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PROGRAMACIÓN
DIDÁCTICA
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PROCEDIMIENTOS DE ELABORACIÓN DE LA PROGRAMACIÓN DIDÁCTICA |
Orientaciones metodológicas referidas a:
REFLEXIONES
GENERALES:
De acuerdo con el modelo de desarrollo curricular propuesto, la programación didáctica debe partir del Proyecto Curricular del Ciclo Formativo.
Para planificar el proceso de adquisición de aprendizajes significativos se sugiere -según opinión de varios autores-:
Partir de los conocimientos previos del alumnado.
Favorecer la motivación por el aprendizaje.
Asegurarse de que el alumno sabe lo que hace y por qué lo hace (encontrarle sentido a su tarea)
Adoptar un planteamiento metodológico que sea flexible, eligiendo las estrategias más adecuadas en cada caso.
Realizar una evaluación formativa del proceso, y en función de los resultados, modificar la ayuda pedagógica (intervención del profesor, aspectos organizativos, duración temporal, etc.)
En
Formación Profesional Específica, en tanto que se pretende el desarrollo de
habilidades y destrezas, el eje organizador parece coherente que debe ser de
procedimiento.
En
el proceso de organización de la programación didáctica (Unidades de Trabajo,
Contenidos, Actividades de enseñanza-aprendizaje-evaluación), se debe ir de
estructuras más simples a las más complejas.
Al
iniciar el aprendizaje de un procedimiento, se sugiere empezar por una visión
de conjunto del procedimiento en su totalidad y, a continuación, desarrollar los diferentes aspectos
del mismo (los diagramas de flujo son un buen instrumento que puede
ayudar a establecer y no perder de vista la referencia a la que se vuelva y
de la que se parta en
cada fase de un proceso).
Al igual que para el Proyecto Curricular, propiciar el diseño de una programación útil y sencilla, en la medida de lo posible, evitando lo obvio -copia de partes del currículo, del DBT, etc.-
PROCEDIMIENTOS DE ELABORACIÓN (para cada Módulo Profesional)
La intención de la programación es, a partir del Proyecto Curricular de Ciclo Formativo, la adecuación de las capacidades y contenidos de cada módulo profesional al grupo de alumnos.
Es necesaria la concreción de los siguientes aspectos:
Título
del Módulo Profesional.
Reconocimiento
del eje organizador del Módulo Profesional -normalmente, la propia Unidad de Competencia- o, en su caso (módulos profesionales transversales), deducción
del mismo.
Identificación,
a partir de los objetivos generales y capacidades actitudinales comunes del
ciclo formativo, los vinculados al módulo profesional.
Análisis
y concreción de los contenidos.
Agrupamiento
de las Unidades de Trabajo (UT):
ordenarlas y asignar -inicialmente, de manera provisional-, los tiempos para
cada una.
Determinar,
en función de lo establecido en el Proyecto Curricular, los aspectos relacionados con otros módulos profesionales
del currículo y que condicionan la estructura de la programación didáctica de
éste.
Definición
de aspectos metodológicos y de evaluación que sean aplicables a todas las
Unidades de trabajo de este módulo profesional. Definición de la evaluación
inicial.
Para
el establecimiento de las Unidades de Trabajo:
Concreción
de los contenidos y propuesta de agrupamiento de las Unidades de Trabajo (UT), a partir de:
-
Capacidades
terminales, o
-
Bloques
de contenidos, o
-
Realizaciones,
o
-
Secuencia
en la que se realizan los procesos en el sistema productivo, u
-
Otros
criterios.
Asignación
provisional de tiempos a las UT.
PROCEDIMIENTOS DE ELABORACIÓN (de las Unidades de Trabajo)
RESPECTO
DE CADA UNIDAD DE TRABAJO (UT)
Establecer el eje organizador de la Unidad de Trabajo (podría ser un
instrumento que estructure la UT).
Establecer y organizar los contenidos (cuanto más agrupados estén,
más integrador y significativo será el aprendizaje), ordenando las etapas por
procedimientos, y distinguiendo:
Contenidos
organizadores: de
procedimiento (debe responder a ¿qué se debe saber hacer?) y de actitud
(debe responder a ¿cómo debe hacerse?).
Los contenidos procedimentales expresan el "saber cómo hacer" o "saber hacer", ya sea en el ámbito cognitivo, es decir las habilidades cognitivas (aplicación, análisis, síntesis, evaluación), o del ámbito psicomotor.
Los contenidos actitudinales se corresponden con el "saber ser y estar" e informan de la autorregulación del comportamiento en función del rol profesional u otros roles. Se determinan y están mediatizados por las actitudes, valores y normas.
Contenidos soportes: son aquellos que ayudan a alcanzar las capacidades, y se refieren a los contenidos conceptuales: hechos, conceptos y principios; y se corresponden con el "saber qué".
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Los procedimientos que integran cada módulo profesional han de presentarse mediante alguna técnica de análisis, ya que los procesos de aprendizaje asociados con el conocimiento procedimental dependen de la práctica y la retroalimentación (esta última debe informarnos sobre si la actividad o actividades han sido adecuadas o no para, en su caso, tomar las medidas correctoras oportunas). En todo caso, esta estructura debe ir más allá del simple listado de contenidos y debe cumplir las siguientes características:
Para esta tarea una técnica adecuada son los diagramas de flujo. En todo caso, los contenidos de cada módulo se consideran instrumentos para facilitar el logro de los objetivos, es decir, son el medio para que los alumnos construyan y alcancen las capacidades necesarias para adquirir la competencia profesional. Los contenidos de carácter conceptual o actitudinal, aún cuando procede desarrollarlos simultáneamente con los procedimientos y se deben organizar según la secuencia que aquellos determinan, en ocasiones se trabajan con actividades propias.
El
establecimiento de los contenidos se puede realizar a partir de las
capacidades terminales y, en concreto de los criterios de evaluación
vinculados con la unidad de trabajo. En especial, para establecer los
contenidos soporte, son de utilidad los contenidos del currículo.
Si
el eje organizador es de procedimiento, la mayoría de los contenidos serán
procedimentales.
Téngase
en cuenta que las actitudes a desarrollar se deducirán del reconocimiento
de las que son precisas para llevar a cabo, con corrección, las acciones
que se generan cuando se pone de manifiesto una capacidad global
adquirida. |
Establecer y organizar las actividades de enseñanza-aprendizaje-evaluación,
definiendo en cada una de ellas:
-
Qué se va a hacer (definición de la actividad).
-
Cómo se va a desarrollar (metodología a aplicar).
-
Con qué se va a hacer (recursos necesarios).
-
Para qué se hace (aspectos a observar/evaluar y criterios para evaluar).
-
Cuánto tiempo se necesita para realizarla.
Parece razonable que deban realizarse tres tipos de actividades, en función del momento en que se realicen:
Actividades de iniciación: persiguen realizar la evaluación de la situación de partida de los alumnos. También sirven para generar interés y motivación por el tema.
Actividades de desarrollo: orientadas a la construcción significativa del conocimiento (realización de simulaciones y casos prácticos, manejo de bibliografía, elaboración de informes, etc.)
Actividades de finalización o acabado: realizadas al final de cada UT, y orientadas a la elaboración de síntesis, esquemas, mapas conceptuales, evaluación de aprendizajes realizados, problemas que quedan planteados, etc.
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Las
actividades deben estar al servicio de la adquisición y desarrollo de la
capacidad deseada, por lo que no procede distinguir entre actividades teóricas
y prácticas. Se
propone que la primera actividad de cada Unidad de Trabajo sea de evaluación
inicial de conocimientos previos que tiene el alumnado sobre el aspecto
que se trate. Al
establecer las actividades de enseñanza-aprendizaje-evaluación, excluir
aquellas generales como: exposición del profesor, etc., estableciendo
aquellas significativas que permiten adquirir la capacidad establecida.
Esta reflexión también es válida tanto para los contenidos de cada UT,
como para aspectos ya considerados bien en el PCCF bien en la
introducción a la programación del Módulo Profesional: líneas
metodológicas y de evaluación generales, etc.
Las actividades se pueden deducir de los contenidos procedimentales de la
UT, teniendo en cuenta las capacidades terminales del módulo, debiendo
tener un carácter integrador.
Si las Capacidades terminales pueden desarrollarse simultáneamente,
parece lógico plantear una estructura de actividades de “toma de decisión”.
En cambio, si las capacidades terminales deben y pueden ser tratadas
individualmente, la estructura de las actividades será “lineal”.
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A título orientativo, podemos establecer una clasificación de las actividades, según la siguiente tipología:
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Índice
General | Introducción |
Diseño
base de los títulos (DBT) | Currículos
canarios
Proyecto curricular de ciclo formativo (PCCF)
| Programación didáctica |
Anexos
Sugerencias:
propuestas para la revisión curricular...
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