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LAS FUENTES DOCUMENTALES EN CANARIAS

Jesús T. García Rodríguez

Licenciado en Geografía e Historia

I

INTRODUCCIÓN.

 EL DOCENTE, LA PRÁCTICA EDUCATIVA Y LAS FUENTES DOCUMENTALES.

 ESTRATEGIAS EDUCATIVAS ¿EXPOSICIÓN O DESCUBRIMIENTO?

 LAS FUENTES DE NUESTRA SOCIEDAD. LAS FUENTES  DEL MEDIO MÁS CERCANO.

 LOS DOCUMENTOS. DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS GENERALES.

 CENTROS DE DOCUMENTACIÓN DE FONDOS DOCUMENTALES: ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS EN CANARIAS.

 LA FONOTECA DE CANARIAS

 ACTIVIDADES DIDÁCTICAS CON FUENTES DOCUMENTALES

 BIBLIOGRAFÍA

 

INTRODUCCIÓN

 En el proceso de estudio del pasado, los testimonios históricos juegan un papel importante y trascendente. Estos testimonios recogidos a través de documentos históricos han llegado a convertirse en una práctica escolar habitual. Pero lo que resulta más interesante  para la práctica educativa o para la enseñanza tanto colectiva como individualizada es la búsqueda e interpretación  de esos documentos o fuentes documentales, conservadas mayoritariamente en archivos, bibliotecas, hemerotecas, fonotecas, etc.

 Conocer que es una fuente documental, así como el soporte en que se encuentra, junto al lugar donde se conserva, ofrecer a los alumnos herramientas e instrumentos adecuados y necesarios para poder interpretarlas y crear un sentido crítico sobre ellas, son elementos y objetivos que perseguimos en el presente trabajo.

 Ofrecer al profesorado una propuesta didáctica en la que el uso de las fuentes documentales (archivísticas, orales, hemerográficas, bibliográficas,...) en la enseñanza, tanto dentro (con el manejo de fuentes más directas) como fuera del aula (visita a centros de documentación donde se conservan, clasifican y se investigan). Todo ello impulsado por la necesidad de diversificar los materiales y recursos utilizados en el aula, limitados,  la mayoría de las veces al uso exclusivo  del siempre socorrido libro de texto.

 La educación constructivista debe o debería ser incompatible con la utilización (muchas veces dependencia) tanto del profesorado, como del alumnado, de materiales curriculares expositivos. Los conocimientos previos del alumno, la práctica y desarrollo en el de la investigación, y por ende, del descubrimiento; el impulso de modelos donde las estrategias de aprendizaje nos sirvan para auto-construir el conocimiento  por parte de los principales interesados (los alumnos). Todo ello hace fundamental la utilización de recursos y materiales didácticos diferentes a los más tradicionales.

 La enseñanza en general puede mejorarse y enriquecerse con la utilización de recursos variados como los libros de texto, obras literarias de la época, atlas históricos y geográficos, objetos diversos, documentos escritos, fotografías de la época, documentos orales, etc. Un conocimiento de nuestro entorno más cercano, donde impartimos la docencia diaria, para llegar a uno más general, planteado como un proceso de exploración y descubrimiento, donde los testimonios o fuentes más cercanos a nosotros juegan un papel imprescindible. Proceso de enseñanza que resulta adecuado para cualquier nivel educativo (primaria, secundaria, bachillerato).

 El conocimiento por parte de los escolares de lo que son las principales fuentes, así como el aprendizaje de las técnicas de búsqueda y de tratamiento de ellas (herramientas y estrategias) y de la información que nos puede proporcionar, contribuye, sin lugar a dudas, al mejor conocimiento y conservación de nuestro rico y abundante patrimonio.

 En la formación del profesorado la utilización y el contacto con las fuentes, como recurso didáctico, no ha tenido una consideración importante. Es hora de poder cambiar ese camino y ese rumbo, avalado por las últimas reformas educativas, donde el conocimiento del medio, la necesidad de diversificar los materiales curriculares, la recomendación al uso de fuentes y evidencias primarias en la enseñanza, son algunas de las circunstancias que avalan la utilización didáctica de las fuentes documentales.

 En contra de toda esta propuesta nos encontramos con el mal estado de los fondos documentales en Canarias, fundamentalmente por la falta de sensibilidad de la propia sociedad en general, pero también por el enorme desconocimiento  que ella posee sobre las fuentes y la función que puede ejercer. El reconocimiento por parte de todos, de que los lugares y las personas, que conservan estos testimonios históricos tiene una importancia infinita, por qué, en definitiva, es patrimonio de todos, que puede y debe permitir la adquisición de valiosos conocimientos y suscitar la reflexión crítica sobre el pasado y el presente.

 

 EL DOCENTE, LA PRÁCTICA EDUCATIVA
Y LAS FUENTES DOCUMENTALES.
 

La labor de un docente no sólo es la de trasmitir o realizar una mera descripción de conocimientos, sino que su trabajo debe consistir en la construcción de unos conocimientos, partiendo de la realidad del propio alumnado, de una forma narrativa, si es posible: pero eso sí, iniciando el conocimiento de las fuentes, pruebas y reliquias, con la utilización de un método interpretativo lo más eficaz posible.

 Cualquier interpretación no puede ser arbitraria, sino que debe estar justificado, apoyado y contrastado por las pruebas que existan al respecto, (las reliquias  objetos, el material primario original,...). Las fuentes y documentos constituyen las bases sobre las que el profesor docente inicia y construye un relato, y además trasmite. Las fuentes serán el criterio al que se acudirá para demostrar cualquier interpretación ofrecida de algún acontecimiento.

 La Historia, por ejemplo, se presenta como un proceso evolutivo de las formas de la sociedad humanas, como una sucesión de cambios en las estructuras sociales de los grupos humanos a lo largo del tiempo. Las disciplinas históricas pretenden analizar, comprender y explicar ese proceso dinámico, sobre la base del estudio e interpretación  de las pruebas pertinentes legadas y disponibles sobre el pasado. Pero esta tarea sería imposible en su globalidad si no hubiera criterios con los que discriminar que es lo que se debe analizar y reexponer de toda la infinita variedad de sucesos y fenómenos que acontecieron en el pasado.

 Con el objeto de llevar a cabo esta tarea de investigación, interpretación y explicación, los profesionales  utilizan toda una serie de fuentes documentales. Pero ¿qué entendemos por fuente documental?

 Las fuentes históricas documentales son restos materiales o no que nos han llegado del pasado, cuyo estudio e interpretación nos permiten un acercamiento, aproximado muchas veces, a la realidad en la que se desarrollaron o produjeron esos hallazgos del pasado.

 La sistematización de las fuentes realizada por Topolsky (Topolsky. J. “Metodología de la Historia” Madrid ,1985), distingue entre fuentes directas e indirectas y fuentes escritas y no escritas. Entendiendo por fuente directa la información sobre acontecimientos y sucesos que no han sido interpretados, y por oposición, fuente indirecta es aquella que ofrece una información intencionada a través de intermediarios.

 La clasificación tradicional y principal de las fuentes mantenida hasta la actualidad es la tripartita, basada en :

 1.- Fuentes escritas. En las cuales hay que distinguir tres apartados:

                         a.-La escritura se ha efectuado sobre material duro o en piedra.

b.-La escritura se realizó sobre material blando, ya sea en papiro, pergamino o papel, o bien en códices o documentos sueltos.

c.-Las fuentes impresas, como crónicas, historias, colecciones de documentos, ediciones críticas de manuscritos, etc...También se suele llamar al conjunto de esas fuentes documentos o fuentes documentales.

 2. Fuentes materiales. Todos aquellos hallazgos que no son documentos. Restos humanos, utensilios de trabajo, restos animales, armas, muebles, trajes, fósiles, pinturas, costumbres, fiestas y cultos, construcciones, monumentos, etc...

 3. Fuentes orales o tradicionales. Encargada de la recogida de trasmisiones anónimas o no de hechos y acciones del pasado, mantenidas algunas por la tradición oral que tras ser escritas, pasan a convertirse en fuentes escritas.

 Junto a esta clasificación más tradicional, se han ido generando nuevas fuentes a consecuencia del nacimiento de nuevas ciencias. Así podemos encontrar denominaciones como.

       -         Las fuentes iconográficas, tales como la pintura o la escultura.

-         Las fuentes gráficas, tales como la fotografía, el cine o la televisión.

-         Las fuentes arqueológicas, proporcionando conocimientos de tipo material.

-         Las fuentes hemerográficas, periódicos y revistas.

-         Las fuentes informáticas y de nuevas tecnologías.

 

  

ESTRATEGIAS EDUCATIVAS. ¿EXPOSICIÓN O DESCUBRIMIENTO?  

 Frente al tradicional método de enseñanza, basado fundamentalmente en la transmisión memorística de contenidos, las últimas décadas se ha abierto el camino de las estrategias educativas de enseñanza por descubrimiento, un aprendizaje más activo e integrador que no implica la simple reproducción de la información aportada. Basada esta última en una concepción constructivista del aprendizaje, donde el alumnado, en lugar de ser objeto pasivo del conocimiento se convierte en objeto activo en el proceso de construcción de su propio conocimiento.

 La enseñanza por descubrimiento supone una cesión del protagonismo del profesor y del libro de texto como orígenes del conocimiento a favor de otras fuentes; implica, además, una diversificación de las actividades así como de los materiales; supone, finalmente una revalorización del medio local y el estudio del entorno más cercano como fuente de conocimiento.

 La aparición de nuevos métodos de enseñanza valoran los aspectos procedimentales y actitudinales del aprendizaje frente a los meramente conceptuales, favorecido esto por la aparición de cambios sociales y políticos, como el espíritu crítico, la sensibilidad ante los problemas sociales, el desarrollo de hábitos de convivencia, etc...

 Pero, algunos autores han abordado las limitaciones de la enseñanza por descubrimiento indicando que las posibilidades de aplicación de estrategias varían de acuerdo a los ámbitos disciplinares. Se ha acusado de elitismo a la enseñanza por descubrimiento, ya que los alumnos/as más aptos son capaces de alcanzar conocimientos nuevos. Las actividades de descubrimiento se han revelado insuficientes cuando los alumnos carecen de conocimientos conceptuales.

 El descubrimiento, por tanto, no es la única alternativa al aprendizaje repetitivo. Aparece el aprendizaje significativo, al que se puede acceder tanto por medio de estrategias de descubrimiento como de exposición. Esta interacción o combinación se produce en la práctica educativa. Las metodologías son complementarias, prodigándose la utilización de estrategias expositivas y por descubrimiento de acuerdo a criterios como la naturaleza de los contenidos o la edad de los alumnos.

 

 LAS FUENTES DE NUESTRA SOCIEDAD. LAS FUENTES DEL MEDIO MÁS CERCANO.  

 Existen a nuestro alrededor toda una serie de fuentes que utilizamos el profesorado para el desarrollo de nuestra profesión. Señalemos algunas de ellas: 

  1. Objetos históricos. Herramientas, utensilios domésticos, obras de arte, monedas, artesanía, juguetes, antigüedades, etc... Fuentes primarias para el conocimiento, no necesarias de gran antigüedad o valor. El entorno escolar ofrece o proporciona numerosos objetos que ofrecen información. El estudio del aspecto físico, la función, el diseño, los materiales empleados en la fabricación del objeto o el valor del mismo, pueden dar lugar a numerosas actividades. La consideración de los objetos históricos como recursos didácticos encuentra en los museos un espacio idóneo para su desarrollo.
  2. Imágenes. Fotografías, postales, ilustraciones, grabados, pinturas, retratos, televisión, etc... Muchos acontecimientos, objetos, costumbres, paisajes, personas, etc... de épocas pasadas se han conservado en imágenes, cuya correcta interpretación exige un ejercicio previo de contextualización histórica. Actividades como la formulación de cuestionarios o fichas de trabajo, las descripciones escritas, la consulta bibliográfica, la comparación de imágenes antiguas y actuales.
  3. Fuentes orales. La recogida de testimonios orales aporta información sobre el pasado inmediato. La memoria de personas adultas, fundamentalmente  informantes de nuestro entorno más inmediato, proporciona información valiosísima sobre los últimos años de una localidad, y sobre oficios, objetos, trabajos, fiestas, costumbres, acontecimientos sociales, militares, políticos, etc... La organización de las entrevistas, la elaboración de los cuestionarios, el análisis, el contraste de los datos obtenidos, constituyen algunas de las actividades de investigación motivadoras que se le pueden impulsar al los alumnos.
  4. Fuentes patrimoniales edificadas. Centros históricos, edificios, vías de comunicación, yacimientos arqueológicos, monumentos, etc. La observación directa del lugar o edificio, la naturaleza interdisciplinar del objeto, la valoración del patrimonio y su conservación. A través de visitas e itinerarios se pueden abordar estudios de aspectos como las relaciones entre el lugar y su entorno geográfico, la evolución, las características funcionales y artísticas, aspectos técnicos, relacionados con los materiales y sistemas constructivos, etc.
  5. Fuentes escritas. Documentos oficiales, escolares y personales, literatura, publicidad, obras históricas, prensa, nombres de lugares, etc. Recurso y fuente más utilizada, por su variedad y cómoda utilización para la práctica de comentarios críticos.

  

LOS DOCUMENTOS. DEFINICIÓN Y CARACTERÍSTICAS GENERALES.  

 Los documentos  son producidos o recibidos por una persona o institución durante el curso de gestión o actividad para el cumplimiento de sus fines y conservados como prueba o información. (A. Heredia, 1991: “Archivística general. Teoría y práctica”. Diputación de Sevilla.)

 Estos documentos son producto de la gestión administrativa de una persona o institución; no pueden concebirse solos, ni aislados, ya que pertenecen a un conjunto. La unidad es otra característica, un documento sólo se encuentra en su archivo o centro de documentación correspondiente, y nunca en varios, no manifestándose en múltiples ejemplares (como los libros), son por tanto fuentes primarias de información. La objetividad es otras de las características, reproduciendo unos hechos tal cual, sin añadir elementos de crítica, subjetivos o de valoración.

 El soporte en la que nos encontramos estos documentos es muy variado, ha ido cambiando con el tiempo y diversificándose, de los cuales señalamos los siguientes:

 

-         Documentos textuales: trasmiten el testimonio y la información por texto escrito. Según el procedimiento de escritura sea manual o mecánico, los tendremos manuscritos y mecanografiados o impresos. El soporte más común es el papel.

-         Documentos gráficos: el contenido del documento está representado por forma, colores o signos realizados por el hombre, que pueden ser también manuscritos o impresos. Son los mapas, los planos, los dibujos, etc... El soporte suele ser también el papel.

-         Documentos en imagen: a partir del siglo XIX (1826) se consigue fijar la imagen por medios químicos sobre un soporte, lo que creará una nueva clase de documentos. Esta clase de documentos se diferencia de los anteriores porque no está hecho con la mano del hombre, sino por la tecnología.

-         Documentos sonoros: la fijación del sonido fue posterior al de la imagen, Edison construye el fonógrafo en 1878. Surgen por tanto, a partir de estos momentos, los documentos orales.

-         Documentos legibles por máquinas: son los microfilms, las microfichas, los programas informáticos, etc...

  

Los documentos escritos, al igual que ocurre con el patrimonio edificado, las obras de arte, los objetos antiguos, las fotografías, los testimonios sonoros u otras evidencias encierran  un importante caudal de posibilidades educativas y didácticas. El desarrollo de modelos de aprendizaje por descubrimiento y el desarrollo de las habilidades investigadoras por parte del alumnado son algunas de las posibilidades didácticas que ofrece el manejo de documentos.

 Existe una diversidad de documentos enorme que puede se aprovechados para la enseñanza. Por ejemplo dentro de las denominadas fuentes primarias podemos señalar:

 

  1. Documentos oficiales (censos, padrones, catastros, registros de contribución, actas, estadísticas, bandos, etc...)
  2. Documentos personales (cartas, postales, diarios, agendas, fotografías, facturas, etc...)
  3. Documentos escolares (horarios, evaluaciones, matrículas, cuadernos de alumnos, títulos, diplomas, etc...)
  4. Prensa: revistas, periódicos, etc... Las hemerotecas isleñas guardan numerosas colecciones de periódicos y revistas de especial interés para el conocimiento del archipiélago durante los siglos XIX y  XX. Las principales colecciones se encuentran en la Biblioteca de la Universidad de La Laguna, la Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife, El Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria y la Sociedad La Cosmológica de Santa Cruz de la Palma.

 Con respecto a las fuentes secundarias podemos nombrar las siguientes: 

  1. Literatura: mitos y leyendas, novelas, narraciones de viajes, cuentos , comics, etc...
  2. Obras históricas: monografías sobre temas históricos, crónicas, relatos, memorias, biografías... Constituyen un fondo documental inagotable para seleccionar textos en el estudio de un periodo o tema histórico. El panorama historiográfico canario contiene numerosos ejemplos al respecto.
  3. Publicidad: carteles, anuncios, programas de viajes, programas de fiestas, folletos turísticos, envoltorios, etiquetas, etc...
  4. Inscripciones: leyendas conmemorativas, placas monedas, lápidas, etc..
  5. Nombres de lugares: topónimos, calles, etc...
  6. Varios: anuarios, catálogos, guías telefónicas, sellos de correos... Testimonios útiles para el conocimiento de un pasado más o menos lejano.

 

CENTROS DE DOCUMENTACIÓN DE FONDOS DOCUMENTALES: ARCHIVOS, BIBLIOTECAS Y MUSEOS  CANARIOS.  

 

Para conocer con más profundidad nuestra cultura y nuestro pasado, es imprescindible acudir a los centros de documentación , donde se conservan  y custodian los libros escritos, los papeles y documentos que generaron las instituciones públicas y las privadas así como las personas  a título individual o colectivo, los periódicos de otras épocas y los de la actualidad, los restos materiales y el arte que se ha producido y se produce en la actualidad.

 Destacar en Canarias una serie centros de documentación muy importantes, que se distribuyen a lo largo de las islas.

  

  1. Archivos.

En la isla de Tenerife los archivos más importantes son el Histórico Provincial y el Municipal de La Laguna. El primero conserva como documentos más relevantes los protocolos notariales (documentos privados a través de los cuales se hacían contratos de venta, compras, arrendamientos, testamentos, etc...). De estos los más antiguos son del siglo XVI y los más modernos del siglo XIX. Además cuenta con expedientes relativos a conventos, haciendas, desamortización,  beneficencia, estadística, pleitos de diferentes juzgados, etc. La documentación procede de toda la provincia de Santa Cruz de Tenerife.

 El Archivo Municipal de La Laguna guarda todos los fondos (conjunto cerrado de documentos generados por una institución, una familia o una persona) del antiguo Cabildo de Tenerife, cuya sede estaba en La Laguna. Esta institución fue el gobierno de Tenerife desde la conquista hasta el siglo XIX, en que se comenzaron a crear los actuales ayuntamientos o corporaciones locales. En el archivo existen expedientes de todos los temas que tenían importancia en estos siglos. Destacan los libros de actas de sesiones, en los que se recogen todos los asuntos que preocupaban a los miembros que formaban esta institución. También las datas, documentos que el Adelantado (Alonso Fernández de Lugo) daba a las personas que recibieron tierras después de la conquista. En estos documentos está el reparto que se hizo de la isla entre todos los europeos que colonizaron Tenerife.

 Otro archivo importante es el Diocesano, situado en la sede del Obispado de Tenerife (La Laguna). En el se conservan todos los documentos de carácter eclesiástico  de la provincia. El archivo de la Real Sociedad Económica de amigos de el País de Tenerife y el de la Casa de Ossuna, son otros centros de documentación interesantes.

 Por otro lado todos los ayuntamientos cuentan con archivos municipales, en los cuales se conservan en el mejor de los casos, los papeles relativos al municipio, las fechas de esta documentación se sitúan entre el siglo XIX y la actualidad.

 En Gran Canaria destaca el Archivo Histórico Provincial de Las Palmas de Gran Canaria, cuenta con documentación de toda la provincia, cuyas fechas se remontan, prácticamente, a la incorporación  de estas ala reino de Castilla. Destacan entre sus legajos (pequeñas unidades en que están ordenados los archivos) los protocolos notariales desde el siglo XVI al XIX. También son importantes los fondos de la antigua Real Audiencia de Canarias, que conserva gran cantidad de pleitos  civiles del Antiguo Régimen. Posee además fondos privados como el del político Fernando León y Castillo y religiosos (especialmente el de los conventos).

 El archivo Diocesano de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria y el archivo de la Catedral son de extraordinaria importancia para el conocimiento de la historia de la iglesia en  nuestras islas.

 Las demás islas también cuentan con algunos centros de interés, sobre todo archivos municipales e insulares, resaltando el Archivo Municipal de Teguise (Lanzarote), la Sociedad Cosmológica de Santa Cruz de La Palma, así como el Archivo Histórico Insular de Fuerteventura.

 En resumen los principales archivos en Canarias serían los que a continuación señalamos:

 

a)     Archivos Públicos:

 

-     Archivos Históricos Provinciales  de Tenerife y Las Palmas de Gran     Canaria.

-         Archivos de Cabildos Insulares

-         Archivos municipales

-         Archivos militares (capitanía General de Canarias)

-         Archivos de las Consejerías de Gobierno Autónomo de Canarias

-         Archivos Judiciales

-         Archivos Universitarios

-         Archivos de Hospitales

-         Archivos de las Juntas de los Puertos.

 

b)     Archivos privados.

 

-         Archivos eclesiásticos: de los obispados, catedralicios, parroquiales, conventuales o de las cofradía y hermandades.

-         Archivo del Museo Canario

-         Archivos de las Reales Sociedades de Amigos del País de Santa Cruz de Tenerife y las Palmas de Gran Canaria.

-         Archivo de la Real Sociedad Cosmológica de La Palma

-         Archivos de empresas

-         Archivos familiares.

 

c)     Archivos de procedencia privada, pero de propiedad, gestión y acceso público:

 

-         Fondos familiares de la Biblioteca de la Universitaria de La Laguna

-         Fondos familiares de los Archivos Históricos Provinciales de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.

-         Fondo Casa Ossuna, en el Archivo Municipal de la Laguna.

-         Fondos documentales de la Biblioteca municipal de Santa Cruz de Tenerife

-         Fondos documentales de la Biblioteca Municipal de La Orotava (Tenerife).

  

  1. Bibliotecas.

 Las tres bibliotecas más importantes de Canarias son la de la Universidad de La Laguna, la de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Centros que cuentan con un importante fondo bibliográfico  y en muchos de los casos con importantes hemerotecas, donde se conservan gran número de periódicos y revistas de nuestras islas.

  

  1. Museos.

 Entre los museos podemos destacar varios en diferentes islas, destacando el Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria, institución científica que cuenta con archivo y museo. En el archivo se guardan los fondos de la Inquisición, la documentación más importante conservada en sus de pendencias. Así mismo se cuenta con hemeroteca y biblioteca. En el museo podemos observar una de las colecciones más completas de vestigios (señales o restos materiales) de los antiguos habitantes prehispánicos de Canarias (cráneos, momias, pintaderas, vasijas, utensilios de piedra, etc...) repartidos en una serie de salas, acompañadas de paneles informativos. Asimismo realiza una gran labor en el campo de la investigación, el estudio y la divulgación con la publicación de libros y revistas.

 También en la isla de Gran Canaria podemos señalar La Casa de Colón, residencia de los antiguos gobernadores de la isla de Gran Canaria; el  Museo Néstor, con una importante muestra de obra pictórica de este artista canario; o el Centro Atlántico de arte Moderno de creación más reciente, donde se realizan exposiciones y actividades relacionadas con el arte más contemporáneo. En los últimos años han surgido interesantes museos más locales, municipales y temáticos de mucha importancia pata la conservación y conocimiento de aspectos concretos de los territorios tanto de la isla de Gran canaria como de las demás islas de nuestro archipiélago.

 En Tenerife destacar el Museo Arqueológico de Tenerife, el Museo de Historia de Tenerife, el Museo de la Naturaleza y el Hombre, el Museo de Antropología  o el de Ciencias Naturales y el de la Ciencia y el Cosmos, gestionado todos ellos por el Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo de Tenerife. No debemos olvidar además que en los últimos años han venido surgiendo a lo largo de la geografía insular de Tenerife una serie de centros y museos muy interesantes, que están realizando, en su campo de actuación, una magnífica labor en la conservación y difusión de nuestro patrimonio, histórico, antropológico, etnográfico o artesanal: Museo Etnográfico Pinolere y el Museo “Pajar” del C.E.O. Manuel de Falla en La Orotava,...

 En otras islas también despuntan importantes centros museográficos, como la Fundación Cesar Manrique o el Museo Agrícola El Patio (Lanzarote); el Ecomuseo de La Alcogida en Tefía (Fuerteventura) o el de Guinea en Frontera (El Hierro); el Museo Insular de San Francisco de Santa Cruz de La Palma o el Museo de la seda en el Paso (La Palma); o, por último, el futuro Museo Arqueológico insular de la isla de La Gomera.

 

LA FONOTECA DE CANARIAS  

 

En los últimos años en Canarias el trabajo realizado por una buena parte de investigadores utilizando las fuentes de tradición oral han ido en aumento. Estos mismos investigadores reclaman y alzan la voz constantemente por la pérdida irreparable de información que supone la desaparición de informantes en Canarias, claves muchos de ellos en la historia reciente de nuestra tierra. Debemos afirmar que  el caso de Canarias, donde los niveles de analfabetismo fueron altísimos hasta no hace muchos años, la historia escrita difícilmente puede reflejar la realidad de toda la sociedad.

 En este marco se inscribe la necesidad urgente de crear un Archivo de la tradición oral o de las fuentes orales en Canarias, tal y como ocurre en otras comunidades autónomas del estado español (caso de Asturias o Cataluña). La recopilación de los saberes populares de nuestra gente mayor, en una base de datos informatizada, donde de manera clasificada y rápida se pueda acceder a testimonios de todo tipo y en cualquier soporte, será una herramienta de un valor incalculable para muchas disciplinas (desde la filología, la sociología, la etnología, la antropología, , la historia, la geografía, la psicología, la musicología, etc...). Esta Fonoteca debe ponerse en marcha en Canarias cuanto antes, partiendo de las donaciones que los investigadores personales tienen en sus archivos particulares o privados, para que puedan ser consultados de manera libre y pública.

 

 

ACTIVIDADES DIDÁCTICAS CON FUENTES DOCUMENTALES.

Las fuentes documentales nos dan la oportunidad en la práctica educativa de realizar numerosas actividades motivadoras, de las cuales quisiéramos destacar las siguientes, que no significa que sean las únicas:

 

-         Comentarios de textos.

-         Fichas bibliográficas

-         Fichas de vocabulario

-         Ficha de contenido

-         Transcripción paleográfica de un documento de texto

-         Comentario de una fotografía histórica

-         Comentario de una obra de arte: pintura, escultura o arquitectura

-         Estudio de escudos, sellos, timbres

-         Interpretación de tablas estadísticas

-         Comprensión empática de documentos históricos

-         Dramatizaciones o juegos de simulación

-         Entrevistas personalizadas con personas de nuestro entorno.

 

 

BIBLIOGRAFÍA  

  

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