GOBIERNO DE CANARIAS - PÁGINA PRINCIPAL CONSEJERIA DE EDUCACION CULTURA Y DEPORTES - PÁGINA PRINCIPAL
REVISTA DE LA INSPECCIÓN - Nº 1 - SEGUNDA ÉPOCA . ABRIL 2006
Por Manuel Ávila Suárez

        El término absentismo proviene del latín “absens-entis” que viene a significar “ausente”.Según el Diccionario de la Real Academia vendría a ser “ la costumbre de abandonar el desempeño de funciones anejos a un cargo”. En principio se utilizó en el mundo laboral. Tiene dos  elementos claves: es una costumbre, no esporádico y  se abandona una obligación. 

El absentismo entendido como la falta injustificada al centro escolar para recibir clases por parte de algún alumno, no  implica necesariamente un problema  escolar si esta situación no se realiza de forma continuada. El faltar a clase, es una actividad que cualquier adulto  recuerda como una de las correrías que alguna vez todos hemos realizado, aunque se le denominaba “novillos” o  “jullona”. Lógicamente esto no producía alarma social ni hacía intervenir a nadie que no fuera sus padres. Hoy se ha impuesto el término absentismo escolar, que magnifica este hecho y hace que los miembros de la comunidad educativa lo perciban como un gran problema que se sale de la esfera de lo puramente escolar para adentrarse en lo personal y comunitario.

             Cuando las faltas de asistencia a clase no se producen  de forma esporádica, sino que se suceden de forma reiterada a lo largo de periodos de tiempos prolongados,  el alumnado empieza a perder su conexión con su grupo clase y su rendimiento se resiente. Aparecen problemas de rendimiento escolar que llevan a retrasos  con respecto a los compañero de los  grupos de los cuales proviene. Es aquí cuando el problema se convierte en escolar y  se debe poner solución, ya que no hacerlo se puede derivar a situaciones de abandono y fracasos escolares que cada vez serán mas difíciles de recuperar. 

            La obligatoriedad de la enseñanza y la permanencia en el centro educativo de todo el alumnado hasta los dieciséis años, ha desarrollado otra forma de absentismo que en algunos medios denominan como “absentismo psicológico”. Los alumnos asisten a clase, pero están ausentes, se parapetan unos tras otros, el alumno no sólo no participa sino que evitan cualquier tipo de interacción con el profesor que vaya mas allá de frases como:  “ no sé”, “ a mí no me mire”, no hago nada”, “no estoy molestando”, etc. Este tipo de conducta siendo un problema escolar tiene más que ver con factores didáctico-organizativos y motivacionales que con  el absentismo propiamente dicho.

             Cuando nos referimos a absentismo escolar vamos a considerar la situación de inasistencia a clase sin justificación de manera prolongada en el tiempo, muchas veces de manera consentida, que se nos presenta como un problema en cuya aparición inciden factores educativos, familiares, sociales y cuya solución precisa de la adopción de diversas medidas, tanto de tipo educativo como, esencialmente de carácter social. Por lo tanto vamos a considerar el término inasistencia a las faltas a clase con justificación y absentismo al resto. Entendiendo por justificación la valoración realizada por el centro escolar sobre los motivos expuestos para no asistir a clase.

             A nivel educativo ambas situaciones generan un problema, ya que en ambos casos se produce una interrupción en  la dinámica del proceso educativo, si bien en el primero de los casos, la inasistencia,  suele ser recuperada con proyectos de trabajo, trabajos dirigidos o a distancia, y en el segundo su solución suele ser mucho mas compleja.

      La falta de asistencia del alumnado a los centros escolares incide fundamentalmente en varios  aspectos de la vida escolar,  de una parte, en el rendimiento con sus consecuencias académicas, y por otra, en su formación personal e integración, como elementos activos y participativos de la comunidad escolar. 

            En lo relativo al rendimiento escolar, éste depende en buena medida,  además de otros factores, de la asistencia regular a clase,  ya que los nuevos conocimientos se van sedimentando sobre los que ya se tiene adquirido, y la interrupción de este proceso  genera lagunas difíciles de cubrir. Por otra parte incide  en el proceso de evaluación continua que requiere la asistencia regular a las clases y a las actividades programadas por las distintas áreas que componen el currículo para que el proceso de evaluación sea eficaz

             Por lo que respecta a la formación personal e integración la inasistencia a clase imposibilita que el alumno ponga en juego los mecanismos de socialización que son necesario para integrase en el grupo tanto de clase como del centro  y en la sociedad en general.

            Ahora bien, este problema no puede ser estudiado  sólo de la  óptica educativa ,como unas consecuencia de la obligación de garantizar el derecho de todos a la educación, sino que es importante tomar conciencia de la perspectiva social y asistencial del mismo. La existencia de una interacción entre lo educativo y lo social se observa al analizar  los orígenes y las causa del problema. El absentismo  puede venir motivado por diversos factores entre los que destacan los de tipo social y personal, siendo en muchas ocasiones una manifestación en el plano personal y educativo de la existencia, dentro del ámbito que rodea al alumno, de un problema de tipo social o familiar que incide en su proceso formativo. Impidiendo o condicionando su asistencia a clase. 

            Este enfoque plurridimensional hace que para garantizar los derechos de este colectivo, los cuales están  amparados de forma especial por nuestro ordenamiento jurídico, sea necesaria la debida coordinación entre las distintas esferas de la administración que cubran todas las dimensiones. Por tanto podemos hablar de tres entes administrativos lo que intervienen en la problemática del absentismo escolar: Consejería de Educación Cultura y Deportes, Consejería de Empleo y Asuntos Sociales y la Administración Local, uniéndose a éstas en algunos casos la Administración de Justicia.

             Por todo ello se puede concluir que el alumno absentista, dependiendo de la gravedad de  su situación, va desarrollando un proceso que puede ser identificado en tres fases: escolar, social y judicial.

Fase Escolar, en la cual se engloba lo relativo a  la detección del problema, análisis inicial  de las causas y puesta en funcionamiento de mecanismos que intente paliar el problema y reconducir al alumnado en colaboración con la familia y otras instituciones.

Fase Social, entendiendo por ésta los procesos a realizar en el ámbito  de asistencia social realizado por los poderes públicos, tanto de régimen local como autonómicos, que asumen responsabilidad en el campo de la intervención directa sobre los problemas sociales de los ciudadanos, especialmente con colectivos en situaciones socio-económicas desfavorecidas.

Fase Judicial, cuando se plantea la necesidad de salvaguardar los derechos de los alumnos a la educación, especialmente en los casos de un absentismo consentido y promovido en algunas ocasiones por la propia familia del menor.

      Detrás de la mayoría de los casos de absentismo existe una problemática compleja de muy diversa índole que muchas veces no se puede identificar como una cuestión puntual, sino que es la consecuencia de una serie de factores que se combinan y hacen aparecer este problema. La asistencia diaria a clase, en muchas ocasiones, no es grato para los alumnos,  muchos preferirían quedarse en casa jugando o no haciendo nada, esto se puede considerar como natural. El  problema no está en esta situación, sino en la familia que se lo permite, ahí está el verdadero problema. 

            Este elenco de posibles causas podemos sintetizarla en tres grandes dimensiones, las cuales  nos pueden servir para acercarnos al origen de problema o nos da pistas de por donde iniciar su análisis. Estas serían:

Causa centradas en el alumno.- Bajo este epígrafe estarían desde los factores personales ( nivel intelectual, motivación, autoestima), académicos ( nivel de competencia curricular, hábitos y técnicas) hasta los de relación ( integración, aceptación del grupo, socialización).

Causas centradas en las familias. Aquí agruparíamos las condiciones laborales de la familia, su estructura , el nivel educativo y socio-económico etc.

Causa centradas en la institución escolar. En este último incluiríamos la estructura organizativa, de dirección , de funcionamiento del centro, la actitud del profesorado, los mecanismos y reglamentos de convivencia interna. 

            Especial atención merece en este apartado los problemas de acoso que bajo la denominación de bullyng”  causan verdaderos estragos en la vida del escolar. Si bien es cierto que el nivel de desarrollo de estas situaciones están muy lejos de lo que se publica que ocurre  en otros  países sobre el tema,  es interesante reflexionar sobre esta cuestión para llegar a un consenso de tolerancia cero sobre cualquier tipo de intimidación. No ignorar el problema  y prestar atención a cualquier información a la que tengamos acceso, sea cual sea su fuente,  ya que en este tipo de situaciones se pasa del “mis alumnos no hacen nada de eso” al “ no me lo puedo creer”, pero en el camino se puede dejar a un alumno destrozado.

      El problema del absentismo escolar, del mismo modo que tiene una diversidad de causas, sus consecuencias también son variadas. Aunque en un primer momento es la faceta educativa la primera que se ve afectada, no es la única, otros aspectos de la vida del alumno también se pueden ver afectados tanto de forma inmediata como  en el futuro.  

            Estas consecuencias, y en consonancia con las causas expuestas anteriormente, podemos agruparlas en tres dimensiones: académicas, personales y sociales. 

 El absentismo produce una pérdida de Rendimiento Escolar y por lo tanto un desfase con respecto a su grupo, lo que conlleva en el tiempo a una situación de Fracaso Escolar. Esta situación de prolongarse en el tiempo hace muy difícil su incorporación posterior a cualquier otra modalidad de enseñanza, lo que lleva a la incultura o analfabetismo, y de aquí a una situación de marginalidad  e inadaptación en lo social y de conflicto y paro en lo familiar y laboral.