La mitología
y el viaje de Vasco de Gama
OS LUSÍADAS
de Camões, relato de viaje y poema épico.
En 1498-99, enviado
por el rey D. Manuel el Afortunado, el marino Vasco de Gama encontró
el camino de la India atravesando el Atlántico y el Índico.
La crónica de este
viaje con sus diversas incidencias suministró al poeta Luis Camões
materia para un grandioso poema épico, el más famoso de toda la
literatura moderna, en el cual la gesta marinera y la vocación
portuguesa quedan mitificadas a un nivel sobrehumano.
El poema puede,
naturalmente, estudiarse desde múltiples ángulos, pero aquí nos
limitaremos a la influencia de la épica grecolatina; que se advierte
en la repetida comparación de la empresa portuguesa, por su trascendencia
histórica y las enormes dificultades superadas, con las de Hércules
y Jasón, Ulises y Eneas; y en la fidelidad con que sigue la Odisea
y la Eneida en la maquinaria mitológica, la ordenación de la materia
y los principales incidentes en que se mantiene la ficción de
que algunos dioses antiguos siguen vivos y capaces de actuar,
y otros al menos en el recuerdo.
En lo que sigue
estudiaremos lo dicho, punto por punto:
Cómo compara
Camões a Hércules, Jasón, Ulises y Eneas con Vasco y sus compañeros.
- Hércules
II.61: Cuando Mercurio
lo avisa en sueños de que si entra en Mombasa hallará la suerte
que preparaban a sus huéspedes Diómedes y Busiris, que era echarlo
como pienso a sus yeguas o sacrificarlos a Neptuno. Uno y otro
fueron muertos por Hércules en el decurso de sus trabajos 81 y
121: el de las yeguas y el del huerto hespérico.
IV.80: Cuando Vasco
mismo recuerda al rey de Melinde que al recibir el encargo de
D. Manuel se mostró dispuesto a ese trabajo o a cualquier otro,
aunque fuesen los que inventaba Euristeo a Hércules, y cita 5
trabajos (11,21,31,51 y 111): el león de Nemea, la hidra de Lerna,
el jabalí de Erimanto, las aves del Estínfalo, que llama harpías,
y la bajada al mundo de ultratumba en busca del Can Cerbero.
- Jasón y los argonautas:
I.18: En la presentación
que de su poema hace el poeta al rey D. Sebastián.
IV.82-85: Al contar
Vasco al rey de Melinde cómo él mismo, al ser comisionado por
el rey para el viaje reunió un puñado de nuevos argonautas valientes,
decididos a desafiar el Euxino para traer el áureo vellón en aquella
nave parlante que les construyó Argos, y cómo hasta las mismas
naves se prometían la suerte de Argo, de convertirse en estrellas.
VI.31: Cuando Baco
en la Asamblea marina exige que Bóreas, Aquilón y los demás vientos
castiguen el insultante desprecio con que los tratan los portugueses
tal como hicieron en su tiempo con los argonautas.
- Ulises y Eneas
conjuntamente:
I.3,12: Ya al comienzo
mismo, el poeta quiere que enmudezcan las glorias de ambos ante
las que va a cantar de los Lusíadas, que son de verdad; y asegura
al rey que en Vasco tendrá un nuevo Eneas.
II.45: Júpiter
anima a Venus sobre la suerte de los portugueses, recordándole
cómo escapó Ulises al encanto de Calipso en Ogigia y Eneas de
Escila y Caribdis.
II.82: El mensajero
de Vasco, Fernando Martins, equipara su situación ante el rey
de Melinde con la de Ulises ante Alcínoo: como este llegó guiado
por Minerva, así también ellos, dirigidos por Mercurio. V.86ss:
Vasco mismo enfatiza al de Melinde que su viaje ha sido incomparablemente
más largo y peligroso que los de Ulises y Eneas; con los Cícones,
Lotófagos, Polifemo, Vientos desatados, Circe, sombras infernales,
Sirenas y Calipso... o con las harpías, el descenso al mundo de
ultratumba o la muerte de Palinuro, que se durmió y cayó al mar...
(y además han sido peligros verdaderos y no inventado por Homero
y Virgilio.
VI.82: En su oración
durante la tempestad dice Vasco que ha pasado sus Escilas y Caribdis,
aludiendo los escollos en que perecieron algunos compañeros de
Ulises y casi muere él mismo, y que también sorteó Eneas, aludiendo
a ambos sin nombrarlos.
- Eneas solo:
V.94ss: El poeta
comenta que donde no hay gloria no es por falta de hazañas, sino
de poetas que las canten: sin Virgilios se acabarían los Eneas.
VI.78: Los rayos
de la tempestad que sufrió Vasco entre Melinde y Calicut eran
peores que los que hizo el herrero Vulcano que forjó armas para
su hijastro Eneas.
Cómo se desarrolla
la maquinaria mitológica del poema, especialmente la pugna entre
Baco, Venus con las Nereidas.
El viaje se presenta
como la realización de un plan escrito en los hados desde la eternidad,
que destina los portugueses a ser gloriosos en la India. Júpiter
consulta a los demás dioses sobre el modo de cooperar, Venus está
de acuerdo en ayudarles y Baco se opone. El poeta finge que las
incidencias del viaje, tormentas del mar o insidias de los enemigos,
son asechanzas de Baco neutralizadas por Venus y las Nereidas.
Y los premios y distinciones que luego obtuvieron Vasco y los
suyos, se interpretan como un encuentro con Venus y las Nereidas
en una isla misteriosa.
- La pugna entre
Venus y Baco
I.30-39: En la
Asamblea olímpica se niega Baco a aceptar la decisión de Júpiter,
porque es consciente de que, aunque ha sido poderoso en la India,
nunca ha sido cantado por los que beben agua de la fuente Castalia
del Parnaso; y si entran los portugueses por todo lo que baña
Doris, su memoria en Nisa quedará, tal como han dicho los hados,
relegada al olvido. A Venus, en cambio, le resultan simpáticos
por hablar una lengua latina y porque sabe, por las Parcas, que
donde haya guerreros habrá amores; y Marte se alinea a su favor.
Los demás dioses toman su partido, y Marte dice que Baco, antaño
tan íntimo de Luso, debería favorecer y no oponerse a los suyos.
I.73-82, 97-102;
II.10-32: Baco se disfraza de moro mozambiqueño e indispone al
rey con los navegantes; entre uno y otro instruyen un piloto para
que los pierda; este quiere llevarlos a Quíloa; pero advirtiéndolo
Venus, envía vientos que los desvíen. Entonces Baco intriga para
que vayan a Mombasa, haciéndoles creer que allí hay cristianos,
e incluso fingiéndose él mismo sacerdote y montando un oratorio
con un Pentecostés -Apóstoles, Virgen María y Espíritu Santo (un
dios falso adorando al verdadero!. Pero Venus al ver que insisten
en cruzar la barra de la bahía, se dirige allá a hombros de un
Tritón y arenga a las Nereidas para que se lo impidan, dando así
ocasión a que Vasco se percate de la artimaña de los pilotos moros
e invoque a la divinidad pidiendo un puerto amigo.
II.33-55: entonces
Venus se dirige al cielo, tal como en su día se presentó al troyano
Paris, irradiando encanto desde los ojos donde Amor anida, los
senos donde juguetea; las columnas donde se enredan como hiedra
los deseos que matarían sin perros al incauto Acteón que las mirase;
y despertando celos en Vulcano, y amores en Marte... pero ante
Júpiter afecta una mimosa contrición seudofilial, para inducirlo
a que los proteja, como así se asegura y hace ver en una larga
profecía.
VI.7-37: Desesperando
Baco de triunfar contra el destino portugués en la India, decide
sublevar a los dioses acuáticos, penetra en el reino y cristalino
palacio de Neptuno; y ante la Asamblea marina, se queja de que
estos intrépidos desafíen los vientos, y exige que Bóreas y Aquilón
les molesten, como antaño a los argonautas.
VI.85-91;VII.15:
Advirtiendo Venus la mano de Baco en la tempestad, cuando soltaba
el lucero del amanecer, envía las Nereidas a calmar los vientos,
con promesa de favorecer sus amores.
VIII.47ss: Baco
en sueños y en figura de Mahoma pone a un imán en guardia contra
los portugueses. Este se levanta apenas amanece la tierna luz
del lucero matutino, que es el de Venus, para advertir a los principales
y al Samorín; pero Venus contrarresta su influjo inspirando prudencia
a Vasco en su trato con el de Calicut.
IX.18-95: Meditando
Venus los trabajos que han padecido los portugueses de parte Baco,
el dios nacido en la Tebas de Anfión, decide premiarlos con unas
vacaciones en una isla que al efecto hace surgir del fondo del
Océano y que hace decorar por mano de Pomona, Céfiro y Flora;
piensa que su hijo sabrá excitar amor en las Nereidas y va en
su busca a los montes Idalios de Chipre; unciendo a su carro unas
palomas como aquella en que su hijo transformó a Perístera, y
unos cisnes, que suelen cantar celebrando su propia muerte; allí
le expone su pretensión de que haya en el mar donde ella nació
una fuerte y hermosa progenie de Nereidas y portugueses; una vez
convocadas, las dirige a la isla; que hace avanzar al encuentro
de los marinos, fijándola en cuanto ve que la enfilan gozosos,
en busca de agua y cacería, y ya las ven entre las flores.
IX.57,60: entre
las flores están los mirtos, que Venus ama porque una vez la libraron
del espionaje de unos sátiros; y las de Adonis, anémonas brotadas
de su sangre, o rosas perpetuamente rojas por la que derramó Venus
al tratar de curarlo.
- Intervenciones
de las Nereidas:
I.96: en el canal
de Mozambique: actúan como escolta.
II.19-23: en la
barra de Mombasa, a petición de Venus, se dan maña todas, y nominalmente
Nise, la Nerine Galatea y Doto con toda la cerúlea compañía, que
deben de ser los demás tritones, Glauco y Proteo, en estorbar
la entrada a las naves para frustrar el engaño de Baco.
VI.87-91: A petición
de Venus, cuando arreciaba la tempestad en el Índico, se adornaron
e hicieron mimos a los vientos, para calmarlos: Oritia al Bóreas,
Galatea al Noto y otras a otros.
IX.40-88: Cupido
a ruegos de Venus las hiere de amor por los Lusíadas, y acuden
todas, incluso la esquiva Tetis, a esperarlos en la Isla cuando
desembarquen en busca de agua y caza; haciéndose interesantes
con sus cítaras, arpas y flautas, o fingiendo que cazaban, o bañándose
las más seguras de su atractivo. Y cuando ellos se lanzan al ataque
al grito de "Veamos si son de verdad", ellas se dejan
perseguir, con fingidas caídas o carreras, en la floresta o en
el mar. Tetis toma por su cuenta a Vasco y lo sube a un palacio
de cristal allá en la cumbre, para explicarle los secretos de
la Esfera, que a Portugal tenía el cielo reservado su conocimiento;
y en tales juegos y conversaciones pasan todos el día.
X.1-143: Llegado
el momento, las Nereidas conducen sus invitados al banquete, y
prosiguen su conversación; Tetis canta entonces, con voz de angélica
sirena, los secretos que ha aprendido con Proteo, allá en la profundidades:
el poeta se interrumpe invocando a la Musa, y luego reproduce
o resume en estilo indirecto el canto sobre los gobernadores,
virreyes y capitanes de la India en los 70 años venideros; luego
hace descender un globo en que se representa el universo entero,
desde la esfera suprema donde están los verdaderos dioses -pues
ella misma, dice, y Júpiter y todos los demás son fabulosos, hasta
las inferiores en que están las estrellas con sus constelaciones,
los planetas y la tierra; y le va mostrando las distintas partes
y qué hará Portugal en cada una; y luego los declara dignos de
estas eternas esposas, y los despide; y ellos se van contentos
con las Nereidas.
IX.89-95: Mientras
los Lusíadas se relajan en la Isla de Venus, reflexiona el poeta
sobre el significado de esta Isla: Tetis y las Nereidas son las
honras y triunfos en la vida.
Cómo ordena
el poeta su materia, siguiendo el modelo de Homero y Virgilio.
La Odisea comienza
cuando Ulises está retenido en la Isla de Calipso, y los dioses
se reúnen para instarla a que lo deje seguir. Parte en efecto
y llega hasta muy cerca, y entonces una tempestad lo arroja en
la isla de Alcínoo. Allí Ulises cuenta su viaje hasta el momento,
incluido el viaje a los infiernos donde se le profetiza parte
de su futuro; y luego Alcínoo lo hace escoltar hasta Ítaca, donde
por fin recupera su mujer y su reino.
De un modo semejante,
la Eneida comienza cuando Eneas está ya muy cerca de Italia, y
una tempestad lo arroja sobre Cartago. A instancias de su madre
Venus los dioses hacen que Dido lo recoja y se enamore. Eneas
le cuenta su viaje hasta allí, incluidas las profecías o maldiciones
que ha recibido de Apolo y de las arpías. Al poco tiempo sigue
hacia Italia, para fundar la nueva Troya. Una de sus aventuras
consiste en bajar a los infiernos, donde la Sibila y su propio
padre Anquises le revelan parte de su futuro y el de Roma.
Camões hace comenzar
su poema, tras unos veros prologales, cuando los Lusíadas ya han
entrado en el Índico por el canal de Mozambique. Entonces los
dioses se reúnen y toman sus encontradas decisiones, traducidas
en varios choques entre Baco y Venus, hasta que llegan a Melinde.
Es allí donde Vasco explica extensamente su viaje hasta allí,
incluidas la maldición profética del gigante Adamastor; y toda
la historia y su vocación expansionista de Portugal contra los
infieles: primero los moros de España y África, y ahora la India,
adonde el Indo y Ganges han invitado a venir al rey D. Manuel.
Cuando acometen la última etapa del viaje siguen los enfrentamientos;
y a la vuelta Venus decide premiarlos con una recepción con las
Nereidas en una Isla que al efecto hace emerger del mar; y Tetis
profetiza la futura suerte del Imperio portugués allí y en toda
la costa asiática.
Cómo crea el
poeta un ambiente mitológico
Además de estos
seres míticos, aún hace intervenir a otros muchos, sea en la creación
del poema, guiando la memoria y voz del poeta, que son las Musas
y Náyades del Tajo y el Mondego; sea en la propia acción, dirigiendo
aspectos del mundo físico y humano:
las esferas celestes:
Luna / Diana, Sol / Apolo, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno;
la Madre Tierra
o Vesta;
los montes, gigantes
petrificados pero conscientes;
las aguas del mar
y los ríos, que además de Neptuno y las Nereidas aon el Océano
y Tetis, Nereo y Doris, Proteo, Glauco, Ino y su hijo);
el día y la noche:
Aurora y Héspero;
los vientos: Bóreas,
Céfiro, Noto; las fuentes y ríos: Indo, Ganges y las Náyades.
la fecundidad del
campo: Flora, Pomona, Baco y Ceres.
la compensación
final: Némesis.
la actividad intelectual:
Minerva, Apolo y las Musas.
el sueño: Sueño
y Morfeo.
las pasiones humanas:
el Amor y la Discordia, las Furias.
las actividades
bélicas: Marte la guerra y Vulcano la artillería.
el destino: los
hados y Júpiter que los garantiza.
la Fama y los premios
de este mundo, que para los marinos se identifican también conlas
Nereidas.
Y aún hay otros,
que viven sólo en el recuerdo, vinculado a los astros y constelaciones
que han recibido su figura y nombre.
los animales o
plantas en que se transformaron (aquí entran, entre otros, Adonis,
Cipáriso, Dafne, Jacinto y Narciso; y Acteón, Alcíone, Caribdis,
Escila y Filomena).
la supervivencia
de los países o ciudades que fundaron: Luso en Lusitania y Ulises
en Lisboa.
el valor ejemplar
de su conducta (aquí entran algunos por virtud, como los valientes
Héctor y Aquiles, Codro y Curcio; pero sobre todo por vicio: Medea
por su crueldad, Ícaro y Faetonte por su osadía; Sinón por su
traición, etc.).
Cómo consigue que
todo esto sea compatible con su cristianismo
Deja claro que
se trata de una divinidad e inmortalidad fingidas, que los llamados
dioses sólo fueron humanos de gran fama, cuyo nombre se ha dado
a los premios mundanos, a las estrellas y a los seres sobrehumanos
que sirven a Dios en el gobierno del mundo, al carácter infalible
del destino (mientras no sea incompatible con la libertad); y
que sirven a los poetas para hacer bellos versos, proporcionándoles
un vasto repertorio de comparaciones para vicios y virtudes, etc.
Lo que acaso no
resultaría reverente sería precisar demasiado en quién era quién,
como por ejemplo identificar con la Iglesia o con la Religión
a la Venus aquella que no dudaba en seducir a su padre... ¡ pero
eso lo han hecho los comentaristas, que no el poeta !
Hermenegildo Delgado