| Aproximación
a los estudios sobre cultura canaria
Para hacer una aproximación a lo que se ha
denominado «cultura canaria» valdría la pena hacer un
acercamiento histórico de las disciplinas científicas que
se han ocupado de ella, sin olvidarse necesariamente de la importancia
que han tenido los estudios de folklore en las Islas.
A lo largo de la historia
de las islas Canarias, los cronistas y viajeros han dejado considerables
manifestaciones escritas sobre usos, costumbres y formas de vida de loa
antiguos habitantes de las Islas: guanches y canarios, lo que dio lugar
a que éstas fueran conocidas en Europa desde hace algunos siglos,
y supusiera un gran atractivo para los etnólogos europeos.

[1. Cueva artificial según
L. Torriani.]
Desde el siglo XVIII con la Ilustración,
existe la preocupación por el conocimiento de los aborígenes
canarios, dicho interés se encuentra vinculado al desarrollo de
la Prehistoria y la Antropología Física. Posteriormente,
y generado por las investigaciones de estas disciplinas se comienzan los
estudios de la cultura tradicional. Si bien pudiera parecer que dichos
estudios son consecuencia de la Antropología, lo cierto es que éstas
tienen evoluciones diferentes y proceden de corrientes de pensamiento distintas:
así la Antropología tiene sus orígenes en el Evolucionismo,
mientras que los trabajos sobre cultura tradicional lo tienen en el Romanticismo.
La presencia de la Antropología
Física en Canarias se debe, entre otras cosas, a que la Etnología,
ciencia que tenía por objeto el estudio de lo que denomina «los
otros», «culturas exóticas», de culturas externas
al mundo civilizado, entendiendo por éstas, todas aquellas que se
encontraban fuera de Europa, hizo que los etnólogos europeos en
su búsqueda de tales culturas, no las encontraran en Canarias, ya
que la sociedad que existía en esa época no difería
en absoluto de lo que podían encontrar próximo a ellos. La
estructura de la sociedad y la cultura canaria no mostraban a los ojos
de los investigadores extranjeros que fueran básicamente diferentes
al resto de las culturas europeas, a los campesinos europeos. Por lo tanto,
si las islas tenían algún interés en ser estudiadas,
sería en base al conocimiento de los aborígenes canarios
desde el punto de vista de la Antropología Física, debido
a la gran cantidad de información arqueológica que se ofrecía.
Sin embargo, el Folklore definido como la ciencia
de la cultura tradicional, de las supervivencias de modos de vida anteriores,
o el estudio de los otros europeos, permitía en ese caso conocer
los usos y costumbres de la población campesina canaria.
Por lo tanto, mientras que la Antropología
Física se encargaba de estudiar el pasado, el presente tan solo
tenía un interés circunstancial para establecer una continuidad
biológica y cultural entre la población aborigen y la canaria,
teniendo por objeto el estudio de la raza. El Folklore por su parte establecía
su objeto de estudio en la cultura tradicional, en este sentido entonces
se entendía que ambas ciencias se encontraban en tiempos y en espacios
socioculturales diferentes: entre lo aborigen y lo tradicional no existía
puntos de convergencia que les permitieran apoyarse mutuamente. De esta
forma se desarrollan dos líneas de estudios sobre la cultura canaria.

[2. Sala Vernau dedicada a
la antropología. Museo Canario de Las Palmas.]
Líneas
de estudio sobre la cultura canaria 
Existen dos líneas de estudio sobre la cultura
canaria.
Por una parte, el Folklore
que hace una recopilación de materiales de los usos y costumbres
del pasado sin establecer el contexto en que éstos se han recogido,
donde influye de manera sobresaliente las apreciaciones subjetivas, poéticas
y literarias; la información se recaba sin un sistema y sin un contexto
histórico, por lo general corresponde a listados con un fin de divulgación,
por eso entre los elementos que más destacan entre sus recopilaciones
se encuentran los relacionadas con la música popular, las costumbres
populares sobre alimentación, vestimenta, vivienda tradicional y
otras. Para la divulgación de tales trabajos y como vehículo
de mayor difusión se suele utilizar la prensa local.
Y por otra, la Antropología
Social y Cultural que establece sus diferencias con respecto al Folklore,
en que su objeto de estudio se realiza en sociedades vivas, analizándolas
en su contexto histórico, tal como se presentan, funcionan, se reproducen
y se transforman. En este sentido, «el presente no es una reliquia
del pasado y su objeto no se reduce a una operación de rescate».
(Galván Tudela, A., 1987).
Para ello se apoya en otras disciplinas tales como
la historia, la arqueología, las fuentes documentales, las crónicas,
los archivos parroquiales..., para estudiar cómo evolucionan y se
transforman dichas sociedades, estableciendo un método de trabajo
que se basa en dos líneas de actuación: el dominio de técnicas
cualitativas en general y el trabajo de campo en particular. Es decir,
establece la cuantificación y el diseño de la investigación
(la validez, contraste, intersubjetividad y precisión de los datos),
y el trabajo de campo (estancias prolongadas, la observación y participación
in situ durante la investigación).
La Antropología Social y Cultural da prioridad
a los trabajos particulares de la sociedad, estudia aspectos concretos
de ellas (organización social, rituales, técnicas, cultura
material, etc.) y no descuida el sentido total de ese colectivo (historia,
arqueología, geografía, economía, ecología...).
Así, estudiando sociedades locales, comportamientos, costumbres,
técnicas... sin perder de vista su marco de referencia antes mencionado,
puede establecer la situación en la que se encuentran dichas sociedades
vivas, cómo y en qué evolucionan.
Mientras que el Folklore hace un estudio de la cultura
del pasado, es diacrónico, la Antropología Social y Cultural
lo hace del presente, es sincrónico.

[3. Cerámica de La Palma
existente en el momento de la conquista, actualmente se siguen copiando
estos modelos.]
Tradición
en los estudios antropológicos en Canarias 
Las islas Canarias, a lo largo de la historia, han
sido un punto de curiosidad para muchos y viajeros que pasaron por ellas.
De esta forma, sus crónicas, apuntes y, en algunos casos, sus estudios
e investigaciones, son un punto importante de referencia en la investigación
antropológica por las descripciones que han dejado reflejadas sobre
formas de vida, organización social y política, religión,
economía...
La dificultad a la hora de reconstruir la historia
de la Antropología en Canarias estriba en que, a pesar del volumen
de información bibliográfica que existe, la Antropología
no se ha establecido sobre teorías, enfoques o estrategias de investigación,
sino que ha dependido de los temas que cada autor ha considerado de interés,
por lo que no se puede hablar de una historia de la Antropología
de una época histórica o de una corriente de pensamiento.
Viera
y Clavijo 
Se podría establecer como antecedentes de
la Antropología en Canarias el proceso de la Ilustración
en el siglo XVIII, donde la obra de Viera y Clavijo, Noticias de la
Historia General de las Islas Canarias, escrita en 1772, dedica un
amplio espacio a los guanches en la formación de la identidad canaria.
Pero es a partir de las afirmaciones que hace para establecer el resultado
de la Conquista de las Islas, de que los aborígenes ya no forman
nación, lo que suscita en el pensamiento del siglo XIX, la negación
de la desaparición de los aborígenes y la afirmación
de la pervivencia de éstos entre los canarios actuales.
Sabino
Berthelot 
Con la llegada a Canarias de Sabino Berthelot (1794-1880)
en 1820, se inician los estudios de Antropología Física.
En su trabajo de 1842 Etnografía y Anales de la Conquista de
Canarias (1978) avanza sobre la primera tipología racial de
los aborígenes canarios y la pervivencia de sus caracteres en la
población actual de las Islas. La importancia de Berthelot en este
tipo de estudios, radica en la aplicación por primera vez de las
tesis raciológicas lo que, posteriormente, dará lugar al
inicio de los estudios de Antropología como disciplina científica.
En este sentido se puede considerar que Berthelot inicia la antropología
canaria y, en particular, la Antropología Física en las Islas.
Segunda
mitad del siglo XIX 
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, serán
los investigadores canarios los que continuarán con este trabajo.
Hasta los años setenta del presente siglo ha existido una enorme
influencia de los estudios de la Antropología Física, que
se concreta en el estudio de las tipologías de los aborígenes
canarios, debido a un enorme recurso: los restos humanos de la antigua
población insular. Este hecho repercutió en un menor interés
en los estudios sobre la cultura viva en Canarias.
Estudios
sobre cultura canaria 
A partir del finales del siglo XIX, podemos hablar
de tres etapas y cuatro modelos diferenciados de los estudios de cultura
canaria que corresponden a procesos de investigación diferente,
si bien dos de ellos se producen simultáneos en el tiempo y entre
la segunda y tercera etapa existirán unos nexos de unión
establecidos por algunos estudiosos.
Las dos primeras etapas se van a caracterizar por
los cuestionarios realizados en las islas Canarias a instancias de instituciones
científicas, de El Folklore Español, Sevilla (1884), cuyos
resultados se darán a conocer en 1885, y el Ateneo de Madrid, Sección
de Ciencias Morales y Políticas (1901). A excepción de los
trabajos que sigue El Museo Canario, estos cuestionarios corresponden a
lo que hemos denominado primera etapa. Posteriormente, lo que definimos
segunda etapa: la Encuesta realizada por el Instituto de Estudios Canarios
en Tenerife (1935), compuesta de dos cuestionarios: uno que se inspiraba
en la Encuesta de 1901 y el otro improvisado, que no se conocerán
los resultados hasta 1944 (Revista Tagoro).
Nos encontramos ante dos corrientes de pensamiento
antropológico diferentes, el primero corresponde a un pensamiento
darwinista romántico, que intenta presentar la pervivencia de rasgos
físicos y culturales de los aborígenes en la sociedad canaria
a finales del siglo XIX y principios del XX. El segundo, a un planteamiento
difusionista de la cultura e intenta criticar el concepto de pervivencia
cultural y establece que las manifestaciones culturales de las Islas, corresponden
a la unión de elementos de otras culturas con la aborigen. La cultura
canaria es producto del cruce de culturas.
Por último, la tercera etapa se encuentra
en fase de desarrollo y expansión. En ésta han influido diversas
corrientes de pensamiento como el marxismo, el estructuralismo, el materialismo
cultural, la ecología cultural...
Primera
Etapa 
El
Gabinete Científico de Tenerife
En 1877 D. Juan Bethencourt Alfonso creó el
Gabinete Científico en Santa Cruz de Tenerife, donde desarrollará
y organizará los trabajos de Antropología y Arqueología
prehistórica de Canarias.
Juan
Bethencourt Alfonso
Al Dr. D. Juan Bethencourt Alfonso (1847-1913) se
le considera como el fundador del folklore canario. Su importancia e interés
radica en las investigaciones y estudios que llevó a cabo, aunque
gran parte de su obra ha permanecido inédita hasta nuestros días.
Sus estudios se realizan intentando señalar
las pervivencias culturales en las sociedades campesinas de las Islas.
Su preocupación iba dirigida no sólo a establecer la situación
o existencia de yacimientos arqueológicos, sino a constatar la pervivencia
de rasgos culturales y físicos de los aborígenes en la sociedad
de su época, a través del saber popular y de la consideración
que los habitantes de las Islas tenían sobre sus costumbres. Mantiene
una actitud abierta ante los fenómenos populares, actitud
que será fundamental en el desarrollo de sus investigaciones, dando
preferencia en muchas ocasiones a estos fenómenos, sin establecer
una relación sistemática de los mismos, sino contemplándolos
como manifestaciones del conocimiento popular trasmitido de generación
en generación.
En 1881 en Sevilla, se forma la sociedad El Folklore
Español, de la que Bethencourt Alfonso será representante
en Canarias. De esta forma se realiza la primera investigación sobre
costumbres populares en Canarias, de la que publicó en 1885 el Proyecto
de Cuestionario del folklore canario. Se considera éste como
el primer trabajo con pretensiones científicas sobre la cultura
de las Islas.
Pero tal vez el más importante será
el que se realice en 1901, por los resultados que arroja y porque fue el
más completo: Costumbres populares canarias de nacimiento, matrimonio
y muerte, Tenerife, 1985. Su obra capital, que no se llegó a
editar en su época por diversos motivos del momento, es Historia
del pueblo guanche, dividida en tres tomos: en el primero destaca el
marco geográfico del Archipiélago y los temas relacionados
con la lengua de los guanches; en el segundo, la etnografía y la
organización socio-política de la sociedad; y en el tercero,
la historia de la conquista de las Islas.
El
Museo Canario de Las Palmas 
La creación de los museos en las Islas coincide
con los desarrollos experimentados por la Antropología Física
en el último tercio del siglo XIX.
La fundación del Museo Canario y su primera
brillante etapa de investigaciones y colecciones museísticas corresponde
a Gregorio Chil y Naranjo.
Gregorio
Chil y Naranjo
Gregorio Chil y Naranjo(1831-1901), que con sus Estudios
históricos, patológicos y climatológicos de las Islas
Canarias (1876) fue quien más contribuyó a consolidar
la antropología y prehistoria Canarias y darla a conocer en Europa.
En este sentido, el Museo Canario se convierte en un centro de suma importancia
en el estudio de los aborígenes canarios y como una forma de preservar
la identidad propia. Su preocupación no giraba sólo en torno
al mundo aborigen, sino al mundo natural de las Islas, las artes y las
letras.
Víctor
Grau-Bassas 
La figura de Víctor Grau-Bassas (1847-1913)
destaca porque en las exploraciones que realiza levanta croquis y dibujos
de los yacimientos, haciendo descripciones detalladas de ellos. Esta actitud
suya inspira al Reglamento del Museo que se procure «... dibujar
los tipos de habitantes de la localidad y animales más comunes en
la zona explorada y sus cercanías». (Galván, 1987:
15)
De esta forma, no sólo participa de la actividad
exploratoria sino que realiza descripciones de costumbres populares de
la isla. Su obra Usos y costumbres de la población campesina
de Gran Canaria escrita entre 1885 y 1889, es una muestra de la descripción
etnográfica de la vida campesina en el siglo XIX. En esta obra no
sólo describe sino que además hace evaluación crítica
sobre determinadas situaciones que sufre la población estudiada.
A diferencia de lo que ocurre con Bethencourt Alfonso, su visión
del campo no es romántica sino descriptiva y positivista. Establece
la vida del campo canario en un contexto de cambio cultural y económico,
observa detalladamente cómo ha evolucionado el traje de la sociedad
rural a la sociedad urbana ante la influencia extranjera, y también
cómo se produce un cambio en los cultivos tradicionales del momento,
por ejemplo: la introducción del plátano. Su unidad de estudio
es toda la isla de Gran Canaria estableciendo coordenadas de norte y sur,
así como si es del interior o de costa.

[4. La cochinilla en el siglo
XIX.]
Segunda
Etapa 
El
Instituto de Estudios Canarios
Se funda en 1932, bajo la dirección del profesor
Elías Serra Ráfols. Dos son los grandes campos de actuación
de esta institución: la etnografía y la historiografía
de Canarias.
En 1935 el Instituto realiza una encuesta con dos
cuestionarios, uno que se inspira en la encuesta de 1901 y el otro improvisado.
Por su condición de historiador, el profesor Serra Ráfols
exige un carácter científico en el análisis del origen
de las tradiciones y costumbres canarias. Por primera vez en los estudios
sobre cultura en Canarias, sus resultados tienen un carácter científico
y se realizan de modo más sistemático.
Por razones políticas de la época,
se produce un salto en la realización de la encuesta: en la etapa
de realización en 1935, se combinaba una posición universalista
de la cultura con lo autóctono, lo canario, mientras que en la etapa
de sus conclusiones publicada en la revista Tagoro en 1944, por
imperativos del momento se enfatiza más en el hecho integrador
que en el hecho diferencial canario.
Elías
Serra Ráfols 
Para el profesor Serra Ráfols (1898-1971)
es necesario estudiar las aportaciones culturales que viniendo del exterior
se asientan en Canarias: de los pueblos de la Península, de la tradición
cultural europea y americana, lo que unido a la cultura aborigen establece
lo que conocemos como cultura canaria.
La metodología que se sigue en dicha encuesta
se podría resumir en: cuestionarios, informantes y la isla como
unidad de observación, ya que Canarias para el Doctor Serra no se
establece como una unidad cultural, porque un mismo hecho cultural podía
manifestarse de distinta forma en cada isla, en función de las aportaciones
culturales que hubiese recibido de distintas partes de la Península
o de Europa.
Nexos
de unión entre la Segunda y Tercera Etapa 
José
Pérez Vidal
D. José Pérez Vidal (1907-1990) es
miembro del Instituto de Estudios Canarios y su obra se caracteriza entre
otras cosas por considerar a Canarias como un encuentro de diferentes tradiciones
culturales, entendiendo a las Islas como reserva del pasado, donde se producen
dos fenómenos simultáneos: la idea conservadora de la cultura
pero a la vez, las islas como espacios abiertos por los que penetran otras
influencias culturales. Su idea se puede resumir en que las islas reciben
desde fuera y adaptan las tradiciones a su condiciones geográficas.
En este sentido, es de señalar la importancia que da a la influencia
de la cultura portuguesa en la cultura tradicional canaria.
En el campo del folklore, presta atención
a tres aspectos de la cultura tradicional: la arquitectura popular, ecología
y economía, aunque también aborda aspectos relacionados con
los ritos, fiestas y creencias y otros.
Luis
Diego Cuscoy 
Don Luis Diego Cuscoy (1907-1987), también
miembro del Instituto de Estudios Canarios, podríamos decir que
es el nexo de unión entre los estudios sobre la arqueología
y cultura tradicional canaria y la actual Antropología Social y
Cultural.
Tiene una preocupación importante respecto
a los estudios sobre la cultura canaria: el estudio y rescate del patrimonio
arqueológico y etnográfico. El núcleo central de sus
investigaciones irá encaminado al campo de la arqueología,
realizando importantes excavaciones en la isla de Tenerife.
Podríamos destacar dos etapas de su investigación:
una en la que la arqueología va unida a la difusión de los
rasgos etnográficos y folklóricos, la otra por una relación
ser humano/ medio y el estudio de la vida social. En ellas se manifiesta
una preocupación por las fuentes escritas para el conocimiento de
la prehistoria canaria.
Para Cuscoy la unidad de investigación es
la isla, y de esta forma hace una crítica a la idea de unidad cultural
en el Archipiélago. No existe unidad idéntica cultural en
todo el Archipiélago, cada isla tiene sus procesos de desarrollo
diferenciado y de adaptación cultural.
Considera necesario el estudio del folklore canario
o algunas manifestaciones de este, desde caminos diferentes. En su labor
investigadora compaginó la actividad propia de gabinete con la de
trabajo de campo, haciendo aportaciones a la investigación etnográfica
en Canarias, muestra de ello son diversos trabajos sobre los pastores de
las Islas.

[5. Antiguo refugio pastoril
rodeado de retamas del Teide.]
Tercera
Etapa 
En esta etapa habría que tener en cuenta las
investigaciones que en torno a la cultura canaria han venido desarrollando
algunos investigadores desde la Etnografía, el Folklore y la Antropología,
agrupados en algunos casos a centros de investigación y difusión.
Es el caso de los trabajos que se han realizado durante años en
la Escuela Universitaria de Magisterio, actualmente adscrito al Centro
Superior de Educación de la Universidad de La Laguna, así
mismo la Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de
la Artesanía Canaria (FEDAC), con sede en Las Palmas de Gran Canaria
y el Museo de Antropología de Tenerife.

[6. Museo Etnográfico
Casa de Carta. Tenerife.]
La
Antropología Social y Cultural en Canarias 
Se entiende como una ciencia que analiza los fenómenos
sociales y culturales contemporáneos, no como hechos estáticos
y definitivos sino en un proceso de cambio, de esta forma se observan las
transformaciones que se vienen produciendo en la sociedad y en la cultura
actual, lo que permite explicar y comprender la sociedad canaria y en alguna
medida ofrecer alternativas para su transformación.
En este sentido, al estudiar los procesos de cambio
que venimos sufriendo en los diferentes aspectos de nuestra compleja sociedad
-estructura social, económica y político-ideológica-
podemos comprender mejor la situación en la que nos encontramos
hoy y en algunos casos explicar nuestras transformaciones históricas.
Para ello, la investigación antropológica sociocultural hoy
en Canarias pone de relieve dos pilares que para la investigación
antropológica son importantes: la interdisciplinariedad de las diferentes
ciencias, sociología, economía, geografía humana e
historia, y el aspecto histórico. El antropólogo puede aportar
a los estudios históricos la observación y análisis
microlocales de los paisajes de hoy, la tradición oral, la toponimia.
Hay que señalar que la Antropología
Social y Cultural como tal ciencia en Canarias comienza a partir de los
años setenta con el trabajo del profesor Alberto Galván Tudela
y su tesis doctoral sobre Taganana: un estudio antropológico
social. (Tenerife, 1980).
En la actualidad, podemos decir que los estudios
sobre la cultura canaria desde la Antropología Social y Cultural
se encuentran en una fase de expansión y desarrollo, abarcando campos
de investigación en torno a dos problemas: los estudios sobre etnicidad
canaria y los que se derivan de una sociedad en transición, y en
general estudios sobre Antropología Económica y Ecológica.
Dentro de los trabajos sobre etnicidad, que han supuesto
el acercamiento a una teorización de los componentes ideólogicos
de la cultura canaria, se han estudiado problemas sobre la identidad tinerfeña,
herreña y palmera. Se han realizado investigaciones relacionadas
con los rituales simbólicos sobre fiestas en distintas islas; de
religiosidad popular, destacando los estudios en torno a la historia del
pensamiento antropológico en Canarias. En la actualidad se participa
en la elaboración de la Carta Etnográfica (inventario de
inmuebles de valor etnográfico).
En los estudios sobre transición, se han investigado
problemas relacionados con la agricultura a tiempo parcial, el agua, la
pesca, alimentación y turismo

[7. Casa pajiza herreña.]
Bibliografía
comentada 
Anuario de Estudios Atlánticos. Madrid-
Las Palmas de Gran Canaria. Periodicidad anual. Estos anuarios se crean
en 1955 por D. Antonio Rumeu de Armas, su actual director. Tiene secciones
variadas, aparecen con regularidad trabajos relacionados con Folklore,
Etnografía y Antropología.
BETHENCOURT ALFONSO, Juan . Costumbres populares
canarias de nacimiento, matrimonio y muerte. 1985 [1901]. Museo Etnográfico
1. Introducción, notas e ilustraciones de Manuel A. Fariña
González. Aula de Cultura de Tenerife, Cabildo de Tenerife, Santa
Cruz de Tenerife.
Esta obra presenta las respuestas que se dieron a
la Encuesta del Ateneo de Madrid de 1901 realizada en Canarias, y que fue
el Dr. D. Juan Bethencourt Alfonso quien se encargó de recoger la
información que se solicitaba. Es una obra clave para estudiar e
investigar las costumbres y medicina populares, mal de ojo y brujería.
El profesor Lisón Tolosana dice que «La respuesta a la encuesta
de 1901-1902 de Juan Bethencourt sobre el mal de ojo y brujas en las Canarias
puede considerarse un pequeño tratado sobre la materia» (*)
(*) LISÓN TOLOSANA, Carmelo. «Una gran
encuesta de 1901-1902» en Antropología Social en España.
Akal, Madrid, 1977, pág. 161.
DIEGO CUSCOY, Luis: El folklore infantil y otros
estudios etnográficos. 1990. Museo Etnográfico, 7. Prólogo
y selección de textos de Alberto Galván Tudela. Aula de Cultura
de Tenerife, Cabildo de Tenerife, Santa Cruz de Tenerife.
El libro es un homenaje a la obra etnográfica
de D. Luis Diego Cuscoy, cuya producción si bien en este terreno
no es muy numerosa respecto a sus trabajos en arqueología, sí
estuvo siempre presente en su interés. El libro recoge trabajos
relativos al folklore infantil que corresponde a su etapa del Instituto
de Estudios Canarios, y dos trabajos posteriores relativos a varios temas:
uno sobre los pastores en la isla de El Hierro y otro sobre mal de ojo,
amuletos, ensalmos y santiguadoras en la isla de Tenerife.
El Museo Canario. Las
Palmas de Gran Canaria. Revista fundada en 1879 por D. Agustín Millares
Torres (1826-1896). Periodicidad anual. Director actual el profesor D.
Manuel Lobo Cabrera. Suele tener secciones sobre Arqueología, Prehistoria,
Historia, Etnografía, Antropología, Folklore, Lingüística,
Arte, etc.
ESTÉVEZ GONZÁLEZ, Fernando: Indigenismo,
raza y evolución. El pensamiento antropológico canario (1750-1900).
1987, Museo Etnográfico, 4. Prólogo de George Stocking. Aula
de Cultura de Tenerife, Cabildo de Tenerife, Santa Cruz de Tenerife.
Se trata del primer libro de historia de la Antropología
en Canarias que hace un repaso a las teorías que han predominado
en el estudio de los antiguos aborígenes de las Islas; como bien
dice el autor, se trata de «...mostrar la relevancia de la historia
de la antropología canaria, de la evolución del "pensamiento
antropológico" en Canarias, desde la segunda mitad del siglo
XVIII hasta finales del XIX».
El título manifiesta los tres grandes temas
sobre los que se basó durante mucho tiempo la reflexión teórica
y los estudios de los primeros antropólogos canarios.
ESTÉVEZ GONZÁLEZ, Fernando; M. Teresa
HENRÍQUEZ SÁNCHEZ y Pedro DÍAZ RODRÍGUEZ. Bibliografía
de Prehistoria y Antropología de Canarias. 1996. BPAC.
Organismo Autónomo de Museos y Centros y Dirección General
de Patrimonio Histórico, Gobierno de Canarias.
Se trata del proyecto bibliográfico más
completo que se haya realizado hasta el momento en las materias de prehistoria,
antropología y ciencias afines; en él se recoge la bibliografía
de casi todos los autores nacionales y extranjeros que hayan publicado
algún artículo relacionado con dichas materias sobre Canarias.
El texto incluye publicaciones seriadas, periódicas, libros, etc.
Asimismo, presenta al principio una serie de cuadros informativos sobre
autores y tipo de publicaciones. La bibliografía está ordenada
por autores y posee 3.262 entradas. El índice se distribuye en tres
grandes bloques: 1.º Antropología Física; 2.º Arqueología,
Prehistoria e Historia Antigua; y 3.º Antropología Social y
Cultural. Dentro de cada bloque aparece una serie de epígrafes que
remiten al lector a las páginas que requiere.
FARIÑA GONZÁLEZ, Manuel A. «Canarias».
En Etnología de las comunidades autónomas. 1996. Coordinadora.
Matilde Fernández Montes. Ediciones Doce calles, Consejo Superior
de Investigaciones Científicas, Instituto de Filología, Departamento
de Antropología de España y América, Madrid.
El libro es fruto de un ambicioso proyecto, inspirado
en la obra del etnógrafo Julio Caro Baroja que falleció antes
de ver este libro. Basándose en un cuestionario común, intenta
presentar el estado de los conocimientos sobre el tema, actualizando la
obra Los pueblos de España.
GALVÁN TUDELA, Alberto. «Islas
Canarias: una aproximación antropológica». 1987.
Cuadernos de Antropología, 7, Barcelona, Anthropos.
Se trata de una primera aproximación a la
antropología y a la historiografía de la cultura canaria
durante este siglo, desde los estudios de Folklore que se iniciaron en
Canarias con D. Juan Bethencourt Alfonso, hasta los estudios de Antropología
en la actualidad. Su objetivo central es explicar la tardía introducción
de la Antropología científica y el trabajo de campo en la
producción folklórica y etnográfica del siglo XX.
El texto incluye una extensa bibliografía sobre los estudios de
cultura en Canarias.
Guize. Publicación de la Asociación
Canaria de Antropología. (ACA). La Laguna, 1994. Dirigida por el
profesor D. José Alberto Galván Tudela. Periodicidad anual.
Revista de Antropología.
PÉREZ VIDAL, José. Los estudios
de folklore canario (1880-1980). 1982. Madrid. Instituto Canario de
Etnografía y Folklore, Mancomunidad de Cabildos de Las Palmas, Ministerio
de Cultura.
Esta obra está dividida en dos partes: la
primera presenta un recorrido histórico, a lo largo de este siglo,
por el folklore y la etnografía en Canarias, y se detiene en cada
uno de los momentos más relevantes de estas disciplinas. La segunda
parte es una recopilación de todas las publicaciones realizadas
en estos campos y durante este período, y organizadas cronológicamente.
PÉREZ VIDAL, José. Estudios de Etnografía
y folklore canarios. 1985. Museo Etnográfico, 2. Edición
e introducción de Alberto Galván Tudela. Santa Cruz de Tenerife,
Aula de Cultura del Cabildo de Tenerife.
Es una recopilación de trabajos de carácter
etnográfico realizados por D. José Pérez Vidal y recogidos
por el profesor Dr. Alberto Galván Tudela. El libro se divide en
cuatro grandes apartados en los que se engloban diversos estudios sobre
los orígenes de la cultura tradicional canaria, la vivienda y la
cocina canarias, la ecología y la economía canarias, y ritos,
fiestas y creencias canarias.
Revista de Historia. Universidad de La Laguna.
Fundada en 1924. Periodicidad anual. Predominan los trabajos sobre Historia,
aunque suelen publicarse trabajos de Antropología, Etnografía
y otras disciplinas.
Tenique. Revista de Cultura Popular Canaria.
Fundada por el Grupo folklórico de la Escuela de Magisterio de La
Laguna en 1993. Periodicidad anual. Dirigida por el el profesor D. Manuel
J. Lorenzo Perera, se ocupa de temas de cultura popular.
Ilustraciones

1. Gran Enciclopedia Canaria. Tomo V, Ediciones
Canarias, 1994, pág 1206
2. HERRERA PIQUÉ, Alfredo: Tesoros del
Museo Canario. Las Palmas de Gran Canaria-Madrid, Cabildo insular de Gran
Canaria-Editorial Rueda, 1990, pág. 95.
3 NAVARRO MEDEROS, Juan francisco: «El poblamiento
prehistórico». Historia de Canarias, n.º 3, Prensa Ibérica,
1991, pág. 53.
4. Gran Enciclopedia Canaria. Tomo IV, Ediciones
Canarias, 1994, pág 1030
5. DIEGO CUSCOY, Luis: ... que permitan el retorno
de las libélulas. Santa Cruz de Tenerife, Ayuntamiento de Santa
Cruz de Tenerife, 1984.
6. Gran Enciclopedia Canaria. Tomo IV, Ediciones
Canarias, 1994, pág 861
7. Gran Enciclopedia Canaria. Tomo IV, Ediciones
Canarias, 1994, pág 865
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