntual, sino que es la
consecuencia de una serie de
factores que se combinan y hacen
aparecer este problema. La
asistencia diaria a clase, en muchas
ocasiones, no es grato para los
alumnos, muchos preferirían
quedarse en casa jugando o no
haciendo nada, esto se puede
considerar como natural. El
problema no está en esta situación,
sino en la familia que se lo
permite, ahí está el verdadero
problema.
Este
elenco de posibles causas podemos
sintetizarla en tres grandes
dimensiones, las cuales nos pueden
servir para acercarnos al origen de
problema o nos da pistas de por
donde iniciar su análisis. Estas
serían:
Causa centradas en el
alumno.-
Bajo este epígrafe estarían desde
los factores personales ( nivel
intelectual, motivación,
autoestima), académicos ( nivel de
competencia curricular, hábitos y
técnicas) hasta los de relación (
integración, aceptación del grupo,
socialización).
Causas centradas en
las familias.
Aquí agruparíamos las condiciones
laborales de la familia, su
estructura , el nivel educativo y
socio-económico etc.
Causa centradas en la
institución escolar.
En este último incluiríamos la
estructura organizativa, de
dirección , de funcionamiento del
centro, la actitud del profesorado,
los mecanismos y reglamentos de
convivencia interna.
Especial
atención merece en este apartado los
problemas de acoso que bajo la
denominación de “bullyng”
causan verdaderos estragos en
la vida del escolar. Si bien es
cierto que el nivel de desarrollo de
estas situaciones están muy lejos de
lo que se publica que ocurre en
otros países sobre el tema, es
interesante reflexionar sobre esta
cuestión para llegar a un consenso
de tolerancia cero sobre cualquier
tipo de intimidación. No ignorar el
problema y prestar atención a
cualquier información a la que
tengamos acceso, sea cual sea su
fuente, ya que en este tipo de
situaciones se pasa del “mis alumnos
no hacen nada de eso” al “ no me lo
puedo creer”, pero en el camino se
puede dejar a un alumno destrozado.
El problema del
absentismo escolar, del mismo modo
que tiene una diversidad de causas,
sus consecuencias también son
variadas. Aunque en un primer
momento es la faceta educativa la
primera que se ve afectada, no es la
única, otros aspectos de la vida del
alumno también se pueden ver
afectados tanto de forma inmediata
como en el futuro.
Estas
consecuencias, y en consonancia con
las causas expuestas anteriormente,
podemos agruparlas en tres
dimensiones:
académicas, personales y sociales.
El absentismo
produce una pérdida de Rendimiento
Escolar y por lo tanto un desfase
con respecto a su grupo, lo que
conlleva en el tiempo a una
situación de Fracaso Escolar. Esta
situación de prolongarse en el
tiempo hace muy difícil su
incorporación posterior a cualquier
otra modalidad de enseñanza, lo que
lleva a la incultura o
analfabetismo, y de aquí a una
situación de marginalidad e
inadaptación en lo social y de
conflicto y paro en lo familiar y
laboral.
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